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“Lo peor de un voluntario es regresar y acostumbrarse a la vida de antes”

14 julio 2010 - 18:37 - Autor:

Llegué a él a través de la cuenta de Twitter de Entreculturas, la ONG con la que Félix Delgado, canario de 30 años, ha viajado a Perú, a Ayacucho, para ayudar en un proyecto con jóvenes en exclusión social. Ahora está pasando un mes en su casa, en Tenerife, después de casi un año de trabajo, pero volverá, está enganchado y se le nota. Todavía le queda otro año allí, en el centro Loyola, en el que hace de todo, desde conducir camionetas, hasta enseñar natación, baloncesto…Su blog es un buen termómetro de su compromiso y su experiencia, un referente para los cientos de voluntarios que están viajando ahora y durante los próximos días a diferentes puntos del Mundo. Coincide con la mayoría de personas a las que he entrevistado “Un voluntario nunca tiene que ir con la idea de cambiar a los demás, sino con la de cambiarse a sí mismo”.

Félix Delgado en Perú

P. ¿Cómo está siendo el retorno a casa? Ahora, ¿echas de menos Ayacucho?

R. El retorno ha sido muy extraño… me acostumbré a muchas cosas en Ayacucho, lo que más echo de menos de allí es la comida, su sazón…la forma de hablar (no se dicen tantos tacos…), las cosas son más sencillas y las preocupaciones son otras, me cuesta acostumbrarme a preocuparme por las cosas materiales de aquí. Noto más la crisis de valores que la económica.
Pero como canario que soy quiero mucho a mi tierra, y cuando el avión se acercaba a Tenerife, los pelos se me pusieron de punta. Ahora vuelvo a paladear todos esos detalles de los que antes no era consciente.

P. Leo en el blog que en el proyecto haces de todo, desde enseñar ajedrez hasta conducir camionetas, ¿es lo que esperabas cuándo viajaste hasta Perú como voluntario? ¿Cuál es tu labor allí?

R. Claramente nunca es lo que piensas. Cuando me propusieron el proyecto sólo tenía una pequeña idea que era trabajar con jóvenes de pandillas y en riesgo de exclusión social. Pero cuando llegué fueron muy comprensivos y me dijeron que mirase todo y lo conociera bien y que luego eligiera, pero desde el principio estuve dentro del área de jóvenes. Ahora soy monitor deportivo, les enseño voley, baloncesto, natación, hago caminatas, ping pong…y por otro lado ayudo con el área de procuración de fondos, conduzco la camioneta…

Félix Delgado conduciendo una camioneta

P. ¿Qué te llevó hasta Ayacucho? ¿Qué te movió, te motivo?

R. Desde hace años quería ir de voluntario pero tenía demasiadas ataduras. Hace dos años me lo planteé seriamente y busqué una ONG adecuada, me recomendaron Entreculturas y comencé mi formación, mientras tanto daba clases de latín y griego en un instituto de Fuerteventura, y ese año me di cuenta de que necesitaba estar en otro país, con otro tipo de pobreza, que me ayudara a crecer. Al final de mi formación me propusieron el proyecto donde estoy ya que encajaba mi perfil y me gustó.

Lo que me movió fueron las ganas de ayudar en un contexto diferente, donde no se valore tanto lo material, donde pudiera crecer como persona. Siempre me ha llamado la atención Sudamérica, es otro mundo y todo allí se vive diferente. Aunque, creo, que en el fondo, todos tenemos este deseo, de hacer otras cosas, de amarrarnos gorriones y salir volando de aquí a otros planetas, lo que pasa es que algunos tienen más ataduras que otros.

P. ¿En qué has cambiado después de 10 meses en Perú?

R. Lo primero que todos dicen es que estoy más flaco y que hablo peruano. Pero he aprendido muchas cosas, a valorar lo que tengo, que somos unos privilegiados por vivir en Europa. La vida se ve con otro prisma, cuando vienes de un lugar donde la mayoría de los niños sufren desnutrición y trabajan para ganarse algunos soles…ves todo diferente.

Ahora me siento como un niño recién nacido, me parece todo nuevo y diferente, parece que me quedan muchas cosas por descubrir.

P. Ahora llega el verano y muchos españoles se van de voluntarios a países de África o Sudamérica, desde tu experiencia, ¿cuál crees que debe ser la actitud del voluntario?

R. No es lo mismo estar en un país dos años que ir de experiencia un mes. Pero todo voluntario tiene que dejar en su tierra las ideas y prejuicios. Un país nunca es como imaginamos y cada voluntariado es diferente ya que todos somos diferentes y hacemos de la vida una aventura que sólo podremos vivir de forma individual. Un voluntario nunca tiene que ir con la idea de cambiar a los demás sino con la de cambiarse a si mismo, dejarse empapar por todas las riquezas de los mal llamados “países del Tercer mundo”

P. ¿Qué crees que le has transmitido a la gente con la que trabajas cada día en Ayacucho y, sobre todo, qué te han enseñado ellos?

R. Son más las cosas que me han enseñado que las que les he aportado. Con mi ejemplo de vida han comprobado que se puede hacer lo que uno quiera si se lo propone y de ellos he aprendido tantas cosas que me resulta complicado resumirlo en pocas líneas. Me han enseñado que, aunque la vida no se canse de dar palos, se puede seguir adelante, que si uno quiere luchar, aunque tenga tantas adversidades en el exterior, conseguirá lo que se propone. He aprendido a tener más paciencia, a dejar que las cosas vayan sucediendo… En resumen, a sobrevivir y vivir feliz aunque las condiciones no sean las adecuadas.

P. Durante este tiempo has compartido muchas horas con peruanos. Aquí, muchas veces, tenemos una visión sesgada de los peruanos, ¿Cómo son, qué les define, qué piensan y dicen de España?

Creo que hasta hoy día a los sudamericanos se les sigue llamando “sudacas”, se les discrimina porque se piensa que vinieron a quitar el trabajo. Me sorprende cómo los canarios para ciertas cosas tenemos amnesia, hemos olvidado que tuvimos que emigrar a Sudamérica para poder sobrevivir y aún hoy hay muchas familias viviendo allí.

Definir a un peruano es muy complicado ya que no hay un único perfil porque hay mucha diversidad. En Lima son de carácter más europeo, están muy acostumbrados a los extranjeros, los de la sierra al principio muestran una cierta desconfianza por lo de fuera, pero cuando te conocen te entregan hasta su vida. Por lo general el peruano es muy trabajador, nunca se queja de nada, esto es una desventaja a su favor para ciertos temas como la política, las adversidades las saben sobrellevar sin perder el control y son muy alegres.

Hay muchas cosas que les llama la atención de España, como lo de que dos personas del mismo sexo se puedan casar, lo de la Ley del aborto…pero hay muchas más que admiran.

P. Entre tus problemas de salud y algún que otro conductor suicida, parece que has tenido épocas de pasarlas canutas, ¿no?

R. Hace poco murieron 4 españoles en un accidente de tráfico por lo que se puede comprobar que montarse en cualquier cosa que tenga ruedas es arriesgar la vida. Pero al final uno se acostumbra a montarse en guaguas con más personas de las permitidas, a velocidades extremas, a conducción temeraria… Mis primeros meses lo pasé muy mal en este sentido, me montaba en los coches con miedo, las comidas me sentaban siempre mal, pero con el paso del tiempo me he acostumbrado a todo eso.

P. Y, ahora, ¿qué? ¿Por dónde va a ir tu vida? ¿Cuándo piensas asentarte en España?

Lo peor que hay de un voluntariado es regresar y volver a acostumbrarse a la vida de antes, con los problemas y preocupaciones de siempre. Yo soy profesor de latín y griego y me gustaría seguir con eso, pero ahora sería con otra actitud. Me gustaría seguir ayudando al centro donde estoy, comenzar con algún programa de ayuda….son tantas ideas, tantas cosas por hacer…pero prefiero darle una oportunidad a la incertidumbre y que pase lo que Dios quiera.

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7 Comentarios

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Mucho ánimo en todo…vivir no es sólo pasar…con lucha todo se alcanza

Hola chaval!!! que bueno que puedas compartir con nosotros tus experiencias en Ayacucho, Perú… Sin duda hay tanta riqueza y carencia a los lugares que vayamos, tus comentarios nos anima a seguir adelante y seguir luchando en la construcción de una sociedad más justa y más humana… saludos a todos los canarios… Falta que respondas unas preguntas… y las chicas peruanas?

[...] cita de la semana la extraigo de la entrevista de J. A Ritoré en La regla de William a Félix Delgado: Un voluntario nunca tiene que ir con la idea de cambiar a los demás, sino con [...]

Interesante, sin comentarios se que falta algo jajaj … te cuidas…

Hola Fèlix
Què buena tu entrevista, eres un buen embajador de Ayacucho!! Gracias por tu presencia entre nosotros. Creo que lo que màs hemos aprendido de ti es tu espìritu de servicio, tu generosidad y entrega permanente. Eso es muy bueno pues experimentamos la fraternidad humana màs allà de las culturas o distancias. Por lo que vemos estàs disfrutando tu estadìa en Tenerife. Saludos a Lali, a tu madre y hnos. Un abrazo para ti. Te esperamos!!!

[...] This post was mentioned on Twitter by Fundación Luis Vives and Carmen Moles, Entreculturas. Entreculturas said: Mil gracias @ritore por esta entrevista!! Nos ha gustado mucho! http://bit.ly/cw6P6t [...]

Hola Canario, interesante tu apreciación sobre la vida en Perú, los peruanos y su diversidad cultural q es lo máximo :)

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Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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