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500.000 píxeles de esperanza

28 octubre 2010 - 23:27 - Autor:

Aviso, este post tiene dos partes: cinco líneas de denuncia y más de 500.000 píxeles de esperanza.

La denuncia viene por la fallida reunión el pasado 5 de octubre de todos los países donantes del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Malaria y la Tuberculosis. Se consiguieron 11.700 millones de dólares, supone la cifra más alta comprometida nunca, pero no cumplió las expectativas. Para mí el problema no es ese, el problema está en que esgrimir estas cifras es una forma de anestesiar la conciencia colectiva. Sinceramente, no hay quién entienda que con semejante cantidad de dinero no se solucionen los tratamientos con retrovirales de todos los enfermos de SIDA del mundo. Recuerdo: un tratamiento completo de SIDA cuesta 130 euros.

Para la parte del post relacionado con la esperanza recupero aquí una fantástica campaña: “Vuelta a la vida“, del Fondo Mundial y de la agencia Magnum: una serie de reportajes sobre el antes y el después de tratamientos con retrovirales. Esto es lo que necesitamos, esto es lo que te da ganas de levantarte y luchar.

Antes. Satyaveni Kamadi. Hyderabad, India, 2007-08. Access to Life/India © Jim Goldberg / Magnum Photos

Después. Satyaveni Kamadi. Hyderabad, India, 2007-08. Access to Life/India © Jim Goldberg / Magnum Photos

Antes. Autha Adolph. Plateau Central, Haiti, 2007-08. Access to Life/Haiti © Jonas Bendiksen / Magnum Photos

Después. Autha Adolph. Plateau Central, Haiti, 2007-08. Access to Life/Haiti © Jonas Bendiksen / Magnum Photos

El activismo en los tiempos del cólera

25 octubre 2010 - 17:15 - Autor:

5.707 blogs de 143 países escribimos el pasado 15 de octubre un artículo sobre el agua. La Casa Blanca reflexionaba sobre sus logros para mejorar el acceso al agua; TechCrunch escribía sobre startups que están tratando de aportar soluciones tecnológicas; TreeHuger nos contaba ocho aspectos que desconocíamos (hay más móviles que aseos en el mundo); yo escribía sobre Charity Water, la ONG superventas… Y, en Haití, mientras, se estaba gestando una epidemia de cólera causada por la falta de agua limpia.

La de Haití no es la única crisis por el cólera que ha vivido el mundo en los últimos tiempos.

Solo hay que dar una vuelta por la web de Unicef. Camerún está viviendo su peor epidemia de los últimos 20 años, con más de 7.000 casos y 500 muertes. En Chad, las inundaciones que sufren desde el mes de julio provocan en tres provincias, la capital incluida, 50 casos al día.

También en Nigeria están sufriendo los estragos de la enfermedad, con más de 1.500 muertos en lo que va de año.

El pasado 15 de octubre reflexionaba en un blog de marketing con el que colaboro si no hubiera sido más efectivo centrar el impacto del Blog Action Day en un solo tema, una sola causa, una sola petición y no que cada uno escribiera sobre lo que le apetecía (siempre relacionado con el agua). ¿A qué viene esto?

Viene a que el 15 de octubre también se celebraba el Tercer Global Handwashing Day, una iniciativa para promover que los niños se laven bien las manos para prevenir contagios y enfermedades. ¿Mató el Blog Action Day al Handwashing Day? ¿Qué era más importante?

Viene a que el origen de este post era contar diversas iniciativas novedosas para mejorar el acceso al agua potable de los más pobres. Proyectos como el de unos investigadores de la Universidad de Stanford, en California, que han descubierto un sistema sencillo y barato de filtros para matar el 98% de las bacterias que pueda haber en el agua. Podéis leer un artículo en The Economist o, directamente, consultar la investigación completa en la revista científica Nano Letters.

Pero creo que es el momento de la acción, o de la ciberacción para ser más exactos. Si en el Blog Action Day se hubiera propuesto que todos los bloggers plantearan a sus lectores que apoyasen la campaña de la ONU para llevar agua limpia a todo el mundo, quizás las  14.000 firmas actuales en change.org pudieran ser 500.000 o 1 millón; o las 600 de actuable.es podrían ser 3.000.

Todavía hay tiempo. Yo he firmado. ¿Y tú?

¿Quién puede frenar el cólera en Haití?

24 octubre 2010 - 21:53 - Autor:

Una enferma de cólera en Saint Marc. Foto: Operation Blessing International.

Dolor abdominal, diarrea, calambres, taquicardia, deshidratación… Son los síntomas de una enfermedad que, sin el tratamiento adecuado, te puede llevar a la tumba en apenas unas horas. El cólera apareció por la India en el siglo XIX para asolar Europa y América. Desde hace más de un siglo en Occidente apenas tenemos noticias de él, pero en África, Asia y Latinoamérica ha seguido haciendo estragos: la suciedad, el hacinamiento y la podredumbre son sus mejores aliados.

Nueve meses después de un terremoto que mató a miles de personas, Haití sufre un brote ya ha causado más de 200 muertes y ha llegado a la capital, donde se han registrado los primeros casos y se teme que puede llegar a los campamentos de refugiados establecidos tras el terremoto de enero. El país ya ha declarado el estado de emergencia sanitario y desde la ONU afirman que es necesario prepararse para lo peor.

¿Por qué se ha producido este brote? ¿Cómo se puede detener?

Muchas veces las buenas organizaciones sociales son la mejor fuente de información para conocer mejor los causas y las soluciones de un problema. Y Partners in Health (PIH) desde luego es una de ellas: más de 20 años luchando por la salud de los haitianos la avalan. No lo digo yo, lo dijo un editorial del New York Times, el 29 de agosto de este año, calificando de “ejemplar” el trabajo de la organización.

El pasado 22 de octubre, Joia Mukherjee, responsable médico de la organización en Haití, relataba en un extenso post la situación actual, sus causas y sus soluciones. El foco del problema es el agua.

Inundaciones en 2008. Foto: Operation Blessing International

La región de la que ha partido la epidemia, Artibonite, y sus principales ciudades, Saint Marc y Gonaives, llevan más de 10 años con un fallido proyecto para mejorar sus sistemas de abastecimiento de agua, a lo que se suman inundaciones en 2004, huracanes en 2008 y la llegada de más de 300.000 refugiados desde Puerto Príncipe. Joia Mukherjee explica.

En 2000, un conjunto de préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo al Gobierno de Haití para el agua, el saneamiento y la salud fueron bloqueadas por razones políticas. La ciudad de St. Marc (220.000 habitantes) y la parte baja de Artibonite (600.000 habitantes) se encuentran entre las áreas programadas para el mejoramiento del suministro de agua pública. Este proyecto se retrasó más de una década y aún no ha concluido.

Y continúa explicando el origen del problema.

Además, en Gonaives, la capital de la Artibonite, (el sistema de agua) fue destruido en dos oleadas de inundaciones y deslizamientos de tierra, después de la tormenta tropical Jeanne en 2004 y después de la serie de huracanes en el 2008. La destrucción contaminó el suministro de agua y dejó en ruinas la infraestructura (incluida la de salud) de Artibonite, obligando a la gente a buscar alojamiento y atención médica en St. Marc

El éxodo de 300.000 personas desde Puerto Príncipe terminó, según el responsable de PIH, de agravar la situación.

Como no hay campamentos en la región, estas personas desplazadas se unieron a otros parientes en condiciones de hacinamiento, sin acceso a un agua limpia o a saneamiento adecuado.

¿Qué están haciendo las ONG en Haití?

Desde que se detectó la epidemia, PIH está desplegando a sus trabajadores para informar a la población de las medidas preventivas y repartir sueros y jabón. Desde, España, la Agencia Española de Cooperación está coordinando con las ONG la forma de hacer llegar agua potable y medicamentos. Médicos sin Fronteras está atendiendo a los pacientes afectados en el hospital de Saint Marc, intentando aislar los casos de cólera.

Hospital en Saint Marc. Foto: Operation Blessing International

¿Quién está destrás de Partners in Health?

Paul Farmer. Foto: Partners in health

Paul Farmer nació en 1959 en un pueblo de Alabama, EE.UU, en el seno de una familia bohemia, que viajaba y vivía en un destartalado autobús. Paul estudió medicina y antropología en Harvard y a los 24 años, recién graduado, viajó hasta Cange, un polvoriento pueblo en la meseta central de Haití, a unos 80 kilómetros al norte de la capital, para crear un sistema de salud comunitario. Dos años después ponía en pie una pequeña clínica y en 1987 fundaba Partners in Health. Hoy, su organización tiene 11.000 empleados trabajando en 49 centros de salud repartidos entre 11 países.

La clínica que Paul Farmer construyó en 1985 se convirtió en el Zanmi Lasante (Zanmi Lasante significa Partners in Health en criollo) Sociomedical Complex, un potente hospital que da servicio a más de un millón de personas de la Meseta Central y de la zona baja de Artibonite (el foco del cólera).

No puedo dormir. Siempre hay alguien que no está siendo tratado. Eso es algo que no puedo soportar.

Esa es la declaración de principios de Paul Farmer, el hombre que decidió ocuparse de la salud de un país condenado al olvido cuando, siendo un joven y brillante estudiante, conoció de cerca las historias que le contaban los inmigrantes haitianos que recogían las cosechas de algodón en Carolina del Norte. Desde el corazón de Haití, Farmer ha dedicado buena parte de su vida a luchar contra la tuberculosis y sus hallazgos han sido reconocidos internacionalmente y adoptados por la Organización Mundial de la Salud.

Apoyado por Harvard y por grandes mecenas como la Fundación Gates o Bill Clinton, Farmer ha seguido investigando para mejorar el tratamiento y prevención de la Tuberculosis, la Malaria y el VIH en países como Rusia, Perú, Leshoto o Ruanda, en donde reside actualmente con su mujer Didi, su hija Catherine, su bebe Sebastian, nacido en Ruanda, y su hija Elizabeth, adoptada también en el país africano.

Enlaces que te pueden interesar:

¿Estás dispuesto a renunciar a tu smartphone por una causa justa?

20 octubre 2010 - 22:45 - Autor:

Cadena montaje componentes electrónicos. Foto: SETEM

Es una vieja historia: empresas que seducen a los consumidores occidentales y explotan a los trabajadores orientales. Muchos recordaréis cómo saltaron chispas en el año 2000 cuando la campaña “Ropa Limpia” denunció sin cesar las prácticas de Nike y Adidas en fábricas de Asia y Latinoamérica. Quizás porque es una vieja historia los medios hemos optado por ignorar cualquier nueva campaña que se mueva en esas coordenadas.

Es una de las explicaciones que encuentro al hecho de que el pasado lunes, en la presentación de la campaña Derechos para las personas, reglas para las empresas, solo hubiera un periodista, Juan Luis Sánchez, de Periodismohumano. Circunstancia que ha generado un tan interesante como estéril debate en la blogosfera.

¿Estás dispuesto a renunciar a tu Smartphone o a tu portátil por que algunos de sus componentes los fabriquen unos señores en Malasia bajo condiciones laborales indignas?  Los Smartphone (ponle el apellido que quieras: Iphone, Blackberry, Nokia…) forman parte ya de nuestra identidad irrenunciable, son elementos que identifican nuestra “tribu social”, son extensiones de nuestro brazo, de nuestro cerebro. ¿Estás dispuesto a perder algo tan íntimo por una causa que parece justa, pero que suena lejana?

Si la respuesta es no, también puedes aportar tu grano de arena participando en una ciberacción para pedir a los Jefes de Estado de la Unión Europea que vigilen a las empresas. Hay que conseguir 100.000 firmas y ya hay cerca de 10.000.

También puedes informarte, convertirte en un consumidor informado y responsable. Para que conozcamos más de cerca esa realidad, el pasado 18 de octubre estuvieron en Madrid Bala Krishnan, investigadora de la ONG de Malasia Monitoring Sustainability of Globalisation, y Pathma Krishnan, líder sindical malasio del sector electrónico. Ambos participaron en una charla tras la presentación de la campaña “Derechos para las personas, reglas para las empresas”, que en España está promovida por Greenpeace, Intermón, SETEM y el Observatorio de RSC.

Bala, de pie. Pathma, sentada. Foto: Greenpeace/Pedro Armestre

Pathma ha investigado las condiciones de los trabajadores de la industria electrónica de Penang, considerada la Sillicon Valley del Sudeste Asiático. Una industria que atrae a trabajadores que llegan desde Camboya o India. El estudio se centró en los inmigrantes empleados en dos empresas: Jabil y Flextronics.

Pathma: una práctica habitual es que los agentes de contratación o los propios empresarios retienen los pasaportes de los trabajadores, algo totalmente ilegal. La excusa que utilizan para retenerlo es que tienen miedo de que el trabajador se marche sin haber abonado la parte de una tasa gubernamental que el empresario tiene que pagar de 3.000 euros

Bala. El problema es que el 92% de las fábricas en Malasia no tienen representación sindical, con lo cual ¿quién les protege?, ¿Quién les representa?

¿Cuáles son los objetivos de la campaña?

Pathma. Los medios de comunicación tienen un papel fundamental en transmitir esta situación pero en Malasia están controlados por la élite y por miembros del Gobierno. Es fundamental que todos los participantes en la cadena: las marcas, los fabricantes, los agentes tengan que rendir cuentas por los casos de abusos, de violación de derechos; debe haber medidas de reparación, porque hasta ahora un trabajador no puede quejarse. Es muy importante que la UE presione a estos gobiernos para que haya una mayor transparencia.

¿Pensáis que esta campaña servirá, que se conseguirá lo que demandáis?

Bala. Estoy seguro de que estas campañas funcionan, lo hemos visto en la práctica, en casos concretos en los que han supuesto un cambio; pero, a veces, tras la campaña, la movilización se extingue y habría que hacer una presión constante y continúa sobre las multinacionales y las empresas locales para que respeten los derechos de todos los trabajadores.

Pathma. Sí yo también creo que estas campañas, como la de Ropa Limpia… si logran concienciar al consumidor y hacer que los gobiernos hagan algo. Pero ha de ser un proceso continúo para lograr cambios a largo plazo.

Se puede vencer al cáncer de mama

18 octubre 2010 - 23:18 - Autor:

“Lo que te he dicho es que tienes cáncer, no que vas a morir“. Con estas palabras el oncólogo intentó tranquilizar a Pilar tras ofrecerle su diagnóstico. Y, efectivamente, el pronóstico se cumplió: Pilar tuvo un cáncer de mama, en el 2004, pero lo superó y ahora se encuentra “fantástica”. En el Día Mundial contra el Cáncer de Mama (19 de octubre), una enfermedad que afecta cada año a 22.000 mujeres en nuestro país, la historia de Pilar se revela muy valiosa. Por un lado, su testimonio como enferma; por otro, su experiencia como voluntaria al lado de decenas de mujeres que han pasado por el mismo trance.

Cuando me dijeron que tenía células cancerígenas creía que me iba a morir. Le ocurre a mucha gente.

Inspira temor. La palabra “cáncer” es temible. Lo curioso es que se aplica tanto a un tumor de un centímetro como a uno de seis.

Pilar salió de la consulta del oncólogo e, inmediatamente, comenzó una búsqueda desesperada de información, sobre todo en internet. Quería saber qué le pasaba, qué posibilidades tenía de sobrevivir, qué grado de afectación de las células tenía, cómo era el tratamiento…

Hasta me ponía a buscar los nombres de los medicamentos que me metían en vena en la quimio: para qué servían… Lo que pasa es que a lo mejor ves algo que te crees que es malísimo, pero que luego no es nada.

Es inevitable, tanto enfermos como familiares (me incluyo) hemos pasado por ello. Y a los médicos no les gusta nada. De cualquier forma lo hacemos. Así que, si ya estás en ello, una sugerencia, antes de buscar en Google, visita la página especial sobre la enfermedad de la AECC o llama al teléfono de información 900 100 036.

Si todavía tienes dudas y necesitas hablar con alguien que haya pasado por la enfermedad puedes contactar con la AECC y solicitar un “testimonial”: una voluntaria que haya vivido el cáncer de mamá. Pilar es una de ellas.

Pilar, además, recomienda que consultes siempre con tú  médico. Ella se apuntaba en una libreta todas las dudas para no perder detalle. ¿Cuántas veces nos ha pasado que salimos de la consulta con más preguntas que respuestas? De hecho, le ocurre que muchos familiares y enfermos, ahora, le preguntan: “Qué me va a pasar”. Pero ella no tiene las respuestas. Afirma que cada tumor de cada mama pueden tener el mismo nombre, pero distintos apellidos. Aunque suene a tópico, cada persona es un mundo.

A Pilar le intervinieron cuando el cáncer estaba en un Estadio Uno (la escala va de cero a cuatro), lo que significa un tumor inferior a dos centímetros. Gracias a que se hacía revisiones todos los años, los médicos pudieron detectarlo y actuar antes de que fuera a peor. Es una de las claves en las que insisten desde la AECC: prevención, realizarse mamografías cada año.

No me tuvieron que quitar la mama, el tumor no se había expandido. Me quitaron el tumor, luego los ganglios. He estado con quimioterapia seis meses y, al tiempo, radioterapia. Y luego, las pastillas, tratamiento durante 5 años. Ahora estoy fantástica.

Después de la noticia del diagnóstico, quedan otros dos momentos críticos: la posible pérdida de la mama y la caída del pelo. Es una constante entre todas las mujeres con las que ha compartido desvelos Pilar. Para lo primero, en la actualidad se realizan implantes incluso en el mismo momento de la intervención del tumor. Sobre la caída del pelo, Pilar siempre habla de que cuando crezca lo hará más sano y fuerte. No obstante, los voluntarios facilitan información sobre instituciones que realizan pelucas, incluso en la AECC tiene disponibles en préstamo, ya que no son precisamente baratas.

Desde hace cuatro años, esta sonriente mujer de 52 años acude todos los miércoles al Hospital Ramón y Cajal para acompañar y, sobre todo, escuchar a los enfermos y a sus familiares.

En los pasillos, en las habitaciones, en las consultas se encuentra con enfermos que prefieren hablar con una persona ajena a la familia porque no quieren hacer daño a sus seres queridos. Allí se pueden llegar a generar vínculos muy fuertes entre el voluntario y el enfermo. Es algo que deben tener muy presente los voluntarios y que Pilar  intenta controlar al máximo, sobre todo en el caso de los niños. Tiene algún compañero que lo ha tenido que dejar una temporada.

Escuchar: es algo en lo que insiste mucho. Es la principal función del voluntario. Y también de la familia. Su marido fue clave, porque la escuchó y apoyó de forma incondicional. Pilar es consciente de que fue un poco tirana, le ocurre a muchos enfermos.

Además de la ayuda de su marido, le vino muy bien salir, recuperar su vida cotidiana.

Recomiendo a todo el mundo que salga, que intenten hacer una vida normal, dentro de las limitaciones. Cuando te ponen la quimio estás dos o tres días que no puedes. Pero en el momento que puedes salir, es fundamental que te dé el sol, la luz.

Pilar ha cambiado. Radicalmente. Su escala de valores es distinta.

Sigo haciendo planes, pero vivo mucho el día a día, disfruto el día a día totalmente, porque me he dado cuenta de que la vida es muy corta. Le doy a las cosas la importancia que realmente tienen. Mi hija me dice que no soy la misma, que no me enfado por nada. ¿Para qué? No merece la pena.

La ONG superventas y el Blog Action Day

15 octubre 2010 - 0:37 - Autor:

Hoy, 15 de octubre, La regla de William se suma al Blog Action Day, una iniciativa creada en 2007 por Collis & Cyan Ta’eed (Envato), unos emprendedores digitales australianos, para conseguir que internet hablara, por lo menos durante un día,  de temas sociales o medioambientales. Desde el año pasad, el testigo de la organización ha pasado a Change.org y este año Actuable es el partner en España.

Este año 2010 el tema sobre el que vamos a escribir más de 4.000 blogs en todo el mundo es el agua. Y si uno habla de agua, hoy, en este mundo alimentado por los Social Media, el Marketing y la Imagen, el nombre que asoma es Charity Water, la ONG de moda en EE:UU y, especialmente, la ONG “superventas” en la red.

¿Qué ONG con tan solo 6 años de vida es capaz de conseguir 1 millón de seguidores en Twitter, convencer a Will Smith para que protagonice su última campaña o atraer a decenas de personas populares para que “donen” los regalos de su cumpleaños a la construcción de pozos de agua en África?

Bien, pues Charity Water es el sueño hecho realidad de un joven ex-relaciones públicas de la noche de Manhattan que, harto del placer vacío de la vida fashion en la Gran Manzana, se embarcó  como voluntario con Mercy Ships en un viaje humanitario por África.

Scott Harrison cambió su lujoso loft en el Midtown por una estrecha cabina en un barco, compartiendo viaje con otras 350 personas. A bordo del hospital flotante su misión era documentar en imágenes el trabajo de los médicos de la organización. Durante ocho meses en Liberia conoció de cerca la miseria, lo que supone vivir con menos de un dólar al día, pero también la dignidad y el espíritu de lucha de personas que no tenían nada y lo compartían todo.

Le puse cara a los 1.200 millones de personas que viven en la pobreza, aquellos que viven con menos de un dólar al día, 365 dólares al año, dinero que me ventilaba en una botella de vodka Grey Goose en un club de moda, sin contar la propina.

En Liberia, Scott compartió desvelos con un voluntario de Mercy, un ingeniero de Colorado que le enseñó cómo el agua sucia e insalubre podía convertirse en limpia y sana gracias a pozos. Y cómo eso suponía salvar vidas, evitar enfermedades como la Malaria y ayudar a las comunidades a cultivar sus tierras y conseguir su sustento.

Scott volvió a Nueva York y decidió que iba a dedicar el resto de su vida a conseguir agua limpia y potable para aquellos que no la tenían. Y así nació una organización que, en seis años, ha llevado “clean and safe water” a 1.2 millones de personas a través de 2.906 proyectos.

Etiopía. Antes. Foto: Charity Water

Etiopía. Durante. Foto: Charity Water

Etiopía. Después. Foto: Charity Water

El éxito de su proyecto radica en lo sencillo de su misión, construir pozos; en lo sencillo de su  mensaje “20 dólares proporcionan agua limpia una persona durante 20 años”  y en que es la primera ONG que entendió que internet cambiaba las reglas de la comunicación y el fundraising (captación de fondos) y se lanzó a tumba abierta para aprovecharlo. Algunos apuntes sobre sus acciones de marketing:

  • Multimedia. Documentan todos sus proyectos y acciones con videos y fotos de altísima calidad. Y ofrecen, vía Facebook y Twitter, una foto cada día, para que los donantes se sientan parte del problema… y de la solución.
  • Twitter. ¿Qué ONG conoces con más de un millón de followers? Ellos fueron los primeros en alcanzar esa cifra. Pero eso no es lo importante, lo decisivo es que usan Twitter como un canal más de Fundraising. Seguro que ayuda el hecho de que Twitter te promocione como usuario recomendado y como ONG destacada en su proyecto Hope140.org.
  • Relaciones públicas, al máximo nivel. Harrison y su equipo fueron capaces de convencer a Hugh Jackman para que les donara 50.000 dólares o de reunir al Director de Hotel Ruanda, Terry George y a la actriz Jennifer Connelly para rodar un spot excelente.

Un post perdido: los “Premios Nobel Alternativos 2010″

13 octubre 2010 - 20:03 - Autor:

En 1980, el periodista sueco Jakob von Uexkull, desencantado con la poca amplitud de miras de los Premio Nobel decidió crear unos premios que  “reconocieran los esfuerzos de aquellos que estaban abordando los grandes desafíos de la humanidad de manera más directa, con respuestas prácticas a problemas como la contaminación del aire, el suelo y o el agua, el peligro de una guerra nuclear, el abuso de los derechos humanos, la indigencia y la miseria de los pobres y el consumo excesivo y la pobreza espiritual de los ricos “.

Bassey en Copenhague, en la Cumbre del Clima de 2009. Foto: Right Livelihood Award

Ese mismo año instauró los Right Livelihood Award (Premios al Correcto Modo de Vida en su traducción literal). Con el tiempo, se han conocido como los “Premios Nobel Alternativos”, sobre todo como contrapeso al Nobel de la Paz, ya que los Livelihood siempre reconocen a personas que luchan en el ámbito social o medioambiental. Pero lo cierto es que si Jacob pretendía hacer algo de sombra pública a los Nobel no lo ha conseguido. ¿Por qué?

Para empezar, ¿os habéis enterado de que ya se han fallado? Sí, fue el 30 de septiembre y a mí también me ha pillado desprevenido, porque el año pasado se fallaron el 13 de octubre. El eco mediático ha sido nulo. Dos ejemplos, teclea Right Livelihood Award en Google y tendrás 259.000 resultados, teclea Nobel Peace Prize y tendremos 27 millones. Si prefieres, hazlo en la pestaña de Noticias, Nobel gana 8.800 frente a 282 de Livelihood.

Pero, al igual que el desconocimiento de una ley no exime de su cumplimiento, no podemos dejar pasar la oportunidad de acercarnos a los cuatro ganadores de este año. Ya lo hicimos el año pasado y este repetimos. No podemos olvidar que 20 años antes de que Wangari Mathai recibiera su Nobel, ya tenía un Right Livelihood.

El activista medioambiental nigeriano Nnimo Bassey (1958), actual presidente internacional de Amigos de la Tierra, ha sido premiado por “revelar los horrores ecológicos y humanos de la producción de petróleo y por su trabajo inspirador para fortalecer el movimiento ecologista en Nigeria y de forma global”. Bassey realizó unas declaraciones a EFEverde, para señalar que este premio “envía un mensaje claro y directo: la industria del petróleo no puede seguir cometiendo actos impunes en África”.

Krautler en una marcha contra la presa de Belo Monte, en el centro. En agosto de 2010. Foto: Prelazia do Xingu

El obispo brasileño Erwin Kräutler (1939) ha sido reconocido por su trabajo al lado de los indígenas en el Amazonas. De origen austríaco, Kräutler, de 71 años, lleva 30 años defendiendo los derechos de los indígenas en la región de Xingu, la diócesis más grande de Brasil. El Jurado reconoce sus “esfuerzos por salvar el Amazonas de la destrucción”. Kräutler ha sobrevivido a un atentado y sufre constantes amenazas de muerte.

Upadyhay, con un grupo de campesinos. Foto: Right Livelihood Award

Shrikrishna Upadhyay (1945), nepalí, ha conseguido, desde su organización, Sappros (Support Activities for Poor Producers of Nepal), que más de un millón de personas en la zona rural de Nepal hayan mejorado sus condiciones de vida a través de microcréditos y del suministro de agua potable a bajo coste. Upahdhyay creó su proyecto en 1991 y lo mantenido a flote incluso cuando el país estaba sufriendo una dura y larga guerra civil (96 – 2006). Su modelo de desarrollo se está implantando ya en todo el país.

El Doctor Dr. Hassan Matani trata a un palestino en un aula

También se ha premiado el trabajo de la organización israelí Médicos por los Derechos Humanos (Physicians for Human Rights-Israel – PHRI), por su “su espíritu indomable trabajando por el derecho a la salud de la gente de Israel y de Palestina”. Fundada en 1988 por el doctor Ruchama Marton y un grupo de médicos israelíes y palestinos, se ha destacado por su labor en los territorios ocupados, mezclando la atención sanitaria móvil con la atención en clínicas.

“La principal preocupación PHRI es la lucha contra las injusticias que se derivan de la conducta humana, más que de las enfermedades causadas por virus o microbios.” – Doctor Ruchana Marton.

Beatriz Sancho, valentía para borrar el estigma del trastorno bipolar

7 octubre 2010 - 23:13 - Autor:

Hay que ser valiente para, en la sociedad que hemos creado, declarar públicamente que padeces trastorno bipolar. Todavía hay que ser más atrevido si tu porfesión es el periodismo. ¿Se puede ser aún más osado? Sí, se puede compartir, a través de un blog, tus sentimientos, miedos, experiencias…

Conozco a Beatriz Sancho (35) desde hace dos años, trabaja en la agencia de noticias Servimedia, especializada en información social. En septiembre de 2009 Beatriz decidió compartir con los internautas su historia, convencida de que podría ayudar a otras personas en la misma situación. Y lo ha conseguido. Beatriz es la protagonista perfecta para celebrar el Día Mundial de la Salud Mental (10 de octubre) y reivindicar el derecho a borrar el estigma social que sufren muchas personas como Beatriz.

P. En el primer post que escribiste detallaste el proceso inicial de diagnóstico y los desvelos de tu madre, ¿Ves muy lejos todo aquello? ¿Está superado?

R. Uno no puede ver lejos lo que te sigue afectando día a día y no puede superar aquello que todavía no ha culminado. Lo que sí puedo decir es que he aprendido a vivir en paz con mi dolencia; a saber que cada día que pasa sin recaer es una bendición del Dios en el que creo; que las lecciones que he aprendido en el trayecto hacia una salud duradera son tan peculiares como valiosas; que la experiencia que me ha tocado vivir me señala de por vida, por más que intente mezclarme con el resto, pero que estoy viva y muy agradecida.

Los desvelos de mi madre hoy son mucho menos desvelos, eso está claro. Hoy, precisamente, me decía que sus compañeras de yoga la preguntaban que cómo estaba su hija y que, alegremente, ellas respondía: ‘¿No me lo veis en la cara? Irradio felicidad. Eso es porque mi hija está muy bien’.

P. Un buen diagnóstico es fundamental, ¿qué recomiendas a una persona que esté desorientada porque piense que puede sufrir depresión o trastorno bipolar?

R. Que lo corrobore. Tendría que acudir a su médico de cabecera, exponer sus temores y si el doctor tiene sospechas de que el diagnóstico puede ser un trastorno bipolar, que le mande al especialista, el psiquiatra. Además, hay mucha literatura sobre el trastorno y guías prácticas con los que puede contrastar síntomas. Pero lo mejor es acudir al psiquiatra y cerciorarse de cuál es el diagnóstico. Sin embargo, me gustaría subrayar que encontrar un buen psiquiatra es esencial y no todos son igual de buenos.

P. Escribes que los primeros años te costó concienciarte. Tomar conciencia ¿es el primer paso para iniciar una vida estable?

R. Lo que me costó es concienciarme de seguir rigurosamente el tratamiento farmacológico que tenía indicado porque, además de, en aquel tiempo, opinar que uno podía sanarse así misma, me acuciaron numerosas euforias y, es justo en estos momentos, cuando uno se siente realmente bien, con una autoestima excelente, lleno de vitalidad y energía y, por tanto, tiende a pensar que ya no necesita tratamiento alguno y lo abandona. Craso error.

Tomar conciencia es muy importante para integrar la enfermedad como una faceta de tu vida más, para darle la importancia que requiere, pero también para poder relativizar la gravedad de la misma y llevar una vida normal, que es tan importante como tomar conciencia en su momento. Hay que evitar convertir la enfermedad en tu vida y llegar a sentirte uno más.

P. ¿Qué papel jugó tu familia, tu madre, tu marido?

R. A mi pobre madre intentaba apartarla cada vez que me daba una crisis. Es extraño, ella es mi mejor amiga y mi máximo apoyo, la incondicional absoluta, pero, en esos momentos, su papel consistía en recordarme que estaba mal, cuando yo lo que sentía es que estaba mejor, mejor y mejor. Mi padre hasta hace tres años y medio no consiguió aceptar que tenía una hija con una enfermedad, sino que pensaba que una cuentista y que no quería trabajar, cuando la verdad era que de todas las empresas me despedían.

Mi marido, después de más de tres años de convivencia, sigue pensando que a mí, en realidad, no me pasa nada. Pero doy fe de que estuvo al pie de cañón cuando debía de estar y que sostuvo y sostiene mi mano en todo momento. En verdad, la familia juega un papel importante siempre que les permitas entrar en el juego. Pero el afecto que nos dan, no solo la familia, y recordemos que dicen que el trastorno bipolar parte de una carencia afectiva, es lo fundamental para reconstruir tu vida e integrarte en la vida social y laboralmente. El Amor todo lo cura, menos lo que no tiene remedio.

P. ¿Por qué te decidiste a contar tu historia en primera persona? ¿Estás contenta del paso que diste?

R. La verdad es que cuando entré en Servimedia, hace casi tres años, ‘salí del armario’ por completo y, en poco tiempo, todo el mundo conocía mi enfermedad. Pero un buen día, sabiendo lo bien que me estaba yendo mi inserción socio-laboral, el responsable de Feafes me propuso dar la cara al mundo en el programa ‘Saber vivir’ de TVE y dar un mensaje positivo sobre cómo con una enfermedad mental se puede llevar una vida feliz y normal. Noté que, de alguna manera, mi alma abanderaba esa causa y que, por supuesto, yo podía trasmitir esa idea porque, ciertamente, la encarnaba.

Luego comenzó lo de escribir los reportajes en primera persona porque, a pesar de proseguir con ese mismo espíritu al escribirlos, mi intención era ganar un concurso periodístico relacionado con la enfermedad mental. Sin embargo, desde entonces, la vida ha puesto en mi vida personas que, como yo, sufren una enfermedad mental y me he involucrado con ellas. Creo que ahí surgió la causa solidaria que estaba buscando, mi voluntariado personal que, de hecho, se ha ido hilvanando solo y cobra peso día a día. Es como una misión, pero que tampoco pretendo que sea salvífica. Pero, a decir verdad, aún me sigo cuestionando si hice bien o no. Cualquiera que escriba mi nombre y apellidos en Google descubre inmediatamente que tengo un trastorno bipolar. ¿Esto me afectará un día si, por ejemplo, tengo que buscar un nuevo trabajo? ¿Tendré que confesar mi condición de persona con enfermedad mental me convenga o no en un momento determinado? Soy lo que soy, mi pasado conforma mi presente. Pero, ¿qué consecuencias me deparará la vida por esta apertura total? El tiempo lo dirá. Y espero que sean positivas, solo positivas porque, la verdad, debería engendrar verdad y respeto.

P. El estigma, ¿Cómo podemos luchar todos contra él?

R. Para acabar con el estigma, primero, deberíamos de educar a los medios de comunicación, pero también en escuelas, en los hogares… Otra pieza clave es la empresa. Sin que las compañías nos contraten, no hay posibilidad para nuestra integración. Desde el gobierno se debería incentivar o incluso obligar a que se contrate a personas con enfermedad mental que estén equilibradas mediante tratamiento en un intento de incentivar su integración en la sociedad. Que no mordemos, ¡joder! Luego, las personas con enfermedad mental deberíamos salir a la palestra y reconocernos como personas enfermas, pero completamente capaces de ser uno más. Esto es lo más difícil. Parece que nadie quiere dar la cara, salir del armario. Uno está un poco mejor, se integra en la sociedad y deja el mochuelo al que viene porque él se ha recuperado. Es una especie de mancha en el currículo vital que casi toda persona con enfermedad mental trata de eclipsar, de tapar, de esconder, incluso de olvidar. Así, no se puede.

P. Trabajas, estás casada, pintas… ¿Qué proyectos tiene en marcha? ¿Alguna exposición?
Trabajo como periodista, estoy felizmente casada y pinto con una pasión inaudita, como si se me fuera el alma en ello, aunque nada extraordinario, soy autodidacta y aprendo con cada trazo, poco a poco. El material que sale es muy, muy místico, eso sí, parte de mi idiosincrasia. ¿Exposición? No aspiro a tanto, más que nada porque tampoco tengo obra suficiente, ni calidad que presentar al público.

Mis proyectos…siempre se quedan en proyectos, tengo que reforzar la disciplina. En realidad tengo mil siempre en la cabeza, como si fuera una lluvia de ideas andante porque, eso sí, derrocho creatividad por los cuatro costados. Pero por mentar alguno, quizás mi mayor deseo es que me paguen por hacer blogs en los que trate temas muy variados. Especialmente, me gustaría retratar, sobre todo mediante entrevistas, personas y personajes con talentos o habilidades en cualquier campo, en cualquier disciplina, de la ciencia al arte, de la tecnología a la política, en los que sea capaz de capturar su parte más esencial, su faceta más humana, espiritual o trascendental, esa que muchos no miran y que, personalmente, yo no puedo dejar de buscar.

Vicente Ferrer, de Facebook al Premio Nobel de la Paz

5 octubre 2010 - 21:07 - Autor:

Vicente Ferrer. Foto: Fundación Vicente Ferrer

El 8 de octubre, el Comité noruego del Nobel anunciará el premio Nobel de la Paz 2010 (a las 11:30 en streaming). Thorbjørn Jagland, Kaci Kullmann Five, Sissel Marie Rønbec, Inger-Marie Ytterhorn y Ågot Valle, todos políticos noruegos, son los cinco integrantes del Comité. No deja de ser curioso que un Premio con tanta repercusión internacional lo elijan cinco señores que muy poca gente conoce fuera de las fronteras noruegas.

Entre los 237 aspirantes está la Fundación Vicente Ferrer. Es el final de un viaje increíble, que comenzó con la pasión de un auditor valenciano de 46 años, Miguel Ángel Sánchez Alemany, quién tras volver, en septiembre de 2008, de visitar los proyectos de la Fundación en Annantapur decidió crear una causa en Facebook reclamando el Nobel de la Paz para Vicente Ferrer.

El entusiasmo de Miguel Ángel contagió a miles de usuarios de la red social y se convirtió en un movimiento popular que Rafael VilaSanJuan, Subdirector del CCCB y ex-secretario general de Médicos sin Fronteras,  decidió encauzar a través de una plataforma que, con el visto bueno de la Fundación Vicente Ferrer, se puso manos a la obra para conseguir que el Comité del Nobel aceptara la candidatura.

El 1 de febrero 2010 la plataforma Nobel de la Paz 2010 para la Fundación Vicente Ferrer presentó en Oslo el dossier de la candidatura, que se componía de dos partes: un documento narrativo en el que se explican los méritos del proyecto de desarrollo integral de la Fundación en el sur de la India, y una segunda con las cartas de nominación y apoyo.

Entre los nominadores están los seis grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados, varios Institutos de paz y relaciones internacionales y académicos, así como personalidades de distintos ámbitos: Ricardo Lagos, Felipe González, Javier Solana, Ferran Adrià, Valentí Fuster, Ana Palacio, Josep Piqué…

La plataforma lleva nueve meses de movilización social y lobby en España y también en Europa. Reyes Milá, coordinadora de la plataforma, me cuenta que antes de verano estuvieron en Oslo, en la Universidad, buscando involucrar a profesores y alumnos, y también en Bruselas, apoyados por el ministro Moratinos. Sin embargo, no han intentado acercarse a los cinco miembros del Comité.

Personas que han estado involucradas en el Nobel nos aconsejaron que estuviésemos lejos, pero cerca. Los noruegos son muy herméticos.

Más de 325.000 personas se han sumado a la iniciativa. El centro de la actividad es una web, nobeldelapaz.org, donde se pueden ver todos los apoyos, tanto institucionales, como los de los nominadores y  los de los ciudadanos.

La pregunta ahora es ¿tiene posibilidades reales? Reyes Milá:

Sería un milagro. Pero es que ya lo que se ha hecho para llegar hasta aquí es un milagro.

Rafael y Reyes son optimistas, a la vez que conscientes de la extrema dificultad.

Un detalle importante: desde 1974 no se pueden elegir a personas muertas. Es cierto que la candidatura es de la institución, no de la persona, pero quizás este factor juegue en contra: se pierde efecto mediático, más cuando la organización es solo conocida en España.

Para la persona que más haya hecho por la fraternidad entre naciones, la abolición o reducción de los ejércitos y por la promoción de la paz.

Ese fue el testamento de Alfred Nobel y ese es, se supone, el leit motiv que guía las decisiones del Comité. Pero claro, revisando el listado de ganadores y de nominados, uno no deja de preguntarse por los verdaderos criterios. Un ejemplo, Gandhi estuvo nominado en cinco ocasiones, pero nunca lo recibió.

Casi nadie duda de que la Fundación y Vicente y su mujer, Anna, lo merecen: su legado es espectacular. Cualquier persona, cualquier padrino que haya visitado Annantapur queda admirado. Tengo varios amigos que hablan con pasión de lo que vieron allí. Hace poco entrevisté a Sasi Kumar, el coordinador de los traductores de la Fundación, y se le iluminaba la cara al hablar del “father”.

El próximo viernes, el sueño que tuvo Miguel Ángel Sánchez Alemany hace más dos años puede hacerse realidad. Esperemos que Thorbjørn, Kaci,  Sissel, Inger-Marie y Ågot sean usuarios de Facebook.

Los Cimientos para la Paz from nobeldelapaz on Vimeo.

Marina Silva, la gran esperanza verde de Brasil

4 octubre 2010 - 0:55 - Autor:

Marina Silva. Foto: Web oficial de la campaña de Marina Silva

La historia de Marina Silva es digna de uno de esos manuales del estilo “Cómo sobreponerte a tu destino“. Pasar de una infancia plagada de miseria y enfermedad, rodeada de caucho en la Amazonia a dirigir el medio ambiente de un país como Brasil y conseguir más de 18 millones de votos en unas elecciones presidenciales al frente de un partido verde es algo que no se ve todos los días.

Personas como Marina Silva (1958) inspiran a otros a ser mejores y, sobre todo, intentan cambiar las reglas de un mundo en el que los pobres no tienen derecho ni a opinar.

Marina Silva con Chico Mendes. Foto: Web oficial campaña Marina Silva

Hija de una pareja de recolectores de caucho de la región de Acre, en plena Amazonia, vivió su infancia en la pobreza e insalubridad más absoluta, escapó a la desnutrición y las enfermedades que se llevaron a tres de sus diez hermanos gracias a las monjas de la congregación de las Siervas de María, que le ayudaron a superar una hepatitis y la enseñaron, con 16 años, a leer y escribir. Aprovechó al máximo su oportunidad e ingresó en la Universidad para estudiar Historia y Pedagogía.

Su visión del mundo es una mezcla de su experiencia vital al lado de los desheredados en la Amazonia y de la influencia de los movimientos sociales campesinos, la Teología de la Liberación y las comunidades eclesiales de base.

Marina compartió con el mítico líder social Chico Mendes la lucha contra las talas indiscriminadas que realizaban las madereras y defendió la compatibilidad de proteger la selva y conseguir trabajo a los desempleados fuera del circuito de las empresas poco amigas del medio ambiente. De hecho, esa es una de las reivindicaciones de su actual partido y una de sus señas de identidad, como reflejaba en una entrevista con El País.

Para nosotros, los de la Amazonia, esa visión de la defensa del medio ambiente nunca fue interpretada en términos de conservar esa tierra como un santuario inviolable. Desde los inicios, todo el esfuerzo versó sobre cómo integrar medio ambiente y desarrollo económico en una misma ecuación.

La mayor parte de la vida política de Marina ha transcurrido al lado de Lula, en el Partido de los Trabajadores (PT), fuerza con la que conquistó su primer cargo público en 1988. Con 36 años se convirtió en la senadora más joven en la historia de Brasil y se dedicó, durante dos legislaturas, a liderar proyectos para preservar la selva. Al fin, en 2003, con el ascenso de Lula a la presidencia, ocupó la cartera de Medio Ambiente.

Reducir en un 57% el ritmo de deforestación de la Amazonia ha sido el principal logro de Silva al frente de la política ambiental de Lula. En mayo de 2008 terminó el idilio, después de varios meses de desencuentros a costa de diversos proyectos vinculados al desarrollo de la Amazonia con los que no comulgaba. Tras cerca de 30 años de militancia, se pasaba, el 30 de agosto de 2009, al Partido Verde (PV).

Dos matrimonios, cuatro hijos, dos religiones, primero la católica y ahora la protestante evangélica, Marina Silva es una mujer carismática a la que algunos de sus adversarios acusan de superficial en su defensa de los valores de los pobres.

Ataviada siempre con un escueto moño ha irrumpido con una campaña electoral muy enfocada a los jóvenes desencantados (esto me suena a Juan López de Uralde). Apoyada por Guilherme Leal, uno de los empresarios más importantes de Brasil (pero con antecedentes también de buena conducta ecológica) y por una potente estrategia de movilización en redes sociales (Twitter, Facebook, Youtube…) ha conseguido unos resultados espectaculares, que han superado todas las encuestas.

Marina ha centrado su discurso y su campaña en 43 puntos o, mejor, 43 razones por las que merecía la pena votarla. Aunque estén en portugués, echa un vistazo, yo te dejo la primera.

Como la mayoría de la gente en Brasil, nació pobre. Con fuerza de voluntad, con la escuela y con la ayuda de gente buena, superó todo.

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Sobre el blog

Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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