¿Estás dispuesto a renunciar a tu smartphone por una causa justa?
Es una vieja historia: empresas que seducen a los consumidores occidentales y explotan a los trabajadores orientales. Muchos recordaréis cómo saltaron chispas en el año 2000 cuando la campaña “Ropa Limpia” denunció sin cesar las prácticas de Nike y Adidas en fábricas de Asia y Latinoamérica. Quizás porque es una vieja historia los medios hemos optado por ignorar cualquier nueva campaña que se mueva en esas coordenadas.
Es una de las explicaciones que encuentro al hecho de que el pasado lunes, en la presentación de la campaña Derechos para las personas, reglas para las empresas, solo hubiera un periodista, Juan Luis Sánchez, de Periodismohumano. Circunstancia que ha generado un tan interesante como estéril debate en la blogosfera.
¿Estás dispuesto a renunciar a tu Smartphone o a tu portátil por que algunos de sus componentes los fabriquen unos señores en Malasia bajo condiciones laborales indignas? Los Smartphone (ponle el apellido que quieras: Iphone, Blackberry, Nokia…) forman parte ya de nuestra identidad irrenunciable, son elementos que identifican nuestra “tribu social”, son extensiones de nuestro brazo, de nuestro cerebro. ¿Estás dispuesto a perder algo tan íntimo por una causa que parece justa, pero que suena lejana?
Si la respuesta es no, también puedes aportar tu grano de arena participando en una ciberacción para pedir a los Jefes de Estado de la Unión Europea que vigilen a las empresas. Hay que conseguir 100.000 firmas y ya hay cerca de 10.000.
También puedes informarte, convertirte en un consumidor informado y responsable. Para que conozcamos más de cerca esa realidad, el pasado 18 de octubre estuvieron en Madrid Bala Krishnan, investigadora de la ONG de Malasia Monitoring Sustainability of Globalisation, y Pathma Krishnan, líder sindical malasio del sector electrónico. Ambos participaron en una charla tras la presentación de la campaña “Derechos para las personas, reglas para las empresas”, que en España está promovida por Greenpeace, Intermón, SETEM y el Observatorio de RSC.
Pathma ha investigado las condiciones de los trabajadores de la industria electrónica de Penang, considerada la Sillicon Valley del Sudeste Asiático. Una industria que atrae a trabajadores que llegan desde Camboya o India. El estudio se centró en los inmigrantes empleados en dos empresas: Jabil y Flextronics.
Pathma: una práctica habitual es que los agentes de contratación o los propios empresarios retienen los pasaportes de los trabajadores, algo totalmente ilegal. La excusa que utilizan para retenerlo es que tienen miedo de que el trabajador se marche sin haber abonado la parte de una tasa gubernamental que el empresario tiene que pagar de 3.000 euros
Bala. El problema es que el 92% de las fábricas en Malasia no tienen representación sindical, con lo cual ¿quién les protege?, ¿Quién les representa?
¿Cuáles son los objetivos de la campaña?
Pathma. Los medios de comunicación tienen un papel fundamental en transmitir esta situación pero en Malasia están controlados por la élite y por miembros del Gobierno. Es fundamental que todos los participantes en la cadena: las marcas, los fabricantes, los agentes tengan que rendir cuentas por los casos de abusos, de violación de derechos; debe haber medidas de reparación, porque hasta ahora un trabajador no puede quejarse. Es muy importante que la UE presione a estos gobiernos para que haya una mayor transparencia.
¿Pensáis que esta campaña servirá, que se conseguirá lo que demandáis?
Bala. Estoy seguro de que estas campañas funcionan, lo hemos visto en la práctica, en casos concretos en los que han supuesto un cambio; pero, a veces, tras la campaña, la movilización se extingue y habría que hacer una presión constante y continúa sobre las multinacionales y las empresas locales para que respeten los derechos de todos los trabajadores.
Pathma. Sí yo también creo que estas campañas, como la de Ropa Limpia… si logran concienciar al consumidor y hacer que los gobiernos hagan algo. Pero ha de ser un proceso continúo para lograr cambios a largo plazo.


4 Comentarios
Deja tu comentario
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
Yo creo que no se trata de renunciar o no al Smartphone, sino de, como luego apuntas, controlar a las empresas. Y sobre todo de informarse sobre qué se está comprando y en caso de que los productos no cumplan unos mínimos sociales, denunciarlo. Habrá que renunciar a ciertas cosas, como a tener las cosas por precios mínimos, pero también hay ser más reivindicativos, pero no sólo para que en Asia o África tengan mejores salarios, sino también para que nosotros los tengamos, porque eso tampoco lo estamos defendiendo.
Comentario Publicado por: Laura | 21 octubre 2010 - 4:38
[...] A. Ritoré se pregunta en La regla de William si estarías dispuest@ a renunciar a tu smartphone (serviría casi cualquier otro gadget…) por…, en la línea de la campaña recientemente presentada Derechos para las personas, reglas para las [...]
Pingback Publicado por: En-red-ando con crí@s… (15) | Hij@s de Eva y Adán | 22 octubre 2010 - 7:18
Es algo lejano ¿o no tan lejano?. Esa vergüenza se encuentra a unas escasas 13 horas de vuelo de nosotros, pero no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Recuerdo hace unos años, cuando decidí no volverme a comprar unos Nike por el motivo que se menciona en el artículo, mis amigos me miraban con cara de póker como diciendo…”¿y a este que mosca le ha picado?”
Esto es como el tema del coltán. Mirar para otro lado parece tranquilizar muchas conciencias, pero esa sin duda no es la solución.
Me gustaría ver cuantos periodistas acudían a la misma rueda de prensa que citas en el artículo si la diera la Esteban. Qué pena de sociedad.
Un saludo ¡¡
Comentario Publicado por: Jorge | 22 octubre 2010 - 15:21
Busco informacion de alternativas y no las encuentro , me gustaria que en este tipo de articulos te facilitaran un par de nombres de marcas que respetan la legalidad. Es una pena , busco informacion acerca de alternativas y no encuentras nada , solo informacion acerca de que miserable es la condicion humana .
De todas formas gracias por el articulo.
Comentario Publicado por: Fernando | 6 marzo 2012 - 15:14