La invasión de los jóvenes emprendedores sociales
“Cuando escucho a Wagner durante más de media hora me entran ganas de invadir Polonia”, decía un personaje de Woody Allen en una de sus películas. Después de escuchar durante cerca de una hora a 10 jóvenes emprendedores solidarios, a uno le dan ganas de invadir el mundo. Ahora. Ya. Y arreglarlo.
Ayer, por tercer año consecutivo, la Universidad Europea de Madrid entregó sus Premios Jóvenes Emprendedores Sociales, que reconocen en España la iniciativa de jóvenes, hasta 29 años, que desarrollen un proyecto social o ambiental que haya supuesto un cambio positivo.

Los emprendedores con Miguel Carmelo (Presidente de la UEM) y Nieves Herrero (presentadora del acto). Foto: UEM
Los 10 premiados se llevaron 3.000 euros, un periodo de formación en emprendimiento y, lo más importante, una experiencia única. Allí se respiraba una especie de comunión, de conjura, de ambiente revolucionario. Allí estaban 10 personas con “luz” (como dijo alguno de ellos), 10 personas conscientes de que pueden ser dueños de su destino (como diría Mandela – Invictus) y que ese destino puede, a su vez, cambiar, para bien, el de otras muchas personas.
El Premio Especial del Jurado se lo llevó Inés Cuatrecasas por su proyecto de empresa social Mille Collines, una idea fantástica que ahora os detallaré. Antes, os recomiendo que os paréis un minuto a leer cada una de las iniciativas. Todas tienen brillo, todas tienen un punto que las hace únicas. Yo me quedo con tres.
- Actuable, la plataforma de activismo on line creada por Paco Polo, que ya cuenta con 100.000 usuarios.
- Mundo Catarata. Una empresa liderada por Estefanía Rodero, especializada en el uso de la literatura en el trabajo social, y que ha conseguido, entre otras cosas, poner en pie la biblioteca del Módulo 8 Centro Penitenciario de Topas en Salamanca y ayudar a las internas a mejorar su vida a través del Reiki (segunda ocasión en una semana que escucho las virtudes de esta práctica).
- Mille Colines. Una empresa social, con ánimo de lucro, que diseña, produce y distribuye ropa y accesorios fabricados en Ruanda, generando un proceso en el que intervienen y, por tanto, se favorecen, 120 personas.
Inés Cuatrecasas estudió diseño de moda. En su época de estudiante viajó en 2005 hasta Ruanda para colaborar en proyectos humanitarias de la Fundación África Digna. Allí, junto su socio Marc Oliver, conoció a Antoinette Mukakalis, una mujer ruandesa, presidenta de una asociación que ayuda a otras mujeres a subsistir a través, sobre todo, de la costura. Quedaron fascinados por la belleza de los textiles que fabricaban y decidieron volver al año siguiente para colaborar en la confección de hasta 300 piezas.
Inés y Marc soñaron con la posibilidad de crear una empresa de moda ética, que diera empleo y sueldos justos a decenas de trabajadores locales y que fuera capaz de atraer la atención de los consumidores “del Norte” no por el carácter más o menos social de la empresa, por aquello de la compasión y la caridad, sino por la calidad de los productos, por su atractivo, por su belleza, por su capacidad de seducción. Y lo han conseguido.
La Tierra de las Mil Colinas (Mille Collines), así es como se conoce a Ruanda. Ese fue el nombre elegido para la empresa. Inés y Marc reparten su vida entre Kigali (Ruanda) y Barcelona. La empresa cuenta con un Atelier (taller) de 22 trabajadores y un total de 120 personas de cuatro cooperativas que trabajan para la marca.
En la capital ruandesa tienen una tienda, dedicada al segmento más joven, “Kukua” la llaman. Kukua significa “crecer” en swahili. Acaban de abrir otra tienda en Nairobi (Kenia), mientras que en España distribuyen los productos a través de tiendas pop – up, tiendas-exposición en espacios cambiantes, museos, galerías, con una duración de uno a dos meses.
Hace 5 años empecé un blog. En él pretendía contaros acerca de mi primera experiencia en Ruanda. De cómo de un viaje nació un proyecto inocente cargado de romanticismo. De cómo el romanticismo nos hizo idealistas y creímos que podríamos cambiar el mundo. De cómo el idealismo se fue tiñendo de realidad; de momentos muy duros, de momentos muy buenos pero en general de rutina y trabajo constante. De cómo al final lo que empezó inconsciente se convirtió en nuestra vida. Descubrimos que haciendo aquello que más nos gustaba hacíamos felices a los que nos rodean y a nosotros mismos. Entrada del blog de Mille Collines del 25 de marzo de 2010.
No perdáis de vista su blog para estar al tanto del proyecto. Espero que en breve podáis conocer más sobre Inés y sus Mil Colinas.

3 Comentarios
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[...] This post was mentioned on Twitter by suzaku2303 and Africa Digna, Resp Social_UEM. Resp Social_UEM said: La invasión de los jóvenes emprendedores sociales! La ceremonia de premiación todo un éxito! http://t.co/vtdQGWp vía @la_informacion [...]
Pingback Publicado por: Tweets that mention La invasión de los jóvenes emprendedores sociales | La regla de William -- Topsy.com | 10 febrero 2011 - 13:44
después de leer e post ya tengo ganas de invadir el mundo, de buenas iniciativas, claro
Comentario Publicado por: Laura | 11 febrero 2011 - 10:07
yo tengo un hijo preso (edgar)en florida el es inocente,hace poco q el le envio una carta a proyecto inocente contando su caso le contestaron si hay prueba de ADN el dijo q si pero yo hable con el abogado q fue de y el me dijo q no uvo ADN ó sea no le sacaron ADN no se si es sierto.por favor ayuden a edgar a provar su inocencia.esto paso en tampa en el 1997,el se encuentra cross city C.I. 568N.E.255th street.Edgar Muñoz(DC#124640)cualquier preguta puede llamarme al (787-454-1881)vivo en puerto rico.tambien me puede escrir al correo.favor de cotestarme.Gracia
Comentario Publicado por: miriam lorenzo | 22 marzo 2011 - 6:53