Saltar al contenido

« ver todos los blogs

Emprender una nueva vida en Mozambique con 24 años, por Alexia Vieria

28 abril 2011 - 23:56 - Autor:

Alexia Vieira. Foto: Khanimambo

Ponte en su piel: mujer, 24 años, sola, a 8.000 kilómetros de su casa, en una pequeña aldea de Mozambique, sin agua caliente, ni electricidad, y con la responsabilidad de poner en marcha un proyecto de ayuda a la infancia. Asusta un poco, ¿no? Bien, pues esa era Alexia Vieria en 2006, al inicio del proyecto de la Fundación Khanimambo (Khanimambo significa “Gracias” en Shangana, uno de los dialectos de Mozambique). Ahora, casi cinco años después, Alexia acaba de traer al mundo a Martina, en cuanto la niña cumpla tres meses regresa a su casa, sí, en Mozambique. Está deseando regresar a su vida, a su pasión, a su felicidad, al encuentro de los más de 200 niños a los que ha ayudado el proyecto que fundó en un viaje sin billete de vuelta.

Pregunta, ¿Cómo nace el proyecto? Primero fue el viaje a Mozambique o el viaje fue para empezar a trabajar ya en el proyecto.

Respuesta. La Fundación surge después de mi viaje. Me quedé muy impactado, pero tampoco fue dramático, yo ya había estado en Honduras y el momento de contraste con la realidad de un país pobre ya lo había tenido. Escribí un blog que sirvió para que mucha más gente sufriera el impacto y cuando volví mucha gente me decía que teníamos que hacer algo. En concreto, mi mejor amiga María me dijo que esto no se podía quedar solo en un viaje. Dije: muy bien, vamos a hacerlo, me voy a vivir a Mozambique.

P. ¿Así de sencillo?

R. Así de fácil y rápido, luego ya vinieron todas las complicaciones, pero la decisión la tomé muy rápido porque lo tenía muy claro.

P. Estabas motivada, tenías la fuerza, la ilusión y eso fue lo que te motivó, querías hacer algo, ¿no es así?

R. Sí, pero hay mucho más. No fue un capricho, fue el ser consciente de la realidad y saber que puedes hacer algo y yo sabía que podía hacer mucho y no podía estar en España leyendo los periódicos, sabiendo que mis manos eran necesarias y que yo tendría el valor de hacerlo y que mucha gente podía ayudar económicamente al proyecto.

P. ¿Tenías 24 años?

R. Cuando me fui a vivir allí, sí

P. ¿24 años? Una emprendedora muy precoz!!

R. El proyecto lo empezamos antes, con 23 años, estuvimos ocho meses en España con los estatutos, la creación de la Fundación, etc.

P. Y ¿cómo surge tu viaje inicial a Mozambique, antes de crear la Fundación?

R. En 2001 estuve en Honduras, haciendo voluntariado con niños de la cale, con 18 años, aquello me impactó mucho, me marcó para toda la vida. Cuando acabé la carrera sabía que quería continuar con esto. Solo tenía un mes de vacaciones y no me aceptaron en ningún sitio como voluntaria, intenté Camboya y Etiopía, pero no salió. Así que me lancé, algo me decía que era Mozambique el sitio al que tenía que ir.

Alexia Vieira. Foto: Khanimambo

P. Mucha gente en esa edad, se plantea ¿Qué puedo hacer? Pero nos puede la comodidad o no tener un ejemplo, un referente en casa. En tu caso ¿fue una decisión personal?

R. Cuando haces las cosas con el corazón, el índice de saber que puede salir bien es bastante alto, pero también sentía. Es que esto era mucho de sentir, de apostar por lo que sientes.

P. ¿Tenías algún ejemplo cerca?

R. Por supuesto, por suerte he vivido muchos años con gente muy buena a mi lado, pero nadie que haya hecho esto.

P. Al principio debió ser algo muy complicado, ¡¡activar vidas enteras!!

R. Fue brutal, fue tan intenso que cuando lo recuerdo parece que fue una vida entera, fue muy duro, me fui sola, con todo por hacer…Es lanzarse, me acuerdo que la primera mañana dije “me tengo que poner a andar”.

P. Y no tenías ayuda sobre el terreno

R. En el primer viaje conocí a una monja, pero no fue el proyecto que hicimos, fue una referencia, pero nosotros no somos una fundación religiosa y a nuestros colaboradores les ha gustado nuestra filosofía de no seguir ninguna religión, eso era importante mantenerlo.

P. Me estás dejando alucinado, porque las cosas suelen nacer poco a poco, con gente con experiencia. Es raro este impulso “juvenil”.

R. Cuando me fui a Honduras, a la vuelta, tenía muy claro que quería dedicarme a esto. Cuando me lancé al viaje de Mozambique, tampoco tenía la idea de crear una Fundación, pero conocí una realidad y supe que ese era el sitio, lo sentí dentro de mí.

P. “Lo hicieron porque no sabían que era imposible”, una frase con la que Fajardo, el creador de Solidarios, ha inspirado muchos años a sus voluntarios.

R. Yo tengo otra frase. “Sabes que no vas a cambiar el mundo, pero no puedes renunciar a formar parte del intento”. Siempre supe que no iba a cambiar Mozambique y que no lo voy a hacer, pero si puedo ayudar a un niño y darle un futuro diferente al que le esperaba, habrá merecido la pena.

P. Y ya lleváis más de 200 niños ayudados…

R. Nuestra ayuda es un apoyo, apoyamos sus necesidades. Nuestra finalidad no es crear un orfanato, no, aunque fue la idea inicial, no, enseguida lo vi claro, nos debíamos centrar en su realidad y ayudarles desde el respeto de que somos una cultura diferente y de que lo primero es aprender de ellos, hacerles un poco más fácil lo que creemos que es esencial, la salud, la nutrición, la educación… y también lo que creemos muy importante es el apoyo personal, porque son niños que a los 8 años tienen un bagaje de vida que nos dan mil vueltas.

P. Han pasado por todo tipo de traumas.

R. El que nace es un país pobre, con una madre enferma y un padre que no se presenta, pues lógicamente no lo va a tener fácil.

P. Cuando llegaste allí, ¿te cambió el concepto del tipo de ayuda que debías poner en marcha? Muchos cooperantes veteranos hablan de la importancia de entender y comprender bien el contexto.

R. Sí, llegué allí, pero tardé dos meses en empezar. Necesitaba centrarme en su realidad. Me fui con un billete sin vuelta. Tenía que estar allí para ayudarles y no perder el norte.  Lo primero era estar con ellos, saber hacia dónde iban. Ahora estoy encantada con la respuesta que recibimos cada día de nuestra ayuda.

P. Allí el concepto “jornada laboral” no existe.

R. Yo he llegado a contabilizar 14 o 16 horas.

P. Sin vacaciones.

R. Sí, a veces, pero aquí, en España, tampoco paro de trabajar…Pero yo es que me lo paso muy bien con esto.

P. Cambias totalmente el chip, han desaparecido muchos objetos, necesidades que hemos creado… Disfrutas de otras cosas, más pequeñas…

R. Es muy diferente, cuando decides cambiar tu vida, irte para allí sin billete de vuelta y con la conciencia de estar allí y disfrutar de ello es porque te gusta ese estilo de vida, y todo lo material queda atrás… disfruto de estar con mis perros, de pasear por la playa, de hacerme una limonada… y te hablo de cosas fuera del proyecto. Esto es genial. Yo tengo la suerte además de haber encontrado a una persona con las mismas ilusiones y estamos muy bien ahora los dos allí.

P. Tenéis muchas cosas en común…

R. Sí, mucho, imagínate (ríe) si allí no tienes esto. Allí donde vivimos es una aldea en la que no hay nada, lo máximo es el restaurante del hotel.

P. ¿Tenéis electricidad?

R. A veces, no siempre… En los cuatro años que llevo he notado una evolución. Cuando llegué, los fines de semana por sistema no había luz.

P. ¿Qué tal se lleva?

R. Bien, yo he hecho de todo para no aburrirme… Una de las cosas que me prometí es fue no decir nunca “Estoy aburrida”. He hecho de todo.

P. Por ejemplo.

R. Hablar con mis perros, bailar sola…

P. Pero, ¿has pasado mucho tiempo sola?

R. Un año y medio. Desde las seis de la tarde metida en casa.

Los niños de Khanimambo. Foto: Khanimambo

P. Y con 25 años, ¿Cómo se hace eso?

R. Es duro, psicológicamente me ha dejado muy tocada, he vivido una soledad muy fuerte, durante el día estaba feliz, con los niños, viendo que el proyecto estaba encaminado… pero comí y cené sola un año y medio.

P. A tus padres no les dio la tentación de ir para allá a buscarte y traerte de vuelta.

R. Me han respetado mucho. Y han sido un apoyo fundamental, mi madre ha estado conmigo allí y sabe que ese es mi sitio.

P. ¿En ningún momento tuvieron tentación de intervenir?

R. Bueno, en alguna ocasión que mi vida ha podido estar en peligro, mi madre sí me ha pedido que volviera.

P. ¿Has llegado a pasar miedo?

R. Eres una mujer, joven, blanca y parece que eres muy rica, pero en el fondo no lo eres, porque el dinero no es tuyo. A algunas personas les costó entender que el dinero no era mío y que no iba a acceder a sus chantajes.

P. En algún momento pensaste “no puedo con esto”.

R. Decir no puedo, jamás… pero momentos duros, críticos, decir, ostras, esto es muy fuerte, sí, pero siempre hay un motivo para salir adelante, y lo tengo delante de mí todos los días, en mi caso son 200 motivos.

P. Cuando has vuelto a la electricidad, al agua caliente, al MP3, a la televisión…¿no te extraña?

R. Al ascensor… todo impacta.

P. ¿No te vuelves a “malacostumbrar”?

R. No, me gusta tanto aquel estilo de vida que tengo claro que esto es temporal. Vuelvo a mi casita pequeñita, encantada, feliz.

P. ¿No te han llamado de “Españoles por el mundo”?

R. No me interesa, porque lo que quiero que sea atractivo de esta historia es la fundación, no yo.

P. ¿Cuál es el futuro del proyecto?

R. El objetivo es que los propios locales, trabajamos con 25 personas, sepan continuar solos el proyecto, desde Mozambique, un proyecto con 400 niños que abarca una buena parte de la comunidad.

P. ¿No tienes intención de quedarte allí?

R. Sí, esto no significa que vaya a volver, sino que lo puedan hacer solos.

P. ¿Cómo se puede ayudar desde aquí?

R. Siempre hay una forma, lo ideal es un socio porque colabora en proyectos, infraestructura. Padrinos, también, pero ahora no tenemos condiciones para trabajar con más niños, empresas, voluntariado…

P. Y qué consejos das a un joven que se quiera ir de voluntario con vosotros.

R. Tiene que ser gente que va a sumar y no tenemos infraestructura que lo proteja, no, el que va debe saber ya lo que es África y que va a vivir en condiciones precarias.

P. Muchos voluntarios se frustran porque piensan que van a cambiar el mundo…los que sabéis de qué va esto decís que la clave es convivir, , volver con el mensaje…

R. Lo primero que digo es que deseo que disfruten, que se le quede grabado en el corazón porque es una experiencia única, pero no solo se ayuda yendo un mes, a la vuelta hay que continuar ayudando, es lo justo: a veces simplemente hablando del proyecto. No es estar con los niños, volver, poner las fotos en Facebook y ya, seguir con su vida normal. Eso me parece una tomadura de pelo.

P. Mantener un compromiso.

Es lo mínimo. Los niños con un voluntario se abren, te miman al 100% y habrás oído a muchos voluntarios “Es que he recibido tanto amor…” es verdad, los niños lo dan todo. Cuando vuelves no tienes que olvidar esto, tienes que agradecerslo para que ellos puedan seguir siendo ayudados.

P. Khanimambo.

Tres teorías para explicar el altruismo

24 abril 2011 - 23:18 - Autor:

“La regla de William” cumplió dos años el pasado 23 de abril. El nombre del blog proviene del biólogo William D. Hamilton, quien en los años 60 del siglo XX puso fin a una discusión de más de 100 años al crear una teoría para explicar el altruismo. Bien, pues ahora, su tesis se tambalea ante la aparición de una nueva, formulada por uno de los investigadores con más prestigio del mundo, el británico Edward O. Wilson.

Bien, pues, dos años y 240 posts después, creo que podemos plantear una tercera vía, una nueva explicación al altruismo. ¿En qué me voy a basar? ¿En un profundo y argumentado estudio científico? No, en las más de 240 historias de vida, de esperanza, de ilusión, de entrega, de solidaridad, de justicia e injusticia, de dolor y superación que forman parte de este blog.

No importan el fracaso ni el éxito, sino haber traspasado de parte a parte un solo corazón. (Jean Cocteau)”. Es una frase que aparece continuamente en mi horizonte y en la que me fijo cada vez que abordo una nueva entrevista o reportaje: ¿será capaz esta persona o esta historia de traspasar el corazón de algún lector? Sobre esta idea gira la tesis, modesta y, en realidad, tomada prestada, que contaré al final del post.

Es una adicción y un privilegio haber conocido en estos dos años a seres humanos excepcionales. Ellos son el alma de La regla de William. Ellos son también los que ponen a prueba la teoría de William D.Hamilton. Sí, la idea “fundacional” de este blog era, y es, profundizar en los orígenes del altruismo, desentrañar las razones por las que una persona decide entregarse a los demás, entregarse a luchar sin descanso por alguna causa solidaria.

“Altruismo: diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio“, RAE. William D.Hamilton explicó el altruismo mediante una ecuación matemática y así puso fin a una discusión que se había iniciado en el siglo XIX, con Darwin. Su teoría de la selección natural se encontró con un escollo fundamental en los insectos “sociales”: las abejas, las avispas y las hormigas, animales capaces de sacrificarse por su comunidad.

Como cuenta Alan Dugatkin en su libro ¿Qué es el altruismo?, Darwin se volvió loco con este escollo a sus tesis, en su libro El origen de las especies apuntó que la existencia de estos insectos estériles dispuestos a morir por los demás era “una dificultad muy especial que al comienzo me pareció insuperable y funesta de hecho para la teoría“.  Finalmente, Darwin concluyó que la excepción podía explicarse si se tenía en cuenta que la selección podía aplicarse a la familia lo mismo que al individuo. Como señala Dugatkin “Ayuda a tus parientes -familia- y verás compensado el precio que debas pagar por ello”.

El tema del altruismo, el parentesco, la selección natural constituyó un tema permanente de discusión entre la comunidad científica hasta que el biólogo William D. Hamilton creó una fórmula matemática, una fórmula con tres términos: la relación genética entre los individuos (representada por una r), el costo de un acto de bondad (c) y el beneficio que obtenía un receptor cuando alguien era bueno con él (b).  La “regla de Hamilton”, como señala Dugaktin, establece que “el altruismo evoluciona cuando r veces b es superior a c. En otras palabras, si suficientes parientes reciben beneficios del altruismo para compensar el costo del altruismo, entonces el altruismo se propaga; de otra manera, no.

Durante 40 años nadie ha rebatido “la regla de Hamilton”, hasta este verano. El 26 de agosto de 2010 la revista Nature publicaba “The evolution of eusociality”, un ensayo de Martin A. Nowak, Corina E. Tarnita y Edward O. Wilson que vuelve al modelo de la selección natural para explicar el comportamiento altruista.

Edward O. Wilson. Autor: Ragesoss. Wikipedia.

Para empezar, Edward O. Wilson es uno de los biólogos con más prestigio del mundo, una auténtica autoridad. Wilson sostiene que el parentesco no tiene nada que ver con el altruismo, afirma que la clave está en el grupo.

Como apunta un extenso artículo en Boston.com, bajo determinadas circunstancias, grupos de individuos cooperantes se pueden imponer a grupos de no-cooperantes lo que garantiza que sus genes – incluyendo los que les predisponen a la cooperación – se transmiten a las generaciones futuras. Esta selección de grupos es lo que constituye la base evolutiva para explicar los comportamientos sociales vinculados con el altruismo y el trabajo en equipo.

Esta nueva teoría ha supuesto una tormenta en la comunidad científica y la revista Nature publicó el pasado mes de marzo varias cartas feroces contra Wilson, una de ellas estaba firmada por 137 científicos, incluidos dos ex-compañeros de la Universidad de Harvard.

Bien, pues desde la más absoluta ausencia de argumentación científica, apoyándome únicamente en las opiniones y en la experiencia de decenas de personas que pueden considerarse que desarrollan o han desarrollado comportamientos altruistas, creo que la explicación del altruismo está en lo que me contó Cristóbal Colon hace más de un año, el altruismo está en la esencia espiritual del ser humano, está en nuestro alma, en nuestro corazón. Y, sí, a veces está sepultado bajo muchos escombros. Y, sí, esto es imposible de demostrar y sustentar al estilo de Hamilton o de Wilson, esta última teoría es una pura cuestión de fe, de fe en el ser humano.

Solidarios en acción. Voces libres en Siria

1:00 - Autor:

No hay organizaciones sin ánimo de lucro en Siria, apenas hay corresponsales extranjeros en las ciudades en las que se están produciendo las manifestaciones contra el régimen del presidente Bachar el Asad, los organismos internacionales tampoco proporcionan datos relevantes…

No hay, por tanto, fuentes de información independientes y contrastadas que estén contando los hechos desde los lugares en los que ocurren. Pero, de nuevo, Facebook y Twitter nos brindan una oportunidad de acceder a fuentes únicas y privilegiadas. De nuevo, los hijos de las revoluciones cabalgan sobre las redes sociales.

En 2005, en Siria, en Damasco, Bassam Alkadi abrió el Observatorio de la Mujer Siria, una organización independiente que trabaja para mejorar los derechos de las mujeres en aquel país. Y lo hace por varias vías: la sensibilización, especialmente a través de internet y de su portal nesany.org, el trabajo de base con otras organizaciones civiles y la atención y ayuda a mujeres que sufren violencia. Merece la pena ver la entrevista que hizo a Bassam y a Roudayna Haidar,  Leila Nachawati en periodismohumano.com

Bien, pues ayer conseguí, gracias a las puertas que me ha abierto Leila, intercambiar un par de mensajes vía Facebook con Bassam.Quería saber su versión de lo que esá ocurriendo en Siria, su país.

Bassam y el Observatorio han decidido suspender toda su actividad on line hasta que cese la violencia. Ayer, su web amanecía con este mensaje.

“La tristeza prevalece por toda Siria. No hay forma de que podamos mantener este observatorio abierto bajo el actual derramamiento de sangre .. y la violencia en Siria, que está amenazando a muchas vidas … Pongámonos todos a hablar en contra de la LA VIOLENCIA!

Bassam está triste  por todo lo que está ocurriendo, condena drásticamente la violencia empleada por las fuerzas del Gobierno y aboga por dar un margen de tiempo para comprobar el alcance de las promesas del presidente Bachar el Asad.

Ahora, por cientos de miles de personas que quieren seguir participando en las manifestaciones, hay cientos de miles de personas que quieren dar al régimen sirio la oportunidad de lograr lo que prometió.

Bassam no comparte la actitud de la oposición al régimen, cree que el país necesita calma.

Creo en la necesidad de detener las manifestaciones durante algún tiempo, tal vez 15 días, para saber si el cambio va en serio. Necesitamos calma en las calles.

Bassam es una voz independiente, su opinión es libre y se podrá compartir o no, pero, desde luego, aporta un nuevo enfoque. Estamos acostumbrados al todo o nada, a que los titulares de los medios se hinchen ahora de palabras como “libertad” y “democracia” y luego de otras como “represión” o “matanza”. Extremos, confrontación permanente, belicismo: parece como si no estuviera permitida una zona de “seguridad”, un espacio de tranquilidad.

En la misma línea se ha expresado en Twitter Danny -Ahmed Ramadan, un periodista sirio que ayer escribía “Apoyé la revolución egipcia porque era lógica, en Siria, con todo el mundo que hablo es pro-gubernamental; estas protestas no tienen sentido para mí”.

De nuevo, una opinión más, libre. Ahora, no debemos olvidar los hechos, las muertes, los asesinatos de civiles que se manifiestan de forma pacífica. Y no debemos olvidar que ya se han demostrado violaciones de los derechos humanos infringidas por el ejército del presidente Bachar al Asad.

Y testigos presenciales, en este caso Cal Perry, un periodista de Al Jazeera, nos contaba ayer la cruel matanza de civiles en un funeral.

Esa es la situación actual en Siria, “muy peligrosa”, como me contaba Bassam a través de Facebook. Gracias Bassam, y suerte.

El placer, la alegría y la felicidad según José Luis Montes, fundador de Wikihapiness

18 abril 2011 - 4:58 - Autor:

El hombre que tuvo la fortuna de fracasar es ahora feliz. José Luis Montes cambió hace dos años la rutina del placer y el lujo por la rutina de la felicidad. Durante más de 20 años fue directivo y empresario, de éxito: tenía  un gran sueldo, buenos coches, buenas suites, pero no estaba satisfecho con su vida, así que decidió cambiar. Ahora dedica su esfuerzo, su ilusión y sus horas de trabajo a mejorar la vida de otros a través de wikihapiness, una organización que “que reúne a personas que trabajan en pos de su felicidad personal a través de la construcción de un mundo mejor”.

En esta entrevista José Luis desgrana las diferencias, sensibles, entre alegría, placer y felicidad. Las respuestas son largas (le encanta hablar), pero merecen la pena. Si te quedas con ganas de más, puedes leer El hombre que tuvo la fortuna de fracasar.

P. ¿Hay alguna pregunta recurrente? ¿Aquella que siempre te hacemos en las entrevistas y cuya respuesta sabes casi de memoria?

R. No me acaba de gustar mucho la de  “¿Qué pasó en tu vida para que decidieras hacer un cambio?”. Lo que buscan es un lugar común erróneo: que en la vida te tiene que pasar una gran desgracia, algo muy gordo para que tú cambies de vida. Cuando alguien es un poco un referente de haber hecho un cambio importante, parece como que hay un automatismo de ir a buscar detrás cuál fue el shock. Me sabe mal, porque tengo la impresión de que defraudo un poco cuando digo que en realidad no pasó nada. Ha sido un proceso.

Además, me parece muy mal el que la gente necesite o esté esperando que te tenga que pasar algo en la vida para hacer un cambio. Si sientes que debes hacer un cambio, deberíamos ser capaces, claros y valientes para hacerlo.

P. Pero es muy difícil escapar de la rutina.

R. Sí, es una trampa que cada vez te envuelve más… bueno, la verdad, no me gusta decirlo de esa manera porque no es cierto que la trampa te envuelva, dicho así parece que estás hablando en una tercera persona, como si la trampa existiera y ella te envuelve y nosotros no tuviéramos capacidad… y no es cierto… La trampa existe, la creamos entre todos y nosotros mismos nos envolvemos en ella. No hay que echar la culpa a los demás.

Lo que ocurre es que desde que somos muy niños estamos continuamente recibiendo impactos de comunicación, en la educación, en la familia, en los medios: tienes que hacer una carrera universitaria, tienes que tener dos hijos, la parejita, y trabajar en una multinacional y mandar mucho y tu coche tiene que ser de ingeniería alemana… los termómetros de lo que es una vida guapa están ya muy marcados y salirse de eso requiere mucha claridad y mucha valentía.

Nos cuesta ver claro qué es lo que nos está pasando y nos tiene insatisfechos, y salirte, cuando has ido adquiriendo compromisos, es complicado.

P. Ahora, lo que sí tienes claro, es que eres más feliz que antes.

R. Mucho más. Yo antes, como mucho estaba alegre y contento, pero eso son sucedáneos de la felicidad. Estar alegre, la alegría, el placer, ese tipo de cosas son sucedáneos. Como hemos renunciado a ser felices, nos convencemos de que la felicidad son pequeños momentos… esto no es verdad.

Ese momento en el que llegas a casa y te das una ducha caliente después de haber pasado mucho frío… Pero bueno, ¡es que no podemos aspirar a una felicidad continuada!

No, la vida tienen que ser pequeños momentos. Renunciamos a la felicidad real y duradera y nos conformamos con ratitos, con lo que nos entregamos a la búsqueda de las alegrías y placeres.

Ser feliz es pasar una buena tarde, con una buena película, una copa de vino y buena compañía. Eso es ser feliz. No!  Puedes vivir eso con felicidad, pero la felicidad no es conseguir mesa en el restaurante de Adriá, eso es un placer y las alegrías están fantásticas, son mejores que los placeres, pero no son la felicidad.

Yo antes tenía muchos placeres y bastantes alegrías, muchos más placeres que alegrías, porque cuando lo que haces es dejarte la vida trabajando para ganar un montón de dinero puedes comprar placeres, no alegrías. De hecho, para las alegrías una de las cosas que necesitamos es tiempo y serenidad para disfrutarlas.

P. Y no entiendes que haya gente para la que trabajar mucho, ganar dinero y tener placeres sea la felicidad misma.

R. Yo soy muy cauto en dar lecciones y en dar recomendaciones a la gente, porque la vida es un proceso personal, individual e intransferible. Lo que intento, con humildad, es contar cuál es mi experiencia y cuáles son mis conclusiones por si a alguien le sirven de algo. De ahí a decir que puedo ir dando lecciones, ese paso no le doy.

Desde la posición de haber tenido esos coches de 250 caballos, de haber dormido en esas suites de 1.000 euros la noche, desde la posición de haber renunciado a algo que he tenido, sí tengo la impresión de que la felicidad, ahí, no está. Es más, es una carrera que no tiene fin.

Te voy a contar una experiencia que ilustra bien por qué creo que ahí no está la felicidad, pero no está la felicidad, sino que incluso, peligrosamente, está la infelicidad.

Siempre me han gustado los coches. En un momento, mi empresa me ponía coche, fijaba un presupuesto y mirabas el coche que querías. Había un Audi Coupe recién salido que lo tenía todo y a mí me hacía una ilusión tremenda, me descubría a la una de la madrugada mirando el catálogo. Y te dices, voy a ser superfeliz cuando lo tenga y, en el momento en el que te lo dan, cuando sales conduciendo del concesionario, te sientes una mezcla de Superman y King Kong… te mira todo el mundo y tienes el coche soñado. Seis meses después, cuando ves a un amigo con el que no te has visto y te dice “Coño, qué coche”, y tú dices “Sí, no está mal”, no lo dices por chulería, lo dices porque esa meta ya las has conseguido.

Lo que parecía un sueño es ya una etapa quemada y eso no son sueños. Los sueños cuando los consigues estás feliz, cuando sientes que has quemado una etapa era un sueño falso y no puedes construir una felicidad de sueños. Iba conduciendo el coche y ya estaba pensando en el nuevo Masserati y en que el renting eran solo 400 euros más al mes…

Eso no tiene fin, la carrera de dar tu tiempo, tu talento, tu esfuerzo, para conseguir cosas, no tiene fin. Una carrera que no tiene fin es una carrera que, por tanto, no tiene fin

P. Ahora lo que haces es darte a los demás. Y esa otra carrera tampoco tiene fin, ¿no?

R. Cuando me preguntan a qué me dedico digo “Yo estoy en el negocio de cambiar el mundo”. Te miran cómo diciendo “Es un objetivo un poco grande”, pero bueno, yo respondo que tengo toda la vida por delante (risas)…

Conseguir el que, cuando te acuestes y sobre todo cuando te acuestes definitivamente, hayas podido sumar muchas cosas dadas a muchas personas. Esa carrera sí tiene un sentido porque cada vez que aportas algo que hace que la vida de alguien sea un poco mejor, eso sí tiene sentido, eso sí llena una vida de sentido.

El problema es que es una tarea ingente y que mientras hay una serie de gente barriendo, hay otro montón ensuciando y, lo más preocupante, es que hay mucha gente que se lo miran y no hacen nada. Parte de mi trabajo es no solo limpiar, sino convencer a los indiferentes para que pasen al bando de los que limpian, aunque lo hagan con un pincelito y cinco minutos al día.

P. Lo que sí tienes claro es que ayudar a los demás es siempre sinónimo de felicidad.

Sí, la felicidad está hecha de esa materia, es la felicidad que tú sientes después de haber notado que has hecho una aportación a alguien que lo necesitaba,  sobre todo a alguien que está sufriendo. No tienen que ser grandes cosas, salvar una vida de un niño, a veces es simplemente escuchar a alguien que necesita hablar.

Sientes felicidad, has sentido conexión con esa persona y estamos en un mundo en el que prima mucho la individualidad, cuando el mundo y la humanidad es lo contrario, todos estamos conectados.

Es curioso, vas en el metro, en el tren, entra una mujer embarazada de siete meses y nadie se levanta. En el metro va todo el mundo con el MP3 y el libro para aislarse en su burbuja, para no mirar a los lados.

P. ¿Te cuesta convencer a los indiferentes? ¿Tienes alguna fórmula?

R. Me cuesta mucho porque la mente genera más excusas para no hacer lo que sabes que debes que razones para hacerlo. Muchos miran para otro lado porque saben que si miran tendrán que levantarse y dejar el sitio a la mujer embarazada. Algunos se te acercan y dicen que quieren, pero no acaban de dar el primer paso, que es el más difícil.

P. ¿Por qué? ¿Qué nos impide dar el paso? ¿Nos puede la comodidad?

R. Sí, es una suma: comodidad, pereza… hacer lo que debes cuesta esfuerzo. Vivimos en una sociedad en la que buscamos lo fácil, quiero un vida cómoda, rápida, sencilla que no me de problemas… También pensamos que ser feliz es no tener problemas y lo mejor para eso es estar en coma.

A unos les vence la pereza, a otros los pequeños egoísmos, más que los grandes: “Yo no tengo los 30 euros para hacer que una familia coma, pero si para salir a cenar” “No tengo tiempo para ayudar, pero luego estoy 4 horas delante de la televisión”.

También tengo la sensación de que cada vez somos más débiles. Esta organización que hay que prima el individualismo al final nos hace individualmente más débiles.

R. Tu cambio vital y profesional ha sido radical, ¿qué estás aplicando al mundo social de lo que conociste en el mundo empresarial?

R. Una cosa que falta en el mundo de las ONG, tanto grandes como pequeñas, es gestión empresarial. Cuando inicie el cambio, en una entrevista, me preguntaron, “¿te has pasado de los malos a los buenos?”. Me quedé en shock, vengo de 25 años de ser empresario y directivo y no me considero que fuera malo ni que los que están todavía en ese lado lo fueran. Hay mucho malentendido.

En el mundo empresarial hay cosas que tienen que ver con la forma de organizar los recursos y eso es muy valioso. En estos dos años y medio mi experiencia es que hay muy poca mentalidad empresarial e, incluso, se hace gala de ello. Lo principal que no te debes llevar del mundo empresarial al tercer sector es el reparto de beneficios, pero todo lo que hay antes, hay una gran mayoría de cosas que se deben adoptar.

Todo lo que tiene ver con procesos de organización, con economías de escala, con aplicación de marketing y comunicación, estrategias, todo lo que es muy habitual en el mundo empresarial, lo estoy intentando aplicar en este mundo, con dos cambios: los principios éticos están por delante de todo y la repartición de los beneficios no es individual, es generalizada.

P. ¿No temes que dentro de 10 años te hayas cansado o aburrido de Wikihapiness?

R. De Wikihapiness no lo sé, porque es un instrumento, un instrumento que tiene una definición estratégica que da para 20 y para 50 años. Al final es una herramienta. De lo que estoy seguro que no me voy a aburrir es de dedicar mis recursos y esfuerzos a la gente que no ha tenido la suerte que he tenido yo.

P. ¿Hay algún pregunta que nunca te hagamos y que te gustaría contestar? ¿Alguna vez te lo has planteado? ¿Algún tema que los periodistas no  abordamos cuando hablamos contigo?

R. No me lo he planteado, la verdad, pero sí que hay una cosa que me gustaría que me preguntaran con más frecuencia. “Qué podemos hacer, yo como periodista, como medio, para ayudar a que el mundo sea un poquito mejor”.

P. Y la respuesta…

Tiene que ver con el poder que tenéis de comunicación. Ghandi decía “Tú tienes que ser el cambio que quieres ver en el mundo”. Es como deja de quejarte de los poderes, de los banqueros, de los políticos, del mundo está muy mal y empieza tú por cambiar en tu vida y en ti mismo lo que quieres cambiar en el mundo.

Como hay un montón de gente que no acaba de decidirse o de atreverse o de verlo, un medio de comunicación, un periodista, le hace no solo un favor al mundo, sino también a las personas, si difunde que no solamente hay malas noticias, sino que existen muchas personas que hacen las cosas que se deben hacer y existen muchas formas pequeñas de hacer las cosas que se deben.

IRPF ¿Dónde va el dinero si marcas la casilla “fines sociales”?

13 abril 2011 - 22:46 - Autor:

264,4 millones de euros para proyectos sociales, medioambientales y de cooperación al desarrollo realizados por entidades sin ánimo de lucro. Ese es el último dato disponible sobre el importe total recaudado a través de la casilla “fines sociales” del ejercicio del IRPF del 2008, cuya aplicación a proyectos sociales se ha desarrollado en el año 2010.  Ahora estamos ya inmersos en el periodo de declaración de la renta del ejercicio 2010, por eso recogemos algunos puntos que quizás te interese saber:

1. ¿Qué es la asignación tributaria a través del 0,7% del IRPF?

Cada año la Administración permite a los contribuyentes elegir el destino de una parte de sus impuestos. Al realizar la declaración de la renta, tienes la opción personal de elegir entre:

  • Destinar el 0’7% del IRPF a la realización de programas que desarrollan las entidades sociales y Organizaciones no Gubernamentales (ONG).
  • Optar por el sostenimiento económico de la Iglesia Católica.
  • Señalar las dos casillas.
  • No marcar ninguna, con el que el 0’7% va a los Presupuestos Generales del Estado.

2. ¿ Cómo se distribuye el dinero recaudado entre las ONG?

El 78% lo distribuye el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad mediante una convocatoria pública. Puedes consultar las bases de la Convocatoria 2010, la del 2011 todavía no se ha abierto.

El 19% lo distribuye el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional, cuyo destino va dirigido a proyectos de cooperación en países en desarrollo.

El 3% lo distribuye el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino mediante proyectos que promueven el desarrollo sostenible del medio rural.

Lo que se recaude en este ejercicio a través de la casilla “fines sociales” formará parte de la Convocatoria 2012 de subvenciones a ONG con cargo al IRPF. Es decir, que este año, 2011, la Convocatoria vendrá dotada por lo que se recaudó en el ejercicio 2009.

3. ¿A qué proyectos y organizaciones se destinan las ayudas?

Conocemos el destino del 78%  de los 264 millones. En la última convocatoria (2010) del Ministerio de Sanidad y Política Social se fijaron una serie de colectivos y programas que puedes consultar en este BOE. El listado final de entidades beneficiadas se hizo público el pasado 5 de marzo, te puedes entretener un rato consultando el listado completo.

Alguna curiosidad, la asignación más cuantiosa es para Cruz Roja Española por un programa de ayuda a domicilio (7.264.062,00 euros); la más pequeña, 3.000 euros para la Asociación Catalana de Recursos Asistenciales.

Entre las entidades beneficiarias está Cáritas, dependiente de la Iglesia Católica, con 19.98 millones de euros. La web que promociona la X Solidaria recoge las noticias que van generando las entidades que han recibido las ayudas. Entre estas, Cáritas invita a los contribuyentes a una marcar con una“x” las dos casillas: la de “fines sociales” y la destinada a apoyar el sostenimiento de la Iglesia Católica. Según recoge un comunicado, “En el caso de Cáritas muchos de sus recursos proceden de la propia Iglesia, de la que forma parte intrínseca. De hecho, la mayoría de programas sociales que se llevan a cabo utilizan infraestructuras de propiedad diocesana o parroquial, sin los cuales no sería viable su puesta en marcha”.

Si tienes más dudas, no dejes de visitar el sitio web de la campaña Xsolidaria.

LOS DATOS HABLAN DE LA X SOLIDARIA from xsolidaria on Vimeo.

Te invito a mi cumpleaños solidario

11 abril 2011 - 23:14 - Autor:

Domingo 10 de abril, la una de la tarde, 25 grados, varias familias, cerca de 70 personas, se reúnen en la Casa de Campo de Madrid alrededor de una buena cantidad de tortillas, bocadillos, patatas, aceitunas, refrescos, vino, dulces, potitos para bebé… un picnic. Hasta aquí, nada especial. Lo que hace único a este grupo de entre las decenas de personas que el pasado domingo se acercaron al parque madrileño para pasar el día es que estaban en un cumpleaños, pero no uno cualquiera, estaban celebrando un cumpleaños solidario.

Cartel de los "Cumpleaños solidarios" de la ONG Solidarios

Nadie se presentó con la última novela de Ken Follet, el tan socorrido CD de oferta de Vips o la corbata de Emidio Tucci, los invitados al cumpleaños de Cristóbal cambiaron sus regalos por aportaciones para apoyar los proyectos de apoyo a personas marginadas que la  ONG Solidarios tiene en marcha.

Cristóbal Sánchez (presidente de la organización) envío el pasado 31 de marzo un correo electrónico a su grupo de amigos para invitarles a festejar su 43 cumpleaños en el “primer picnic 2.0″ del siglo. El correo terminaba así:

Tengo amor, tengo salud, tengo trabajo, pues eso, vamos a pensar en otros… Primer cumpleaños con fila cero¡¡¡

De forma paralela, abrió una página en Facebook para informar de la iniciativa y buscar más cómplices.

El pasado domingo fue el primer cumpleaños solidario de esta nueva era y Cristóbal espera que la iniciativa se instale en la cabeza y en el corazón de los socios y voluntarios de la organización.

La idea no es original de Solidarios, en los últimos seis meses he conocido varios cumpleaños solidarios. Por ejemplo, también el pasado fin de semana, Paco Polo, el creador de Actuable, celebraba sus 30 años cambiando regalos por microcréditos en KIVA.

En todo caso, la campaña iniciada por Solidarios busca crear una tendencia entre sus simpatizantes y darles los medios (postales, invitaciones virtuales) para que cada uno de ellos se convierta en embajadores de la causa. ¿Imagináis el efecto que podría tener que cientos, miles o incluso millones de personas conviertan sus regalos en proyectos de ayuda a la infancia, a las personas con discapacidad, a los enfermos de Alzheimer…?

La ONG que preside Cristóbal Sánchez se ha lanzado con mucha ilusión, pero muy pocos medios: el proceso de donación se limita a ofrecer un número de cuenta a los invitados, no hay opción de donar vía PayPal o a través de tarjeta de crédito o, incluso, mediante una aplicación propia como la que diseñó la ONG referente en este tipo de acciones, la norteamericana Charity Water.

Esta organización, que se dedica a construir pozos de agua en países de África, ha conseguido convertir esta idea en una de sus principales fuentes de recaudación de fondos y de notoriedad pública, especialmente gracias al apoyo de personajes muy populares, como el fundador de Twitter, Jack Dorsey, o el actor Will Smith y su mujer Jada.

Will Smith “donó” su 42 cumpleaños el pasado septiembre de 2010 y, además, está colaborando en una campaña de la organización: las personas que más dinero consigan reunir celebrando su cumpleaños podrán viajar hasta África con ellos para ver el efecto de su acción: la construcción de pozos de agua limpia. Charity ya ha conseguido más de 100.000 dólares gracias a esta acción de captación de fondos.

Los cumpleaños pueden cambiar el mundo”, dice el grandilocuente eslogan de Charity Water. No creo que los cumpleaños solidarios den para tanto, pero sí son una estupenda y sencilla oportunidad de coronar una gran tarde de picnic con tu familia y amigos.

¿Qué hacemos con Costa de Marfil? Salvar un niño

7 abril 2011 - 21:14 - Autor:

Fulgence y su hermano Gonlogbe. Foto: Save the Children

Hace un mes Japón, ayer Costa de Marfil, mañana… Cuando el objetivo de un blog, como este, es contar historias positivas, difundir ejemplos de altruismo y mover a la acción, es un reto abordar de una forma original y práctica episodios como el de Costa de Marfil, un lugar tan alejado de nuestra vida cotidiana, un país y unos sufrientes ciudadanos con los apenas nos une nada.

Seguramente nunca te hayas planteado en tu vida echar una mano a los que sufren en Costa de Marfil. Es normal, hay decenas de países hambrientos y sedientos. Seguramente termines este artículo y no hagas nada, es normal, cada día leemos decenas de medios, blogs y mensajes, nos inmunizamos para sobrevivir. Pero también estoy seguro de que si hay alguna organización con la que te podrías comprometer para echar una mano en Costa de Marfil esa es, hoy, ahora, Save the Children. Te explico por qué.

Uno, tienen muy clara su misión: salvar a los niños, está en origen, en su nombre. Dos, hacen bien su trabajo, no descubro nada con esto. Tres, comunican bien lo que hacen.

Si a las personas solo nos interesa lo que les ocurre a otras personas, Save the Children aplica esa regla con eficacia. Y lo hace con la palabra y con la imagen. Así nos acerca psicológicamente a su drama y, también, a su esperanza.

Save the Children (SVT) encontró a Fulgence, un niño de 16 años, y a Gonlogbe, su hermano pequeño, en un campamento de refugiados en Liberia (país vecino de Costa de Marfil). Huyeron de su hogar cuando unos soldados irrumpieron disparando, se separaron de sus padres en enero y desde entonces viven en el campo de refugiados de Bahn, en el condado de Nimba, Liberia. SVT les ha encontrado “una madre de adopción”, Christine, una mujer que se ha hecho cargo de ellos mientras dure esta situación.

Te invito a conocer  lo que está haciendo la organización en Costa de Marfil y también te invito a que nos propongas otras historias u organizaciones que están trabajando con pasión e ilusión sobre el terreno.

Fulgenuce, su hermano Gonlogbe y su madre de adopción "Christine" en el campo de refugiados de Liberia. Foto: Save the Children

Los hijos de las revoluciones cabalgan sobre las redes sociales

6 abril 2011 - 10:03 - Autor:

En primer plano, Raed. Detrás de pie, Sami y Bilal, Dale, Leila y Matisse. Foto: Chiara Cabrera.

Las revoluciones las hacen las personas, las redes sociales solo son un medio para ampliar el mensaje; Facebook o Twitter no son el paradigma de la igualdad ciudadana, si dispones de un gran presupuesto de publicidad tu mensaje llegará más fácil y más rápido; si te quieres convertir en un activista, busca canales alternativos  como Witness o Ushahidi ya que la política de publicación de las grandes redes viene definida por estándares norteamericanos.

Son algunas de las conclusiones del encuentro “Internet y las revoluciones sociales del siglo XXI” que ayer se celebró en La Casa Encendida, organizado por AERCO y Obra Social Caja Madrid.

Seis expertos internacionales compartieron sus experiencias y visiones sobre el auge de las redes sociales en el nuevo mapa de revoluciones sociales que se empezó a dibujar en Túnez el pasado mes de enero.  Por la mañana estuvieron con los medios de comunicación y por la tarde con el público, que lo tuiteo con el hashtag #isocialrev. Descárgate un pdf con 500 de los mensajes que ayer se lanzaron en Twitter.

Los ponentes:

  • Sami Ben Gharbia. Especialista tunecino en activismo digital, director de Global Voices Advocacy, comunidad internacional de periodismo ciudadano, co-fundador de Nawaat, que ha ganado el 2011 Netizen Prize que entrega Reporteros sin Fronteras, de Threatened Voices y de Tunileaks, proyecto que recopila y analiza los cables de Wikileaks relativos a Túnez.
  • Raed Jarrar. Arquitecto, bloguero y analista político iraquí-estadounidense. Abrió su primer blog en 2002 para contar el punto de vista de los civiles iraquíes durante la invasión de su país y se convirtió en uno de los primeros blogueros en Irak y en la región. Es conocido también por haber sido detenido en el aeropuerto JFK por llevar una camiseta con la frase “No nos callaremos” en inglés y en árabe, por denunciar a la compañía aérea y al Gobierno de EEUU y por ganar la demanda y contribuir a visibilizar la discriminación racial en el país.
  • Bilal Randeree.  Periodista sudafricano que trabaja en Al Jazeera en Doha, Qatar.  Cubre las movilizaciones en la región de Oriente Medio y Norte de África con una presencia activa en las redes sociales.
  • Matisse Bustos Hawkes. Responsable de Comunicación de Witness, organización internacional que promueve la defensa de los derechos humanos a través del uso de vídeo.
  • Dale Zak. Desarrollador en el proyecto Ushahidi,  empresa sin ánimo de lucro que desarrolla software libre y de código abierto para recoger datos y crear mapas interactivos a través de los mensajes que envían los ciudadanos.  Ya he hablado aquí de Ushahidi.
  • Leila Nachawati Rego. Gestiona la comunicación online de EOI y escribe sobre derechos humanos y la promoción de la libertad de expresión en Oriente Medio y Norte de África para distintos medios y plataformas sociales como Periodismo Humano y Global Voices Advocacy.

Las conclusiones:

  • Cuidado con conceptos como igualdad, democracia o libre acceso a redes como Twitter, Flickr o Youtube. Sus propietarios son empresas estadounidenses y, por tanto, las políticas de propiedad intelectual, de publicación y de protección de datos son afines a los intereses de aquel país.
  • Witness es un buen canal para difundir videos que documenten violaciones de derechos humanos en caso de que otras plataformas como Youtube lo puedan llegar a vetar. Y, ¡ojo! los servicios de seguridad de los gobiernos utilizan los videos ciudadanos y las fotos que se cuelgan en Flickr para identificar y seguir a activistas. Por eso, si grabas, oculta la cara de los testigos o trata las imágenes a posteriori.
  • Google Transparency. Raer hizo un somero repaso por esta nueva funcionalidad de Google que permite conoce las peticiones de eliminación de mensajes que reciben desde los gobiernos del mundo entero.
  • El móvil es el principal arma de activismo en África y Asia. Es el presente y el futuro. Un ejemplo: en Irak solo un 2% de la población tiene acceso a internet, mientras que un 65% tiene móvil.
  • No es una batalla justa“, decía Raer, aludiendo al presupuesto de 300 millones de dólares del Pentágono para acciones de propaganda en internet y redes, utilizando incluso identidades falsas. Si tienes dinero para inundar los espacios publicitarios de Facebook o de Youtube, está claro que los ciudadanos y las ONG que usan estas redes no compiten en igualdad de oportunidades.
  • Facebook y Túnez. El Gobierno de Túnez prohibió todas las páginas de vídeos (como Youtube o Vimeo) y los ciudadanos subieron sus grabaciones a Facebook, que se convirtió en el gran medio de difusión de las revueltas. En ese país, el 21% de los 10 millones de habitantes es usuario de Facebook. Merece la pena revisar el nivel de uso de esta red social en Oriente Medio.
  • La teoría de los gatitos y el activismo digital. Sami bromeaba sobre el hecho de que a los tunecinos les quitaron la posibilidad de ver videos y fotos on line de lindos gatitos y tuvieron que pasarse al ciberactivismo.
  • Mapeando la crisis de Libia. Dale nos dio esta dirección web http://libyacrisismap.net/, creada por el equipo Ushaidi, para seguir las novedades de la crisis.

Y, como gran conclusión o idea final: son los hijos de las revoluciones, los activistas, los luchadores, los jóvenes idealistas, los que cabalgan y deben cabalgar sobre las redes sociales,  y no al revés.

Buscador

Sobre el blog

Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

Secciones

Sobre nosotros

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube