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10 historias mínimas de mayo

30 mayo 2011 - 23:59 - Autor:

Niños en El Gallinero. Foto Flickr. Zuloark Projects

Si mirar atrás da vértigo, mirar atrás en este mes de mayo puede provocar una auténtica crisis de ansiedad. El 15M ha encendido una nueva revolución que lucha contra el enemigo más grande conocido: el SISTEMA. Pero ya se ha escrito mucho, o todo, sobre esto, mientras que otras pequeñas, medianas y grandes historias que merecen ser conocidas se han quedado en un discreto y asumido segundo plano. Esta es una personal selección de historias que también han marcado, a su modo, la vida de muchas personas.

  • Se va se va se fue. La lucha de Guzmán, 1 entre 100.000, continúa. Y los viernes no podemos fallarles. Como siempre, el blog que escribe su padre, José, nos enseña otra forma de mirar a la enfermedad.
  • Valentía hasta las últimas consecuencias. Esta historia pertenece en rigor al mes de abril, pero no importa, esto es algo que trasciende cualquier límite. En aireandome.com Iván fue contando su vida a la espera de un transplante pulmonar, hasta que llegó el momento definitivo y el blog, ese día, lo tuvo que escribir otro.
  • Ratas en el Gallinero. Alicia Mora, desde Lápices para la Paz, se indignaba por las condiciones de salubridad que viven los niños en el poblado chabolista madrileño de El Gallinero. Alicia se indignó y creó una acción en Actuable, más de 6.000 firmas después, Ana Botella, concejala de medio ambiente, parece que se ha comprometido a resolverlo.
  • La ilusión de Paquita. Paquita, 77 años, residente en Barcelona, tenía la ilusión de visitar a su familia en Reus, pero no tenía dinero para el viaje. Desde miaportacion.org lo hicieron posible.
  • Un pequeño milagro. El 23 de mayo, desde Juegaterapia nos contaban que gracias a unos ensayos científicos realizados por el Dr. Manuel Ramírez en el Hospital Niño Jesús, un pequeño enfermo de neuroblastoma empezaba a remontar tras haber estado muy mal. Este tipo de noticias son las que nos invitan a seguir sonriendo cada día.
  • Romper todos los límites del síndrome de Down. El genial e insólito Pablo Pineda se convertía el pasado 30 de abril en la primera persona con Síndrome de Down en dar un pregón en unas fiestas populares. Lo hizo en San Vicente y nos lo contaba José Luis Martínez en elblogdeanna.
  • Voces de África en A Coruña. La casa de Mito, Gaia, acogió una charla de los pescadores del proyecto de Greenpeace Voces de África. Con este proyecto, la ONG quiere que entendamos el efecto en la sociedad africana de la sobrepesca que “lideramos” en Europa.
  • Crowfunding solidario. Plantear un reto, un proyecto a realizar y buscar la colaboración de muchas personas con pequeñas aportaciones para poder realizarlo: esa es la esencia del crowfunding aplicada al sector social. Una de las primeras experiencias de éxito en nuestro país la han protagonizado Ingeniería sin Fronteras Apd y la Fundación Hazloposible. Xose Ramil cuenta el proceso en su blog.
  • Facecoop. Es una red social solidaria promovida por la ONG Solidaridad Internacional. Se han presentado formalmente en sociedad este pasado mes de mayo, aunque ya llevaban unos meses trabajando. Suerte, lo van a tener muy difícil.
  • Un premio para las pastillas contra el dolor ajeno. Esta noticia solo interesa a los portales de marketing, pero es simbólico que el Festival de Publicidad más importante del mundo en español haya premiado a lo grande la campaña “Pastillas contra el dolor ajeno”. Ojalá marque un antes y un después en el modo de crear campañas para las ONG.

Esteban Beltrán: “En Amnistía nos sentimos parte de toda esa gente del 15M”

27 mayo 2011 - 9:27 - Autor:

Esteban Beltrán. Foto: Rocío Carneros

El 28 de mayo de 1961 el periódico británico The Observer publicaba una carta de Peter Benenson, un abogado inglés, titulada “Los presos olvidados”, en la que hacía un llamamiento para que los lectores enviaran cartas de protesta al gobierno portugués del dictador Salazar por condenar a siete años de cárcel a dos estudiantes que habían brindado por la libertad. Así nació Amnistía Internacional.

50 años después, la organización cuenta con más de tres millones de miembros y mantiene una independencia radical que le permite presionar a los gobiernos y conseguir victorias en materia de derechos humanos. A punto de cumplir 50 años, al igual que la organización, Esteban Beltrán, el Director de la Sección Española, lleva 30 años en AI, 15 de ellos como máximo responsable. Charlamos con Esteban de los hitos y anécdotas de 50 años de vida, del movimiento del 15M, el gobierno de Zapatero y los retos de futuro de Amnistía.

Pregunta. En la carta que el fundador de Amnistía, Benenson, envió al periódico The Observer y que dio origen a la organización se puede leer “Leyendo el periódico se tiene un desagradable sentimiento de impotencia” ¿Sigue sintiendo impotencia AI y Esteban Beltrán cuando abre los periódicos?

Respuesta. Es muy difícil saber lo que siente la gente cuando lee algo desagradable, lo cual es todos los días. Pero no es impotencia. Impotencia se siente cuando uno está solo, que es lo que sentía Peter Benenson, por que uno se siente desbordado. ¿Qué haces? ¿Cómo tengo capacidad de cambiar algo? Pero cambia la percepción de impotencia cuando uno está acompañado de muchos.

Cuando estás acompañado, lo que la gente no sabe o no es consciente es de que puede hacer una diferencia fundamental. Cuando muchos presionan a la vez la impotencia, a veces, se transforma en potencia y eficacia. Quién hubiera pensado que una mujer nigeriana, Amina Lawal, 10 millones de personas consiguieron que no se lapidara.

P. El motor que puso en marcha AI fue la indignación.

R. Exacto, Benenson se indignó porque dos estudiantes en Portugal fueron encarcelados por brindar por la libertad. Esa indignación se transformó en acción y en acción junto a otros. Eso tan sencillo y tan profundo es la semilla que hace que Amnistía esté.

P. Que es lo mismo que estamos viendo ahora, con el movimiento del 15M.

R. Peter provocó una indignación y no solo escribió al periódico, sino que pidió que mucha más gente escribiera para él llevar las cartas a las embajadas. Exactamente lo que hacen los movimientos sociales del norte de África o la indignación que siente la gente en la puerta del Sol: la indignación convertida en acción junto a muchos. Eso empezó hace 50 años.

P. Y ese sentimiento de cabreo, de indignación hay que mantenerlo vivo para generar cambios.

R. Parte de un principio muy importante: los derechos humanos son demasiado importantes para dejarlos en manos de los gobiernos. Y ese principio tiene un gran componente de solidaridad: me preocupo por los derechos humanos de otros, pero preocupándome por los derechos humanos de otros, defiendo mis derechos. Eso también es parte de lo que se está produciendo en el norte de África: defiendo mi derecho a la vivienda, a la libertad… y lo que muestra es que los derechos humanos no se pueden trocear. Uno reclama en dignidad: vivienda, alimentación, el derecho a expresarse, a reunirse… todo a la vez.

P. ¿Qué postura tiene Amnistía sobre el 15M?

R. Lo que Amnistía está diciendo es que las reivindicaciones no podemos ni apoyarlas ni oponernos, porque son muchas y muy diferentes; lo que defendemos es el derecho a expresarlas libremente sin temor. Y eso es lo que queremos que ocurra con el 15M, pero sobre todo con el 15M del norte de África, porque en el norte de África lo que la gente se está jugando es la vida.

Hay una frase que AI utiliza de Volteaire: “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero moriría por tu derecho a expresarlo libremente”. Hoy el debate y uno de los temas fundamentales es la libertad de expresión de aquel que se manifiesta pacíficamente. Y eso es la revolución. Amnistía hoy, una organización de más de 3,3 millones de personas, reclama la libertad de expresión. Eso es el principio de todo. Si no la tienes, no hay verdad, no tienes voz, no hay posibilidad de que es escuchen.

P. ¿Os sentís viejos viendo este movimiento? Amnistía cumple 50 años y un movimiento con apenas unas semanas de vida toma las calles, moviliza a la sociedad.

R. 50 años en 21 siglos no está mal, somos realmente unos bebés (ríe) … No, Amnistía forma parte de las personas y hay un 25% de activistas que tienen menos de 29 años. No podemos sentirnos viejos. Al contrario, nos sentimos parte de toda esa gente.

P. ¿No creéis que ya, de alguna manera, formáis parte del establisment?

R. ¿Qué es Amnistía? Una organización independiente, no recibe fondos de gobiernos. ¿De quién se compone Amnistía? De la gente. En España somos 65.000 socios, eso es sociedad civil. Lo que nosotros hacemos es presionar a los gobiernos, desde la independencia, desde la radicalidad de ser incómodos, desde hacerlo sobre torturas o malos tratos o pena de muerte. Algo que en otros países otros gobiernan defienden.

Nos han acusado de miles de cosas en estos 50 años… Reivindicamos la incomodidad. Y eso es hablar de derechos humanos en cualquier circunstancia y desde una independencia radical.  El dictador Amín Dada definía a AI de una manera muy correcta: “Es una organización que pretende mantener como rehenes a más de 90 gobiernos en todo el mundo”. Esa movilización espectacular es lo que es Amnistía.

El sistema, en lo que se refiere a las instituciones, no estamos en ellas, somos parte de la sociedad civil.

P. 50 años da para muchos logros, muchos éxitos, ¿puedes quedarte con uno solo, el más importante para ti?

R. Dos, no puedo quedarme con uno. Uno sería es contribuir a llevar ante la justicia a criminales internacionales, empezando por Pinochet, siguiendo por los que están en Tribunal Penal Internacional, Fujimori… El segundo, los avances en materia de pena de muerte. La pena de muerte que hoy aquí ya mucha gente está en contra de ella, era algo normal hace un siglo y hace 50 años. Había verdugos a cargo de los presupuestos generales del estado en muchos países, hoy todavía hay unos cuantos, pero el avance es imparable.

P. La historias se forjan con éxitos… y fracasos. ¿Qué fracasos ha sufrido AI?

R. Muchos… cada vez que no hemos logrado sacar a alguien de la tortura o que haya sido ejecutado. Al año, en China, miles de personas son ejecutadas. Eso es un fracaso de la sociedad civil. Cada persona que no logramos rescatar de la tortura o que es desalojada de su casa sin derecho a nada, es un fracaso de la organización.

P. Conocemos a muchas personas y personajes públicos que os han apoyado, que son vuestros amigos… ¿Quiénes son vuestros enemigos?

R. Cuando cumplimos 30 años como Sección publicamos una lista. Me acuerdo de que Ricardo García Damborenea cuando era del PSOE de Euskadi dijo que solo nos importaba cuando le daban una bofetada a un Etarra; el régimen iraní nos acusó de ser parte de los servicios secretos británicos, la embajada de Israel nos acusa de ser pro-palestinos… Estamos en el lugar correcto.

P. Cuando empezó Zapatero, AI se reunió con Zapatero y su proyecto despertó cierta ilusión en la organización. Han pasado 8 años, ¿cómo valoras la trayectoria de su gobierno?

Ha habido avances, algunos importantes; pero esos avances han ido palideciendo y, en algunos casos, se han convertido en retrocesos importantes.

Avances en materia de igualdad, reconocimientos derechos minorías sexuales. Hubo un intento inicial importante de combatir la violencia de género a través de la ley integral, ha contribuido internacionalmente a abolir la pena de muerte, en un intento legítimo, prioritario en su política exterior. Está la Ley de Comercio de Armas de 2007, que busca regular, aunque eso después de una presión muy importante de la sociedad civil durante años.

Los principales retrocesos, los derechos humanos no forman parte de su política exterior. En el norte de África hemos visto que hasta que no han empezado las manifestaciones y la gente moría en la calle, no se han parado las exportaciones de armas.

Cuando te sientas en una mesa, tú, presidente del Gobierno, con China o con Rusia, con Marruecos, los derechos humanos no juegan ningún papel.

En España, dos retrocesos importantes. No se reconoce que en España hay un problema con tortura y malos tratos de las fuerzas de seguridad, especialmente con un componente racista. Y eso a pesar de que toda la Comunidad Internacional se lo hemos dicho.

El segundo tiene que ver con las restricciones cada vez mayores a los inmigrantes. La política en general es de sospecha hacia los inmigrantes, expulsiones sin garantías, criminalización…

P. ¿Os ha decepcionado?

R. La ilusión con un Gobierno es algo que AI difícilmente tiene. Conocemos mucho cómo son los gobiernos en todo el mundo; ha tenido luces y sombras muy claras y las sombras en esta última parte son mucho más acusadas que las luces.

P. ¿Hay algún político que os haya sorprendido en positivo?

R. No hay que hablar de personas. La gente puede pensar que los torturadores son unos psicópatas, no es así, forma parte de un sistema en algunos países, en otros no forma parte del sistema, pero la gente no repara en ellos. No es tanto el torturador el problema, sino el sistema. En Gobiernos no es una persona, es la política del gobierno. El gobierno de España no tuvo en su centro los derechos humanos.

P. Estás a punto de cumplir 50 años, ¿te imaginas haciendo otra cosa que no sea trabajar AI?

R. Sí, me imagino haciendo otra cosa que no sea trabajar en AI, pero no me imagino no defender los derechos humanos. Dos tercios de mi vida ha estado dedicados a eso, y no queda otra. Uno aprende defendiendo los derechos humanos que nunca se llega a Itaca, que nunca dejas de defenderlos, incluso cuando hay avances. Nunca se llega a ningún Parnaso. Trabajar por los derechos humanos es defenderlos siempre y quiero dejar un mundo mejor a los que vienes después, con Amnistía y con otros.

P. Hace unos meses, el Director de Greenpeace España, Juan López de Uralde, se pasada a la política ¿Alguna tentación política?

R. Mi tentación política es conseguir que los políticos defiendan los derechos humanos, no hay otra tentación. Y Amnistía es una herramienta muy eficaz para que lo hagan. Pero no he tenido ningún tipo de tentación.

P. 15 años dirigiendo la sección

R. Mucho tiempo…

P. ¿Cómo se mantiene la pasión?

R. La pasión se mantiene por dos razones. El convencimiento de que esta lucha vale la pena y consigue cosas. No hay nada peor para una pasión que sea estéril y esta es una pasión que unida a mucha gente consigue cosas asombrosas.

P. Sigue la pasión, siguen los resultados, sigue Amnistía…

R. Nuestra aspiración sería cerrar, no existir, irnos. Yo pienso que en alguna cuestión, como pena de muerte, podemos hacerlo. Pero desgraciadamente hemos comprendido con el tiempo que la lucha no termina nunca.

P. La sociedad cambia a una velocidad de vértigo, hay movimientos ciudadanos independientes, otras organizaciones que entran en vuestra esfera de denuncia, de presión, como Avaaz o Actuable, ¿Qué retos de futuro tiene AI?

Primero, se va camino de una agenda muy parecida. Los derechos humanos son universales, hay que defenderlos en la Cañada Real y en los suburbios de Nairobi. Se dará una confluencia en el activismo, en ser parte de la sociedad civil a través de la red, la movilización, junto a muchos. Amnistía se percibe en el futuro junto a muchos.

Y el futuro pasa porque AI pueda tener mucha más sociedad civil en los países donde hay graves violaciones de derechos humanos. Es un reto que haya secciones muy fuertes en Brasil, en India, en Sudáfrica, quizás China, Rusia…

Y pasa también porque estamos cada vez más cerca de las víctimas sobre el terreno, que haya más investigadores, estar más donde la gente sufre violaciones de los derechos humanos.

Millones de personas a través de la red o presencialmente y al lado de la gente donde ocurren las violaciones.

Islandia, el país más pacífico del mundo; Somalia, el menos

25 mayo 2011 - 22:31 - Autor:

La amenaza de ataques terroristas y la posibilidad de manifestaciones violentas son los dos factores principales que hacen que nuestro mundo sea menos pacífico en 2011, según el último Índice de Paz Global (IPG) que se dio a conocer ayer en Londres.

Después de tres años seguidos como el país menos pacífico del mundo, Irak cede su puesto a Somalia, mientras que, por el otro lado de la tabla, Islandia se sitúa a la cabeza como la nación que goza de mayores niveles de paz, seguida de Nueva Zelanda y Japón. Por otro lado, las revueltas del norte de África provocan que Libia descienda 83 posiciones y Egipto, 24.

El Índide de Paz Global 2011 (Global Peace Index – GPI) es un estudio anual realizado por el Instituto para la Economía y la Paz, una organización internacional sin ánimo de lucro fundada por el filántropo australiano Steve Killelea.

El análisis de  23 variables distintas, desde el número de homicidios, los conflictos con otros países o la cantidad de personas encarceladas, de policías o de gasto militar, determina los resultados del índice, un trabajo en el que, además, participan expertos  internacionales. Este año se han medido 153 países y estas son otras conclusiones destacadas:

  • El Índice 2011 refleja radicalmente el impacto de las revueltas árabes. Libia (143)  sufre la caída más significativa, 83 posiciones; Bahrein (123) desciende 51  – el segundo margen más grande-, mientras que Egipto (73) cae 24 puestos.
  • La violencia le ha costado más de 8.120 millones de dólares a la economía mundial en 2010.
  • La caída global en el índice de este año está muy vinculada al conflicto entre los ciudadanos y sus gobiernos en lugar de a los conflictos entre naciones.
  • La probabilidad de ataques terroristas ha aumentado en el último año en 29 países.
  • África subsahariana sigue siendo la región menos en paz, en ella están el 40% de los países menos pacífico del mundo, Sudán (151) y Somalia (153) en la parte inferior del Índice.
  • Por quinto año consecutivo, Europa occidental es la región más pacífica, con la mayoría de los países entre los 20 primeros. Cuatro países nórdicos ( Islandia, Dinamarca, Finlandia y Noruega) están clasificados entre los diez primeros.
  • España ocupa el puesto 28, de 153, el mismo que en 2010, aunque el año pasado se medían 144 países en lugar de 153. Nuestro vecino, Portugal, el 17. Podéis comparar los indicadores de ambos países. Es curioso que aunque ocupamos el mismo lugar que en 2010, el comunicado de prensa y el video resaltan que la crisis ha provocado una “reducción de los niveles de tranquilidad”.

Puedes descargar el informe completo

Facebook se convierte en plataforma de apoyo a la infancia

24 mayo 2011 - 23:23 - Autor:

Niños en Ciudad del Cabo, proyecto "Children are Precious", de Save the Children

El 8 de marzo de 1999 publicaba mi primer reportaje “importante” en un medio de comunicación.  A tres columnas, en la sección de Sociedad de Diario 16  escribía sobre Bianca, Mirella y Stefan, niños rumanos que vivían en la podredumbre más absoluta en un poblado chabolista de Fuencarral, en Madrid. La denuncia de UNICEF y el eco de numeroso medios de comunicación provocó la actuación de las autoridades municipales.

Hoy, las instituciones como UNICEF o Save the Children siguen siendo capaces de producir cambios en la vida de cientos, miles de niños, hoy los medios de comunicación seguimos siendo importantes para difundir y apoyar las causas que merecen la pena, pero hoy hay una gran novedad con respecto a 1999, hay un nuevo promotor del cambio.

Hoy estamos convencidos de que las redes sociales también pueden y deben servir para proporcionar una escuela a los niños de las aldeas de LuaPua en Zambia gracias a Unicef o para que Asmaá El Bachi, un chico de 12 años que vive en Leganés siga creciendo como persona gracias a los programas de integración y formación de Save the Children.

La coincidencia no deja de ser significativa. Ayer, las dos organizaciones con más prestigio en la protección de la infancia, las citadas UNICEF y Save the Children, lanzaban dos iniciativas a través de Facebook para conseguir adhesiones y socios.

El mapa de las peqreñas acciones de Save the Children

El mapa de las pequeñas acciones es la propuesta de Save the Children: “No dudes que un pequeño grupo de personas concienciadas puede cambiar el mundo”, Margaret Mead. Desde esa frase se accede a una aplicación que nos invita a realizar pequeñas acciones de apoyo a la ONG, de forma que sumando muchas de estas pequeñas aportaciones se puedan obtener grandes resultados.

UNICEF, por su parte, con la colaboración de ING Direct, nos invita a colaborar en la “construcción” de escuelas en Zambia. “Schoolland, un colegio que se construye en Facebook y se hace realidad en Zambia“, afirma el eslogan de la campaña.

Las herramientas de comunicación se sofistican y todos vivimos seguros de que esta nueva era de las redes sociales tiene que ser positiva para producir el bien social. Es posible. Lo que es seguro es que tanto los niños de 1999 como los de 2011 siguen necesitando, si cabe más, a instituciones que les protejan y eso no deja de ser un mal síntoma de nuestra enfermedad. Todos, si queremos, podemos dibujar en el mapa de las pequeñas acciones y construir un mundo más seguro y justo para los niños.

Esta noche las calles son suyas

20 mayo 2011 - 8:06 - Autor:

18 de mayo en la Puerta del Sol. Foto: VeganWarrior. Flickr

“Tonight the street are ours” es el título de una canción del juglar Richard Hawley: no es exactamente una canción protesta, no, es más  una canción de amor, pero ¿se puede luchar por unos ideales si no los amas?

“Esta noche, la calle es nuestra” es la banda sonora con la imagino a los valientes cabreados que llevan una semana en el kilómetro cero de Madrid, y también  a los reporteros de Periodismo Humano, de Bottup, de Periodismo Ciudadano, de Vúdeo o de la informacion.com que están enamorados de lo que hacen, porque creen que, además de que otros mundo es posible, otro periodismo también es posible.

Merche Negro es una de las reporteras que durante esta semana ha cambiado horas de sueño físico por horas de sueño utópico junto a los jóvenes de #acampadasol. Merche es la fundadora de Vúdeo.org, una plataforma ciudadana de videos, y de comunicaos.org, la “hermana pequeña” de Vúdeo, una suerte de herramienta y red de activismo audiovisual nacida al calor del “manifiesto espiritual” del movimiento 15M, el libro Indignaos.

Tras 15 años en Telecinco, en la producción de informativos, en el desarrollo de la TDT y en la producción ejecutiva de la “cadena amiga”, Merche ha optado por iniciar un nuevo camino profesional en un proyecto de emprendimiento en el que lleva volcada desde 2010 y con total dedicación desde enero de este año. A través de Vúdeo aspira a conectar a la sociedad, a facilitar que cualquier persona, cualquier ciudadano pueda expresarse, comunicarse, con la fuerza de la palabra y de la imagen.

Mi obsesión es conseguir un valor social positivo, ser trending topic durante un tiempo me hace gracia, pero mi obsesión es que todo lo que hagamos en el 2.0 no nos aleje de la ciudadanía. Es aprovecharlo para que la ciudadanía se comunique mejor, no es hacer un gueto.

Vúdeo es, por tanto, una iniciativa con un marcado componente social en todos los sentidos, pero no es una organización sin ánimo de lucro. Su fundadora aspira a funcionar como una productora de contenidos, en la que los que generan el material sean los ciudadanos.

Hasta el #15m, Vúdeo se ha posicionado como un canal de participación y comunicación abierto, un proyecto que ha tenido algunos hitos, como el viaje a Bagdad con el juez Pedraz. El pasado mes de marzo, Merche lanzaba Comunicaos, una “extensión” de vúdeo para centrarse en activismo social, que  durante el mes de mayo ha buceado en las sensaciones de diversos ciudadanos anónimos ante el movimiento “Toma la calle”.

Merche está siguiendo los pasos de Democracia Real Ya no solo como comunicadora sino como parte activa del mismo. Está integrada en varios grupos de trabajo, conociendo de cerca cómo funciona esta iniciativa.

Este movimiento no ha nacido ayer, lleva tres meses y pensando no el 15M, sino más allá. Son ahora los medios y la política a los que les ha pillado de nuevas. Va mucho más allá y no lo sé por ciencia infusa, lo sé porque me he acercado, he interactuado, he participado con ellos. Y el que quiera, que lo haga.

Democracia Real Ya, según comenta Merche, está utilizando Facebook como herramienta de trabajo, de organización, y Twitter como canal de comunicación.

Me encantaría que pudierais ver el funcionamiento interno de los grupos de Facebook, es alucinante, lo bien organizados que están. Es una maquinaria engrasada.

En la puerta del Sol ha compartido muchas horas, día y noche, con los “acampados” y también con otros periodistas ciudadanos como Pau Llop. Merche afirma que todo el movimiento en torno a esta #acampadasol o #jaimasol como ella mismo re-bautizó desde su twitter, tiene una cosa buena y otra mala.

La buena es todo; la mala es que, como periodista lamenta que algún grupo reducido de personas haya interferido en el trabajo de los reporteros. En cualquier caso, lo atribuye al cansancio.

Merche, además, ha podido comprobar que esos elementos no pertenecen a la organización de la acampada ni al movimiento. Para demostrarlo, Merche grabó hace dos noches a Jon Aguirre, uno de los portavoces de Democracia Real Ya, atender de madrugada a los medios, tras casi 72 horas sin apenas dormir.

Es viernes y, aunque la junta electoral central ha prohibido las protestas el sábado y el domingo, ¿alguien duda de que esta noche las calles van a ser suyas?

Una cadena de favores para hacer frente a la crisis

16 mayo 2011 - 23:09 - Autor:

Todo empezó con un simple reenvío de un correo electrónico de un amigo, uno de esos mails en los que alguien pide algo y nos invita, a su vez, a mandarlo a nuestros contactos. Era mayo de 2008 y Pablo de la Nuez no se imaginaba que ese era el nacimiento de una gran “cadena de favores”.

Ahora, cada semana, Pablo dedica unas 7 u 8 horas a ordenar y analizar  los más de 300 correos que recibe y prepara un envío con decenas de ofertas de empleo, curriculums de personas en paro, descuentos en pymes y solicitudes de ayuda para proyectos solidarios que remite a 350 personas de confianza. Esas 350 lo reenvían, a su vez, a otros tantos contactos y así va creciendo la cadena. ¿Recordáis la película?

En los tres años de vida de esta iniciativa espontánea y ciudadana hay varios hitos: el 7 de octubre de 2009 Pablo bautiza el correo como “tablón de anuncios”, pero quince días después uno de los miembros de la “comunidad” propone cambiarlo a “cadena de favores”; en enero de 2010 el contenido del mensaje deja de recoger solo un asunto e incorpora múltiples necesidades/ofertas. ¿Qué tipo de mensajes son los más recurrentes?

Cuando empezó lo que más había eran necesidades de empleadas de hogar. Para eso la cadena está muy bien porque funciona la confianza. En ese punto era muy fácil volver atrás en la cadena y llegar a quién recomienda a una determinada persona y hablar con ella. La gente se dio cuenta del potencial y empezaron a entrar muchos temas solidarios: la cantidad de gente que hay en España haciendo cosas por los demás y que nadie conoce es alucinante.

Y llegó la crisis, y el paro.

Cada día llega, por lo menos, un curriculum de gente que forma parte de la cadena o de amigos. Muchos muy ilusionados con la cadena, la gente está desesperada y le pone mucha ilusión. Afortunadamente, todo el mundo está muy pendiente, cuando salen ofertas de trabajo en empresas que conocen o en sus propias empresas las pasan a través de la cadena.

Hasta la fecha, la cadena ha publicado más de 150 ofertas de empleo.

Pablo preguntó un día a sus 350 contactos a cuántas personas lo reenviaban, solo con la respuesta de 11 llegaban a los 1.019 correos. El alcance final es imposible de calcular, se pierde, es la naturaleza de la cadena. Como también se pierden los resultados, por lo menos de una forma exhaustiva.

Por un lado, me encantaría saber a cuánta gente le llega y saber cómo ha ayudado, pero también tiene su magia el espíritu de echar una mano sin saber a quién. No lo digo por mí, sino por la gente que participa en la cadena. La gente ofrece un puesto de trabajo y no sabes si se cubre a través de la cadena o no. Eso sí, luego hay gente que te escribe y da las gracias.

Pablo de la Nuez

Pablo acaba de cumplir los 40 años, tiene tres hijos y trabaja como Director Editorial en la empresa de videojuegos FXInteractive, nunca antes había promovido o participado en una iniciativa de este tipo, lo más parecido se remonta a cuando hizo la “mili” y enseñó a otros reclutas analfabetos a leer y escribir.

Una de las novedades que aporta esta iniciativa que abandera Pablo es que se resiste a entrar en la fiebre de las redes sociales. Muchas personas le preguntan por qué no crea una página en Facebook o Twitter. Él lo tiene claro.

Al final de lo que se trata es que realmente se mueva, no quiero que quede como algo frívolo. A tí te llega, a tu correo, el tuyo, el personal, a través de un amigo, no es spam. Eso tiene valor. Hay una cadena en Facebook, podría ser un buen sitio, pero es muy difícil que vayas a Facebook o Twitter para ver qué se está ofreciendo en la cadena. Si estás muy necesitado, lo lógico es que vayas a mirarlo, pero mucha gente no tiene la necesidad de ayudar regalando ropa antigua o colaborando con nadie. Desde el principio pensé que había que entrar en el correo y que fuera de alguien conocido.

Es decir, necesitamos que nos lo pongan fácil. Si tenemos empleo y vivimos razonablemente bien, es muy difícil que acudamos a una página en Facebook  de “Cadena de favores”, leamos decenas de contenidos y nos tomemos la molestia de hacer una selección para promoverlo a través de email u otros medios. Sin embargo, si nos llega a nuestro correo toda la información ¿qué nos cuesta reenviarlo a nuestros contactos?

Y ahora viene la gran pregunta, ¿cómo se puede entrar en esta cadena de favores? Pues o bien conoces a alguien que ya está o bien escribes a Pablo a  dfavores@gmail.com. Te aseguro que está hasta arriba, así que ten paciencia. Además, siempre puedes iniciar tu propia cadena.

No basta la indignación, es preciso participar

15 mayo 2011 - 0:01 - Autor:

Stephene Hessel nos ha invitado a indignarnos, Rosa María Artal a reaccionar. Ambos libros parecen oportunos y necesarios en el tiempo que vivimos. El primero aporta la reflexión sincera y vitalista de un veterano luchador por la justicia y los derechos humanos; el segundo, el análisis de algunas de las razones que nos han llevado a la situación actual. Nos indignamos, luego reaccionamos, pero ¿cuándo y cómo participaremos del cambio? José Carlos García Fajardo apuesta por el voluntariado social, una alternativa de la que es y ha sido abanderado durante 20 años. El profesor emérito de la Complutense, fundador de la ONG Solidarios y Director del CCS (Centro de Colaboraciones Solidarios) nos invita a participar, ¿lo haremos?

Escribe Jose Carlos García Fajardo.

Ante la conmoción que vive el mundo y que se propaga gracias a las nuevas tecnologías de comunicación, se alzan voces que animan a la indignación, y otras que piden la reacción, para pasar al compromiso en la acción. Es decir, a comprometernos con una participación firme y concreta.

La situación de millones de personas se hace insoportable, aunque gracias a estos medios nos sepamos capaces de hacer realidad lo que anhelamos.

Algunos han actuado como si el mundo globalizado fuera de su exclusiva competencia. Se mueven como sátrapas de un imperio invisible, pero de repercusión masiva.

Si no han respetado a los pueblos, a los seres humanos, a las comunidades sociales con sus tradiciones y culturas, tampoco se iban a detener en el expolio de una naturaleza con recursos limitados pero suficientes para convivir en una sociedad armónica, justa y solidaria.

Ha llegado el momento de alzarnos pues la injusticia y la locura no pueden imponerse a los más profundos anhelos de las gentes que se saben responsables y necesarias. Es preciso aunar voluntades, concitar adhesiones con propuestas alternativas sostenibles, que siempre se hacen realidad cuando las proyectan inteligencias responsables.

Durante casi un siglo millones de europeos padecieron bajo la tiranía de la URSS, de totalitarismos fascistas y de dictaduras militares. Llegaron la liberación y las democracias; y en muchos de estos países, miembros de la Unión Europea, es bochornosa la falta de interés en las convocatorias electorales.

En la universidad más prestigiosa y grande de España, la Complutense, se han celebrado elecciones a Rector en la que participaban todos los estamentos: profesores doctores, contratados, personal administrativo y estudiantes. Mientras que los primeros concurrieron en un 80%, de los 81.413 estudiantes sólo participó un escuálido 14’5%. ¿Cómo puede funcionar una democracia en la que los jóvenes no participan? ¿Se darán cuenta de cual es la alternativa? Lo seis candidatos habían visitado cada una de las facultades con sus programas para responder a las preguntas.

Admiramos a las personas capaces de comprometerse con ideales generosos y de superar ideologías que hacen del ser humano un objeto de mercado, de fascinación o de intercambio. Los jóvenes rechazan la guerra, los paraísos fiscales, los grupos de poder que controlan una sociedad de mercado injusta en la que se confunde valor con precio.

Protestan ante esta gestión financiera y mercantilista de una globalización para que los condenados del mundo hagan escuchar su grito y puedan construir una convivencia más humana. Pero muchos se quedan en la indignación o en la compasión pero no reaccionan con un compromiso solidario.

Tenemos que participar en la cosa pública y contribuir a las mejoras sociales. Nadie nos había prometido que fuera fácil y, si nadie tiene que mandarnos, ¿a qué esperamos?

En las últimas tres décadas ha aflorado el voluntariado social como respuesta a las desigualdades injustas. Y aunque las personas generosas siempre serán necesarias, -porque aportan un plus de humanidad-, muchas organizaciones humanitarias de la sociedad civil se han burocratizado y contagiado de los mismos defectos que motivaron su llegada.

Hoy vivimos en red y nos sabemos nudos de relaciones, espacios de encuentro. Hemos superado las distancias y podemos estar informados al instante de lo que sucede y pasar mensajes para interactuar en un movimiento fecundo y expansivo contra una sociedad que nos oprime y devora como un cáncer. La respuesta está en nosotros, en los miembros de la sociedad civil, activos y comprometidos con la causa de los más pobres.

Nos movemos acuciados por la pasión por la justicia y, en nuestra tarea, aportamos la delicadeza en el modo y la firmeza en los fines. Ya no bastan la compasión, ni la indignación ni una reacción guiada por impulsos viscerales, aunque esas fases sean necesarias.

Podemos si creemos que podemos, que formamos parte del tejido en el que no hay un nudo más importante que otros, así como no existe ningún eslabón más importante que el resto en una cadena.

Actuaremos como acumuladores y transformadores de energía para sostener la red sobre la pista de este circo. Recogerá al que caiga, lo devolverá a su puesto y seremos invisibles a los ojos del público que no podrá dejar de sentir la conmoción ordenada a otro mundo más justo y necesario.

Somos seres sociables que podemos mejorar el bienestar de la comunidad y el propio. La mutua solidaridad incrementa lo mejor de cada uno para el servicio de los demás. Al profundizar en la dimensión antropológica de la solidaridad, esta se expresa como una necesidad de restaurar la unidad de derechos originaria.

No es de extrañar que el voluntariado se plantee como plataforma de reivindicación de justicia para que la solidaridad sea algo real, exigible y de la que somos responsables.

Huertos solidarios frente al “skyline” madrileño

10 mayo 2011 - 16:48 - Autor:

La huerta de Monte Carmelo. Foto: Chiara Cabrera

Llegas fatigado a casa, diez horas de jornada laboral, la mente bloqueada por decenas de pequeños asuntos, el informe que debes entregar sin falta, el colegio del niño, el tráfico, la caldera averiada… Y te cambias de piel, mudas. Te quitas la de estresado ciudadano urbano y te pones la de hombre o mujer de campo, apasionado por la jardinería y por los árboles frutales. Y entonces recoges a tu padre y a tu hija pequeña y te marchas a tu pequeño paraíso, a tu huerto de 20 metros cuadrados a las afueras de Madrid. Y eres feliz. Podría ser una historia de ficción, pero es real.

Es la historia de una de las familias que casi cada día acude a cuidar su pequeño reino vegetal en La huerta de Monte Carmelo, un proyecto ecológico y social de la Fundación Carmen Pardo Valcárcel, una entidad que lleva más de 60 años promoviendo el desarrollo y la igualdad de las personas con discapacidad intelectual.

La idea de este proyecto que se presentó ayer en sociedad nace del sueño imposible de Sandra Carretié, una publicista apasionada de la jardinería que, inspirada por la Huerta del Rey de Versalles, imaginó que un día pudieran existir huertos urbanos en la ciudad de Madrid.

Un huerto es algo muy cercano, es un instinto que tenemos desde siempre, recolectar, cultivar. Si vas a buscar espárragos al campo y encuentras uno, te emocionas y puedes seguir buscando durante tres horas.

El hada madrina de Sandra fue Carmen Cafranca, la presidenta de la Fundación Carmen Pardo Valcárcel, quién ha puesto al alcance de Sandra el terreno y el equipo que su Fundación tiene en la zona norte de Madrid, en el barrio de Fuencarral. El proyecto, impulsado también por Obra Social Caja Madrid, empezó a caminar el año pasado y ahora es tan real como que ya están en funcionamiento 88 de los 148 huertos previstos.

Ya hemos recogido espinaca, borraja, guisantes, lechugas y fresas. Lo que es increíble es cortarlo y cenarlo esa misma noche en casa, sin que haya pasado por máquinas frigoríficas, etc.

Doble beneficio: se crean espacios verdes y sostenibles en las parcelas sin uso del paisaje urbano y se da trabajo a personas con discapacidad intelectual. Ahora mismo quedan 60 huertos por preparar y encontrar “padrinos”, aunque ya tienen 30 personas en lista de espera. ¿Quieres saber cómo puedes conseguir el tuyo?

  • El alquiler de un huerto de 20 m2 es de un año mínimo para que se cumpla un ciclo de producción.
  • La cuota de inscripción es de 150 euros, que incluye montaje y plantas. Hay que sumar 65 euros de mantenimiento al mes y 20 euros por los cuidados del Personal keeper.
  • Puedes elegir entre tres modelos: frutal, tradicional y jardín.
  • Disfruta de tu huerto todo el tiempo que quieras, dentro del horario, claro. Hasta el 31 de julio:  lunes, martes y miércoles, de 10 a 19; jueves y viernes, de 10 a 21 h. Sábados, de 10 a 15 y de 18 a 21 h. Domingos y festivos: de 10 a 15 h. Calle Monasterio de las Huelgas, 15, Madrid.

Un grupo de Personal keepers de La huerta de Monte Carmelo. Foto: Chiara Cabrera

La huerta de Monte Carmelo es un proyecto de felicidad. Felicidad para Sandra Carretié y Carmen Cafranca, felicidad para las decenas de familias que han encontrado un oasis en medio del asfalto y, sobre todo, felicidad para los Personal keepers, para los trabajadores con discapacidad intelectual que se encarguen de cuidar y mimar los huertos.

Tienen una solidaridad natural entre ellos, sin espíritu de competencia, son alegres, se ayudan, da gusto. Sobre todo, son una fuerza de la naturaleza, eso se transmite muy bien a las plantas y a ellas les viene muy bien, se nota.

Este movimiento de los huertos urbanos causa furor en algunos países de Europa desde hace algunos años. Aquí estamos empezando, aunque tampoco somos unos novatos: el huerto de Milhistorias ya lleva unos años con nosotros.

El invernadero de Milhistorias. Foto: Fundación Hazlo Posible

Milhistorias es un proyecto de integración social y agricultura ecológica de la Fundación Rais. En este caso, los huertos no se alquilan, lo que ofrecen desde Rais es una gama de productos ecológicos cultivados en una finca de Brunete y a un precio desde 15 euros. Aquí también hay doble beneficio: integración laboral de personas en riesgo de exclusión social y agricultura sostenible.

Con una base de 1.400 clientes, Laura Pérez-Ureta, Gerente de Economía Social de RAIS, afirma que Milhistorias es un proyecto rentable.

Somos capaces de sacar adelante inversiones y de mantener tres puestos de trabajo de inserción. Generamos empleo y este es un proyecto que merece la pena.

Tanto el 2010 como el 2011 no están siendo años fáciles, la frecuencia de compra ha bajado y ha tocado reaccionar y adoptar nuevas políticas comerciales: dirigirse a empresas, no solo a particulares; cambiar el sistema de distribución asumiendo todos los envíos para garantizar el buen estado del producto en la entrega, mejorar el canal on line con el lanzamiento (en breve) de una tienda virtual.

Además, Milhistorias está abierto a la sociedad, Laura afirma que están deseando recibir a los clientes y a los que puedan estar interesados en los productos del huerto para que lo conozcan y vivan el proyecto. Curiosamente, muchos de sus clientes son ingleses, franceses, alemanes…¿Vamos a dejar que solo ellos disfruten del fruto de nuestra tierra?

De Madonna a Ben Affleck: dos enfoques del trabajo humanitario

4 mayo 2011 - 22:24 - Autor:

Madonna en el acto de presentación de su escuela fallida en Malawi. Foto: Raising Malawi

¿Por qué no nos creemos a las celebridades cuando hablan de causas sociales? Seguramente porque cuando uno de ellos utiliza un proyecto solidario para beneficio propio o cuando fracasa en una iniciativa social provoca una reacción en cadena que afecta a la credibilidad de toda la comunidad. Ha ocurrido desde siempre en cualquier ámbito, sobre todo en el social: cuando se han descubierto malas prácticas en una ONG, las otras 20.000 que hay en España han sufrido los efectos colaterales de una crisis de confianza.

Ahí tenemos a Madonna. Tenía un ambicioso plan para construir una escuela en Malawi, el país de origen de sus dos hijos adoptivos y el destino de las acciones de su fundación Raising Malawi. Madonna quería construir una escuela para niñas cerca de la capital, Lilongwe, disponía de un presupuesto de 15 millones de dólares, pero le faltaba lo fundamental: el apoyo de la comunidad.

Habían anunciado que el colegio ocuparía unas tierras cuyos propietarios no habían sido informados. Cuando se contactó con ellos, se les ofreció una compensación, pero ¿dejarías tu casa y tus recuerdos por unos miles de dólares? Fracasó, la escuela no se construirá, no te puedes ganar a una comunidad solo con el dinero, ser pobre no significa haber perdido el orgullo. Además, tenía al enemigo en casa, en concreto en su director, que había cometido varias irregularidades. El caso fue muy popular en los medios (un ejemplo en el blog de Perez Hilton) y afectó a su credibilidad.

Madonna ha puesto el trabajo de su fundación en manos de profesionales de prestigio del sector de la filantropía y está reorientando radicalmente su línea de trabajo: ahora ha decidido apoyar y emponderar a las comunidades de base, a las organizaciones que ya están demostrando resultados en la educación de los niños del país.

¿Por qué crear una nueva Fundación, nuevas estructuras de gasto, si ya hay ONG cuyo trabajo es brillante, produce resultados y es efectivo?

Este es el planteamiento de la iniciativa puesta en marcha por el actor Ben Affleck, la Eastern Congo Initiative: apoyar proyectos ya existentes, proyectos educativos, de promoción de emprendedores, de apoyo a mujeres víctima de violencia sexual, de salud y medicina.

¿Por qué el Congo? Bueno, ¿Por qué no? El país ha perdido a cinco millones de hombres, mujeres y niños a causa de las guerras que vienen sufriendo desde 1998, es la mayor cantidad de muertos provocados por un conflicto armado desde la Segunda Guerra Mundial; es el país más pobre del mundo si atendemos al PIB per cápita; 48 años de esperanza de vida y penúltimo lugar en el Índice de Desarrollo Humano que cada año realiza el PNUD.

Ben Affleck en el Congo: Foto: Max Culhane

Ben Affleck ha viajado los últimos cuatro años al Congo y ha decidido concentrar su actividad filantrópica aquí, ofreciendo becas y ayudas y utilizando su influencia para conseguir nuevos donantes. ¿Hace bien? Algunos destacados blogueros sobre cooperación al desarrollo le aplauden.

Affleck ya colaboró con ACNUR en 2008 con la realización del video Gimme Shelter (Dame refugio) para difundir su trabajo de apoyo a los refugiados y recaudar fondos.

El enfoque de Affleck es muy similar al que ha adoptado George Clooney, concentrado en Sudán y, especialmente, en el genocidio de Darfur. También tiene puntos en común con el de Sean Penn, obsesionado con ayudar a reconstruir Haití, tanto que pasa largas temporadas allí, trabajando con sus propias manos  en el proyecto que lidera.

Bien, yo no soy un experto en cooperación, pero veo que estos tíos (Affleck, Clooney o Penn) además de hacer grandes películas, saben cómo meterse en el movedizo terreno del trabajo humanitario.

Rock solidario hecho en España para despertar a los astronautas en el espacio

2 mayo 2011 - 23:24 - Autor:

Rafa, Jorge y Danny, tres componentes de Stormy Mondays, y el traje de Neil Amstrong

Casi al mismo tiempo que Alejandro Sanz se comprometía, vía Twitter, a donar una guitarra a la ONG Khanimambo; el grupo español Stormy Mondays colocaba su canción “Sunrise Number 1” como la más votada entre las aspirantes a sonar en el espacio en la próxima misión del transbordador Endeavour. Bien, Y ¿qué tienen en común Alejandro Sanz y Stormy Mondays para que haya hecho este paralelismo? En lo musical, muy poco. En lo extramusical, que ambos apoyan causas sociales.

Stormy Mondays es un grupo de rock nacido en Asturias en 1991 cuya música se puede encontrar gratis en su web, cantan en inglés y para ellos internet es un modo de vida, tanto que se han manifestado contra las campañas anti-piratería y se han dado de baja de la SGAE. De Alejandro Sanz no hace falta contar su postura sobre internet y la piratería.

Sunrise number 1 es el título de la canción con la que Stormy Mondays está compitiendo en un particular concurso: convertirse en uno de los temas que despierte a los astronautas del transbordador Endeavour en su próxima misión, que tiene previsto despegar en las próximas semanas. Resulta que desde los tiempos del Apollo, Houston despierta a los tripulantes con, entre otras cosas, canciones.

Y, ahora, la NASA ha decidido convocar un concurso popular (no te olvides de votar) para seleccionar un par de temas, el de los Stormy está arrasando, lleva más de 663.000 votos, con mucha ventaja sobre los perseguidores. Tiene pinta de que la música de Jorge, Pablo, Dani, Danny y Rafa sonará en el espacio este mes. He charlado con Jorge Otero, cantante, guitarrista y líder del grupo.

Llegamos por casualidad, a través de un boletín de una de las webs en las que tenemos canciones. Se me quedó la idea en la cabeza, llevaba tiempo viendo fotos de la estación espacial, fotos de paisajes terrestres que hacen los astronautas.

La empresa no ha sido fácil, más de 1.350 aspirantes, diez finalistas, todos norteamericanos, menos uno.

Nos ha sorprendido todo. Por un parte, 10 finalistas de 1.350 canciones de todo el mundo. Esperábamos apoyo, pero no tanto.

La canción se puede descargar gratis y comprar en Itunes. Si optas por la segunda opción, quizás te sientas más unido al proyecto todavía, ya que el dinero de las ventas se repartirá entre cinco organizaciones sin ánimo de lucro de las que es socio Jorge Otero: Amnistía Internacional, Cruz Roja, Greenpeace, Intermón y Médicos sin Fronteras.

No deja de llamar la atención que en un país en el que apenas un 11% de los ciudadanos colaboramos económicamente con ONG, una persona, Jorge, lo haga con cinco, incluso con seis, ya que también apoya a Tío Antonio, un centro social en Nicaragua.

Siempre sentí la necesidad de que hay que devolver algo, en la medida de mis posibilidades. Pensé, me estoy gastando un dinero en el gimnasio y no voy casi nunca, que menos que gastármelo en esto… Desde pequeño fui socio de Greenpeace, luego apoyé la campaña del 0,7 y acampé en la calle, me tocó escribir algunos discursos… en el 88 hubo gira de Amnistía Internacional con Bruce Springsteen, Sting, Peter Gabriel, Tracy Chapman y con 13 años conocí la labor de esta ONG…

No te olvides, si quieres que Sunrise Number 1 suene en el espacio, vótala; y si, además, quieres que cinco ONG de prestigio sigan trabajando para mejorar, aunque solo sea un poco, nuestro mundo, cómprala en Itunes.

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Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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