Huertos solidarios frente al “skyline” madrileño
Llegas fatigado a casa, diez horas de jornada laboral, la mente bloqueada por decenas de pequeños asuntos, el informe que debes entregar sin falta, el colegio del niño, el tráfico, la caldera averiada… Y te cambias de piel, mudas. Te quitas la de estresado ciudadano urbano y te pones la de hombre o mujer de campo, apasionado por la jardinería y por los árboles frutales. Y entonces recoges a tu padre y a tu hija pequeña y te marchas a tu pequeño paraíso, a tu huerto de 20 metros cuadrados a las afueras de Madrid. Y eres feliz. Podría ser una historia de ficción, pero es real.
Es la historia de una de las familias que casi cada día acude a cuidar su pequeño reino vegetal en La huerta de Monte Carmelo, un proyecto ecológico y social de la Fundación Carmen Pardo Valcárcel, una entidad que lleva más de 60 años promoviendo el desarrollo y la igualdad de las personas con discapacidad intelectual.
La idea de este proyecto que se presentó ayer en sociedad nace del sueño imposible de Sandra Carretié, una publicista apasionada de la jardinería que, inspirada por la Huerta del Rey de Versalles, imaginó que un día pudieran existir huertos urbanos en la ciudad de Madrid.
Un huerto es algo muy cercano, es un instinto que tenemos desde siempre, recolectar, cultivar. Si vas a buscar espárragos al campo y encuentras uno, te emocionas y puedes seguir buscando durante tres horas.
El hada madrina de Sandra fue Carmen Cafranca, la presidenta de la Fundación Carmen Pardo Valcárcel, quién ha puesto al alcance de Sandra el terreno y el equipo que su Fundación tiene en la zona norte de Madrid, en el barrio de Fuencarral. El proyecto, impulsado también por Obra Social Caja Madrid, empezó a caminar el año pasado y ahora es tan real como que ya están en funcionamiento 88 de los 148 huertos previstos.
Ya hemos recogido espinaca, borraja, guisantes, lechugas y fresas. Lo que es increíble es cortarlo y cenarlo esa misma noche en casa, sin que haya pasado por máquinas frigoríficas, etc.
Doble beneficio: se crean espacios verdes y sostenibles en las parcelas sin uso del paisaje urbano y se da trabajo a personas con discapacidad intelectual. Ahora mismo quedan 60 huertos por preparar y encontrar “padrinos”, aunque ya tienen 30 personas en lista de espera. ¿Quieres saber cómo puedes conseguir el tuyo?
- El alquiler de un huerto de 20 m2 es de un año mínimo para que se cumpla un ciclo de producción.
- La cuota de inscripción es de 150 euros, que incluye montaje y plantas. Hay que sumar 65 euros de mantenimiento al mes y 20 euros por los cuidados del Personal keeper.
- Puedes elegir entre tres modelos: frutal, tradicional y jardín.
- Disfruta de tu huerto todo el tiempo que quieras, dentro del horario, claro. Hasta el 31 de julio: lunes, martes y miércoles, de 10 a 19; jueves y viernes, de 10 a 21 h. Sábados, de 10 a 15 y de 18 a 21 h. Domingos y festivos: de 10 a 15 h. Calle Monasterio de las Huelgas, 15, Madrid.
La huerta de Monte Carmelo es un proyecto de felicidad. Felicidad para Sandra Carretié y Carmen Cafranca, felicidad para las decenas de familias que han encontrado un oasis en medio del asfalto y, sobre todo, felicidad para los Personal keepers, para los trabajadores con discapacidad intelectual que se encarguen de cuidar y mimar los huertos.
Tienen una solidaridad natural entre ellos, sin espíritu de competencia, son alegres, se ayudan, da gusto. Sobre todo, son una fuerza de la naturaleza, eso se transmite muy bien a las plantas y a ellas les viene muy bien, se nota.
Este movimiento de los huertos urbanos causa furor en algunos países de Europa desde hace algunos años. Aquí estamos empezando, aunque tampoco somos unos novatos: el huerto de Milhistorias ya lleva unos años con nosotros.
Milhistorias es un proyecto de integración social y agricultura ecológica de la Fundación Rais. En este caso, los huertos no se alquilan, lo que ofrecen desde Rais es una gama de productos ecológicos cultivados en una finca de Brunete y a un precio desde 15 euros. Aquí también hay doble beneficio: integración laboral de personas en riesgo de exclusión social y agricultura sostenible.
Con una base de 1.400 clientes, Laura Pérez-Ureta, Gerente de Economía Social de RAIS, afirma que Milhistorias es un proyecto rentable.
Somos capaces de sacar adelante inversiones y de mantener tres puestos de trabajo de inserción. Generamos empleo y este es un proyecto que merece la pena.
Tanto el 2010 como el 2011 no están siendo años fáciles, la frecuencia de compra ha bajado y ha tocado reaccionar y adoptar nuevas políticas comerciales: dirigirse a empresas, no solo a particulares; cambiar el sistema de distribución asumiendo todos los envíos para garantizar el buen estado del producto en la entrega, mejorar el canal on line con el lanzamiento (en breve) de una tienda virtual.
Además, Milhistorias está abierto a la sociedad, Laura afirma que están deseando recibir a los clientes y a los que puedan estar interesados en los productos del huerto para que lo conozcan y vivan el proyecto. Curiosamente, muchos de sus clientes son ingleses, franceses, alemanes…¿Vamos a dejar que solo ellos disfruten del fruto de nuestra tierra?



No hay comentarios
Deja tu comentario
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
¡Anímate a ser el primero en dejar un comentario!