Saltar al contenido

« ver todos los blogs

El último viaje del Rainbow Warrior

15 agosto 2011 - 22:18 - Autor:

“Llegará un tiempo en que los pájaros caerán del cielo, los animales de los bosques morirán, el mar se ennegrecerá y los ríos correrán envenenados. En ese tiempo, hombres de todas las razas y pueblos se unirán como guerreros del arco iris para luchar contra la destrucción de la tierra”. Greenpeace se inspiró en una profecía de los Indios Cree para dar nombre a su barco más emblemático. Hoy, tras más de 22 años de lucha, el Rainbow Warrior II toma un nuevo nombre y rumbo, desde hoy se llamará “Rongdhonu” (Arco Iris en Bangladeshi) y surcará las costas de Bangladesh como un hospital flotante.

Greenpeace cede su mítico barco a la ONG Friendship, de Bangladesh, para que funcione como un hospital, atendiendo a las comunidades más abandonadas del país, uno de los más pobres del mundo. Hoy mismo, en una ceremonia que ya ha tenido lugar en Singapur (allí es seis horas más tarde), el barco, construido en 1957 y concebido como arrastrero, ha comenzado a gobernar su tercera vida.

Botado en 1989, el Rainbow Warrior II reemplazó al primer guerrero, un pesquero adquirido por la organización en 1978 y que fue hundido por el ejército francés durante las protestas nucleares de Mururoa, en 1985.

El Rainbow I, hundiéndose, en Nueva Zelanda, 1985. Foto: Greenpeace

Con sus 55 metros de eslora y sus 650 m2 de velas, el Rainbow Warrior II es ya historia y leyenda de Greenpeace. Ahora, su puesto lo ocupará el Rainbow Warrior III, 58 metros de eslora y dos mástiles que le permitirán desplegar 1.300 metros cuadrados de velamen. Un barco más ecológico, más moderno, mejor preparado para un mundo que se enfrenta a duros retos medioambientales. Hace unos días os contábamos en una fotogalería cómo es el nuevo Rainbow.

Rainbow Warrior 3

El Rainbow II pasará a ser el tercer barco hospital de Friendship, una ONG fundada en Bangladesh en 1998 que ofrece ayuda médica a los pueblos más pobres del país, especialmente a los de la zona sur, sometidos a fuertes ciclones y a los efectos más dramáticos del cambio climático.

Para cerrar el post le he pedido una dedicatoria a Maite Mompó. Para Maite el Rainbow ha sido su segunda casa en los últimos años. En 2009 nos contaba cómo era la vida a bordo de un barco de Greenpeace, ahora escribe unas líneas de despedida.

Durante 22 años, el segundo Rainbow Warrior ha surcado todos los mares del planeta – incluyendo las aguas del Amazonas y del río Congo- como embajador de la organización. Miles de activistas han utilizado sus zodiacs para poder realizar acciones no violentas, encaramarse a barcos de pesca ilegal y destructiva, cargueros de carbón, madera ilegal y residuos tóxicos y nucleares, poder acceder a centrales térmicas y nucleares o pintar la fachada de un hotel ilegal en Cabo de Gata… ¡Tantas acciones han visto sus ojos de buey, tantas personas han pisado sus cubiertas y dormido en sus literas, tantos sueños se han hecho realidad!.

Hace cinco años empecé a trabajar como marinera a bordo del Rainbow Warrior. Este barco ha sido mi hogar durante casi dos años de mi vida. Me es imposible resumir tantas experiencias vividas en él. Si tuviera que elegir, me quedo con la gente maravillosa que he conocido a través de las diversas campañas a bordo, gentes de muchos países y de culturas muy diferentes pero todos unidos por una misma idea y trabajando juntos por un mundo mejor para todos.

El saber que hay tantas personas en el planeta queriendo cambiar las cosas activa y pacíficamente, da un lugar a la esperanza de que lo podemos conseguir. Y de entre los momentos más emotivos que llevo conmigo, está el día en que liberaron a Juantxo López de Uralde (exdirector de Greenpeace España) y a los otros tres activistas después de haber pasado 21 días en una cárcel en Copenhage tras la Cumbre Mundial del Cambio Climático hace un año y medio. Y junto con eso, tantos momentos de ilusión, compañerismo, emoción… y también momentos de tensión, cansancio y hasta agotamiento extremo… El mundo de los barcos de Greenpeace es, fundamentalmente, una experiencia muy intensa.

Hoy es el último día del gran guerrero medioambiental. A partir de ahora será Rongdhonu, el arco iris bengalí que, convertido en barco-hospital, llevará asistencia sanitaria a miles de personas en Bangladesh.

Gran vida la de este barco que empezó a navegar hace 54 años como barco arrastrero. ¡Que los buenos vientos te acompañen en tu nuevo destino por muchos años más! Y gracias, Rainbow, por haber dado tanto a tantos.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://blogs.lainformacion.com/laregladewilliam/2011/08/15/el-ultimo-viaje-del-rainbow-warrior/trackback/

No hay comentarios

Deja tu comentario

Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.

¡Anímate a ser el primero en dejar un comentario!

Deja tu comentario

Buscador

Sobre el blog

Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

Secciones

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube iPhone iPad Android