50 litros de agua y una idea
“Una vez que una idea se ha apoderado del cerebro es casi imposible erradicarla”. Considera este post casi como un experimento, un experimento que consiste en que dejes entrar en tu vida una sola idea, una, que contribuya a reducir tu consumo de agua y a cambiar tu percepción de su valor.
¿Por qué?
Por que hoy es el Día Mundial del Agua, por que recibirás tal avalancha de noticias, datos, sensaciones e imágenes que, al final del día, no habrás podido ni querido guardar nada en tu disco duro. Si la forma en que las ONG se comunican con la sociedad ha cambiado, porque no cambiar, por un día, la forma en la que un blog se comunica con sus lectores.
Este experimento tiene su origen en otro: “3 personas, 21 días, 50 litros“. Una iniciativa de ONGAWA, Ingeniería para el desarrollo humano.
Durante tres semanas, tres miembros de la ONG han vivido con 50 litros de agua al día. En estos 50 litros se ha incluido el agua para beber, higiene, lavado de ropa, alimentación y limpieza del hogar. Es decir, todo. Para tener un marco de referencia, el consumo medio en España es de 149 litros por persona y día (INE 2009), una ducha gasta 10 litros al minuto y un retrete 3 litros cada vez que tiramos de la cadena.
Las instituciones internacionales consideran que 50 litros de agua al día es el mínimo necesario para una vida digna, cantidad que no tienen garantizada 884 millones de personas en el mundo. Por ello, el objetivo del proyecto también es proponer acciones a realizar en España para contribuir a la consecución del Derecho Humano al Agua.
El experimento lo han contado Alberto, Jorge e Itziar en un blog y hoy, en rueda de prensa, expondrán las conclusiones, aunque Jorge nos ha adelantado lo fundamental.
Realmente el problema del agua es muy importante. Hemos estado viviendo con 50 litros y hemos tenido nuestros problemas, imagínate en el caso de los países del Sur que viven esta situación cada día y, muchas veces, con bastantes menos litros.
A Jorge, por ejemplo, los domingos se le hacían muy cuesta arriba, él juega al fútbol y cuando llegaba la tarde ya había gastado los 50 litros. Pero nunca lo sobrepaso.
En cualquier caso, debemos reconocer que es muy complicado cambiar comportamientos en nuestra sociedad. En nuestra vida hemos interiorizado actitudes (dejar el grifo correr, tirar de la cadena con mucha frecuencia, lavarnos las manos constantemente…) propiciadas por una cultura en la que el precio del agua es casi simbólico, por ahora.
Por eso, es tan importante que seamos valientes y atrevidos para incorporar algún cambio en nuestro día a día. Por ejemplo, ¿qué ha descubierto Jorge en estos 21 días que vaya a asumir como cotidiano?
Para mi ha sido un descubrimiento ducharse con un cubo de agua, colocar un cubo entre las piernas, recoger el agua de la ducha y utilizarla luego para la cisterna. Es sencilla y permite ahorrar entre 5 y 7 litros cada día.
Brillante y sencillo, ¿no? Es una de las recomendaciones de Jorge, en el blog nos han ido proponiendo muchas más, pero, ¿Por qué no fijarnos en una sola? Una sola idea.
Una idea es lo que hizo que un niño de 7 años, Ryan Hreljac, impresionado por la situación que le describía su profesora de primera se empeñará en construir pozos de agua en África y que, ahora, 13 años después, más de 750.000 personas hayan tenido acceso a un agua limpia.
Una idea es lo que inspiró a Scott Harrison para crear Charity Water, una organización que coopera en 20 países para llevar agua salubre a más de 2,5 millones de personas.
“Una vez que una idea se ha apoderado del cerebro es casi imposible erradicarla”. ¿Probamos?
















