Saltar al contenido

« ver todos los blogs

Héroes sociales entre fogones

27 marzo 2011 - 23:23 - Autor:

Darío Barrio en el viaje que realizó a Haití en enero. Foto: BUSF

Esta noche, el chef Darío Barrio y otros 19 cocineros de prestigio ofrecerán una cena a más de 300 personas en el Hotel Mirasierra Suites de Madrid. Lo harán gratis, al igual que todo su equipo de ayudantes y camareros. La razón: recaudar fondos para poner en pie la Ecole Communautaire du Bon Pasteur, en Puerto Príncipe, Haití.

Darío viajó hasta Haití con Bomberos Unidos sin Fronteras el pasado mes de enero y pudo comprobar el impacto del terremoto un año después. A su vuelta puso en marcha el proyecto Escuelas con fundamento que, en colaboración de BUSF y Obra Social Caja Madrid, prevé reconstruir la escuela y dotarla de energía y de un sistema de depuración de agua.

Solar en el que se construirá la Escuela del Buen Pastor. Foto: BUSF

Cada comensal pagará 80 euros por los cuatro platos principales que firmarán Darío Barrio, Paco Roncero, Mario Sandoval y Ernesto Hinojal. Además, otros 16 cocineros prepararán las tapas del aperitivo previo. El aforo está cubierto, pero si quieres colaborar puedes hacerlo comprando un delantal del proyecto (20 euros)

No es la primera vez que Darío Barrio se compromete con alguna causa, antes fue con Acción contra el Hambre o con la Fundación Pequeño Deseo. Y no es el único caso en el que se mezclan gastronomía, cocina y solidaridad. Hace unos días otros tantos cocineros liderados por Sergi Arola se comprometieron con Solidaridad Internacional en el proyecto Alta cocina x Haití. Lo normal es que el encuentro se produzca a través de eventos aislados, como este, pero también hay casos de proyectos consistentes y duraderos.

Por ejemplo, el programa de la CNN Heroes nos presentaba esta semana a Bruno Serato, un chef italo-americano que alimenta a 300 niños que viven en los límites de la pobreza en California. Lo hace todos los días, por la noche, y le supone alrededor de 2.000 dólares al mes. Bruno puso en marcha su proyecto en 2003, le llamó Caterina’s club, en homenaje a su madre, y, hasta la fecha, ha servido 278.400 cenas.

En la línea de buscar soluciones a largo plazo, no solo basadas en el hecho, trascendental por otra parte, de la alimentación, la organización con más nombre a nivel internacional se llama DC Central Kitchen. Creada por Robert Egger en 1989, la organización recicla cada día 1.300 kilos de comida excedente de los restaurantes en Washington y la transforma en 4.500 raciones que se sirven a personas sin hogar, menores sin recursos… Además, disponen de un programa de formación del que salen convertidos en cocineros decenas de personas que estaban desahucidas. DC cuenta con ilustres Chefs colaboradores, entre ellos nuestro televisivo José Andrés.

Una clase de cocina en DC Central Kitchen. Foto: Flickr DC Central Kitchen

A una escala más humilde, pero con el mismo o más entusiasmo y, sobre todo, sin los recursos de Bruno, Paula y Manuel, el Macarrón solidario, siguen con sus ollas gigantes de macarrones y carne los domingos en los aledaños de su casa de Valencia. ¿Qué efecto tendría que cientos, miles de personas tomáramos el ejemplo de Manuel y Paula?

Ángel García Lorite, BUSF: “Hay que ayudar a los que están vivos”

26 enero 2010 - 22:12 - Autor:

Hace ya 14 años que este bombero de 42 años del Ayuntamiento de Madrid fundó Bomberos Unidos sin Fronteras, BUSF. Desde el 96 Ángel García Lorite dirige un equipo de voluntarios capaz de presentarse en 24 horas en la otra punta del mundo para salvar vidas. Es lo que ha hecho en Haití, donde BUSF fue la primera fuerza internacional que llegó a las dependencias de las Naciones Unidas en Puerto Príncipe. Ángel se desplazó como jefe de equipo y tras 10 días de trabajo ha regresado a Madrid. Nos atiende desde la sede de la organización, que, ahora mismo, tiene allí desplazado un equipo de 16 personas. “Estamos orgullosos de lo que hemos hecho, pero no nos conformamos, hay que seguir”, afirma.

P. ¿A cuánta gente habéis rescatado?

R. En el Hotel Montana se rescataron 22 personas. Nosotros directamente participamos en el del recepcionista, Darío, que nos llevó 18 horas, y en el de la copropietaria Nadine Cardoso, en el que estuvimos 15 horas. Y compartimos acciones con otros equipos, franceses, estadounidenses y ecuatorianos.

Ángel García Lorite, el primero por la izquierda (con una cuerda). Foto: BUSF

Ángel García Lorite, el primero por la izquierda (con una cuerda). Foto: BUSF

P. ¿Qué haces durante las 18 horas que puede durar una operación de rescate?

R. Lo primero es localizar a la persona y confirmar la ubicación con los perros. Enseguida pasamos a los trabajos de desescombro. En ambos casos nos respondían, Darío con más nitidez porque estaba en mejores condiciones físicas que Nadine, llevaba menos tiempo. Cuando llegas a él, primero está el reconocimiento in situ, le sigue la estabilización para luego sacarlo con seguridad. Son maniobras delicadas y exigentes que tienen que hacerse con mucho cuidado, sobre todo en la estabilización, en la que tiene que haber soporte médico. Nosotros llevábamos un médico y dos técnicos en emergencias médicas.

P. Los expertos dicen que, normalmente,  72 horas es el plazo límite para encontrar supervivientes. Aquí ha habido rescates 7 días después. ¿Qué condiciones especiales se han dado en Haití?

R. Las situaciones desde el punto de vista de estudio médico son diferentes, cada persona es un mundo. Se han dado casos de hasta 10 días. Depende mucho de las circunstancias. Yo lo he vivido directamente en el hotel Montana, donde, por ejemplo, puede haber un grupo de 4 personas atrapada en un ascensor, en una buena situación en la que pueden aguantar dos o tres días sin problema. Ha habido personas que han estado en habitáculos con aire, con agua, eso posibilita que pueda estar más tiempo. Si hablamos de una persona confinada, sepultada en vida, entre dos muros, sin apenas aire, agua o comida, los márgenes se reducen muchísimo.

P. Y Nadine, ¿había bebido o comido algo en esos días?

R. Lo de Nadine es una situación que nos ha sorprendido porque estaba emparedada entre dos muros, en una situación antinatural, una persona mayor, de 63 años…Ha demostrado una fortaleza mental brutal, absoluta, llegando a extremos para sobrevivir que una persona normal seguramente no haría.

P. ¿A qué extremos te refieres? ¿A beberse la orina?

R. Tú lo has dicho.

Momento del rescate de Nadine, del Hotel Montana. Foto: BUSF

Momento del rescate de Nadine, del Hotel Montana. Foto: BUSF

P. En los 13 años que llevas en BUSF, ¿es la emergencia más extraordinaria que has vivido?

R. Es, sin duda, la catástrofe de mayor magnitud. Y también el número de rescatados con vida nunca había sido tan alto. Todo obedece a la magnitud, teniendo en cuenta que miles y miles de personas han quedado sepultadas son grandes las posibilidades de encontrar vida

P. ¿ Sientes rabia o impotencia cuando ves a todas esas familias que lo han perdido todo?

R. Son tantas miles de personas que quedan rotas, que te llega, que te impacta, pero al mismo tiempo siempre piensas que tienes que ayudar a los que están vivos y en eso estamos, trabajando en el Hospital General de Puerto Príncipe, potabilizando agua, atendiendo heridos con médicos especialistas. Seguimos, hay que seguir. Vamos a enviar también dos ambulancias. Estamos orgullosos de lo que hemos hecho, pero no nos conformamos, hay que seguir.

P. ¿ Habéis notado algún tipo de inseguridad mientras trabajábais?

R. Hemos estado prácticamente los 10 días en el Hotel Montana con total seguridad. Esa situación de violencia general no la hemos vivido, sí somos conscientes de la ansiedad, de la desesperación de estas personas que no tienen lo más mínimo para beber o comer, pero es normal, uno lo haría también. Pero esa violencia tan desenfrenada no la hemos vivido.

P. ¿Te ha sorprendido el tratamiento informativo, el hecho de que se hayan ofrecido imágenes muy duras que en otras catástrofes nunca se han publicado?

R. Sí, si bien hay que ser riguroso en la información, pero siempre con un tratamiento de esperanza y de ilusión por todo lo que hay que hacer y lo que queda por hacer. No recrearse tanto en la violencia y en los cadáveres.

P. ¿Qué imagen se te ha quedado grabada de estos 10 días?

R. Ahora mismo me viene la del hijo de Nadine. Lo hemos hablado todos dentro del equipo: Nadine dio la vida a su hijo y su hijo le ha dado a ella. Él ha luchado con nosotros día a día, minuto a minuto. Desde que llegamos no se separó de nosotros, ha estado en todo momento como uno más, como un miembro más de Bomberos Unidos sin Fronteras y gracias a su tenacidad, a su búsqueda sin descanso, la madre está hoy con nosotros.

10 lecciones sobre el terremoto de Haití

19 enero 2010 - 16:10 - Autor:

Un mar de tiendas es el hogar de miles de familias en las colinas de Canapé Vert. Foto: Cruz Roja - IFRC/Eric Quintero

Un mar de tiendas es el hogar de miles de familias en las colinas de Canapé Vert. Foto: Cruz Roja - IFRC/Eric Quintero

Apenas ha pasado una semana desde que tembló Haití, pero tengo la sensación de que ya llevamos una eternidad con esta historia. Supongo que es el resultado de la sobreinformación. De hecho, quizás es pronto para sacar conclusiones definitivas sobre todo lo que ha ocurrido desde el pasado 12 de enero, pero uno, a veces, necesita ordenar un poco sus ideas y ponerlas por escrito. Así que aquí van las 10 lecciones que he sacado, hasta el momento, de este desastre humanitario.

  • Los terremotos tienen predilección por los países más pobres, como demuestra la recopilación que hizo Público de los últimos 20 años. Y, dentro del desastre, los ricos siempre tienen más opciones de salir indemnes, como cuenta Francisco Peregil en El País.
  • El ser humano es asombroso, es capaz de aguantar sepultado casi seis días. Definitivamente, los milagros existen y los protagonizan hombres y mujeres de carne y hueso.
  • La solidaridad, el espíritu de colaboración, el interés por ayudar es positivo por naturaleza, pero, a veces, es bueno saber mantenerse en un discreto segundo plano. Colaborar, sí, pero ¿comunicarlo a toda costa? El post “Vacaciones en el infierno: supercruceros en Haití” nos puede ayudar a comprender.
  • Acontecimientos como éste suelen provocar importantes patinazos en los medios de comunicación que, atropellados por la inmediatez, levantan las barreras de la comprobación de fuentes. Lo que le pasó a TVE con las imágenes de Youtube nos puede ocurrir a cualquiera. Sé que es difícil, pero no nos dejemos llevar por la intensidad y emotividad. Me gusta el tratamiento que está haciendo un medio como Canal Solidario (recién rediseñado).
  • Decenas de ONG españolas se han movilizado para ayudar a la población de Haití. Todas comunican sus cuentas de ayuda y las personas nos volcamos en colaborar. Como ya no hay Telemaratones en TV, estos desafortunados sucesos suponen un pico de ingresos para las ONG. Un consejo: que hagan públicos los donativos, la cantidad que llevan recaudada. Es un síntoma de transparencia y de seriedad que, además, ayudaría mucho a que la gente se vinculara con ellas. Me gusta el trabajo que está haciendo la Cruz Roja Internacional, que ha recaudado 19 millones de dólares vía teléfono móvil, una campaña sin precedentes.
  • Relacionado con el punto anterior: para donar, elige a la organización que te inspire más confianza. Siempre es bueno saber si la entidad estaba trabajando o había trabajado anteriormente en la zona o si está enviando equipos de rescate, sanitarios…
  • Internet y las redes sociales han sido los protagonistas absolutos en el apartado de comunicación y seguimiento ciudadano. Twitter está canalizando mucha información y conversaciones sobre el terremoto. En estos días he descubierto una herramienta sensacional para seguir, en un mismo panel de control y en tiempo real, no solo las noticias, imágenes y videos que se agolpan en canales como Flickr o Youtube, sino también para monitorizar conversaciones de habitantes de la isla (peticiones de auxilio, búsqueda de familiares, amigos…). Se trata de http://haiti.ushahidi.com, una plataforma de crowdsourcing en temas de  información sobre crisis humanitarias. Otros recursos interesantes: la página que ha habilitado Cruz Roja Internacional para localización de víctimas o diversas aplicaciones para móviles especialmente dirigidas a trabajadores humanitarios.
  • Las historias personales siguen siendo la mejor forma de entender la proporción de la catástrofe y de apreciar el esfuerzo solidario que están realizando muchos de los voluntarios (bomberos, médicos, expertos en logística, etc) que están en Haití.
  • Líderes. Todos los grandes proyectos (y el de reconstrucción del país lo será) necesitan líderes. Tiene pinta de que se Obama va a convertir en un referente, pero, como señala el bloguero Nathaniel Whittemore es fundamental implicar a la población local, a la gente que conoce el terreno.
  • La experiencia nos dice que pasará la fiebre informativa y, seguramente, dentro de un par meses, Haití será, de nuevo, un país olvidado. Así que, aunque MSF todavía no ha presentado el informe anual sobre las crisis más olvidadas del 2009, seguro que no difieren mucho de las del 2008. Desde ya, pongamos un post it en nuestro corcho, en la pantalla del ordenador, en la nevera, que diga “Haití, no te olvidaré”.

Testimonio directo sobre el tifón en Filipinas

9 octubre 2009 - 14:56 - Autor:

Las personas nos hemos insensibilizado ante las catástrofes que ocurren a miles de kilometros de nosotros. Me temo que la reiteración de imágenes espeluznantes que hemos ido recibiendo a lo largo de los últimos años nos ha obligado a crear una barrera de protección psicológica, no nos afectan mucho. Y, si están lejos, menos. Hace tiempo, cuando hice el reportaje con Toni, de  Solidarios, me decía que la proximidad  es fundamental, que nos movilizamos si el desastre nos “toca”, pero que ante las grandes tragedias (hambrunas en África, tifones en Asia, etc) mantenemos la distancia.

Unos niños reciben ayuda en Filipinas

Pero eso no significa que esas situaciones dejen de existir, están ahí, están ocurriendo, lejos, sí, pero afectando a personas como tú y como yo. Ante las inundaciones de Filipinas pensé en entrevistar a algún cooperante que estuviera en la zona, pero creo que es mejor conocer un testimonio de forma directa, sin intermediación. Contacté con Lourdes (gracias), de Save the Children, y la respuesta ha sido inmediata, la colaboración absoluta. Esta es la historia que cuenta Gia Chu, Directora de Comunicación de Save the Children en Filipinas.

Hoy he estado ayudando a mis compañeros de Save the Children a distribuir artículos de primera necesidad entre las familias afectadas por el tifón Ketsana en Muntinlupa. Cada vez que veo a los niños y  niñas venir con sus padres a recibir los suministros no puedo evitar preguntarme cómo se están sintiendo estos niños y cómo están sobrellevando esta situación tan difícil.

Cuando voy a los centros de evacuación los niños se me acercan deseosos de contarme sus historias. Hoy uno me ha contado cómo rescató a sus hermanos y hermanas pequeños durante la tormenta y cómo cuidó de ellos porque sus padres no estaban en casa cuando llegó el tifón. Otro me ha contado que no tuvo nada de miedo porque su padre estaba a su lado. Dos niñas de un centro de evacuación en Cainta me contaban que echan de menos sus casas y todas las cosas que perdieron en la tormenta. Todos ellos comparten una preocupación común por sus padres ya que les ven luchando por sacar adelante a la familia.

Los niños tienen una gran capacidad de recuperación, a veces incluso mayor que la de los adultos. A pesar de todo lo que les ha ocurrido, todavía son capaces de reírse, cantar, bailar y jugar. Muchos de ellos están impacientes por volver a la escuela para aprender cosas nuevas. Algunos cuidan de sus hermanos pequeños para ayudar a sus padres. Otros ayudan a limpiar su casa dañada por la tormenta y recogen trozos de metal para vender y poder comprar comida para su familia con el poco dinero que ganan.

Necesitamos parecernos más a estos niños. Hay tanto que hacer. Tenemos que continuar trabajando para dar a los niños lo que merecen – un mundo que luche por la supervivencia infantil, un mondo que les proteja, un mundo que priorice su bienestar y desarrollo, y un mundo que les escuche.

Save the Children está proporcionando ayuda de emergencia a los miles de niños y niñas afectados por los desastres naturales en la región de Asia Pacífico. En Filipinas la tormenta tropical Ketsana y el tifón Parmala causaron inundaciones y obligaron a más de 420.000 personas a refugiarse en centros de evacuación. Más de 400 escuelas han sufrido daños a causa de la tormenta, mientras que un total de 226 escuelas se están utilizando como centros de evacuación y refugios, y hay más de 40 familias que están viviendo en las clases. Hasta el momento la organización ha proporcionado ayuda de emergencia – en forma de comida, agua potable, suministros higiénicos y para el hogar, materiales para poder refugiarse y espacios seguros para los niños y niñas – a más 14.800 personas en Filipinas, más de la mitad niños y niñas. Otras ONG como Acción contra el Hambre, Médicos del Mundo o Bomberos Unidos sin Fronteras también están movilizando todos sus recursos para ayudar en la zona.

Buscador

Sobre el blog

Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

Secciones

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News Youtube iPhone iPad Android