“Lo que dijimos hace décadas, se está cumpliendo hoy”, Miren Gutiérrez, Directora de Greenpeace España
Hace apenas seis meses Miren Gutiérrez (44 años) tomaba el relevo de Juan López de Uralde al frente de la organización ecologista Greenpeace. Donostiarra, filóloga, periodista con más de 20 años de experiencia internacional a sus espaldas colaborando con diversos medios, Miren dirige ahora una organización con más de 100.000 socios en España de la que siempre se espera que esté en vanguardia de la lucha por la paz y la ecología.
Con motivo del Día Internacional del Medio Ambiente, Miren Gutiérrez responde 10 preguntas sobre temas que van desde el movimiento 15M a la energía nuclear pasando por los retos de futuro de la ONG.
Pregunta. ¿Qué problema medioambiental es más urgente abordar ya, ahora, sin más demora?
R: El problema más acuciante al que se enfrenta la humanidad es el cambio climático. Es inequívoco, sin precedentes en la historia de la humanidad y de origen humano. Obviamente, no es algo que se vaya a resolver de la noche a la mañana, tardamos décadas en generarlo y tardaremos mucho tiempo en darle la vuelta. Pero existe verdadera urgencia para comenzar a poner las bases para entrar en el camino de las soluciones.
Lo que está claro es que, si seguimos como hasta ahora y permitimos una subida de las temperaturas de dos grados sobre los
niveles preindustriales (1850), sus impactos serán desastrosos, como probó en 2007 un informe del panel intergubernamental para la ONU. Si no hacemos nada, haremos que este planeta sea inhabitable en muchas partes. Tenemos que actuar en esta década.
En Greenpeace, nuestra meta es evitar un cambio climático desastroso.
P. ¿Por qué victoria sería capaz Miren Gutiérrez de permanecer un mes o un año encadenada?
R. Por un compromiso global de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del 40% para 2020.
Como los combustibles fósiles mueven el mundo y un 80% de las emisiones de CO2 es atribuible a ellos, para conseguir metas
ambiciosas contra el cambio climático es imprescindible contar con acuerdos que obliguen a la reducción de emisiones y poner en marcha una revolución energética que sustituya los combustibles fósiles. También es necesario sustituir la energía nuclear por ser un verdadero obstáculo a las renovables, además de muy cara y peligrosa (tras Fukushima, sobran las palabras), además de que genera residuos que duran milenios.
P. ¿Es viable en España adoptar una decisión como la de Alemania con respecto a las nucleares? ¿Podemos abastecernos solo de renovables?
R: Perfectamente viable. Greenpeace ha demostrado en varios informes que es técnica y económicamente factible depender de energías renovables al cien por cien. Se podría perfectamente asumir una hoja de ruta para salir de la energía nuclear, comenzando por cerrar las centrales más viejas: Garoña y Cofrentes, y siguiendo por las demás.
P. Las grandes empresas contaminantes se presentan en sociedad casi como ONG ecologistas y algunas ONG se benefician de las ayudas de empresas contaminantes ¿Nos hemos vuelto locos?
R:. A mí me da rabia ver la publicidad “verde” que están haciendo algunas empresas. Respecto a otras ONG, sólo puedo responder de Greenpeace, que es totalmente independiente de partidos, empresas o grupos de interés y no recibe dinero de ninguno de ellos, sino exclusivamente de sus socios y socias. Obviamente, ni olemos de lejos las ayudas de empresas contaminantes para poder hacer campaña contra ellas con total imparcialidad.
P. ¿Cómo ha cambiado su visión del medio ambiente desde que es Directora General de Greenpeace?
R. No ha cambiado mucho. Mi visión siempre ha sido que debemos establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, y también entre los propios seres humanos, que sea sostenible y armoniosa. Lo que tengo ahora es un nivel más profundo de conocimiento de la realidad.
P. Ha pasado cerca de medio año desde su nombramiento; ¿Por qué caminos ve el futuro de la organización?
R. En Greenpeace tenemos muy claro a dónde queremos llegar. Queremos ser aún más una referencia ineludible nacional e internacional en todos nuestros temas de campaña e influir en los debates y decisiones; queremos ser “glocales”, hacer llegar las grandes preocupaciones globales al nivel local, e implicar más a la ciudadanía en dichas preocupaciones; queremos tener una gran capacidad de movilización; queremos tener aún más una conversación constante con nuestro universo asociativo; y queremos tener un equipo cada vez más cohesionado, ilusionado y fuerte.
P. ¿Comparte Greenpeace el espíritu del movimiento del 15M?
R. Puedo responder a título personal. Tengo enorme simpatía por el movimiento y comparto su indignación para con la situación en la que estamos. Veo lo que se debería haber hecho y no se ha hecho (cerrar las centrales nucleares, apostar por energías limpias y los empleos verdes, preservar y usar de forma sostenible nuestros recursos, hacer que los que contaminen y expolian paguen, etc. etc. etc.), y siento la misma rabia.
P. Greenpeace es una ONG con 30 años de historia, el movimiento del 15M tiene apenas unos meses, ¿Se siente Greenpeace un poco “vieja” cuando ve la irrupción de estos nuevos movimientos ciudadanos?
R: Tendremos muchos años y muchas lides a las espaldas, pero somos un grupo de personas muy motivadas y comprometidas; algunas de ellas son muy jóvenes también. En nuestros equipos se combina el saber hacer de los más experimentados con la frescura de los más jóvenes.
Y si algo ha caracterizado a Greenpeace, no sólo en el ámbito nacional sino también en el internacional, es que siempre ha estado a la vanguardia de los movimientos y de las tendencias. Lo que dijimos hace décadas, se está cumpliendo hoy. Lo que digamos hoy, será relevante mañana también. Por supuesto, tenemos los oídos y los ojos bien abiertos para captar las nuevas sensibilidades.
P. Es el Día del Medio Ambiente, qué tres acciones puedo realizar hoy, en mi vida cotidiana, para reducir mi huella ecológica.
P: Reutilizar los objetos de consumo. Arreglar ese pantalón o esa radio que ibas tirar y sustituir por nuevos. Y todo aquello que no se pueda reutilizar, reciclarlo. Comprar alimentos kilómetro 0, a ser posible en el mercado local, sin plastificar ni empaquetar. Ir caminando o en bici a la oficina, y si no, en transporte público. Informarse bien de dónde se producen y cómo los alimentos y productos de consumo, si las empresas que los producen tienen políticas adecuadas y respetuosas con el medio ambiente.
P. Estamos en plena Feria del Libro en Madrid, ¿alguna recomendación literaria/medioambiental?
R. He leído hace poco “Solar” de Ian McEwan. Es una metáfora de la ambigua actitud internacional ante el cambio climático: el personaje, un tipo desagradable, inmerso en su egoísmo, ha llevado a su entorno a estar muy cerca de la desaparición si no cambia. Lo curioso de la novela es que ese personaje que personifica todos los vicios es también la clave para dar con la solución, la encarnación de la ciencia que tiene el potencial de salvar una humanidad en peligro.
El mensaje encerrado en estas páginas es también que, a no ser que el sector de las energías renovables se convierta en una panacea económica para los individuos, el bienintencionado deseo de salvar a la humanidad de la debacle no va a bastar.



























