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Entrevista con @Haiti

12 enero 2012 - 0:45 - Autor:

Pradip Malde y su mujer Rachel.

Tras el terromoto del 12 de enero de 2010 en Haití acudí a Twitter buscando fuentes de información y me encontré con @haiti. Esperaba encontrar el perfil oficial del Gobierno o de alguna embajada o medio de comunicación, pero no. Pertenece a Pradip Malde (1957), fotógrafo y profesor nacido en Tanzania y afincando en Tenesse (Estados Unidos), que desde el 2006 trabaja en un proyecto fotográfico en Haití. Tanto su blog como esta entrevista nos permiten acercarnos al país con una visión nueva, estimulante, alejada de los prejucios y convencionalismos que muchas veces transmitimos los periodistas y las organizaciones sin ánimo de lucro.

Pregunta. En primer lugar, su perfil de Twitter @Haití, ¿le ha causado algún malentendido después del terremoto?

Respuesta. Muchos!! Muchos usuarios de Twitter no parecen entender la diferencia entre @Haití y #Haití. Empecé a usar Twitter casi desde la primera semana en que apareció, por lo tanto conseguí el perfil con facilidad. En aquel entonces – creo que fue alrededor de 2007- Haití era un país más pobre y no había mucha gente de la blogosfera interesada. Durante años tuve alrededor de 200 a 300 seguidores. Se produjo el terremoto y los seguidores se dispararon: en aproximadamente una semana llegué a cerca de 10.000. Inmediatamente me di cuenta de que tenía que llevar el perfil con mucho cuidado.

Pregunta. ¿Qué clase de mensajes escribe y qué tipo de respuestas recibe?

Respuesta. Soy cuidadoso con lo que tuiteo. Puedes comprobar cómo los mensajes son muy escuetos, sólo comento las noticias que considero muy importantes. Por ahora, creo que es mejor escribir poco que ser desconsiderado o irreflexivo. Lo ideal sería reunir a un equipo que pudiera gestionar la cuenta. Es un proyecto importante y aún no he tenido tiempo para dedicarme plenamente.

 

Hombre leyendo. Amanecer. Puerto Príncipe. Haiti. Marzo de 2011. Foto: Pradip Malde

Pregunta. ¿Ha estado trabajando en Haití en los últimos seis años, ¿cómo define al pueblo haitiano?

Respuesta. Tienen mucha esperanza y una gran voluntad de supervivencia, además de un fuerte sentimiento familiar y de espíritu comunitario. Eso es bueno. Pero la historia de Haití, especialmente desde su independencia hace 200 años, ha estado marcada por sus escasos recursos naturales, por haber padecido una política vengativa por parte de los estados más ricos a ambos lados del Atlántico.

Juntas todo y te das cuenta de que esta es una nación traumatizada. Sus habitantes sufren de trauma a largo plazo – tanto físico como psicológico. El primero, el trauma físico, lo están tratando varios miles de ONG que operan en Haití.

El trauma psicológico aún no se ha abordado, principalmente porque es más difícil de identificar y tratar. No estoy hablando de un trauma psicológico en el sentido normal, sino de toda una nación que ha perdido toda posibilidad de recuperar lo que en la mayoría de las naciones democráticas se consideran los  valores y comportamientos que sustentan un gobierno eficaz. Una nación que ha perdido el sentido, en gran parte debido a décadas de pobreza, represión y marginación.

Pregunta. ¿Cómo ha afectado el terremoto a los haitianos, cómo han cambiado?

Respuesta. A pesar de todo, de lo comentado antes, he notado cambios. El primer gran cambio es que los haitianos están abandonando los sueños ofrecidos por las organizaciones no gubernamentales. y aumentando sus expectativas de un gobierno eficaz. Esto es realmente bueno.

Las organizaciones no gubernamentales en Haití, por lo menos durante los últimos 30 años, han ayudado al pueblo, a la gente, pero su creciente presencia últimamente ha provocado algunos daños. El principal de ellos es que, en conjunto, se han sustituido los servicios que normalmente proporcionan el gobierno o las empresas privadas o una combinación de los dos. Su masiva presencia ha permitido a los políticos y a algunas empresas privadas asumir una actitud parasitaria, antes y tal vez durante el primer año o más después del terremoto.

Las últimas elecciones han despertado al sistema político y han aumentado las críticas acerca de la presencia de las ONG. El presidente Martelly está, probablemente, trabajando más duro que ningún otro dirigente que haya tenido el país, quiere hacer lo correcto para su pueblo, y las organizaciones no gubernamentales se están dando cuenta de que tienen que redefinir su “modus operandi”, no sólo en Haití, sino a nivel mundial.

Cerca de la Avenue Ste Christoff, Puerto Príncipe, de la serie ‘Somnambulist’ . Haiti, 12 de marzo de 2011. Foto: Pradip Malde

Pregunta. Paul Farmer sugiere que la ayuda internacional a Haití  alivió el sufrimiento durante los peores momentos tras el terremoto, pero que ha fallado a la hora de ayudar al país a fortalecer la capacidad de sus instituciones públicas. ¿Está de acuerdo?

Respuesta. Totalmente. Farmer ha sido diplomático, seguramente por el éxito de su propia organización, Partners in Health (conocida en Haití como Zanmi Lasante), y no ha ido tan lejos como para decir abiertamente que las ONG están haciendo daño a  Haití. Aún me mantengo con mi sensación de que las ONG han perpetuado la falta de políticas sociales, medioambientales, educativos y de salud pública del gobierno.

Stefanie Casea con un a máquina de escribir Braille. Ecole Saint Vincent para niños con discapacidd. Puerto Príncipe. Diciembre de 2010. Foto: Pradip Malde.

Pregunta. A pesar de todo ¿mantienen los haitianos la fe en un mañana mejor?

Respuesta. Creo que sí. Pero este año va a ser crítico, con dos puntos de inflexión importantes para que surja un país mejor. 1. El empleo tiene que subir. 2. Alojar a los refugiados del terremoto que todavía viven en campamentos.

Jean Saint Louis, pescador en Ville de Dieu, con su hijo. Puerto Príncipe, Haití. 18 diciembre de 2010. Foto: Pradip Malde.

Pregunta. Después del terremoto pudimos leer en los medios de comunicación una gran cantidad de historias acerca de la extraordinaria fuerza del pueblo haitian. En su trabajo como fotógrado estos dos años tras el terremoto ¿Se ha encontrado con estas historias de supervivencia?

Respuesta. He conocido a unos cuantos, pero no recuerdo nombres o detalles específicos, en parte porque lo que ellos quieren es seguir adelante con sus vidas. Sin embargo,conozco a estudiantes universitarios que continúan en sus estudios, viviendo en tiendas de campaña, y están más decididos que nunca a ser los líderes de su país.

Pregunta. ¿Qué tipo de historias y de personas busca en su proyecto artístico-fotográfico en Haití?

Respuesta. Estoy tratando de encontrar la manera de subrayar la importancia de un gobierno eficaz y responsable. Esto significa que me interesa todo, por ejemplo, la gente que es capaz de tener conversaciones calmadas e inteligentes en  la calle acerca de las diferentes actitudes políticas y asuntos de la comunidad para identificar problemas como la falta de sistemas de eliminación de aguas residuales en Puerto Príncipe.

Pregunta. ¿Y el futuro? ¿Qué espera y con qué sueña para Haití?

Respuesta. Sueño con una nación a la que los países desarrollados ayuden por el mero deseo de que mejore su calidad de vida. No hay nada con valor estratégico en Haití. Lo que alguna vez motivó a los EE.UU. y otras naciones esclavistas para frenar el desarrollo de este país (no olvidemos que es la segunda democracia más antigua en el mundo post-colonial) ya no es o ya no debe ser importante. Hay muchas razones para que Haití se convierta en el lugar de la esperanza. Realmente quiero que sea eso, y todo el trabajo que hago está destindo a realizar una pequeña contribución a ese objetivo.

Las ONG, ¿perjudiciales para el desarrollo de Haití?

11 enero 2012 - 22:57 - Autor:

El Palacio Presidencial de Puerto Príncipe tras el terremoto de Haití. Foto: UN Photo/Pasqual Gorriz

Ha sido bautizada como la República de las ONG. Tras el 12 de enero de 2010, tras el terremoto que se llevó a más de 222.000 personas, centenares de ONG desembarcaron en el país para luchar contra la muerte, la destrucción, el caos y la insalubridad.

Con ellas también viajaron la ilusión, la compasión, la solidaridad y el dinero de millones de personas. Pero, ¿y si la multitudinaria presencia de las ONG se ha acabado convirtiendo en un problema para el desarrollo de Haití?

Eso es lo que piensa Paul Farmer. Y, ¿quién es Paul Farmer? Pues ha sido Enviado Especial Adjunto de la ONU en el país y es el fundador de Partners in Health, una de las ONG sanitarias con más prestigio en todo el mundo. De hecho, empezó trabajando hace más de 30 años en Haití, su mujer es haitiana y conoce como nadie lo que tiene y lo que necesita el país caribeño, como ya contamos en este blog hace un año.

Farmer publicó en verano el libroHaití, after the Earthquake(disponible al completo en Google Books) y, tanto en las páginas del mismo, como en diversas entrevistas, cuestiona el modelo de cooperación que se ha desencadenado en el país. Para Farmer, el problema está en que mientras se fortalecen estructuras creadas por ONG, se debilitan las estatales, las que, a largo plazo, deberán de guiar al pueblo haitiano. Sostiene que las ONG han ignorado al estado.

Pongo como ejemplo nuestro caso: Partners in Health ha estado trabajando en Haití desde hace 25 años. En los primeros 10 o 15 años, hicimos muy buen trabajo con nuestros colegas haitianos: el proyecto lo dirigían haitianos, todos los empleados eran haitianos, ofrecimos buenos servicios médicos en una zona muy concreta del país.

Vimos que a medida que nuestros esfuerzos crecían, los programas médicos del sector público estaban fallando en la misma zona. Y así, hace unos 10 años me dije, bueno, ¿y si somos culpables de lo que estamos criticando? Es decir, permitir que la salud pública se colapsa mientras nosotros crecemos ¿Y si somos culpables de eso?

Así que, hace 10 años decidimos que toda nuestra expansión sólo se produciría en el sector público. No construiríamos nuestros propios hospitales o clínicas, sino que apoyaríamos la reconstrucción o construcción de clínicas del sector público y llevaríamos allí a nuestro personal.

Farmer, por tanto, tiene claro que el futuro pasa por apoyar a la reconstrucción de la estructuras e infraestructuras del sector público. Abundando en esa idea, en una entrevista en radio aludía al brote de cólera.

El cólera explotó en muchas áreas en las que estaban trabajando ONG. No es que las ONG no supieran de la importancia del agua limpia, es que las ONG no pueden reemplazar al sector público, ni aquí ni en Boston o Filadelfia. Para algunos servicios no puedes tener proveedores privados. Tiene que haber sector público, especialmente en los países pobres.

La postura de Farmer es compartida en diversos foros. Por ejemplo, Nacho Espinosa, que dirige un proyecto de reconstrucción y fortalecimiento democrático en Haití para el Club de Madrid, afirma:

Se han hecho muchas cosas por haití, pero pocas para los haitianos y con los haitianos. No se trata de construir hospitales, se trata de construir una política sanitaria; no se trata de construir escuelas, se trata de crear una política educativa. Y eso solo se puede hacer con los haitianos y supone un acompañamiento a largo plazo para el que, seguramente, no estamos dispuestos.

El presidente Martelly, aclamado en las calles de Puerto Príncipe. Foto: UN Photo/Logan Abassi

Espinosa pone el acento en la importancia de la estabilidad y de un gobierno fuerte, con respaldo popular y parlamentario. Por eso, Escobar cree fundamental que el presidente Martelly lleve a cabo las reformas pendientes.

Ahora mismo es un presidente con mucho apoyo popular, pero poco en el parlamento. Hay muchos temas paralizados. En diciembre se comprometió a pasar una reforma constitucional que es fundamental para la estabilidad y también para convencer a los donantes de que no retiren los fondos que han comprometido.

Lo cierto es que, según Naciones Unidas, ya se ha desembolsado el 52,9% de los fondos comprometidos en la Cumbre de Donantes de Nueva York (marzo de 2010), que asciende a 4.500 millones de dólares. Entre las estadísticas, un dato que viene a apoyar la tesis de Farmer, solo un 1% de la ayuda de emergencia post-terremoto se destinó al Gobierno, el 99% restante fue a parar a organizaciones internacionales y organizaciones sin ánimo de lucro.

En cuanto a España, las ONG pidieron ayer que el Gobierno mantenga el compromiso de destinar 346 millones hasta el 2012. También rindieron cuentas de lo logrado hasta la fecha y de cómo se están invirtiendo los 132 millones de euros que donaron los españoles a las organizaciones que forman la Coordinadora de ONG para el Desarrollo.

Enero: noticias que no han sido noticia

31 enero 2011 - 1:17 - Autor:

Inundaciones en Sri Lanka. Foto Flickr: Amantha Perera/Sarvodaya.org

Qué lejos queda Haití ya. Pasó el aniversario y el país agotó su cuota de share. Y eso fue el 12 de enero, hace apenas 20 días. De la resaca del aniversario me quedo con un proyecto muy interesante que he conocido a través de uno de los comentarios al post Haití no será trending topic mañana. Haití Aid Map es un sitio web que reúne los proyectos que están desarrollando las principales organizaciones de EE.UU en el país, con un doble objetivo: ayudar a la coordinación y favorecer la transparencia de cara a los donantes.

El Día Escolar de la No Violencia y la Paz (DENIP) se celebró ayer. Fue una suerte que cayera en domingo porque es la típica crónica (niños – escuela – paz) que encanta a los editores de informativos de televisión y que no tendría cabida de lunes a viernes. En la noticia del telediario de La1, además de escuchar a una educadora utilizando la palabra comodín “vulnerabilidad”, no me enteré de que se celebra desde el año 1964 para conmemorar la muerte de Gandhi y que lo fundó un mallorquín Llorenç Vidal Vidal

Tanto Haití como el DENIP han sido noticia, a su manera, pero las inundaciones en Sri Lanka (más de un millón de afectados) han tenido que competir con las de Australia y las de Brasil.

Y aquí, en España, ¿qué ha ocurrido en el ámbito social que haya pasado desapercibido? Ahí va una: María, una chica que estaba en un tratamiento de desintoxicación en el nuevo centro del Padre Garralda en Madrid, ha salido limpia y feliz. No es una noticia de interés general, excepto para María, su familia y sus amigos.

Punset en el III Congreso de Voluntariado. Foto: Chiara Cabrera / Obra Social Caja Madrid

Que Eduardo Punset dé una conferencia no es noticia, es algo bastante cotidiano, pero no me resisto a dejar aquí dos frases que pronunció el 27 de enero en el III Congreso Internacional de Voluntariado de la Comunidad de Madrid:

¿Es la competitividad enemiga de la solidaridad? La sociedad que viene será más solidaria, estamos volviendo a la manada.

La capacidad de altruismo, de empatizar, es lo que ha hecho único al ser humano.

En el mismo congreso estuvo uno de esos héroes callados que es capaz de cambiar la vida de las personas y de hacerlo sin ruido. Merece la pena que conozcáis a Nicolás Castellanos.

Por no dejar la filosofía, me ha gustado esta palabra “Felidaridad“, unión de Felicidad – Solidaridad. Se lo debemos a idealistas.org, cuya sección argentina realizó una encuesta para medir el grado de conexión de ambos conceptos y me llama la atención que la gente, cuanto más feliz, más solidaria.

Salgo otra vez a dar una vuelta por el mundo para comprobar que pasan cosas buenas. Por ejemplo, los bosquimanos consiguen una victoria judicial para recuperar unos derechos que les había robado el gobierno de Botsuana. En Uganda, los homosexuales respiran después de que un juez prohibiera a un periódico hacer públicas las direcciones de diversos homosexuales. Parece increíble, pero lo cierto es que en ese país hay una campaña de acoso contra el colectivo de LGTB.

Y cierro el repaso con la presentación de un nuevo proyecto social Walk on Project, puesto en marcha por Mikel Rentería y Mentxu Mendieta, los padres de Jontxu, un niño al que con seis años se le diagnosticó Adrenoleucodistrofia. Merece la pena la crónica que ha hecho Mikel Trueba en su blog.

Haití no será trending topic mañana

12 enero 2011 - 1:13 - Autor:

Un haitiano se recupera en el Hospital Jacmel. UN Photo/Marco Dormino

Este post está escrito desde la certeza de que el 13 de enero, Haití, su gente, sus dramas, sus miserias, sus sueños, volverán al lugar que les corresponde en el orden natural de preocupaciones de políticos y medios de comunicación: al fondo, muy al fondo. Entretanto, antes de que se produzca la explosión informativa propia de los aniversarios y descubramos que en redes sociales como twitter “Haití” se ha convertido en “trending topic – tema del momento”, reúno diversas historias recogidas de internet que se aproximan a la catástrofe con enfoques alternativos.

  1. ¿Qué fue de Haití? Lo mejor para tener una panorámica de cómo está el país un año después es ver el reportaje de José Antonio Guardiola para el programa de TVE En portada. Una joya.
  2. Angel García Lorite, bombero; Nieves de Lucas, pediatra; el padre Ángel, fundador de la ONG Mensajeros de la Paz: son tres de las decenas de españoles que en el último año han decidido dedicar su tiempo y su corazón a echar una mano en Haití. Bravo por ellos.
  3. @Haiti. Es curioso comprobar como el usuario @haiti de Twitter pertenece a Pradip Malde, un fotógrafo y profesor nacido en Tanzania y afincado en Tennesse, Estados Unidos, que desde 2006 realiza proyectos artísticos en el país.
  4. Cuentas transparentes. En EE.UU han publicado el dinero que recaudaron las principales ONG y lo que han invertido hasta la fecha. En España, en el primer mes tras el desastre, las ONG habían recaudado 72 millones de euros, no se han publicado datos nuevos desde entonces.
  5. Un día en Puerto Príncipe. Apasionante blog realizado por Alertnet, la web de información humanitaria de la Fundación Thomson Reuters, en el que nos acercan historias de personas corrientes que, cada día, tratan de hacer un poco mejor la vida en las calles de la ciudad.
  6. Mientras no esté trabajando, estaré aquí el resto de mi vida“. Sean Penn está obsesionado con ayudar a reconstruir el país, pasa la mayor parte del año allí, trabajando en el terreno. Para canalizar sus esfuerzos ha creado una fundación. Hay otras muchas estrellas de Hollywood a las que Haití les ha tocado el corazón, lo cuenta una crónica de Hollywood Reporter
  7. No olvidemos el cólera. Sigue llevándose vidas, aunque parece que ha tocado techo. El gobierno ofrece cada día un informe con los nuevos casos.
  8. Masturbación (metafórica). En España hay muy pocos blogs escritos por cooperantes o expertos en ayuda humanitaria, mientras que en el mundo anglosajón hay un buen puñado de ellos, y bastante críticos. En Tales from the hood (uno de los mejores) un cooperante anónimo firma un artículo duro que cuestiona el trabajo de los militares, de las ONG y de los nuevos sistemas tecnológicos de comunicación.
  9. Ecología del desastre. Merece la pena revisar un post de Montse Santolino del 18 de enero de 2010 en el que analizaba la cobertura mediática (en especial la de Pedro Piqueras y Tele 5) del terremoto.
  10. A través de sus propios ojos. La mayoría de las imágenes de Haití las han tomado fotógrafos internacionales, y muchas solo hablan de muerte y destrucción. Por eso, la ONG Plan puso en marcha un proyecto para entrenar a 22 adolescentes que enseñaran al mundo cómo es su vida. Este es el resultado.

Padre Ángel “Lo de Haití lo tienen que resolver los gobiernos, no las ONG”

15 noviembre 2010 - 23:35 - Autor:

El padre Ángel, hace unos días en Haití. Foto: Mensajeros de la Paz

“No es posible” repite con insistencia en los apenas 20 minutos de conversación telefónica que mantenemos. Desde México, tras trabajar varios días en Haití, la voz del Padre Ángel (Presidente de Mensajeros de la Paz) suena cansada y triste. Ha vuelto a tener que coger la mano de niños moribundos, ha vuelto a ver morir a inocentes. Aquella vez por un terremoto, esta por una epidemia de cólera.

Lo triste es que esta enfermedad se podía haber evitado solo con agua potable y con letrinas. No es posible que sea cierto que una población de 300.000 habitantes tenga un sola ambulancia, de forma que mientras trasladaban a uno, se morían tres o cuatro.

El 11 de febrero, el padre Ángel avisaba “Los 200.000 muertos es una barbaridad, pero ahora viene lo peor, los contagios, las enfermedades, la gente que no tiene nada, hay que atender a esa gente…”. En teoría, esa entelequia llamada “Comunidad Internacional” comprometió 7.815 millones de euros en una cumbre de junio. Lo que no sabemos es cuando llegarán, si es que llegan.

No es posible que todo lo que dicen los gobernantes que han prometido no haya llegado todavía después de 7, 8 o 9 meses. El pueblo de Haití se está muriendo olvidado. Sigue habiendo la mismas tiendas, sigue estando sin desescombrar ni la catedral ni el palacio, lo que quiere decir que las casas normales están iguales.

El padre Ángel ya ha vivido muchas guerras, muchas catástrofes y sabe que la euforia solidaria acaba apagándose, tal como ha ocurrido en el país caribeño “gajes del oficio”, por eso transmite cierta resignación cuando afirma que habrá que esperar a otra plaga, a otra enfermedad con 20.000 ó 30.000 muertos para que los gobernantes reaccionen.

Esto es una llamada de ayuda a la comunidad internacional y europea. Está bien que se estén preocupando de cómo han de ser los cartones de la leche o las medidas económicas, pero, mientras tanto, se está muriendo la gente.

Desde Mensajeros de la Paz han desplazado equipo y profesionales médicos, mantienen un campamento que atiende a 3.000 personas y una residencia de ancianos. El padre Ángel también ha visto trabajar a otras entidades como Cruz Roja o Cáritas, pero tiene muy claro quién tiene el poder de cambiar las cosas.

Esto no lo resolvemos las ONG, esto lo tienen que resolver los gobiernos.

Por ahora, afirma que el Español es el único que sí se ha movilizado y añade que una visita del Papá Benedicto XVI ayudaría mucho a la causa de la reconstrucción, por eso tiene esperanzas de que “el papa vaya a Haití y que su testimonio conmueva los corazones de la gente.”. Mientras llega esa día, nos conmovemos con el trabajo y el testimonio del Padre Ángel.

El activismo en los tiempos del cólera

25 octubre 2010 - 17:15 - Autor:

5.707 blogs de 143 países escribimos el pasado 15 de octubre un artículo sobre el agua. La Casa Blanca reflexionaba sobre sus logros para mejorar el acceso al agua; TechCrunch escribía sobre startups que están tratando de aportar soluciones tecnológicas; TreeHuger nos contaba ocho aspectos que desconocíamos (hay más móviles que aseos en el mundo); yo escribía sobre Charity Water, la ONG superventas… Y, en Haití, mientras, se estaba gestando una epidemia de cólera causada por la falta de agua limpia.

La de Haití no es la única crisis por el cólera que ha vivido el mundo en los últimos tiempos.

Solo hay que dar una vuelta por la web de Unicef. Camerún está viviendo su peor epidemia de los últimos 20 años, con más de 7.000 casos y 500 muertes. En Chad, las inundaciones que sufren desde el mes de julio provocan en tres provincias, la capital incluida, 50 casos al día.

También en Nigeria están sufriendo los estragos de la enfermedad, con más de 1.500 muertos en lo que va de año.

El pasado 15 de octubre reflexionaba en un blog de marketing con el que colaboro si no hubiera sido más efectivo centrar el impacto del Blog Action Day en un solo tema, una sola causa, una sola petición y no que cada uno escribiera sobre lo que le apetecía (siempre relacionado con el agua). ¿A qué viene esto?

Viene a que el 15 de octubre también se celebraba el Tercer Global Handwashing Day, una iniciativa para promover que los niños se laven bien las manos para prevenir contagios y enfermedades. ¿Mató el Blog Action Day al Handwashing Day? ¿Qué era más importante?

Viene a que el origen de este post era contar diversas iniciativas novedosas para mejorar el acceso al agua potable de los más pobres. Proyectos como el de unos investigadores de la Universidad de Stanford, en California, que han descubierto un sistema sencillo y barato de filtros para matar el 98% de las bacterias que pueda haber en el agua. Podéis leer un artículo en The Economist o, directamente, consultar la investigación completa en la revista científica Nano Letters.

Pero creo que es el momento de la acción, o de la ciberacción para ser más exactos. Si en el Blog Action Day se hubiera propuesto que todos los bloggers plantearan a sus lectores que apoyasen la campaña de la ONU para llevar agua limpia a todo el mundo, quizás las  14.000 firmas actuales en change.org pudieran ser 500.000 o 1 millón; o las 600 de actuable.es podrían ser 3.000.

Todavía hay tiempo. Yo he firmado. ¿Y tú?

¿Quién puede frenar el cólera en Haití?

24 octubre 2010 - 21:53 - Autor:

Una enferma de cólera en Saint Marc. Foto: Operation Blessing International.

Dolor abdominal, diarrea, calambres, taquicardia, deshidratación… Son los síntomas de una enfermedad que, sin el tratamiento adecuado, te puede llevar a la tumba en apenas unas horas. El cólera apareció por la India en el siglo XIX para asolar Europa y América. Desde hace más de un siglo en Occidente apenas tenemos noticias de él, pero en África, Asia y Latinoamérica ha seguido haciendo estragos: la suciedad, el hacinamiento y la podredumbre son sus mejores aliados.

Nueve meses después de un terremoto que mató a miles de personas, Haití sufre un brote ya ha causado más de 200 muertes y ha llegado a la capital, donde se han registrado los primeros casos y se teme que puede llegar a los campamentos de refugiados establecidos tras el terremoto de enero. El país ya ha declarado el estado de emergencia sanitario y desde la ONU afirman que es necesario prepararse para lo peor.

¿Por qué se ha producido este brote? ¿Cómo se puede detener?

Muchas veces las buenas organizaciones sociales son la mejor fuente de información para conocer mejor los causas y las soluciones de un problema. Y Partners in Health (PIH) desde luego es una de ellas: más de 20 años luchando por la salud de los haitianos la avalan. No lo digo yo, lo dijo un editorial del New York Times, el 29 de agosto de este año, calificando de “ejemplar” el trabajo de la organización.

El pasado 22 de octubre, Joia Mukherjee, responsable médico de la organización en Haití, relataba en un extenso post la situación actual, sus causas y sus soluciones. El foco del problema es el agua.

Inundaciones en 2008. Foto: Operation Blessing International

La región de la que ha partido la epidemia, Artibonite, y sus principales ciudades, Saint Marc y Gonaives, llevan más de 10 años con un fallido proyecto para mejorar sus sistemas de abastecimiento de agua, a lo que se suman inundaciones en 2004, huracanes en 2008 y la llegada de más de 300.000 refugiados desde Puerto Príncipe. Joia Mukherjee explica.

En 2000, un conjunto de préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo al Gobierno de Haití para el agua, el saneamiento y la salud fueron bloqueadas por razones políticas. La ciudad de St. Marc (220.000 habitantes) y la parte baja de Artibonite (600.000 habitantes) se encuentran entre las áreas programadas para el mejoramiento del suministro de agua pública. Este proyecto se retrasó más de una década y aún no ha concluido.

Y continúa explicando el origen del problema.

Además, en Gonaives, la capital de la Artibonite, (el sistema de agua) fue destruido en dos oleadas de inundaciones y deslizamientos de tierra, después de la tormenta tropical Jeanne en 2004 y después de la serie de huracanes en el 2008. La destrucción contaminó el suministro de agua y dejó en ruinas la infraestructura (incluida la de salud) de Artibonite, obligando a la gente a buscar alojamiento y atención médica en St. Marc

El éxodo de 300.000 personas desde Puerto Príncipe terminó, según el responsable de PIH, de agravar la situación.

Como no hay campamentos en la región, estas personas desplazadas se unieron a otros parientes en condiciones de hacinamiento, sin acceso a un agua limpia o a saneamiento adecuado.

¿Qué están haciendo las ONG en Haití?

Desde que se detectó la epidemia, PIH está desplegando a sus trabajadores para informar a la población de las medidas preventivas y repartir sueros y jabón. Desde, España, la Agencia Española de Cooperación está coordinando con las ONG la forma de hacer llegar agua potable y medicamentos. Médicos sin Fronteras está atendiendo a los pacientes afectados en el hospital de Saint Marc, intentando aislar los casos de cólera.

Hospital en Saint Marc. Foto: Operation Blessing International

¿Quién está destrás de Partners in Health?

Paul Farmer. Foto: Partners in health

Paul Farmer nació en 1959 en un pueblo de Alabama, EE.UU, en el seno de una familia bohemia, que viajaba y vivía en un destartalado autobús. Paul estudió medicina y antropología en Harvard y a los 24 años, recién graduado, viajó hasta Cange, un polvoriento pueblo en la meseta central de Haití, a unos 80 kilómetros al norte de la capital, para crear un sistema de salud comunitario. Dos años después ponía en pie una pequeña clínica y en 1987 fundaba Partners in Health. Hoy, su organización tiene 11.000 empleados trabajando en 49 centros de salud repartidos entre 11 países.

La clínica que Paul Farmer construyó en 1985 se convirtió en el Zanmi Lasante (Zanmi Lasante significa Partners in Health en criollo) Sociomedical Complex, un potente hospital que da servicio a más de un millón de personas de la Meseta Central y de la zona baja de Artibonite (el foco del cólera).

No puedo dormir. Siempre hay alguien que no está siendo tratado. Eso es algo que no puedo soportar.

Esa es la declaración de principios de Paul Farmer, el hombre que decidió ocuparse de la salud de un país condenado al olvido cuando, siendo un joven y brillante estudiante, conoció de cerca las historias que le contaban los inmigrantes haitianos que recogían las cosechas de algodón en Carolina del Norte. Desde el corazón de Haití, Farmer ha dedicado buena parte de su vida a luchar contra la tuberculosis y sus hallazgos han sido reconocidos internacionalmente y adoptados por la Organización Mundial de la Salud.

Apoyado por Harvard y por grandes mecenas como la Fundación Gates o Bill Clinton, Farmer ha seguido investigando para mejorar el tratamiento y prevención de la Tuberculosis, la Malaria y el VIH en países como Rusia, Perú, Leshoto o Ruanda, en donde reside actualmente con su mujer Didi, su hija Catherine, su bebe Sebastian, nacido en Ruanda, y su hija Elizabeth, adoptada también en el país africano.

Enlaces que te pueden interesar:

Pierre Omidyar, fundador de Ebay y millonario social

18 abril 2010 - 23:09 - Autor:

Me equivoqué. Hace unos meses escribía aquí la historia de Jeff Skoll, uno de los fundadores de eBay que, desde hace unos años, se ha convertido en un destacado filántropo y promotor de emprendedores sociales a través de su Skoll Foundation. La semana pasada reunió en Londres, en el Skoll World Forum, a cientos de líderes sociales y medioambientales de todo el mundo para debatir los grandes desafíos del futuro (paz – cambio climático) y buscar vías de colaboración para afrontarlos. Si queréis saber más sobre lo que pasó en este evento podéis seguir lo que se ha dicho en Twitter, blogs o consultar a mi bloguero de referencia sobre emprendimiento social en EE.UU, Nathaniel Whittemore.

El caso es que me equivoqué, en el post de Jeff Skoll escribí que era el fundador de eBay, pero no es así. Fue su primer presidente y uno de sus primeros empleados, pero el que creó una de las empresas más rentables y populares de internet fue un señor de 42 años nacido en París, Francia, de ascendencia iraní y criado, desde los 6 años, en Washington: Pierre Morad Omidyar. Pierre, como Jeff, también es millonario, multimillonario imagino, pero, al igual que Skoll, ha decidido dedicar una buena parte de su fortuna a promover a otros emprendedores sociales y a empresas del sector TIC/Social Media.

Pierre Omidyar. Foto: OnInnovation. Copyright 2010 The Henry Ford.

Pierre Omidyar. Foto: OnInnovation. Copyright 2010 The Henry Ford.

Lo hace con su mujer, Pam, desde 1998, tres años después de que fundara eBay y desde el 2004 a través de Omidyar Network, una firma que se dedica a invertir tanto en empresas “for-profit”, es decir las de toda la vida, hasta las “non profit”. Su filosofía es que (aunque suene a José Luis Ozores) todo el mundo es bueno y de que “cualquier persona tiene poder para crear una diferencia”.

Pierre apuesta por ese modelo que tanto se estila en EE.UU y tan poco aquí de que la caridad está bien, pero las empresas sociales están mucho mejor. Es decir, busca un acercamiento empresarial al mundo social, cree en el poder de los mercados y de la economía para desarrollar el potencial de las personas. Su “Portfolio” de entidades y organizaciones a las que apoya es bastante variado: desde compañías de internet como Seesmic o Digg, hasta otras entidades que apoyan a emprendedores, como Ashoka, pasando por numerosas entidades que se dedican a los microcréditos.

Entre sus últimas inversiones (1,4 millones de dólares), uno de los proyectos de moda, Ushahidi. Acaba de conseguir el premio BOB al mejor blog y es ya un sitio de referencia mundial del que hablé aquí con motivo del terremoto de Haití y de las aplicaciones móviles.

Su balance: 325 millones de dólares gastados/invertidos: 144 en negocios y 181 en actividades y proyectos sociales. La revista financiera Barrons lo ha situado este año como el más efectivo de los mecenas sociales.

Tanto Pierre, como Skoll, como incluso Bill Gates, tienen varias cosas en común: han hecho su fortuna en el mundo de la tecnología, son hombres que encarnan el “sueño americano”, que se la han jugado y han ganado y que, finalmente, han decidido devolver a la sociedad una parte de lo que ésta le ha dado. Todos han optado por incluir sus nombres o apellidos en el nombre de sus fundaciones, lo que se puede interpretar como cierto afán de protagonismo, de trascendencia y ninguno tiene complejos a la hora de contar su historia, de transmitir su pasión, de inspirar a los demás. Y creo que de esto último tenemos que aprender un poco en España, fuera traumas y si hay en nuestro país millonarios o, simplemente, gente con dinero que se está preocupando por apoyar iniciativas sociales, ¡¡¡que se conozcan!!! porque inspirarán a otros a hacer lo mismo.

5 aplicaciones móviles para mejorar el mundo

2 marzo 2010 - 1:14 - Autor:

Ushahidi J2ME App. Foto Flickr. White African

Ushahidi J2ME App. Foto Flickr. White African

Acontecimientos como el terremoto de Haití han puesto en un primer plano informativo las aplicaciones para móviles que se vienen desarrollando en los últimos años con el objetivo fundamental de mejorar la vida de los que más sufren: plataformas para mandar alertas a sitios web en emergencias humanitarias, dispositivos  para comprobar vía teléfono la autenticidad de los medicamentos en los países en vías de desarrollo… Desde ayer se está celebrando en LABoral (Gijón) el III Encuentro Internacional de TIC en la Cooperación para el Desarrollo y me da rabia no poder estar por allí, porque han conseguido reunir a un grupo de gente muy interesante. Aunque en MobileActive.org tenéis el mejor sitio del mundo para estar al día de todos los proyectos que nacen a partir de un móvil, creo que es una oportunidad muy buena para recopilar aquí algunas de las ideas que se están desarrollando para convertir al teléfono móvil en un arma de desarrollo masivo.

  1. Ushahidi (“testimonio” en Swahili), una aplicación web creada para el mapeo de incidentes violentos durante la crisis post electoral en Kenia se ha convertido en una plataforma de crowdsourcing en temas de información sobre crisis humanitarias. La primera interacción se creó después de la violencia electoral de Kenia en 2008. Durante la catástrofe de Haití registró su mayor auge “social” y ahora, en Chile, mucho de lo aprendido en el país caribeño se está aplicando. Uno de los secretos de su funcionamiento es que en cada crisis se facilita un número de teléfono local al que las personas pueden enviar mensajes de texto que se transforman en mensajes web en la plataforma. Y lo hace en colaboración con Frontline SMS. Os dejo aquí la presentación que ha llevado una de las fundadoras del proyecto, Julianna Rotich, al encuentro de Gijón.
  2. Frontline SMS. Es una aplicación de escritorio open source que permite enviar mensajes de texto a uno o cientos de destinatarios en cualquier parte del mundo a un coste de llamada local conectando un móvil a un ordenador. Resultados prácticos: en el verano de 2008 John Nesbit, uno de los desarrolladores de Frontline, viajó hasta el Hospital de San Gabriel, en Namitete, Malawi, con cien móviles y un ordenador portátil, formaron a decenas de agentes de salud que luego enviaban sus datos y sus necesidades al hospital a través de mensajes: ahorraron 1.200 horas de desplazamientos al personal del San Gabriel.
  3. Rapid SMS. Una plataforma desarrollada por UNICEF, en la línea de Frontline, y que la organización la usa para mejorar la logística de sus acciones de ayuda humanitaria. Por ejemplo, afirman que resultó fundamental para lograr una correcta distribución de Plumpy Nut en la hambruna que asoló Etiopía en octubre de 2008.
  4. Sahana. Uno de los sistemas pioneros de gestión de desastres, que nació con el tsunami de 2004 y cuyo desarrollo ha tenido lugar en Asia, con las posteriores crisis de Pakistán, Filipinas, etc. Su funcionamiento, por lo que he podido comprobar, es muy similar a Ushahidi, con la diferencia de que necesita instalación.
  5. MPedigree. Se trata de una iniciativa que tiene por objetivo poner fin a la crisis de los medicamentos falsificados que mata diariamente a miles de personas en países pobres. Su coordinador, Bright B. Simons, está en Gijón y en su presentación figuran algunos datos alarmantes, como por ejemplo, que uno de cada tres de los medicamentos que circulan en los países en desarrollo es falso. Así que MPedigree, en colaboración con compañías de telecomunicaciones, farmacéuticas, gobiernos, sociedad civil, etc, promueve un sistema de códigos de autenticación gratuito para el usuario.

Muchas de estas iniciativas participan en el OMC (Open Mobile Consortium) una institución creada el pasado mes de junio  de 2009 y cuyo objetivo es ayudar a las organizaciones sociales, proporcionándoles soporte de conocimiento y tecnologías basadas en la telefonía móvil.

El padre Ángel, un luchador incómodo

11 febrero 2010 - 15:19 - Autor:

El Padre Ángel García, presidente de Mensajeros de la Paz

El Padre Ángel García, presidente de Mensajeros de la Paz

Me recibe con una sonrisa de oreja a oreja, acaba de recoger a su “hijo” (Josué, un chaval que Mensajeros y Ángel trajeron hace unos años desde el Salvador para tratarle unas quemaduras graves y que se ha quedado estudiando en España) en el colegio y se le nota feliz, pero en cuanto empieza la conversación y saco el tema de Haití, el Padre Ángel García cambia el gesto, se revuelve un poco en la silla, manosea su llavero (una manía que le acompaña desde hace años) y se muestra preocupado por la situación que ha quedado en el país.

Los 200.000 muertos es una barbaridad, pero ahora viene lo peor, los contagios, las enfermedades, la gente que no tiene nada, hay que atender a esa gente… Hacen falta guerrilleros, en el buen sentido de la palabra.

El domingo parte, de nuevo, hacia Haití con el equipo de la ONG que preside, Mensajeros de la Paz ( 91 364 39 40),  y  un cargamento humanitario y asegura que lo entregará cueste lo que cueste. Afirma que los haitianos necesitan medicinas y comida y que no sirve de mucho que los países condonen la deuda, eso no da de comer a la gente.

El padre Ángel es una personalidad única por varios motivos. El primero y más evidente es su poca conexión con la jerarquía de la Iglesia: partidario del “Póntelo, pónselo”, defensor de la familia en sus más diversas modalidades, innovador y promotor del concepto 24 horas aplicado a la Iglesia, partidario de los telecuras y de la modernización de la institución “si es que no tenemos ni digitalizadas las partidas de bautismo…”. El segundo, por su ingente trabajo, desde 1962, por la gente más indefensa, por los niños abandonados, por las mujeres maltratados, por los ancianos solos, por los miles y miles de personas que viven en la extrema pobreza en Irak, Benin, Senegal, Haití… En tercer lugar, por su peculiar relación con el poder y los políticos: amigo y admirador de Felipe González (el mejor presidente de la democracia, afirma), vinculado estrechamente a Ana Botella (presidenta de honor de su ONG) y a José María Aznar, con los que sufrió un distanciamiento por manifestarse rotundamente en contra de la guerra de Irak. En definitiva, un hombre a descubrir, del que se puede aprender  mucho a través de la biografía “El padre Ángel, mensajero de la Paz”, de Jesús Bastante Liébana.

Su despacho es muy poco ostentoso, muebles discretos, antiguos, pero sin mucho lustre, no veo ninguno de los cachivaches tecnológicos de los que afirma estar enganchado: ordenador portátil, teléfono móvil… Sí se mantiene toda la entrevista aferrado a su llavero, mientras continuamos con Haití, país al que llegó apenas dos días después de que se produjera el terremoto y en el que ha vuelto a vivir una de las peores tragedias que puede vivir un ser humano: que se te muera un niño entre los brazos, “Es algo que te deja marcado”. Le preocupa que los países no cumplan sus promesas de ayuda, que una vez que la catástrofe haya perdido interés mediático, los políticos se olviden de la gente que queda allí; le sorprende, por ejemplo, que anteayer, en el Senado, no se hablara nada de Haití; que sea noticia de primera página que un buque español ha transportado 12.000 litros de agua, “eso no es nada para 700.000 personas”. No elude preguntas sobre el destino de los fondos que los españoles han donado a las ONG.

Generalmente, los que dudan del trabajo de tal o cual ONG son los más mezquinos, los que no han dado nada. Los que han dado tienen que tener confianza, y si no, que no lo hubieran hecho. En cualquier caso, que exijan  a su organización saber cómo se ha empleado.

El padre Ángel tiene por costumbre predicar con el ejemplo y por eso viaja el primero a aquellos países en los que Mensajeros trabaja o a aquellas situaciones de emergencia, como en Irak o ahora en Haití, que requieren una respuesta urgente.

No me atrevería a mandar a alguien a un país si no voy yo.  Hay que asegurar a las personas que van.

Cree que la sociedad española es más solidaria que nunca y lo comprueba cada día “Ayer se presentó en la oficina una mujer para darnos 5 euros, ¡¡era todo lo que tenía!!, nos dijo, eso te conmueve. Nadie ha recurrido a la crisis cuando se le ha pedido ayuda”.

Ángel nació en plena Guerra Civil en Mieres, Asturias y desde pequeño quedó impresionado por la labor del cura, Don Dimas, por cómo atendía y ayudaba a todo el que se lo pedía.

De pequeño, cuando a uno le preguntan lo que quiere ser de mayor, lo normal es decir futbolista o médico, pero yo quería ser como el cura de mi pueblo.

Recién ordenado sacerdote, ingresó como capellán en el orfanato de Oviedo y pudo comprobar la situación de desamparo de decenas de menores abandonados, así que no tardó un año en crear la Asociación Cruz de Ángeles y fundar los primeros hogares en los que se ofrecía a los chavales un entorno lo más parecido a una familia. Así comenzaba un proyecto que ha ido creciendo de forma brutal para dar respuesta a las nuevas necesidades sociales: mujeres maltratadas, jóvenes en riesgo de exclusión, mayores solos, y que ha merecido numerosos reconocimientos, entre ellos el Príncipe de Asturias de la Concordia.

Ahora está empeñado en “modernizar” algún conceptos eclesiásticos: que las iglesias estén abiertas las 24 horas (él tuvo una en Madrid, en la calle Santa Engracia abierta las 24 durante un tiempo, pero se la cerraron), que sean lugares de encuentro, acogida, diálogo, y no solo de culto. También defiende ideas como que los sacerdotes se puedan desplazar a las casas o atender por teléfono a la gente que lo necesite. Cree que la Iglesia está perdiendo muchos fieles porque es incapaz de adaptarse a los tiempos y de vivir más pegada a la realidad, cree que la familia no está en crisis y que si los curas bendicen a los animales en San Antón, a los monumentos cuando se inauguran, cómo se va a negar él a bendecir la unión de dos seres humanos, ya sea hombre con hombre, hombre con mujer o mujer con mujer. Afirma que le inspira gente como el cardenal Tarancón, Casaldaliga, Vicente Ferrer y los curas obreros y trabajadores. En su biografía afirma, “he conocido a curas que iban a a la cárcel por defender a los pobres… eso ya no existe”.

Los momentos de felicidad y de preocupación que ha vivido con Josué y las sensaciones que le han transmitido los cientos de niños a los que ha ayudado le han llevado a arrepentirse de no haber tenido hijos, según cuenta en el libro de Liébana. Afirma que el amor es fundamental, que hay que “querer y dejarse querer”, cree en la gente; sostiene que se es más feliz cuanto más se ayuda a los demás, sabe que no es un hombre cómodo, sobre todo para los políticos, porque siempre dice lo que piensa, y, con frecuencia, recurre a una frase de Cantinflas para explicar su particular viusión de la pobreza “Yo no quiero que se acaben los ricos, lo que quiero es que se acaben los pobres”.

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Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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