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La #vergonzantehambruna# explicada en 10 fotos

10 agosto 2011 - 23:15 - Autor:

Primero nos acercamos a la tragedia con un claro objetivo de militancia, de apoyo casi incondicional a las ONG; luego indagamos más en las causas, sin perder de vista el compromiso de fomentar la visibilidad de los cooperantes que están luchando contra el desastre; Olivier Longué nos ayudó a profundizar más en la trayectoria y responsabilidades de los acontecimientos; por último, explicamos el producto milagro que está salvando la vida de miles de niños en África y en todo el el mundo. Hoy, después de varios días en los que ya Somalia y el Cuerno de África han perdido el foco mediático ante el empuje de la prima de riesgo y los disturbios de Londres, traigo un resumen visual de la crisis, 10 fotografías que nos acercan emocionalmente a un drama que no para.

1. Preparando la tumba de Ibrahim, 3 años.

Foto de Jon Warren, de la ONG World Vision, tomada en el campo de refugiados de Dadaab, en Kenia. Más información en la web de World Vision.

Preparando la tumba de Ibrahim. Foto: World Vision - Jon Warren

2. Ganado muerto.

Foto de Jon Warren – World Vision. La sequía ha provocado pérdida de cosechas y ausencia total de ganado. Los pastores nómadas no tienen forma de ganarse la vida, ni de alimentar a los suyos.

Ganado muerto. Foto: Jon Warren - World Vision

3. Esperando ayuda.

Un grupo de pastores del pueblo Turkana espera la distribución de comida de la ONG Intermón. La foto es de marzo. Aunque la crisis ha saltado a los medios en julio, las ONG llevaban mucho tiempo avisando de que la catástrofe estaba muy cerca, los gobiernos no escucharon.

Pastores esperando ayuda de Intermón. Foto Flickr: Andy Hall / Oxfam Intermoón

4. Entrada al campo de refugiados de Dadaab.

El éxodo ha sido tan masivo que el multitudinario campo de refuagiados de Dadaab, en Kenia, no puede absorber la marea humana que llega tanto de Somalia como de Kenia. Hasta 1.500 personas llegan cada día para, en muchos casos, probar el primer bocado después de 10 días de trayecto. Nada más entrar reciben un kit de emergencia que dura unos 10 días, pero eso no significa que ya estén “registrados oficialmente” en el campamento. Desde ese momento, todavía tendrán que esperar varias semanas para estar “acomodados”.

Cientos de personas esperan para recibir kit de emergencia en la entrada del campo de refugiados de Dadaab. Foto Jo Harrison / Oxfam Intermón

5. Dormir en mitad de nada.

Antes de entrar al campamento, que ya alberga a más de 400.000 personas, mujeres, niños y niñas tienen que esperar días, semanas, sin nada que hacer, sin nada a lo que agarrarse, ni siquiera un pedazo de tela sobra la que dormir.

Foto: Jon Warren – World Vision

6. Agarrarse a la vida.

La mujer de la foto, Fatuma Badel, sostiene a su hijo más pequeño en un centro de atención médica en Dadaab. Médicos sin Fronteras la atendió y la escuchó “Parecía muerto cuando llegó. Ahora doy las gracias a Dios por que le escucho llorar otra vez”.

Foto: Brendan Bannon - Médicos sin Fronteras

7. La vida en una tienda de campaña

Los refugiados no solo acuden a Dadaab, también se acumulan en la capital de Somalia, en Mogadiscio, en el campo de Badbado.

Campo de refugiados de Badbado, en Mogadiscio.

Foto: UNICEF/NYHQ2011-1185/Holt

8. El hambre mata, la guerra también. Juntas, son invencibles.

Este es el mercado de Bakara, en el centro de Mogadiscio ha sido escenario de combates entre Al-Shabaab, un grupo rebelde islamista y las tropas de apoyo al gobierno de transición de Somalia.

Foto: UN Photo/Stuart Price

9. Antecedentes. Etiopía. 1984.

África no vivía una hambruna como esta desde 1984, cuando Etiopía perdió a un millón de personas. La historia nos enseña, pero muchas veces nos saltamos las páginas incómodas.

Foto: UN Photo/John Isaac

10. Esperanza.

En mitad de la tragedia, una sonrisa de una cooperante de Médicos sin Fronteras. Eso sí es terapeútico, para el niño al que atiende y para cualquiera que vea esta imagen: la esperanza depositada en los héroes silenciosos y anónimos.

Una médica atiende a un niño en el campo de Dadaab. Foto: Brendan Bannon - Médicos sin Fronteras

 

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26 julio 2011 - 12:45 - Autor:

Campo de refugiados de Dadaab, Kenia. © Aisha Dodwell / MSF

Sí, el titular de este post es un número de cuenta bancaria. En concreto pertenece a Médicos sin Fronteras y es una de las múltiples opciones que ofrece la entidad para hacer un donativo y ayudar en la lucha contra la hambruna en el Cuerno de África. Nunca en la historia ha sido tan fácil hacer una transferencia de dinero, nunca ha sido tan fácil ayudar sin tener que mover apenas un dedo, un click. Merece la pena.

“Toda la culpa es de los gobiernos y del sistema capitalista, de los bancos, de las grandes empresas alimentarias”, “No hay nada que hacer”, “La ayuda se pierde”… son letanías típicas que todos escuchamos y muchos pronunciamos cuando acontecen estas crisis humanitarias.

Es lógico, los grandes expertos en marketing para conseguir fondos siempre dicen que el ser humano se siente impotente ante desafíos de esta magnitud, no se ve capaz de aportar algo relevante, la dimensión de la catástrofe le supera y no es capaz de ver la relación directa entre su ayuda y el beneficio que produce. Por eso funcionan también las campañas de apadrinamiento: desde el primer momento tienes claro el resultado de tu colaboración.

Las grandes catástrofes, en cualquier caso, siempre despiertan el instinto solidario y compasivo del ser humano. Eso sí, siempre y cuando los medios de comunicación apuesten por convertir la información en un servicio humanitario. No vale con abrir un informativo o darle un lugar destacado un día y abandonar la historia al siguiente. En Haití, la atención mediática fue constante y los resultados de donación fueron espectaculares.

Con el Cuerno de África, la semana pasada alcanzamos el clímax de relevancia: la iniciativa lanzada por el blog 3500 millones llevó el hashtag “AyudaAfrica” a ser “Trending Topic”, el nuevo paradigma de la teoría de La Espiral del Silencio, incluso un periódico en papel, ABC, dedicó su portada a Somalia.

Ahora, la cuestión es “convertir” esa ola de incidencia mediática en ayuda contante y sonante y, por supuesto, indagar en las causas de semejante tragedia para saber si tiene solución y si esto es un bucle que se repetirá como un estribillo, cada dos estrofas.

Lo de “convertir” es, como decía al principio, muy sencillo. Es un acto de fe hacia el trabajo serio, constante y sacrificado de la organización que elijamos. Es importante saber que aquel que dice “la ayuda nunca llega” o “las ONG…” es alguien que, al 99%, nunca ha ayudado ni tiene pensado hacerlo. Esa frase es su auto justificación. Pero hay mucha gente que sí está ayudando, colaborando con las organizaciones que están trabajando sobre el terreno, desde Canalsolidario han hecho un magnífico trabajo para recopilar toda esa información y que así puedas elegir.

Un niño toma Plumpy Nut

Solo una razón para terminar de convencerte de que merece la pena ayudar y de que tu esfuerzo sí tendrá una recompensa, ¿te acuerdas del Plumpy nut? Es un producto hecho a base de crema de cacahuete que utilizan las agencias humanitarias para salvar a los niños que sufren desnutrición severa. ¿El coste de un tratamiento completo? 10 euros. 10 euros que salvan la vida de un niño. 10 euros, el precio de un menú del día, de una entrada del cine, de un libro… 10 euros.

Echa un vistazo a este video de Acción contra el Hambre desde Mogadiscio (capital de Somalia) y verás qué están comiendo los niños.

En cuanto a las causas. Bien, aquí el asunto se complica. Lo más lógico es acudir a los que mejor conocen la trayectoria y situación actual de la zona. Por ejemplo, Marta Arias, de UNICEF, en el blog 3500

Es un recurso fácil el de acusar a las organizaciones humanitarias de tremendistas. También se ha hecho cuando hemos hablado del impacto del cambio climático sobre las sequías en Africa (recordemos que la que ahora padece la región es la peor en los últimos 60 años), o de cómo la crisis financiera en el norte estaba opacando el terrible drama de la crisis alimentaria y la escalada brutal del precio de los alimentos en algunos de los países más pobres (en algunas zonas de Somalia el precio de alimentos básicos ha subido hasta un 270% en tan solo un año).

Es decir, tenemos ya dos factores: sequía y precio de los alimentos. El primer punto es difícil de controlar por el ser humano. El segundo, no. La campaña Crece de Intermón/Oxfam nos da más pistas sobre el segundo punto. También Gonzalo Fanjul, editor del blog 3500, relexionaba hacer poco sobre la responsabilidad de los mercados e instituciones financieras. Añade algunas claves más el post “El negocio del hambre“, que recoge información de varias fuentes acreditadas.

The Guardian, a través de una de sus firmas, introduce dos variables más: la guerra, incluido el hecho de que Somalia es uno de los países protagonistas de la “Guerra contra el terrorismo” de EE.UU; y la desaparición de los pastores nómadas, marginados por los gobiernos de los países africanos y arrinconados por las grandes extensiones de cultivo y los parques nacionales. John Vidal nos recuerda que en 2008, el Director del Programa Mundial de Alimentos anunciaba un “tsunami silencioso” para avisar sobre las crisis alimentaria.

Con este escenario, la sensación es que la ayuda de emergencia aprobada por el Banco Mundial será un alivio, desde luego, pero no impedirá que, dentro de uno o dos años, se produzca una nueva hambruna.

¿Qué nos queda a los ciudadanos de a pie? Seguir confiando en las organizaciones sin ánimo de lucro que salvan vidas y sumar nuestra voz a la de otras muchas personas para reclamar una ayuda al desarrollo más eficiente y un compromiso real de los países ricos para rescatar del hambre a miles de personas. Quizás no estaría de más que todas las ONG que trabajan en estos ámbitos dejaran de lanzar sus campañas individuales y se uniesen todas para que el mensaje llegue más fuerte y más claro.

Mira esto, ¿qué piensas hacer?

15 julio 2011 - 9:45 - Autor:

Sí, este es un artículo destinado a provocar una reacción directa, a generar remordimiento de conciencia, a conseguir que cada uno de los que lo leáis, optéis por apoyar a, por lo menos, una de las organizaciones de las que se habla aquí. Podéis donar, podéis haceros socios, podéis difundir el mensaje de estas organizaciones de absoluta confianza y eficacia. No os abrumaremos con datos, pero hay una cosa muy cierta: millones de personas mueren de hambre en el cuerno de África, la zona que ocupan Somalia y Etiopía.

Este reportaje de Al Jazzeera es muy elocuente.

1. Save the Children

 

Niños en el campamento de Kanjara, donde Save The Children está distribuyendo kits de supervivencia. Foto: Save the Children

2. Intermón Oxfam

Una mujer recoge agua de los camiones de Intermón en el campamento de Waridaad. Foto Flickr: Intermón

3. Médicos sin Fronteras

Fátima, 60 años, en el campo de refugiados de Dadaab. Foto: MSF

Y, ahora, es tu turno. Solo una dato que puede ayudarte a decidir: con 10 euros puedes salvar la vida de un niño con desnutrición severa, gracias al Plumpy Nut (producto alimenticio a base de crema de cacahuete). Si no lo crees, echa un vistazo a este artículo.

¿Será Moratinos el próximo director de la FAO?

25 junio 2011 - 4:59 - Autor:

Actualización domingo 16:30. Finalmente, Graziano ha sido elegido nuevo Director General de la FAO por 92 votos, frente a los 88 de Moratinos. Más información.

Aquí se decide mañana el Director de la FAO. Foto: FAO

“El futbolista Sergio Ramos apoya la candidatura de Moratinos”, “El futbolista Kun Agüero apoya la candidatura de Moratinos”, “El futbolista Tiago Mendes apoya la candidatura de Moratinos”, “Cristiano Ronaldo apoya la candidatura de Moratinos”. La portada de la web de presentación del ex-ministro Moratinos como aspirante a dirigir la FAO es un rosario de notas sobre el apoyo de los citados futbolistas. ¿Pretende Miguel Ángel Moratinos convencer a la FAO de que es el candidato ideal para dirigirla mediante el apoyo de futbolistas?

El próximo domingo, a las 10:30, los 191 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) eligen a su máximo dirigente para los próximos 3 años, desde 1 de enero de 2012 hasta el 31 de julio de 2015.

El ex-ministro de Exteriores español es uno de los seis aspirantes. Entre sus oponentes, los expertos (ver artículo en Financial Times) hablan de dos favoritos: Franz Fischler, el austriaco al que durante 10 años vimos todos los días en el telediario “gracias” a su  trabajo como Comisario Europeo de Agricultura; y  Graziano Da Silva, reconocido por su labor como Ministro Extraordinario de Seguridad Alimentaria y Combate al Hambre en Brasil y por su campaña “Fome Zero” (Hambre Zero), que en cinco años consiguió reducir un 25% la “subnutrición” (esa es la palabra que usa en su biografía).

De izq a dcha: Graziano, Moratinos y Fischler.

Los otros candidatos que aspiran a suceder al senegalés Jacques Diouf son Indroyono Soesilo (Indonesia), Saeid Noori Naeini (Irán), Latif Rashid (Irak).

Como indica Gonzalo Fanjul en su blog 3500 millones, el verdadero reto de la FAO de cara al futuro es que la organización tenga el liderazgo y el peso político necesario para que los países se tomen en serio que cerca de 1.000 millones de personas están, hoy, pasando hambre en el mundo. Eso es hoy, imaginemos esa cifra en 2050, cuando el mundo tenga 9.000 millones de bocas que alimentar.

En lo que se refiere a liderazgo, el que más directo se muestra es, sin duda, Fischler. Mientras Moratinos habla, con el habitual tono diplomático, de “convertir a la FAO en un pilar de la nueva arquitectura internacional, interactuando con las demás agencias de Naciones Unidas y otros actores de la Comunidad Internacional”, el austriaco echa un órdago a las palabras  “poner de nuevo a la FAO en el corazón de la agenda internacional sobre la lucha contra el la inseguridad alimentaria”.

Son solo palabras, pero representan el perfil tan distinto de uno y otro. Fischler ya ha demostrado su capacidad de “mando” supranacional, ejecutando políticas delicadas que afectaban a varios países; mientras que Moratinos siempre se ha movido en arenas movedizas, ejercitando el arte de la paciencia y del equilibrio.

Pero el gran favorito parece el brasileño Graziano Da Silva, por dos razones.

  • Su liderazgo en un programa de reducción del hambre en un país como Brasil. “Fome Zero” (Hambre cero) es un referente mundial y Brasil, un ejemplo “mediático”  de desarrollo en los últimos años.
  • Conoce bien la organización. Graziano es desde 2006 el Representante Regional de FAO para América Latina y el Caribe y Subdirector General.

Al final, la pregunta es ¿Para solucionar el hambre en el mundo elegirías a un tipo que no ha visto a un hambriento ni de lejos? Porque los datos, algunos, son pesimistas.

Una de las metas de los Objetivos del Milenio era reducir a la mitad el hambre en el periodo que va de 1990 a 2015. Pues bien, en 1990 había 817 millones y  en 2010, a cinco años de que se cumpla el plazo, 925.  Había que reducir un 50% y resulta que hemos aumentado un 13%. Lo contamos en septiembre del año pasado.

Si Moratinos consigue, finalmente, convertirse en el nuevo Director General de la FAO no le vendría mal que Cristiano Ronaldo o el Kun Agüero le acompañaran en alguno de sus viajes por el mundo hambriento, por lo menos alimentarían la ilusión de millones de niños.

Verdades y mentiras sobre el hambre

14 septiembre 2010 - 22:50 - Autor:

Niños en un proyecto de Unicef en Níger. Foto Flickr: Unicef Suecia

Necesitamos escuchar noticias positivas, aunque solo reflejen un ángulo, pequeñito, de una realidad. Por esa necesidad de esperanza los medios estamos titulando “El hambre baja en el mundo por primera vez en quince años”, leído en elpais.com o en rtve.es.

Ha bajado sí, pero solo con respecto al 2009, año en el que se alcanzó la cifra más alta de la historia, 1.020 millones de hambrientos. Este juego de estadísticas me recuerda al del precio de los pisos en España: bajan sí, pero, ¿cuándo alcanzarán su verdadero valor?

Para empezar, el problema con el hambre es la rutina en la que hemos caído. Estamos inmunizados. Uno dice hambre y causa al mismo efecto que pronunciar lluvia o zapato. Y todos somos cómplices de este desgaste: los políticos, las agencias de la ONU, los medios de comunicación y las ONG que te piden a ti, pobre mortal, que acabes con el hambre. ¿Yo? ¿Conseguir que no haya hambre? Pide algo más realista.

La noticia del descenso de hambrientos la ofreció ayer la FAO como una forma evidente de intentar animar un poco al personal en la Cumbre que se celebra del 20 al 22 de septiembre en Nueva York.  El objetivo es revisar los Objetivos del Milenio que se fijaron los 189 Jefes de Estado en una pomposa reunión en el año 2000.

Resulta que una de las metas era reducir a la mitad el hambre en el periodo que va de 1990 a 2015. En 1990 había 817 millones y hoy, en 2010, a cinco años de que se cumpla el plazo, hay 925.  Había que reducir un 50% y resulta que hemos aumentado un 13%.

Por eso, el mismo día que la FAO presentaba su informe, Intermón nos decía que esta reducción se debe, sobre todo, a la suerte.

La reducción del hambre tiene más que ver con la suerte que con el buen criterio político. En cualquier momento puede estallar otra crisis global de los alimentos a no ser que los gobiernos aborden las causas subyacentes del hambre, y eso significa hacer frente a la volatilidad de los precios, subsanar décadas de muy poca inversión en agricultura, y abordar también los efectos del cambio climático.

Son declaraciones de la Directora General de Intermón Oxfam, Ariane Arpa.

También la alianza de ONG (Prosalus, Cáritas, Ayuda en Acción e Ingeniería sin Fronteras) de la campaña Derecho a la Alimentación ha realizado un comunicado bastante crítico. Una muestra.

Se celebran grandes cumbres –con un enorme coste- pero nadie salvaguarda su cumplimiento. Los compromisos no son vinculantes, no hay ninguna instancia multilateral que haga seguimiento del cumplimiento de las partes implicadas. Frente a realidades y fenómenos globales tan graves como el hambre no existe una gobernanza global.

Y aporta algunas cifras que dan miedo: en los últimos 30 años los 49 países más empobrecidos del mundo pasaron de ser exportadores a importadores netos de alimentos.

El próximo miércoles saldrá una declaración solemne de la Cumbre de Nueva York, seguro que podremos leer cosas como “si bien se han hecho progresos, en conjunto los esfuerzos realizados hasta la fecha han sido insuficientes para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio” o “redoblaremos todos nuestros esfuerzos” o “reconocemos que incrementar la productividad agrícola es el medio principal para satisfacer la creciente demanda de alimentos”: frases sacadas de la Declaración de la última Cumbre de la Alimentación (noviembre de 2009).

Crema de cacahuete para frenar el hambre

18 noviembre 2009 - 22:12 - Autor:

Hoy ha terminado la Cumbre Mundial de la Alimentación en Roma. Y lo ha hecho bajo el signo del fracaso, pero ¿cuándo una cumbre de estas ha acabado en éxito? Es imposible. Hablar de compromisos contra el hambre en los países ricos siempre es sinónimo de catástrofe, y más cuando resulta que no han asistido los gerifaltes del G-8 (excepto el anfitrión Berlusconi). Mientras cientos de funcionarios, subsecretarios, directores generales, ministros y demás perdían el tiempo en la ciudad de la Dolce Vita, la realidad sigue siendo demoledora: 1.000 millones de personas están hambrientas.

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Niños vendiendo higos chumbos. Mercado de Salambasa, Etiopía. Foto Flickr: Subcomandanta. Lorena Pajares

Lo que pasa es que aquí estamos “vacunados” contra estas historias y noticias que generan tan mal “rollo”. Para qué vamos a hablar de esto si tenemos FICOD y otros asuntos trascendentales. Me temo que ni aunque se lo pidamos a Al Gore vamos a cambiar el chip. O quizás sí, quizás cuando el que tenga hambre viva en la puerta de al lado. Y, a lo peor, no estamos tan lejos de eso. Hace unos días, gente del Banco de Alimentos comentaba que están comprobando cómo cada vez más personas de la tradicional clase media, en paro o jubilados, acuden a ellos para comer. Entretanto, en África y otros lugares del mundo, cada día, cientos de médicos, cooperantes y voluntarios aplican un colorido brazalete a los niños menores de cinco años. Se llama MUAC, medida del perímetro braquial (Mid-Upper Arm Circumference) y son el instrumento que emplean para realizar un diagnóstico rápido de la desnutrición.

MUAC. Foto: Anthony Jacopucci/MSF

MUAC. Foto: Anthony Jacopucci/MSF

El significado de los colores es el siguiente. Verde: estado normal. Perímetro de más de 135 mm. Amarillo: riesgo de desnutrición. Perímetro de 125 a 134 mm. Naranja: desnutrición moderada. Perímetro de 110 a 124 mm. Rojo: desnutrición severa y peligro de muerte. Perímetro inferior a 110 mm.

Una vez en el color rojo, hace años, las perspectivas hubieran sido terribles, pero desde que existe un producto basado en el uso de la crema de cacahuete, la situación ha cambiado. El producto “milagro” se engloba en los alimentos catalogados como RUTF (Ready to Use Therapeutic Food), se llama Plumpy Nut y es obra de un pediatra e investigador francés llamado André Briend, que se inspiró, un día cualquiera, desayunando, en la crema de nutella que tomaban sus hijos. Junto al empresario francés Michel Lescanne, dueño de Nutriset, una compañía agro alimentaria dedicada al 100% a temas humanitarios, crearon en 1999 una pasta a base de leche en polvo, cacahuete, azúcar y diversas vitaminas y nutrientes que ahora usan todas las agencias hunanitarias (ONU, UNICEF…) y ONG.

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Envase de Plumpy Nut. Foto Flickr: mastermaq

¿Qué ventajas tiene? No contiene agua, lo que les hace resistentes a las bacterias. No requiere preparación previa y su caducidad está fijada en 24 meses. Se reparte en sobres individuales de 92 gramos envasados al vacío, listos para comer, con un aporte de 500 calorías. Hasta entonces se venían usando diversas soluciones: sales yodadas que había que disolver en agua, con el riesgo de enfermedades que ello supone, barritas nutritivas que también necesitaban agua, suplementos alimenticios que obligaban al niño a estar en el hospital. Con dos dosis diarias de Plumpy Nut durante dos o cuatro semanas es posible devolver a este mundo a los que estaban a punto de dejarlo. Eso es, para mí, un descubrimiento espectacular, único, al que, creo, todavía no se le ha dado el reconocimiento adecuado. De hecho, ¿cómo es posible que no haya una sola entrevista en la red con el inventor? Solo he conseguido encontrar esta imagen de André Briend.

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World Food Day 2009. Foto: DFID Kenya / Amanda Rose

Entretanto, podemos contrastar la eficacia del mismo con las impresiones de personas como Milton Tectonidis, el director en temas de nutrición de Médicos sin Fronteras, que en un especial del programa de la CBS 60 minutos, afirmaba:

Es una revolución en los temas de nutrición. Ahora tenemos algo. Es como un medicamento esencial. En tres semanas, podemos curar a un niño que esté medio muerto. Cura como un antibiótico. Es una respuesta espectacular.

Por otro lado, el hecho de que lo hayan creado un pediatra e investigador y una empresa que no busca el beneficio a toda costa, ha propiciado, además, que se haya liberado la patente y que no solo se produzca en Francia, en la sede Nutriset, sino que también haya fábricas en países como Haití, Niger o República Dominicana (en la web de Nutriset ofrecen los datos de contacto de cada uno de los productores locales). En Etiopía, Unicef produce 12 toneladas al día. El coste de un tratamiento completo para salvar la vida de un niño: 10 euros. Ahora falta que los países ricos nos pongamos de acuerdo para, una vez salvado ese niño cuyo brazo no mide más de 110 mm, también le demos la oportunidad de seguir alimentándose, de desarrollar su agricultura, de no robarle sus tierras, sus materias primas, de comerciar de una forma justa con su comunidad, etc, etc, etc.

7 fotografías que gritan

23 octubre 2009 - 1:20 - Autor:

Muchas personas se sienten abrumadas cuando se plantean colaborar con alguna asociación o convertirse en voluntarios, ¿Qué puedo hacer yo, si estos problemas me sobrepasan? Unas veces se trata de pura autojustificación, en otras detectas, realmente, una parálisis. Aquí voy alternando personas excepcionales que hacen cosas excepcionales con personas corrientes que hacen cosas excepcionales. Pero también hay hueco para las personas corrientes que, habitualmente, hacen cosas corrientes, pero, a veces, descubren que son capaces de algo cercano a lo excepcional. Todo suma.

Pensando en cómo podría convencerte a ti de que tú también puedes, he recurrido a una afición popular como la fotografía: un medio perfecto para conseguir transmitir un mensaje social o medioambiental. Y si el autor ha querido aplicar una licencia Creative Commons a sus imágenes y compartirlas en la mayor red social mundial sobre fotografía, Flickr, entonces, de forma definitiva, está marcando la diferencia. Así que he buceado por Flickr para intentar descubrir fotógrafos que hayan querido ofrecer un testimonio, ya sea para denunciar, para resaltar algo o, más fácil, simplemente para mostrar una realidad sobre la que el usuario saque sus propias conclusiones. He encontrado varias imágenes  a las que no voy a poner ningún adjetivo, hablan, gritan, por sí mismas.

Niña con bebé en la sala de espera del centro de nutrición de Wukro, Etiopía. Foto: Subcomandanta

Niña con bebé en la sala de espera del centro de nutrición de Wukro, Etiopía. Foto: Subcomandanta

Recomiendo vivamente las imágenes de Subcomandanta-Lorena Pajares. Solo un dato sobre el tema de esta imagen: más de 1.000 millones de personas pasan hambre en el mundo, y creciendo.

Homeless Afghan Refugees. Foto: Zoriah

Homeless Afghan Refugees. Foto: Zoriah

Zoriah, un fotoperiodista con un impresionante curriculum, tiene unas series bastante fuertes. En su blog podéis descubrir más sobre su trabajo.

Vicenç Ferrer. Foto: art_es_anna

Vicenç Ferrer. Foto: Quim Botey

Actualización: el usuario, “q”, que gestiona el blog Documentación fotográfica, apuntaba que la foto de Vicente Ferrer no era de la usuaria de Flickr art_es_anna, sino del fotógrafo Quim Botey, miembro de Foto Film Calella. El propio Quim me ha confirmado que la imagen es suya, la tomó en “en un viaje de Foto-Film Calella para inagurar un centro ortopédico en Kadiri en el año 2003″. Gracias “q” y gracias Quim.

Siempre es bueno recordar a los que, de verdad, se han dejado la vida por mejorar el mundo. El legado de Vicente Ferrer continúa con su Fundación.

Hay fotos que se respiran. El paisaje inferior pertenece al Glacier National Park de Canadá. La naturaleza sigue siendo el mejor espectáculo del mundo.

A morning swim to bird island. Foto: Stuck in Customs

A morning swim to bird island. Foto: Stuck in Customs

Muchos fotógrafos han intentado captar los efectos del cambio climático. Hace tiempo, para el suplemento Tierra del ElPaís, entrevisté a Daniel Beltrá, que tiene un increíble portfolio de imágenes medioambientales, algunas las utilizó Al Gore para su documental. En uno de sus viajes captó una instantánea única, un oso intentando saltar de un bloque de hielo a otro. La foto que sigue podría ilustrar el estado de ánimo de un pingüino al comprobar que estamos “derritiendo” sus tierras…

My Dear Keeper. Foto: Frodig - Fernando Rodríguez

My Dear Keeper. Foto: Frodig - Fernando Rodríguez

… sino fuera porque el fotógrafo leonés Fernando Rodríguez la tomó en el parque temático FAUNIA.

Kids Dream. Foto: mustharshid

Kids Dream. Foto: mustharshid

Añado parte del texto que acompaña en la foto de Flickr: “dos niños de Kaafu Guraidhoo miran a la cercana isla con el Resort de lujo. Guraidhoo fue una de las islas más afectadas durante el tsunami de 2004. Varias casas fueron dañadas y destruidas. Cuarenta y seis casas fueron reconstruidas por la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja”.

La última. Se calcula que todavía hay en el mundo 250.000 niños soldado.

Un niño en un campamento rebelde del noreste de la República Central Africana. Foto: Pierre Holtz | UNICEF CAR | hdptcar.net

Un niño en un campamento rebelde del noreste de la República Central Africana. Foto: Pierre Holtz | UNICEF CAR | hdptcar.net

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Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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