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Bully, una película para abrirnos los ojos antes el acoso escolar

30 marzo 2012 - 5:39 - Autor:

Alex, 12 años, uno de los chicos víctimas de acoso, protagonista de Bully. Foto: Weinstein Company

“Son cosas de niños”. Esa es la frase, la frase comodín que utilizan algunos maestros, padres y educadores para resumir y justificar cualquier situación de conflicto entre niños. Algunas veces la frase responde a una situación accidental, fortuita, a una anécdota de juego entre iguales; otras es una excusa que oculta el drama de aquellos chicos que están sometidos y humillados de forma permanente por sus compañeros de escuela.

Es el bullying, el acoso escolar, una realidad tan frecuente como ignorada. Ahora, hoy, el estreno en Estados Unidos de Bully, un documental, vuelve a sacar a la luz un trauma que afecta a 13 millones de niños, cada año, en el país norteamericano y a uno de cuatro chavales en España, ¡¡uno de cada cuatro!!!

El documental pone cara y alma a un problema que, muchas veces, se queda en las estadísticas.

El documental, que tiene unas críticas excelentes, viene acompañado de una intensa polémica sobre su calificación por edades. Inicialmente, la cinta recibió una “R”, que significa “Menores de 17 años requiere de acompañamiento de padres o tutor adulto” y la productora (Weinstein Company) empezó a luchar porque se cambiara a PG-13 (algunos materiales pueden ser inapropiados para niños menores de 13).

En esa cruzada encontraron una aliada, Katy Butler, una joven de Michigan que fue acosada cuando tenía 13 años y que decidió organizar una campaña en Change.org para reunir apoyos y presionar a la MPPA (Asociación que otorga las calificaciones por edades) para rebajar la calificación del documental. El asunto no es menor: recibir una “R” supone no poder mostrar el documental en los institutos y no permitir que lo vean chavales sino van acompañados de adultos.

Katy con el cartel de la película detrás. Foto: Kris Connor/Getty Images for The Weinstein Company

Lo que inicialmente parecía una maniobra de marketing de Harvey Weinstein, dueño de la productora y uno de los más hábiles ejecutivos del cine de los últimos 20 años (tal como cuenta el libro Sexo, mentiras y Hollywood), se ha convertido en un movimiento que aglutina a miles de personas.

Katy ha logrado más de 500.000 firmas y la campaña de movilización global también ha contado con el apoyo de personalidades como Johny Deep o Meryl Streep. Aún así, la MPAA no ha cambiado la calificación, por lo que Harvey Weinstein ha optado por prescindir de calificación (su productora no está asociada a la MPAA y, por tanto, lo puede hacer), lo que deja en manos de los propietarios de los cines decidir si la proyectan o no y si permiten la entrada a menores sin acompañar.

Lo cierto es que todas las críticas que he leído, como esta de la revista Time, hablan de una obra imprescindible. El director, que también fue víctima de bullying, pasó un curso escolar completo siguiendo cinco historias, protagonizadas por tres chicos, Alex, Kelby y Jame’ya; y dos matrimonios, David y Tina y Kirk y Laura, que vieron cómo sus hijos se suicidaban al no poder aguantar más el abuso y la vejación.

Bully es otra llamada de atención para que permanezcamos alerta, para que no tengan que ocurrir casos como el de Jokin o el del colegio suizo para activar la vigilancia y la prevención ante el acoso y el abuso escolar.

En nuestro país y en nuestra sociedad tenemos importantes líneas de ayuda, como la de Protégeles y su portal Acosoescolar.info, o la de la Fundación Anar y su teléfono de ayuda a niños y adolescentes (900 20 20 10). Pero, sobre todo, debemos ser los padres y los educadores lo que prevengamos cualquier tipo de abuso que puedan cometer nuestros hijos y, al mismo tiempo, los que estemos atentos para saber detectar si ellos son las víctimas.

Detalle del cartel de la película "Bully"

El largo viaje hacia la vida de Safiya

24 enero 2012 - 0:22 - Autor:

Safiya, antes de la operación. Foto: Infancia Solidaria

Impresiona. El doble labio leporino y paladar abierto de la pequeña Safiya resulta perversamente magnético. ¿Cómo es posible? ¿Por qué un bebé tiene que sufrir algo así?

No es, sin embargo, el caso médico más complicado con el que ha lidiado Pepo Díaz, el fundador de la ONG Infancia Solidaria.  En apenas seis años, su organización ha conseguido traer a España a 104 niños (podéis seguir sus historias en el blog de la ONG) para operarlos de enfermedades imposibles de atender en los lugares de origen de los niños: comunidades muy pobres de países muy empobrecidos.

Kara Kara, el poblado en el que vive Safiya con su familia es una de las zonas más deprimidas de África, una antigua leprosería en la que la única atención médica la ofrece el dispensario creado por las religiosas de la Asunción. Ellas fueron las que contactaron con Infancia Solidaria para poder traer a Safiya a España.

Las peticiones de ayuda a la ONG casi siempre vienen canalizadas por organizaciones locales que trabajan sobre el terreno.

Safiya y su madre Mariama, ayer, en el aeropuerto de Madrid

Safiya llegó a España hace justo dos meses. Ayer, voló de regreso a Níger, junto con su madre, Mariama. En la terminal cuatro del aeropuerto de Barajas la acompañaron Pepo, Nora, la madre de acogida, y Pedro y María José, dos donantes y voluntarios de Infancia Solidaria.

Mariama, la madre, parecía feliz. Pepo y Nora aseguran que es un mujer de una fortaleza e inteligencia extraordinaria. En los dos meses que ha pasado en España ha tenido que enfrentarse no solo a la operación de doble labio leporino. En el camino, los médicos del hospital del Sur- Capio, en Alcorcón-Madrid, descubrieron malaria y sífilis.

No hace falta saber mucho de medicina para entender lo difícil que debe ser vivir con esta deformación por la que el labio no se forma completamente durante el desarrollo fetal.

De los dos meses de estancia en Madrid, Safiya ha pasado la mitad en el hospital y la otra mitad en casa de Nora, su marido Guillermo y sus dos hijos.

Nora afirma que solo una vez Mariama sugirió que le gustaría que Safiya se quedara en España para tener la certeza de que la espera una vida mejor.

Es algo muy habitual, afirma Pepo, presidente de Infancia Solidaria. Las madres vienen de vidas y situaciones al límite y piensan que sus hijos estarían mejor en España, pero a Mariama le esperan sus otros 10 hijos y, en todo caso, en septiembre volverá a España para completar la operación de su hija Safiya.

Y en septiembre también la estará esperando Pedro, un voluntario y donante de la ONG. Pedro decidió el verano pasado “donar” su cumpleaños a Infancia Solidaria: celebró una fiesta y pidió que sus regalos fueron donativos a la organización. Pedro y otro donante, Jorge, han pagado los viajes y gastos de Safiya.

En Infancia Solidaria ya tienen más de 20 solicitudes de niños procedentes de todo el mundo que necesitan operaciones quirúrgicas urgentes. Pepo espera poder atender a la mayoría, pero está a expensas de la posibilidades de los hospitales españoles. Tanto él como su fiel red de colaboradores, voluntarios y donantes están entregados a la adicción más fuerte que uno puede imaginar: salvar vidas.

La vida de 4 millones de niños se decide hoy en Londres

13 junio 2011 - 7:29 - Autor:

Un bebé es vacunado en la India. Foto: Bill/Melinda Gates Foundation

*Actualización 14:55. Gavi Alliance anuncia que se han recaudado 4,3 billones de dólares (2.983 millones de euros), más de lo que se necesitaba (3,7 billones).

Londres. 13 de junio. Una gran sala de reuniones acoge a representantes de la OMS, de UNICEF,  de gobiernos de todo el mundo, a los líderes de la industria farmacéutica y a destacados filántropos como Bill Gates. Es una reunión en la que se decide el futuro de miles de niños, es una conferencia internacional destinada a recaudar fondos para extender la vacunación infantil allí donde sea necesario.

En ese escenario toma la palabra James, un niño de cinco años de Freetown, Sierra Leona. “Si ustedes no se comprometen, seguramente el mes que viene yo esté muerto, y otros muchos como yo, muertos por meningitis, sarampión, fiebre amarilla, muertos por enfermedades para las que existen vacunas”.

La conferencia es real. Hoy, en Londres, se celebra “Saving Children’s lives – la conferencia de donantes de la Alianza GAVI”. El testimonio es inventado, no creo haya oportunidad para ese tipo de intervenciones en la conferencia, pero, desde luego, si el objetivo es conseguir 3,7 billones de dólares (2.567 millones de euros) para vacunar a 243 millones de niños y salvar de la muerte a cuatro millones, las historias que llegan al corazón pueden ser la única forma de sacudir la conciencia y el bolsillo de un mundo en crisis.

“En Londres para asistir a la conferencia de donantes de GAVI, las donaciones para vacunar salvarán millones de vidas”, así anunciaba ayer Bill Gates en Twitter su llegada a la capital inglesa. Su Fundación es una de las integrantes de GAVI (Alianza Global por las Vacunas y la Inmunización), una organización que reúne a gobiernos de países en desarrollo y países donantes, la Organización Mundial de la Salud, UNICEF, el Banco Mundial y las empresas farmacéuticas que fabrican vacunas, entre otros.

Esta alianza, creada en el año 2000, se dedica a financiar programas de vacunación y de salud en los países más pobres de mundo. Entre sus logros figura haber financiado la vacunación de 288 millones de niños, evitando más de cinco millones de muertes (según datos de la OMS y UNICEF).

Ahora, está en juego poder extender los proyectos de vacunación a más países y salvar cuatro millones de vidas, pero para eso, GAVI estima que se necesitan 3,7 billones de dólafes.

Infografía vacunas. Fuente: GAVI Alliance

Los proyectos de GAVI se han centrado en la vacuna pentavalente (contra la difteria, el tétanos, la tos ferina, la hepatitis B y la Haemophilus influenzae tipo b, conocida como Hib) y también en campañas de vacunación contra la meningitis, el tétanos materno y neonatal, la fiebre amarilla o el sarampión. El nuevo reto es abordar la distribución de vacunas contra el rotavirus, causante de la diarrea, y el neumococo (neumonía). La diarrea y la neumonía suponen el 36% de las muertes en niños menores de cinco años.

Lo más interesante de la reunión de hoy, y de lo que seguramente no tengamos noticias, es cómo afecta al mercado de las vacunas el hecho de que UNICEF decidiera anunciar hace unos días el precio que paga por todas y cada una de sus dosis. La medida fue saludada por Médicos sin Fronteras ( una de las más activas ONG en la lucha por el acceso a medicamentos en condiciones justas).

“Teniendo acceso a estos precios, los compradores podrán beneficiarse de la creciente capacidad de los países emergentes para desarrollar y producir vacunas de calidad a precios sensiblemente más bajos”, señaló Daniel Berman, director adjunto de la Campaña para el Acceso a Medicamentos Esenciales (CAME), quién además urgió a GAVI a usar su poder de compra para abaratar los precios.

Por tanto, un aspecto fundamental es saber si las empresas que fabrican las vacunas bajarán los precios, pero es difícil confiar el éxito de un proyecto humanitario a la voluntad de las empresas farmacéuticas, eso ya lo pudimos comprobar hace un tiempo cuando entrevisté a Gopa Kumar, experto en patentes.

Hoy, en Londres, no creo que haya “ningún” James, ningún niño o joven de un país como Sierra Leona para explicar a los mandatarios de los países ricos cómo viven, pero hoy en Londres sí está Bill Gates, y Bill Gates, en su carta anual de 2011, prometió que representaría a los indefensos. Gates ha bautizado esta década como la de las “vacunas” y para ello ha comprometido 10.000 millones de dólares, parece que la crisis no le pasa factura al fundador de Microsoft, ¿podrán los demás hacer lo mismo?

* Se puede seguir el evento con el hashtag de Twitter #4mlives

Bill Gates muestra una vacuna en conferencia de prensa en la ONU. Foto: ONU. Jean-Marc Ferr

Los Reyes Magos son medicina

5 enero 2011 - 9:00 - Autor:

Foto: Fundación Theodora

Para comprender el valor de pequeños gestos y acciones solidarias, a veces, es necesario vivir una experiencia en primera persona, saltando los límites del trabajo como periodista. Estos días estoy conociendo más de cerca el trabajo de pediatría del hospital San Rafael en Madrid. Y no hablo solo de la labor de médicos y enfermeras, fundamental, claro, sino de la de los voluntarios y de los Doctores Sonrisa de la Fundación Theodora.

Cuando escuchas a un niño que pasa horas llorando de dolor entiendes que la visita de un payaso que consigue entretener y divertir a la madre y al niño durante unos minutos es auténtica medicina.  Cuando te cuentan que hay chavales que llevan días, semanas, ingresados, sabes que la rutinaria visita de futbolistas con regalos gestionados, seguramente, por el Hospital o por sus clubes es una acontecimiento que hará olvidar al enfermo que está conectado a la vida por unos cuantos cables.

Cuando observas cómo las enfermeras preparan todo para que los Reyes Magos también pasen esta noche por el Hospital entiendes que en la recuperación de un niño o de un adulto influyen muchas más cosas que en un cocktail de pastillas y antibióticos.

Los Reyes Magos llegando a un residencia. Foto: Mensajeros de la Paz

Y también entiendes y das el valor que merece que Mensajeros de la Paz organice todos los años su campaña “Los mayores también creen en los Reyes Magos“, porque debe ser muy duro estar pasando los últimos años de tu vida solo, en una residencia. Así que mañana, muchos de ellos, gracias a la solidaridad de cientos de españoles, recibirán el día con otro ánimo, con otra ilusión, casi como si fueran niños, recibiendo guantes, bufandas, colonias… Es curioso ver en la lista de los regalos más solicitados por los mayores que predominan las prendas de abrigo, es curioso comprobar cómo un niño siempre tiene calor y un abuelo, siempre frío.

Lo bueno de ocasiones como la llegada de los Reyes Magos es que siempre supone una oportunidad para salir de la rutina, para inventar iniciativas nuevas, ilusionantes. Por ejemplo, los chicos de Proyecto Hombre en Madrid han estado reuniendo juguetes rotos y en mal estado para arreglarlos, darles brillo y ofrecérselos a sus majestades a su paso por la capital.

En Barcelona, la asociación Buena Voluntad y el portal miaportacion.org, han convocado a decenas de “Reyes Majos” que se implicaran en la búsqueda de regalos para el colectivo de inmigrantes y personas en exclusión que atiende la asociación.

Al final, uno comprueba que creas o no en la Navidad, en la historia de Jesús y el portal de Belén, creas o no en los Reyes Magos, en la Estrella de Oriente y en el oro, incienso y mirra, hay algo que es incuestionable: esto cura.

Ayudar a los demás es cosa de niños

7 diciembre 2010 - 22:02 - Autor:

Francia Simón alza el International Children's Peace Prize en presencia de Rigoberta Menchú

Un grupo de unos 10 niños africanos, de un poblado de Ghana, dibujan un línea recta en el suelo y clavan los pies en ella; un joven cooperante español situado en un extremo de la línea hace una señal y los chicos se lanzan en una carrera frenética. Al ganador le espera una generosa bolsa de caramelos. Cuando completan el primer tramo y dan la vuelta, reducen el ritmo. Apenas faltan 20 metros para cruzar la misma línea en la que esperan el cooperante y los caramelos  y todos los corredores se aproximan, acompasando sus zancadas, hasta que en el último suspiro todos extienden los brazos, juntan las manos y alcanzan la meta en una fila perfecta, unidos. Todos ganan.

Es una historia que escuché hace años de una amiga de una ONG, que, a su vez, la había escuchado de un cooperante que acababa de regresar a España. Es una historia que evidencia el poder de los niños para desarmar nuestros esquemas, que demuestra su capacidad para superar nuestras expectativas.

Ayer descubrí gracias a Alicia Mora una historia que ha pasado inadvertida. Es lógico, no es nada excepcional. Se trata de la historia de una joven dominicana, Francia Simón, de 16 años, que ha recibido el International Children’s Peace Prize, concedido por la fundación holandesa Kids Right, por haber ayudado a 136 niños, la mayoría haitianos, a conseguir sus certficados de nacimiento. Y ¿Qué supone eso?

Si un niño no tiene papeles no puede estudiar, no puede ir al médico si está enfermo, no puede marchar de un lugar a otro y no puede hacer absolutamente nada porque el acta de nacimiento significa todo.

Francia ayuda a los niños que llegan desde Haití atraídos por el trabajo en la cosecha de la caña de azúcar.

Ellos no tienen papeles y algunos padres no tienen documentos o los que tienen no saben cómo hacer para inscribirlos.

El premio, que se lo entregó la Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, tiene la nada despreciable dotación de 100.000 euros, que irán destinados a mejorar la comunidad en la que vive Francia.

Lo que espero es que se mejoren las viviendas, las letrinas, el lugar donde se practica deportes y una cancha para jugar, porque no sólo se trata de tener un acta de nacimiento sino que también puedan disfrutar de todos su derechos.

Es un ejemplo de solidaridad práctica, sencilla y eficaz y me recuerda a otros casos que he comentado aquí. Niños como Francia inspiran a otros cientos, miles de niños y mayores de todo el mundo a ser un poco mejores, aunque solo sea un rato. Por eso, es importante que estas sencillas y nada extraordinarias historias no se pierdan.

Rubén García, un pediatra sin fronteras

9 noviembre 2010 - 22:48 - Autor:

Una de las grandes aportaciones de formatos como los blogs o de redes como Twitter es la posibilidad de escuchar y leer voces distintas, originales, no contaminadas; personas con discursos apasionados y apasionantes a las que en una vida “analógica” hubiera sido imposible conocer. Gracias a Rubén García he descubierto la gran cantidad de médicos y profesionales de la salud que comparten sus conocimientos y experiencias en la red. El primero al que conocí es, precisamente, a Rubén, un pediatra de un centro de salud en Bilbao que hace unos meses abrió un blog (Hijos de Eva y Adán) para difundir historias con acento solidario, con especial atención, como no podía ser de otra forma, a la infancia. Os invito a conocer a Rubén, su trabajo como pediatra y su labor en la blogosfera sanitaria-solidaria.

Pregunta. Eres médico, pediatra, y tratas todos los días con padres y niños, ¿somos conscientes los padres de la importancia y responsabilidad de criar a un hijo?

Respuesta. Tengo la impresión -compartida con mi entorno profesional y personal- de que quizás en muchos casos no somos conscientes de lo que supone realmente criar a un hijo… hasta que tienes el primero, pasas noches más o menos en vela, apareces en el trabajo con ojeras, te enfrentas a rabietas y peleas… A veces parece que sólo planeásemos pensando en la parte fantasiosa de la maternidad/paternidad y nos ofusca el enfrentarnos a la labor dura y desagradecida. Ambas son parte de la realidad de ser padres/madres, como el sufrimiento o la muerte lo son de la vida.

Nos cuesta también el hecho que educar a nuestr@s hij@s supone una dosis de frustración, nos resistimos a ello… como profesional y como padre, cada vez voy dándole más vueltas a una expresión que leí en el blog de un compañero, el doctor Santiago García Tornell: mano de hierro en guante de seda..

P. ¿Carlos González o Estivill (son “dos tendencias” pediátricas, opuestas en muchos aspectos)

R. Probablemente los dos, leídos con sentido común. Una lectura literal, sobre todo si es parcial, puede fácilmente conducirnos al dogma, y éste nunca puede ser buen compañero de un viaje que ha de usar como componentes el equilibrio en la justa medida de firmeza y flexibilidad.

P. Acabo de leer Bajo presión de Carl Honoré, que habla, entre otras cosas, del exceso de obligaciones al que sometemos a nuestros niños para que sean “excelentes” ¿Percibes eso en tu trabajo diario con hijos/padres?

R. La sociedad ha evolucionado mucho en los últimos 25-50 años. La generación que fuimos niños en aquella época la recordamos (¿sólo nostalgia?) en muchas ocasiones como un gran espacio de libertad. Hoy parece que encorsetamos a los hijos desde muy pequeños en unos horarios muy rígidos, en no pocos casos sin que vengan a casa a comer (lo que convierte su jornada en tan larga o más que la nuestra) y a veces añadimos extra escolares, por su gusto o en no pocas ocasiones, por nuestra necesidad.

La expresión más notoria de esto la he vivido no hace demasiado tiempo cuando los padres de un niño con problemas de sobrepeso me afirmaron rotundamente que su vástago no tenía tiempo entre semana para hacer ejercicio; cuando me contaron un día normal (apenas 15 minutos de televisión como todo entretenimiento en una jornada que empezaba sobre las 7:00 y terminaba sobre las 21:00), no pude más que asentir… en estas condiciones no hay tiempo para el ejercicio. O cambiamos las condiciones o…

P. Supongo que una de las situaciones más complicadas para un pediatra es tener que enfrentarse a algún niño que pueda estar sufriendo algún tipo de maltrato, ¿te has encontrado alguna vez en una situación así?

R. Sí, es una situación complicada, a veces te sientes perdido y con muchas dudas y miedos (¿será o no será?, ¿y si meto la pata al levantar la liebre?, ¿qué consecuencias laborales y/o profesionales puede esto tener?, ¿y las consecuencias -sobre todo para el/la menor de no hacer nada?).

Una pista importante en este sentido nos la dieron en un curso al que asistí recientemente: la tarea del profesional sanitario no es confirmar si el caso que tiene delante es un caso de maltrato o no; la cuestión es estar atento (al igual que con otro tipo de problemas que se presentan en la consulta) a signos que puedan hacerte sospechar que esa es una posibilidad real; la mera sospecha debería conducirnos a la notificación a quien sí tiene la potestad de investigar: jueces y/o fuerzas de seguridad.

P. Abriste tu blog en junio y en él has ido descubriendo aventuras solidarias “anónimas” de médicos y pediatras españoles por todo el mundo. ¿Crees que los médicos tenéis un extra de responsabilidad social, además de la que ya asumís cuando decidís trabajar en salud?

R. Creo que la respuesta no atañe tanto a una profesión concreta, sino que tiene que ver más bien con personas, independientemente de su ámbito profesional y/o personal. Hay de todo entre los médicos, igual que puede haberlo entre los periodistas o abogados, por citar otro par de ejemplos.

Una de las claves a la hora de plantearme el blog era precisamente intentar no encerrarme en un ghetto, sino intentar en la medida de mis posibilidades abrir lo más posible el abanico. Bruno Abarca, Francisco Polo (y Actuable), Maggie Doyne, Victorio Torres o tú mismo, sólo por citar algunos ejemplos y sabiendo que dejo a muchísima gente en el tintero, sois la prueba viviente de que la solidaridad no entiende de fronteras o de profesiones. Estamos condenados a construir un mundo mejor entre tod@s, cada cual aportando aquello para lo cual esté más dotado. La pregunta final es ¿y tú qué harás con los talentos que tienes?, ¿al servicio de quién(es) quieres ponerlos?

P. A través de tu blog, he descubierto que hay una interesante comunidad de médicos y pediatras escribiendo sobre realidades sociales. ¿Qué blogs nos recomiendas?

R. He citado algunos a lo largo de las preguntas previas. La mejor recomendación para quien quiera echar un vistazo a lo que se mueve en cuestiones de salud en la blogosfera puede ser empezar a echar un vistazo al blogroll del Hij@s de Eva y Adán, situado en la columna derecha, y que sin ser exhaustivo sí que recoge una parte muy importante de bloggers de referencia.

Creo que en ese aspecto también soy bastante ecléctico, y voy descubriendo aportaciones muy valiosas y personales de mucha gente del entorno (en la parte más técnica, en los ánimos, en los comentarios del blog, en Twitter…).

Sí quiero destacar a una persona a la que no conozco aún personalmente y a quien conocí, casi de casualidad al curiosear por las estadísticas del blog. Nieves de Lucas es una compañera de profesión que trabaja en Castilla La Mancha y que tras el primer contacto, se ha animado e implicado mucho para aportar ideas y entradas.

Las aportaciones desinteresadas y el espíritu colaborativo de mucha gente en torno al fenómeno de la blogosfera siguen emocionándome y sorprendiéndome. Pareciesen no cuadrar demasiado con la escala de valores que en muchas ocasiones nos pretende imponer esta sociedad de consumo y competencia.

P. En tu presentación del blog haces referencia al método Getting Things Done, ¿Cómo lo estás aplicando en tu vida cotidiana? ¿Cómo puede un médico compatibilizar el trabajo, la paternidad y un blog?

R. No lo sé todavía muy bien, estoy intentando aprender, je, je… pero te agradezco la pregunta, porque me recuerda una lectura que tenía pendiente: cómo ser padre, blogger y currante y no morir en el intento.

El método GTD no te quita trabajo ni te simplifica la vida, pero ayuda enormemente a moverse en el entorno complejo en el que vivimos. Quizás no sea para todo el mundo -seguro que no-, pero eso tampoco convierte tu vida en más sencilla.

Los principios del método son relativamente sencillos (bueno, después de haberlos oído/leído en múltiples ocasiones y con apreciaciones que cada vez suenan a matiz nuevo):
  • Recopila todas las cosas que percibes que no están completas en tu vida.
  • Clarifica su significado PARA TI (y decide si precisa o no acción alguna por tu parte).
  • Organiza el resultado de dicha decisión en categorías que
  • Revisarás conforme sea preciso para
  • Ejecutar las acciones más adecuadas dado el lugar donde te encuentras (o las herramientas de que dispones), el tiempo, la energía y las prioridades de tu vida a todos los niveles.

P.  Como curiosidad, ¿te ha pedido consejo profesional/consulta médica algún padre o madre a través del blog?

R. No, al menos hasta ahora…

P. ¿Qué esperas del blog? ¿Te gustaría que fuera una especie de legado para tu hijo?

R. Algo así menciono en el blog cuando me presento:

Por último, no quiero dejar sin dedicar este trabajo a mi compañera de camino y al hijo que tenemos en común. Pensando en él y en cómo aportar un humilde grano de arena para dejarle en herencia un mundo en las mejores condiciones posibles, desde ese amor, están escritas todas las entradas de este blog.

Roser Batlle y la responsabilidad de los jóvenes para mejorar su comunidad

26 septiembre 2010 - 23:59 - Autor:

Proyecto de aprendizaje-servicio "Conecta Joven". Fundación Esplai.

Aprender y ayudar al mismo tiempo. Esa la filosofía del Aprendizaje-servicio, un método del que la pedagoga Roser Batllé es una de las más activas embajadoras. Después de una hora de entrevista con Roser, concluí que el principal inconveniente para que las ideas que promueve arraiguen todavía más es su marca, su nombre “Aprendizaje-servicio“. Son dos palabras que no tienen química, poco atractivas y que ya por separado no terminan de seducir. Pero lo cierto es que lo que propone Roser es, sobre todo, aplicar al sentido común al sistema educativo.

Aprender haciendo un servicio a los demás, con acciones que son útiles para otras personas, personas que tienen algún tipo de necesidad.

Roser Batlle

Un ejemplo muy fácil: los niños de primaria que se preparan unos villancicos y los cantan en una residencia de ancianos. Uno puede pensar que este tipo de cosas solo ocurren en los dibujos de Caillou, pero no, están en la vida real. Más ejemplos, la típica plantación coincidiendo con el Día del Árbol o el del Medio Ambiente. Roser habla de servicios a los demás y, en un sentido más amplio, de servicios a la comunidad. Estos ejemplos son sencillos, más adelante podrás leer casos muy interesantes, como el Mataró y los estudiantes de Comunicación Audiovisual o el de los presos de Villabona, pero Roser también quiere definir el alcance.

Cuando hablamos de mejorar nos se trata de solucionar las cosas de manera radical, porque muchas cosas no las pueden solucionar y algunas ni siquiera las podemos solucionar los adultos. Se trata de desarrollar pequeñas mejoras en el entorno.

Muchos podréis decir, “pero esto ya lo hacía yo en el colegio hace 30 años“.

La clave está en que se vinculen a contenidos y formación, porque entonces hay un doble efecto. Cuando haces alguna acción al servicio de los demás y la vinculas a los aprendizajes. Por ejemplo, en la casa de música, cuando los alumnos aprenden las canciones, sabiendo que les están esperando, que van a cantar para personas a las que les hace especial ilusión oírles, que tienen que aprender canciones que saben los abuelos, pero ellos no. Todo esto hace que el a sea más significativo e importante para ellos, porque le ven la utilidad..

Y lo normal es que todavía tengas dudas de que esto aporte alguna novedad con respecto a los típicos días del Domund o de salida al Museo de Ciencias Naturales que viviste en tu infancia.

Hay una experiencia de acciones solidarias puntuales: una colecta, el Día del Árbol… Lo que no se ha descubierto es la potencia del vínculo de las acciones ligadas a unos aprendizajes. Imagina una escuela que tiene por costumbre contribuir a una campaña de solidaridad por el Sáhara. Las escuelas lo pueden plantear como algo puntual: tal día, tal hora, una recolección de alimentos. Lo que pasa es como actividad educativa se pierde el entrar a ubicar esto en la clase de sociales, trabajar la historia, cómo ese pueblo llegó allí… Vincular una campaña a unos contenidos curriculares le da una dimensión mucho más sólida.

A medida que subimos la edad de los niños, el Aprendizaje-servicio toma una nueva dimensión. Roser comenta el caso de Mataró, una ciudad con una gran cantidad de ONG de perfil sociosanitario (Alzheimer, Parkinson…) que se quejaban de su poca presencia en el televisión local, así que al ayuntamiento promovió que los estudiantes de Comunicación Audiovisual de FP realizaran sus prácticas contando historias de las ONG y emitiéndolas en la televisión local.

También me ha gustado mucho un ejemplo aplicado a clases de inglés y al típico ejercicio de redactar cartas. ¿Por qué no aprovechar para bucear en la página web de Amnistía Internacional, encontrar una causa que te inspire y preparar un texto dirigido a evitar una lapidación o una pena de muerte? También me ha gustado otro de los descubrimientos que aporta este método.

Una de las cosas que suele ocurrir es que chicos y chicas difíciles de motivar, con estas cosas se animan. El típico que mete bulla, que no para, que molesta, le das una oportunidad de este tipo y es muy frecuente que acabe encontrando un sitio y se sienta más motivado. De entrada, es una cosa activa, no te puedes dormir, generas una expectativa, alguien te está esperando.

Roser destaca como experiencia de éxito la de Cibermanager, una iniciativa a través de la que los adolescentes adiestran en el uso de las Tecnologías e Internet a los niños de primaria. Y, saliendo, de entorno educativo, también hay buenas historias de aprendizaje y ayuda, como el de los internos de la cárcel de Villabona (Asturias) que trabajan obras de teatro en las que explican y comparten con chavales de instituto los riesgos de las drogas.

Este método educativo está más implantado en Latinoamérica y, especialmente, en Argentina. Roser lo atribuye a que allí el Estado del Bienestar está menos extendido. Hay muchas ideas y trabajos de gran impacto porque no hay servicios sociales suficientemente desarrollados.

Hay, sobre todo, uno que da para un post completo: en 2001, durante la gran crisis socioeconómica argentina, Mar del Plata era una de las ciudades más afectadas, paro y hambre eran sus dos grandes problemas. Así que un grupo de estudiantes de la Facultad de Agronomía de la Universidad crearon un programa para ayudar a combatir ambos problemas: formaron a los parados y establecieron huertas comunitarias para dar de comer a las familias. Eso dio lugar a un programa más completo con 115 huertas comunitarias, siete granjas, cuatro viveros, cuatro huertas medicinales, dos huertas escolares y varias microempresas que autoabastecían en 2007 a 480 familias y proveen a 60 comedores.

Aquí, en España, tenemos una realidad más cómoda, menos crítica y hay que adaptar los proyectos a nuestra situación socioeconómica. Con lo que me quedo es con la importancia de aprender desde la experiencia y a través de la ayuda. Y con una cosa más, casi todos sobreprotegemos a los niños, es inevitable, pero ¿es lo mejor para ellos?

Roser apuesta por la responsabilidad y por la generosidad y hace referencia a un principio de  la primera declaración de los Derechos del Niño, realizada en 1924 por Eglantyne Jebb, fundadora de Save the Children: “El niño deberá ser educado en la conciencia de que sus talentos han de ser empleados al servicio del prójimo”. Este principio se eliminó de todas las declaraciones posteriores, incluida la Convención de 1989.

Vicky Bernadet “Se ignora que el abuso sexual infantil intrafamiliar supone el 85% de los casos”

7 septiembre 2010 - 14:30 - Autor:

Vicki Bernadet. Foto: Fundación Vicki Bernadet

Vicki Bernadet sufrió abusos sexuales desde los 9 a los 17 años. Tardó 20 años en decirlo en voz alta y, cuando lo hizo, comprobó que no había atención especializada y que los adultos eran invisibles, “nadie comprendía lo que yo estaba buscando, lo que estaba sufriendo por dentro”.  Por eso creó en 1997 la Fundación Fada, para atender a las víctimas y, por eso, en 2006 amplió el horizonte de la Fundación más allá de Cataluña y pasó a llamarse Fundación Vicki Berdanet (Tef 93 318 97 69). Vicki tiene ahora 56 años y cree que queda mucho trabajo por hacer para erradicar los abusos sexuales a menores, sobre todo porque no somos conscientes de que el 85% de los casos se producen en el entorno familiar. La verdad asusta.

P. Me llama mucho la atención que el último estudio sobre la incidencia del abuso sexual a menores es del año 94, ¿A qué se debe?

R. Es un reflejo de la situación a nivel social. A veces puede parecer que este tema está a la orden del día porque salen noticias sobre detección de abusos en internet, redes de pornografía infantil… pero, en realidad, solo está a la orden del día el abuso familiar “extrafamiliar”, pero el “intrafamiliar”, que representa el 85% de los casos, se ignora, no se quiere hablar de eso, se quiere hacer como que no pasa.

P. ¿Por qué se produce esto? ¿Es duro admitir que los abusadores “están entre nosotros”?

R. Tiene que ver con que la gente lo ve como algo posible externo a su familia. “Esto sucede porque hay personas psicópatas, enfermas, porque hay personas depravadas…” estas son las frases que más escucho. En cambio, el hecho de que un padre abuse de una hija o un abuelo de su nieto, eso ya es otra historia. A la familia le cuesta mucho admitir que pueda suceder.

P. Esto me recuerda a esa sensación en la que vivimos de que la discapacidad y la enfermedad siempre le ocurren a los demás, nunca a nosotros. Establecemos una barrera.

R. Exacto, está admitido psicológicamente que estas cosas tan extremas pueden pasar, pero que esa cotidianeidad, esos abusos en el silencio dentro de la familia es otra historia, cuesta creerlo. Me cuesta que la gente se crea las estadísticas, que se crea que hay un 23% de niñas que haya sufrido algún tipo de abuso. Incluso con un estudio, con el aval del Ministerio, la gente no se lo cree.

Si desde el año 94 no existe otro estudio tan completo quiere decir que la sociedad no lo reclama y los políticos aprovechan que no se demanda y no se hace, un problema menos.

P. Para solucionar un problema, lo primero es reconocerlo.

R. Cuando me preguntan “¿Cómo hacemos para detectar que nuestros hijos han sufrido abusos?”,  siempre contesto: “Primero, que piensen desde el realismo que esto te puede pasar.” Nunca vas a detectar algo que no tienes presente. Por mucho que te dé orientación, si tú no eres consciente de que te puede pasar a ti, en tu familia, en tu entorno, siempre vas a pensar que es otra cosa.

P. Desde la experiencia de la Fundación, ¿hay algún rasco común entre todas las personas que han sufrido abuso?

R. Hay una serie de indicadores bastante comunes: la vergüenza, el sentimiento de culpa, la baja autoestima, la dificultad para emprender relaciones que impliquen confianza. Después, cada persona y su entorno tiene reacciones muy distintas. El abuso sexual tiene muchas características diferenciales según la persona, dónde viene, el tipo de familia, etc.

P. Las huellas que deja el abuso, ¿se pueden borrar?

R. No se puede porque nadie puede borrar nada que le haya pasado, no solamente el abuso, nuestras vivencias e historias determinan cómo somos. Eso sí, una persona que sufre una experiencia traumática puede tardar más o menos en su recuperación, pero sí es posible recuperarse si buscas ayuda a tiempo, si la ayuda es buena, si las personas que te atienden están bien preparadas… Sí es posible tener, entre comillas, una vida normal.

P. Con sus complicaciones…

R. A veces me preguntan “La persona que ha sufrido abusos tiene problemas sexuales”. Sí, seguramente que muchas sí, es una de las consecuencias más evidentes, pero también es verdad que en las consultas de los sexólogos no todos los que acuden por algún problema sexual ha sufrido abuso.

P. Eso sí, es necesario ayuda externa para superarlo.

R. La mayoría la necesita, aunque hay personas que tienen una resilencia innata y que después de un proceso de duelo, de recuperación, pueden haber hecho un salto para conseguir una vida normalizada antes que otras personas. Hay personas que necesitan muchos años de terapia y otras que no lo habrán necesitado, aunque sí algo de ayuda. Imagínate (aunque sea casi una utopía) que una persona cuando lo habla recibe el apoyo y ayuda de toda la familia. Esa persona tienen muchas posibilidades de que no necesite ir a una terapia.

P. ¿Cuándo son necesarias las terapias?

R. Hemos tenido que recurrir a ellas por falta de apoyo en nuestro entorno y en nuestra familia.

P. Es fundamental que tu entorno más cercano te comprenda.

R. Más que comprender, es necesario que te crea. La mayoría de personas cuando ya son adultas y hablan, su problema es la credibilidad.Todavía sucede y mucho que no se les cree. “Siempre has tenido una imaginación, no sé cómo puedes pensar estas cosas…” Eso un retroceso brutal para su recuperación.

P. Desde el 97, año en el que empezaste, ¿has notado alguna mejora en la concienciación, en la denuncia?

R. Si hiciéramos un estudio como el del 94, creo que las personas mayores de edad, desde el anonimato, se sentirían más libres que en los 90 para reconocer que han sufrido abuso. También ha habido un cambio en las personas que se dedican a la asistencia, a la salud, servicios sociales… ahora quieren saber más, quieren hacer las cosas mejor. A nivel social, hace falta muchísimo, cuando vas a una conferencia, las preguntas son las mismas que hace 5 o 10 años, la gente te pregunta lo mismo, eso es lo que más me asusta, hay un trabajo más lento de lo que uno cree.

P. ¿Cuáles son esas preguntas?

R. Si los abusadores son enfermos mentales, si esto solo pasa en familias pobres o donde hay alcoholismo, o bien porque hay homosexualidad…

P. ¿Cuál es la clave en un terapia con una persona que ha sufrido abuso?

R. La primera intervención marcará el éxito. Cuando un niño hace un revelación, lo que pasa en su entorno determinará que el niño siga adelante o bien que se asuste y se retraiga. En eso hemos avanzado bastante. Los profesionales son más conscientes. Cuando yo empecé, hablaba con ellos y te decían “Yo soy psicólogo, perdone”.

P. Y,  ¿Qué esperas de los políticos? ¿Crees que alguien se preocupara por estudiar el problema a fondo y crear políticas para solucionarlo?

Creo en la lucha de las personas que nos dedicamos a este tema para presionar. Espontáneamente es difícil que destapen una problemática de este tipo. El que haya una redada y detengan a una red de pornografía infantil da medallas, pero que en los colegios se haga prevención de abusos, eso no lo van a hacer. Si presionamos, al final surge. En Cataluña nos ha costado mucho, pero hemos firmado un acuerdo con la Dirección General de Atención a la Infancia y Adolescencia para trabajar en ello, con profesionales especializados.

No dejes de visitar la web de la Fundación Vicki Bernadet y de adherirte al Manifiesto “Abuso sexual infantil: un problema social”.

El cura de la Cañada Real

30 marzo 2010 - 23:38 - Autor:

Pelo largo, al estilo heavy, fanático de la espeleología, defensor de causas perdidas y cura. Ese es Agustín Rodríguez Teso. Hablar con él es casi una epopeya, no para. Consigo, finalmente, robarle 20 mimutos, por teléfono, a las 20:30 de la noche, mientra sale de la Cañada Real (os invito a saber cómo es, físicamente, en esta entrevista de Madridiario).

Ahora estoy en la A3 y hay farolas, luces, pero en la Cañada Real no se ve nada, si no vas con cuidado puedes atropellar a un niño, a un toxicómano…

Es un pequeño detalle que revela el estado de abandono institucional que sufre una de las zonas más controvertidas de Madrid, la Cañada Real Galiana. Agustín es el párroco de la Iglesia de Santo Domingo de la Calzada, ubicada muy cerca de Valdemingómez, dedicación que compatibiliza con otra Iglesia, la de San Fermín, barrio del sur de Madrid en el que también vive.

Iglesia de Santo Domingo de La Calzada, en la Cañada Real

Iglesia de Santo Domingo de La Calzada, en la Cañada Real

Además, le da tiempo para presidir la Federación Madrileña de Espeleología y, sobre todo,  para apoyar a los vecinos de la Cañada en su lucha social.

Compatibilizo las dos parroquias desde hace dos años y medio. Me ofrecieron la de la Cañada Real porque se imaginaban que aceptaría, no creo que hubiese bofetadas por venir.

Está claro que Agustín tiene una historia que merece más tranquilidad y profundidad, espero que podamos tener una charla con más calma. Mientras llega ese día no me gustaría dejar de recoger algunas de sus reflexiones y de mostrar aquí el trabajo tan duro y difícil que viene realizando un grupo de voluntarios de la parroquia que, desde hace cuatro años, está empeñado en no dejar abadonados a los vecinos de la Cañada y, en especial, a la comunidad que vive en El Gallinero, un poblado habitado por unas cien familias de Rumania, que carecen de los servicios elementales, como agua, alumbrado, electricidad…

La historia de estos voluntarios y de su lucha se puede seguir en el blog Se hace Cañada al andar, un espacio un poco caótico, pero escrito con mucha honestidad y sinceridad

Si uno piensa en la Cañada Real solo le vienen a la cabeza drogadictos, camellos y delincuentes. Es el efecto de los reportajes televisivos, al estilo “Callejeros”, que con tanta pasión narran el inframundo que allí habita. Sinceramente, no sabía que había una parroquia, ni una comunidad de voluntarios, ni un grupo de vecinos  interesado y preocupado por “normalizar” su vida. Este tipo de gente no interesa, no tiene los brazos agujereados por la  heroína.

Está claro que el asunto de La Cañada es muy complejo y, a pesar de que he pasado unas cuantas horas tratando de empaparme, no logro descifrar todas las claves. Lo cierto es que en los últimos meses y gracias a las visitas de políticos de IU (Ángel Pérez) y el PSOE (Tomás Gómez), el asunto ha vuelto al primer plano de la actualidad madrileña.

Mientras Comunidad y Ayuntamiento de Madrid discuten una ley autonómica para ordenar y regularizar la situación jurídica del barrio, de sus construccciones y de sus habitantes, los vecinos demandan soluciones inmediatas para los problemas más básicos de salubridad y educación.

Agustín me cuenta que él, desde la parroquia, “solo” está ayudando a que se visibilice un problema.

Por lo menos ahora se ha puesto de manifiesto. Pero si esto lleva tantos años, es muy difícil que se solucione ahora, de golpe. Lo que pasa es que hay una serie de cuestiones urgentes que no dependen de ninguna ley.

Esas cuestiones urgentes las ha recogido la comunidad de Santo Domingo de la Calzada en un Manifiesto, en el que exigen, entro otras cosas,  la escolarización plena en colegios ordinarios, la creación de aulas materno-infantiles de 0 a 3 años, la normalización de los servicios de sanidad, limpieza y transporte, la delimitación de espacios de consumo  de droga y la instalación de salas de venopunción con recursos asistenciales.

Agustín, 47 años, lleva más de 20, desde que entró en el seminario, involucrado en la ayuda a los marginados. Ahora, con dos comunidades que atender, afirma que lo lleva “como puede”.

La parroquia de San Fermín me da equilibrio, porque la realidad de la Cañada es muy absorbente.

Y lo de la espeleología “una válvula de escape”. Lo dicho, Agustín y también Ángel, Maribel, Jesús y los demás voluntarios de Santo Domingo de la Calzada merecen, por lo menos, otro post. Continuará.

Emma McCune, madre “adoptiva” de niños soldado

14 febrero 2010 - 20:18 - Autor:

Emma Mccune en la portada del libro "La guerra de Enma", en alemán

Emma Mccune en la portada del libro "La guerra de Enma", en alemán

Otra fecha señalada: el pasado 12 de febrero se celebró el Día Internacional contra la Utilización de Niños y Niñas Soldado. Otra fecha para los medios nos acordemos de que hay 300.000 menores armados en el mundo, matando, malviviendo, siendo torturados, asesinados, etc. Es desalentador comprobar que situaciones como esta no terminan de mejorar con los años. Recuerdo que cuando empecé en Diario 16, hace 11 años, haciendo reportajes sociales, buceamos en este asunto de la mano de Cruz Roja y Save the Children y las cifras eran muy parecidas a las actuales, parece que hay males que nunca desaparecerán.

Como siempre, el consuelo, la esperanza, está en las historias de personas que luchan por sacar a muchos de estos menores de esa situación y, sobre todo, en los propios niños que han tenido la fuerza suficiente para vencer su pasado, sus traumas y su dolor para rehabilitarse e iniciar una nueva vida. De eso sabe bastante Chema Caballero, que lleva 17 años en Sierra Leona salvando a niños soldado. Y también Enmanuel Jal, un joven sudanés, que en 1987, con apenas 7 años, se convirtió en miembro del Ejército de Liberación de Sudán, pero que, ahora, es un estrella mundial del hip-hop que, además, promueve, con su música, mensajes de paz y reconciliación. Su historia tiene diversos aspectos apasionantes y hoy voy a profundizar en uno de ellos: su “madre adoptiva”, Emma Mccune.

Emma McCune (1964 India – 1993 Nairobi) pasó los años más importantes de su vida en África, en Sudán, trabajando como cooperante, primero en el Servicio de Voluntariado Británico y después para la ONG canadiense Street Kids International. Lo que la hace especial es no solo el hecho de que salvara la vida a Enmanuel Jal, sino sobre todo su matrimonio con el líder guerrillero sudanés Riek Machar, algo insólito que llamó la atención de la periodista Deborah Scroggins, corresponsal durante varios años en Sudán, que escribió una biografía no autorizada La guerra de Enma, libro en el que, a su vez, se ha fijado el director Tony Scott para promover un proyecto cinematográfico en el que también está implicada Nicole Kidman. El libro, según algunas reseñas que he ojeado, apunta que se trataba de una mujer idealista, romántica, controvertida, que adquirió un papel relevante en la esfera política al situarse al lado de Riek y que entró en una especie de crisis de identidad que le llevó a abandonar los principios de igualdad, justicia y solidaridad que deben regir el trabajo de una cooperante en tareas humanitarias.

En cualquier caso, Enmanuel la ha definido en alguna entrevista como su “ángel de la guarda”:

Ella me llevó a un colegio,  pagó mis gastos, me dio su ropa. Nunca había recibido una atención así,  no entendía lo que significaba el amor hasta que la conocí. Ella nunca me gritó,  siempre me corrigió suavemente. Ahora que no está me doy cuenta del impacto que ha tenido en mi vida.

Seis meses después de que Enmanuel y Emma se instalaran en Nairobi (Kenia) ella fue asesinada en un accidente de coche. Estaba embarazada.

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Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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