Saltar al contenido

« ver todos los blogs

El 0,7 agoniza, ¿larga vida al 0,4?

10 noviembre 2011 - 22:57 - Autor:

Foto: AECID.

¿Es realista pensar que en España alcanzaremos en un futuro próximo el 0,7% de la Renta Nacional Bruta para Ayuda al Desarrollo (AOD)?

La historia de esta mítica reinvindicación se remonta en España al año 1981, ¡¡¡1981!!! Han pasado 30 años, 30 años en los que el movimiento ha vivido  victorias que invitaron a la esperanza, al optimismo, pero que, finalmente, ante la crisis económica, se han revelado insuficientes.

Las organizaciones sociales promotoras del 0,7 llegaron a reunir 500.000 firmas en 1994 y las entregaron en el Congreso de los Diputados. Después, ante la falta de compromisos políticos firmes, llegaron todo tipo de acciones de protesta: manifestaciones, acampadas, huelgas de hambre…

Todavía recuerdo que en mi bautismo en radio, en Radio Voz, en 1998, conectamos en directo con Sergi, un activista que se colgó durante 15 días en el campanario de la catedral de Lleida.

Y, por fin, llegaron los compromisos, Zapatero prometió en 2007 llegar al 0,7%. Pero se topó con la realidad, una realidad que Intermón ha venido estudiando y explicando en los últimos años a través de sus informes “La realidad de la ayuda”.

Nunca hemos llegado. El máximo ha sido el 0,5%

En 2011 estamos en el 0,4% de la Renta Nacional Bruta y esto, claro, tiene un impacto en los países destinatarios. ¿Acabaremos dando por bueno ese porcentaje? Recordemos que en 2003 estaba en el 0,23%.

Entonces, ¿qué podemos esperar ahora? Las ONG ya hicieron su lista de peticiones, pero ¿dónde han puesto el límite los partidos políticos que concurren a las elecciones del 20N?

Para empezar con una poco de perspectiva, si te sobra el tiempo y la moral, puedes bucear en el Informe de la Subcomisión para el estudio de las perspectivas de la cooperación internacional para el desarrollo española.

Y ahora, puedes buscar los programas electorales de los partidos. Ayer, en la presentación del Estudio sobre el Estado de Opinión de la Cooperación Española, todos los partidos coincideron en la importancia de, a largo plazo, aspirar al 0,7, pero ni PP , página 207 de su programa,  ni PSOE, página 139,  recogen compromisos concretos.

Seguramente las ONG sigan presionando para conseguir el 0,7, es su misión, están entrenadas para ello. Y, entretanto, ¿qué? ¿qué hace la sociedad civil? ¿Conformarse? ¿Seguir como meros espectadores?

“Si nadie nos tiene que mandar, a qué esperamos” es una frase que bien podría estar en el ideario de los nuevos movimientos cívicos. Como dice Xavi Creus, del proyecto  “No somos hormigas”, “Frente al debate sobre lo público y lo privado, lo que hacen los ciudadanos es compartir lo que tienen”.

En este nuevo escenario surgen iniciativas lideradas por personas o grupos de personas que se unen y que acaban resultando tan sencillas como eficaces.

Si los poderes públicos o privados no son capaces de organizar una respuesta ante tanta desigualdad e injusticia, los ciudadanos serán capaces de organizarse e impulsar iniciativas solidarias.

Un ejemplo es el Teaming, la idea de Jil Van Eyle por la que cada empleado dona un euro de su sueldo a final de mes a una causa compartida.

Más de 1.000 empresas practican teaming y generan más de 200.000 euros al mes.

Ahora, un iniciativa en Estados Unidas propone ceder un día de nuestro salario a una causa. One day wages nos invita a donar un 0,4% del sueldo (un día de trabajo) a proyectos para reducir la pobreza, preferentemente proyectos de base, que trabajen directamente con las comunidades beneficiarias.

Se trata de una iniciativa puesta en marcha por un matrimonio de clase media de Seattle que un día decidió dejar de quejarse, de ponerse excusas y comenzaron por, ellos mismos, donar un año de su salario. Ellos, como Jil, han iniciado un movimiento al que se han sumado ya miles de personas. Como ellos mismos dicen “No queremos reinventar la rueda, solo queremos recordarte que tú puedes marcar la diferencia”.

Mira esto, ¿qué piensas hacer?

15 julio 2011 - 9:45 - Autor:

Sí, este es un artículo destinado a provocar una reacción directa, a generar remordimiento de conciencia, a conseguir que cada uno de los que lo leáis, optéis por apoyar a, por lo menos, una de las organizaciones de las que se habla aquí. Podéis donar, podéis haceros socios, podéis difundir el mensaje de estas organizaciones de absoluta confianza y eficacia. No os abrumaremos con datos, pero hay una cosa muy cierta: millones de personas mueren de hambre en el cuerno de África, la zona que ocupan Somalia y Etiopía.

Este reportaje de Al Jazzeera es muy elocuente.

1. Save the Children

 

Niños en el campamento de Kanjara, donde Save The Children está distribuyendo kits de supervivencia. Foto: Save the Children

2. Intermón Oxfam

Una mujer recoge agua de los camiones de Intermón en el campamento de Waridaad. Foto Flickr: Intermón

3. Médicos sin Fronteras

Fátima, 60 años, en el campo de refugiados de Dadaab. Foto: MSF

Y, ahora, es tu turno. Solo una dato que puede ayudarte a decidir: con 10 euros puedes salvar la vida de un niño con desnutrición severa, gracias al Plumpy Nut (producto alimenticio a base de crema de cacahuete). Si no lo crees, echa un vistazo a este artículo.

¿De dónde vienen las flores que vas a regalar hoy?

13 febrero 2011 - 23:47 - Autor:

Almacénes de FloraHolland. Foto: FloraHolland

Es la pregunta que me hice ayer en la puerta de una caseta de flores en la calle Eduardo Dato, en Madrid. “¿De dónde son estas margaritas? – Se producen en Chipiona -me comenta el vendedor- en Cádiz, pero se envían hasta el mercado central de Holanda, en Amsterdam, y luego llegan aquí. Sí, es bastante absurdo, pero es así. La gente me pregunta por qué son tan caras (7 euros el ramo) y es que solo con los portes…”

Lo cierto es que mi interés por el mundo de las flores, de su procedencia, de su producción, viene de unos días atrás. El 8 de febrero recibo el boletín de change.org (plataforma de activismo on line) y, entre las diversas causas para las que proponen movilización, me quedo con esta “Pídele a 1-800 que ofrezca flores de comercio justo por el Día de San Valentín“.

En el texto de la carta que me invitan a firmar leo que 1-800 es una de las mayores compañías dedicadas al comercio de flores en el mundo, que en San Valentín venden cerca del 50% del total anual, que muchos de sus productos proceden de Ecuador, Colombia o, Kenia, países en los que los derechos de los trabajadores son pisoteados con frecuencia, obligándoles a trabajar hasta 70 y 80 horas cada semana con motivo de estas fechas.

Jamás se me hubiera ocurrido interesarme por el mercado mundial de flores, pero esta es una buena oportunidad para descubrir que la Unión Europea consume más de 50% de la producción mundial, que Holanda es el primer productor y exportador mundial con mucha diferencia sobre el segundo, Colombia, país en el que 185.000 personas trabajan en el sector, y sobre el tercero, Ecuador.No deja de ser curioso que Holanda importe para luego reexportar (como con mis margaritas).

El 10 de febrero vuelvo a entrar en change.org y compruebo que más de 50.000 personas demandan a 1-800 que ofrezca flores certificadas de comercio justo y que la compañía se ha comprometido a vigilar las condiciones de trabajo de las empresas que le suministran flores y que, de hecho, ya contaban con una oferta de flores “justas” que no eran demandadas por los usuarios.

La empresa norteamericana expresa su compromiso, pero ¿será capaz de controlar cómo trabajan las compañías que suministran las flores desde Ecuador o Colombia?

Feria de flores de Medellín, Colombia. Foto Flickr: Felimartinez

En la Unión Nacional de Trabajadores de las Flores de Colombia (Untraflores) informan, en un extenso y complejo reportaje, de cómo funciona el mercado mundial de las flores, además señalan las injusticias que cometen las empresas que controlan los cultivos en Colombia y apuntan que incluso en Holanda, los trabajadores del sector, polacos en su mayoría, están sometidos a condiciones penosas, que incluyen aceptar jornadas maratonianas “voluntariamente”.

Otras fuentes nada sospechosas, como Intermón, hablan de una explotación salvaje de las mujeres en Colombia (suponen el 70% de la mano de obra del sector de la flor en el país) expuestas a pesticidas y tóxicos, cobrando apenas dos dólares al día. El mensaje lanzado por Untraflores con motivo del fin de la temporada alta en Colombia es poco alentador

En este contexto, si quiero regalar flores hoy, Día de San Valentín, ¿Qué puedo hacer para no participar en esta cadena de explotación? Difícil. La mayoría de las rosas que verás hoy proceden de Ecuador y de Colombia. Por otro lado, el sello de Comercio Justo en España no especifica si hay floristerías que ofrezcan mercancía garantizada, como sí ocurre en Reino Unido, donde Interflora ofrece diversas alternativas. Quizás en España también las tengan, pero desde luego la web no lo especifica.

Siempre puedes preguntar a quién te lo venda de dónde proceden de las flores o “compensar” facilitando un microcrédito a través de Kiva a algún agricultor ecuatoriano (a Nancy María Rodríguez, por ejemplo) o, simplemente, puedes no comprar flores ya cortadas y preparadas, ya sabes, el campo es de todos, y algunos jardines, también.

¿Estás dispuesto a renunciar a tu smartphone por una causa justa?

20 octubre 2010 - 22:45 - Autor:

Cadena montaje componentes electrónicos. Foto: SETEM

Es una vieja historia: empresas que seducen a los consumidores occidentales y explotan a los trabajadores orientales. Muchos recordaréis cómo saltaron chispas en el año 2000 cuando la campaña “Ropa Limpia” denunció sin cesar las prácticas de Nike y Adidas en fábricas de Asia y Latinoamérica. Quizás porque es una vieja historia los medios hemos optado por ignorar cualquier nueva campaña que se mueva en esas coordenadas.

Es una de las explicaciones que encuentro al hecho de que el pasado lunes, en la presentación de la campaña Derechos para las personas, reglas para las empresas, solo hubiera un periodista, Juan Luis Sánchez, de Periodismohumano. Circunstancia que ha generado un tan interesante como estéril debate en la blogosfera.

¿Estás dispuesto a renunciar a tu Smartphone o a tu portátil por que algunos de sus componentes los fabriquen unos señores en Malasia bajo condiciones laborales indignas?  Los Smartphone (ponle el apellido que quieras: Iphone, Blackberry, Nokia…) forman parte ya de nuestra identidad irrenunciable, son elementos que identifican nuestra “tribu social”, son extensiones de nuestro brazo, de nuestro cerebro. ¿Estás dispuesto a perder algo tan íntimo por una causa que parece justa, pero que suena lejana?

Si la respuesta es no, también puedes aportar tu grano de arena participando en una ciberacción para pedir a los Jefes de Estado de la Unión Europea que vigilen a las empresas. Hay que conseguir 100.000 firmas y ya hay cerca de 10.000.

También puedes informarte, convertirte en un consumidor informado y responsable. Para que conozcamos más de cerca esa realidad, el pasado 18 de octubre estuvieron en Madrid Bala Krishnan, investigadora de la ONG de Malasia Monitoring Sustainability of Globalisation, y Pathma Krishnan, líder sindical malasio del sector electrónico. Ambos participaron en una charla tras la presentación de la campaña “Derechos para las personas, reglas para las empresas”, que en España está promovida por Greenpeace, Intermón, SETEM y el Observatorio de RSC.

Bala, de pie. Pathma, sentada. Foto: Greenpeace/Pedro Armestre

Pathma ha investigado las condiciones de los trabajadores de la industria electrónica de Penang, considerada la Sillicon Valley del Sudeste Asiático. Una industria que atrae a trabajadores que llegan desde Camboya o India. El estudio se centró en los inmigrantes empleados en dos empresas: Jabil y Flextronics.

Pathma: una práctica habitual es que los agentes de contratación o los propios empresarios retienen los pasaportes de los trabajadores, algo totalmente ilegal. La excusa que utilizan para retenerlo es que tienen miedo de que el trabajador se marche sin haber abonado la parte de una tasa gubernamental que el empresario tiene que pagar de 3.000 euros

Bala. El problema es que el 92% de las fábricas en Malasia no tienen representación sindical, con lo cual ¿quién les protege?, ¿Quién les representa?

¿Cuáles son los objetivos de la campaña?

Pathma. Los medios de comunicación tienen un papel fundamental en transmitir esta situación pero en Malasia están controlados por la élite y por miembros del Gobierno. Es fundamental que todos los participantes en la cadena: las marcas, los fabricantes, los agentes tengan que rendir cuentas por los casos de abusos, de violación de derechos; debe haber medidas de reparación, porque hasta ahora un trabajador no puede quejarse. Es muy importante que la UE presione a estos gobiernos para que haya una mayor transparencia.

¿Pensáis que esta campaña servirá, que se conseguirá lo que demandáis?

Bala. Estoy seguro de que estas campañas funcionan, lo hemos visto en la práctica, en casos concretos en los que han supuesto un cambio; pero, a veces, tras la campaña, la movilización se extingue y habría que hacer una presión constante y continúa sobre las multinacionales y las empresas locales para que respeten los derechos de todos los trabajadores.

Pathma. Sí yo también creo que estas campañas, como la de Ropa Limpia… si logran concienciar al consumidor y hacer que los gobiernos hagan algo. Pero ha de ser un proceso continúo para lograr cambios a largo plazo.

Verdades y mentiras sobre el hambre

14 septiembre 2010 - 22:50 - Autor:

Niños en un proyecto de Unicef en Níger. Foto Flickr: Unicef Suecia

Necesitamos escuchar noticias positivas, aunque solo reflejen un ángulo, pequeñito, de una realidad. Por esa necesidad de esperanza los medios estamos titulando “El hambre baja en el mundo por primera vez en quince años”, leído en elpais.com o en rtve.es.

Ha bajado sí, pero solo con respecto al 2009, año en el que se alcanzó la cifra más alta de la historia, 1.020 millones de hambrientos. Este juego de estadísticas me recuerda al del precio de los pisos en España: bajan sí, pero, ¿cuándo alcanzarán su verdadero valor?

Para empezar, el problema con el hambre es la rutina en la que hemos caído. Estamos inmunizados. Uno dice hambre y causa al mismo efecto que pronunciar lluvia o zapato. Y todos somos cómplices de este desgaste: los políticos, las agencias de la ONU, los medios de comunicación y las ONG que te piden a ti, pobre mortal, que acabes con el hambre. ¿Yo? ¿Conseguir que no haya hambre? Pide algo más realista.

La noticia del descenso de hambrientos la ofreció ayer la FAO como una forma evidente de intentar animar un poco al personal en la Cumbre que se celebra del 20 al 22 de septiembre en Nueva York.  El objetivo es revisar los Objetivos del Milenio que se fijaron los 189 Jefes de Estado en una pomposa reunión en el año 2000.

Resulta que una de las metas era reducir a la mitad el hambre en el periodo que va de 1990 a 2015. En 1990 había 817 millones y hoy, en 2010, a cinco años de que se cumpla el plazo, hay 925.  Había que reducir un 50% y resulta que hemos aumentado un 13%.

Por eso, el mismo día que la FAO presentaba su informe, Intermón nos decía que esta reducción se debe, sobre todo, a la suerte.

La reducción del hambre tiene más que ver con la suerte que con el buen criterio político. En cualquier momento puede estallar otra crisis global de los alimentos a no ser que los gobiernos aborden las causas subyacentes del hambre, y eso significa hacer frente a la volatilidad de los precios, subsanar décadas de muy poca inversión en agricultura, y abordar también los efectos del cambio climático.

Son declaraciones de la Directora General de Intermón Oxfam, Ariane Arpa.

También la alianza de ONG (Prosalus, Cáritas, Ayuda en Acción e Ingeniería sin Fronteras) de la campaña Derecho a la Alimentación ha realizado un comunicado bastante crítico. Una muestra.

Se celebran grandes cumbres –con un enorme coste- pero nadie salvaguarda su cumplimiento. Los compromisos no son vinculantes, no hay ninguna instancia multilateral que haga seguimiento del cumplimiento de las partes implicadas. Frente a realidades y fenómenos globales tan graves como el hambre no existe una gobernanza global.

Y aporta algunas cifras que dan miedo: en los últimos 30 años los 49 países más empobrecidos del mundo pasaron de ser exportadores a importadores netos de alimentos.

El próximo miércoles saldrá una declaración solemne de la Cumbre de Nueva York, seguro que podremos leer cosas como “si bien se han hecho progresos, en conjunto los esfuerzos realizados hasta la fecha han sido insuficientes para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio” o “redoblaremos todos nuestros esfuerzos” o “reconocemos que incrementar la productividad agrícola es el medio principal para satisfacer la creciente demanda de alimentos”: frases sacadas de la Declaración de la última Cumbre de la Alimentación (noviembre de 2009).

Cómo ayudar a Pakistán

17 agosto 2010 - 13:02 - Autor:

Reparto de ayuda. Foto: Save The Children.

Aunque haya quién todavía lo dude, el Cambio Climático es el responsable de que ocurran desastres como el de Pakistán: donde desde hace más de un mes las inundaciones han causado ya más de 1.600 muertos y donde más de 3,5 millones de niños corren el riesgo de contraer enfermedades, según Unicef.

Ante una catástrofe de esta magnitud, ¿qué podemos hacer nosotros? Lo mismo que hicimos en Haití. Claro, que hay dos diferencias: Haití queda, quizás, demasiado cerca en el tiempo y la cobertura mediática y, sobre todo, televisiva, de Pakistán es ridícula comparada con la que se dio al terremoto de Puerto Príncipe. Pero eso no significa que no haya organizaciones españolas trabajando en la zona, ya sea directamente con sus cooperantes o a través de sus ramificaciones en Pakistán, Francia, etc.

Por eso, lo primero es informarse, conocer qué están haciendo las ONG y, luego, decidir qué puedes hacer tú. Aquí va el listado de las entidades que están allí (vía CONGDE).

MEDIOS SOCIALES: TWITTER, SAHANA…

Además, puedes seguir en tiempo real el seguimiento en Twitter a través de los hashtag #floods o #Pakistan

Como curiosidad, una de las cosas que puedes hacer es sugerirle ideas de ayuda al escritor Paulo Coelho.

Akram con su hija de dos años Arshad en el campo de desplazados de Gujrat, distrito de Muzzafargarh, en Punjab Sur. Foto: Save The Children

En Facebook, Save the Children está ofreciendo una buena cantidad de imágenes y noticias aportadas por sus cooperantes desde el terreno.

Y para los muy curiosos o interesados en herramientas de colaboración 2.0, está Sahana, una aplicación creada por una serie de ingenieros de Sri Lanka tras el Tsunami de Indonesia en 2004, y cuyo objetivo es crear un sistema de alertas para localización de víctimas, familiares, necesidades…

Los españoles pasamos de las causas sociales en Facebook

11 junio 2009 - 0:42 - Autor:

La red social líder en el mundo no habla español a la hora de promover la solidaridad y las causas sociales y medioambientales. Los 4,3 millones de españoles que utilizan esta red creada por el estudiante de Harvard Mark Zuckerberg no están por la labor, por ahora, de dedicarse a cuestiones altruistas en Facebook. ¿Dónde está el problema? ¿No hay causas, no enganchan, no se comunican las que hay? o es que los usuarios están a otras cosas. Veamos primero cuáles son los temas de más éxito en la citada red social.

Para saberlo, solo es necesario acceder a la aplicación “Causes“  y curiosear un poco. Dicha aplicación ha sido desarrollada por unos jóvenes emprendedores que se hacen llamar Proyecto Ágape, liderados por, cómo no, un estudiante de Harvard llamado Joe Green. Si te interesa saber más acaban de montar un blog, Causes Exchange, para compartir con los usuarios las novedades de su aplicación.

Una de las páginas de la aplicación "Causes" en Facebook

Una de las páginas de la aplicación "Causes" en Facebook

Como decía, si damos un paseo por Facebook veremos que las causas con más seguidores provienen, lógicamente, de EE.UU. Así, con cerca de 5,5 millones de seguidores, y más de 50.000 dólares donados a través de la citada aplicación, está, en lo más alto del ranking, “The race to end cancer”, en la que se buscan apoyos para el Hospital Infantil de Arkansas que, como indica la descripción de la página, “atiende a niños con cáncer desde que nacen hasta que tienen 21 años”.  Si buscamos causas, páginas o grupos en español relacionados con el cáncer no encontraremos nada relevante, a no ser que te resulte relevante descubrir que existen personas que se apellidan  “Cáncer”.

En la clasificación de causas más populares se sitúa en segundo lugar otra relacionada con la prevención del cáncer (también desde EE.UU); en tercer lugar una campaña para la defensa de los derechos de los animales; en cuarto, con casi 3 millones de seguidores, una iniciativa para frenar el cambio climático promovida por la Alianza para la Protección del Clima; y en quinta posición nos encontramos una de las múltiples acciones destinadas a parar los abusos a menores y la pedofilia.

Si eres usuario habitual de Facebook te habrás dado cuenta de que suelen triunfar iniciativas “graciosas”, ingeniosas o, directamente, idiotas. La prueba es que en la categoría de causas relacionadas con el medio ambiente, en las primeras posiciones está “Salva el agua, bebe cerveza” (972.697 seguidores) a la que siguen, siempre en la misma categoría, todas las combinaciones posibles “Salva el agua, bebe champagne”, “Salva el agua, bebe vino”, “Salva el agua, bebe vodka”…

La pena es que luego no tengamos tiempo para sumarnos a otros proyectos que sí necesitan un apoyo, un impulso social. Por quedarme en la misma modalidad, “medio ambiente”, veo que la campaña antinuclear de Greenpeace España no ha superado los 6.000 seguidores. En comparación con las anteriores, la cifra resulta bastante escasa y, sin embargo, se puede considerar un caso de éxito en un país como el nuestro en el que algunas de las organizaciones más importantes como Médicos sin Fronteras apenas llega a los 5.000 fans; Amnistía Internacional se queda en los  3.167 miembros, mientras que Intermón está en 2.463.

Así, después de este pequeño repaso, me atrevo a sacar algunas conclusiones.

  • La aplicación “Causes”, se ha pervertido en Facebook y necesita un lavado de cara, una orientación más estricta y definida si quiere ser respetada y valorada.
  • En España no hay, todavía, una masa de usuarios consolidados en Facebook  como para que muchas de estas iniciativas tengan reconocimiento (¿A cuánta gente conoces que se ha dado de alta y luego no ha vuelto a pisar su perfil?)
  • Hace falta que las organizaciones sociales dispongan de tiempo y recursos para apostar por este tipo de canales y hacerlo con convicción y, sobre todo, creatividad.

Buscador

Sobre el blog

Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

Secciones

Sobre nosotros

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube iPhone iPad Android