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Baja el SIDA, sube el cólera

30 noviembre 2011 - 23:49 - Autor:

Fotograma del documental "La vergüenza en los tiempos del cólera", de Javier Arcos

Una buena y una mala noticia. La buena la conocíamos ayer: descienden un 22% las muertes por el VIH en cinco años y el número de nuevas infecciones cae un 15% en la última década. La mala es el dramático incremento del cólera: creció un 43% en 2010 (317.534 casos), murieron 7.543 personas.

Haití y los efectos del terremoto de enero de 2010 es una de las causas de semejante crecimiento, pero hay muchas más.

La vergüenza en los tiempos del cólera es un premiado documental que se adentra en el impacto de esta devastadora enfermedad en el África Sahariana y, especialmente, en países como Guinea Bissau, en los que persisten el estigma y las supersticiones mágicas. Su director, Javier Arcos, un cooperante de Médicos del Mundo, conoce bien la cara del cólera y de sus efectos.

Pregunta. Sube el cólera, bajan el SIDA o la tuberculosis ¿Es la pandemia olvidada el cólera?

Respuesta. Es posible que sea una de las enfermedades que de forma habitual recibe menos atención, salvo cuando se presenta en forma de grandes epidemias y en contextos complejos como ha ocurrido en Haití, un año después de un gran terremoto, o como ocurrió en Zimbabwe durante 2009, en que la asistencia en la epidemia estuvo muy ligada a las trabas políticas.

Durante el año 2010, fueron 32 los países que declararon fallecimientos por cólera, y solo la epidemia de Haití llegó a los medios de comunicación. Es más, desde hace varios meses los países cercanos al lago Chad (sobre todo Nigeria, Níger, Chad y Camerún) y las Repúblicas Democrática del Congo y Centroafricana están sufriendo el azote de una gran epidemia, que ya ha causado 2.500 muertes y más de 85.000 casos.

Pregunta. ¿Por qué este aumento tan brutal del cólera en los últimos tiempos? ¿Es Haití la principal razón?

Respuesta. Es cierto que desde el inicio del siglo XXI el aumento de casos ha sido constante, pero de esto Haití no es la principal razón, sino la principal consecuencia.

El cólera es una enfermedad tremendamente ligada a la vulnerabilidad social y sanitaria de la población, si comprobamos el Índice de Desarrollo Humano de los países que han declarado epidemias, veremos como todos están en el vagón de cola, como lo está Haití si lo comparamos con los países del entorno.

El aumento de los desplazamientos de poblaciones en relación con los conflictos y los desastres naturales, el abuso de la tierra y la explotación de los recursos, la escasez de agua y la pobreza que afecta a muchas regiones del planeta, son factores que ayudan sin duda a la aparición de casos de este tipo de diarrea.

Pregunta. ¿Es más fácil combatir el SIDA que el cólera?

Respuesta. Ningún combate contra una enfermedad que afecta a tantos millones de personas es fácil.

Lo que sí parece claro es que la lucha contra el cólera requiere la integración de muy diferentes niveles de intervención, y no solo el sanitario, como son el urbanismo, el saneamiento y el alcantarillado, la gestión de los residuos, el acceso al agua potable, la educación en salud de la población y el acceso a la sanidad. Tampoco debemos olvidar el importante estigma que supone en muchos países padecer una enfermedad asociada a la suciedad y la pobreza.

Pregunta. Tu documental habla de vergüenza, ¿es otra enfermedad? ¿Cómo se combate que en determinados países, enfermedades como el SIDA o el cólera sean tabú?

Respuesta. La verdad es que la vergüenza es otra enfermedad que podemos considerar pandémica, porque afecta a todos los continentes.

Con la vergüenza queríamos jugar con la idea del estigma que sufren los pacientes, que en muchos casos les impide ir a los centros de tratamiento, aumentando la mortalidad, y con el vergonzoso hecho de que una enfermedad conocida desde hace siglos, que no tiene secretos puesto que conocemos el germen que la provoca, cómo se transmite y cómo se trata, siga provocando tantas muertes en los países más vulnerables.

Combatirla es una labor a largo plazo, que se debe basar en la educación a todos los niveles, desde el más básico en las escuelas, hasta en los escalones más altos de la sociedad.

Pregunta. ¿Se puede acabar con el cólera?

Respuesta. Acabar con la enfermedad será una tarea realmente complicada. La globalización ha hecho que las enfermedades viajen tan rápido como nosotros, y que países que en casi un siglo no habían tenido epidemias, sufran enormes estragos con la llegada del cólera, como ha ocurrido en Haití.

Desde luego el único camino no es trabajar en responder cuando aparezcan epidemias (algo que seguiremos haciendo), la solución pasa por trabajar a nivel global por una mayor justicia social, que mejore la calidad de vida de todas las personas, para que puedan tener acceso a agua tratada, un saneamiento y un urbanismo que garanticen su higiene y dignidad, y en definitiva una reducción de la pobreza que traerá de la mano beneficios en salud pública que harán que se reduzca progresivamente esta lacra.

——

Hoy, en Madrid, a las 19 horas, en el Centro Cultural Galileo, se emite el documental La vergüenza en los tiempos del cólera. Posteriormente, Javier Arcos, su director, y Gonzalo Fanjul, editor del excelente blog 3500 millones, hablarán sobre el cólera y los avances y retrocesos en materia de salud pública.

Entrevista al presidente de Médicos del Mundo

20 febrero 2011 - 22:42 - Autor:

Álvaro González Franco. Presidente Médicos del Mundo

“Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”. La frase de Mario Benedetti abre la Memoria 2009 de la ONG Médicos del Mundo (la última disponible). Efectivamente, el escenario para las organizaciones sin ánimo de lucro ha dado un vuelco radical en los últimos dos años, la crisis también afecta al Tercer Sector, especialmente al que se alimenta de financiación pública. Médicos del Mundo, 24 millones de presupuesto, se enfrenta al desafío de equilibrar sus fuentes de ingreso, que dependen en un 64% del sector público. Para ello, desde hace unos meses, cuenta con un nuevo equipo gestor al frente del que está Álvaro González, su presidente.

La vida y trayectoria de Álvaro también es signo de los nuevos tiempos. Al contrario que sus antecesores, no puede dedicarse por completo a la organización, tiene que pagar sus facturas, la casa, el colegio de sus dos hijas…y ni siquiera tiene asegurada su plaza de medicina interna en el Hospital Valle del Nalón, en Langreo. Así que le quedan las noches y las madrugadas para, como al resto de la Junta Directiva, diseñar el futuro de Médicos del Mundo.

P. Cuando empezaba el blog, entrevisté a uno de vuestros cooperantes, Miguel Ángel, un veterano que fue bastante crítico con las superestructuras de la cooperación que están disminuyendo la efectividad de la ayuda, ¿compartes la reflexión?R. Estamos en un punto crítico, llevamos dos años cuestionándonos el enfoque clásico de cooperación. Ahora hay más un enfoque de derechos y menos un enfoque de poblaciones beneficiarias, a las que vamos a ayudar desde nuestra perspectiva. Ahora hay poblaciones protagonistas a las que es necesario plantear qué necesitan desde su óptica y de su cultura y ayudarles a que se desarrollen. Trabajo de fortalecimiento sistemas públicos de salud, que los profesionales que se formen se queden, que no haya fugas de cerebros. Es un enfoque de derechos.

P. ¿Cómo quiere posicionarse Médicos del Mundo en esta nueva etapa en la que no valen los esquemas antiguos?

R. Como una organización de voluntariado. También estamos muy centrados en el derecho a la salud y en el trabajo con las poblaciones desfavorecidas, pero desde un enfoque de derechos y con una perspectiva de género. Hablar de poblaciones no solo beneficiarias en el enfoque clásico, sino protagonistas, que tienen sus derechos y la capacidad de ejercerlos, sobre todo el de la salud.

P. En este contexto, una organización como Médicos sin Fronteras ¿es competencia o un aliado?

R. Competencia para nada, en todo caso aliado. MSF es la organización que mejor hacen emergencias, y aunque nosotros hacemos algo, ellos son la referencia. Aspectos que nosotros podemos introducir que ellos no tienen: esa parte de voluntariado como un eje central, nosotros lo tenemos mucho más desarrollado y trabajado.Y luego trabajamos en proyectos en España, los que llamamos de inclusión social. Y, últimamente, en los últimos cinco años, también metemos más movilización social, más educación, más sensibilización.

P. “Combatimos todas las enfermedades, incluso la injusticia” es uno de vuestros lemas, pero es posible la denuncia con una alta dependencia de financiación pública.

R. En ese giro estamos moviéndonos, más hacia la sensibilización, incidencia política, denuncia y en ese sentido, cuanta más independencia económica, más posibilidades de poder decir lo que consideremos. Hemos lanzado una apuesta para incrementar financiación privada y poder tener más independencia. Hacia ahí vamos, es lo que se nos pide en la asociación.

P. ¿Habéis notado el descenso de las ayudas y subvenciones públicas?

R. Se está viendo mucho en la Ayuda Oficial al Desarrollo, sobre todo en los convenios bilaterales con países, aunque no tanto en los convenios directos con las organizaciones no gubernamentales. Sí se están viendo recortes importantes a nivel autonómico y municipal, donde teníamos mucha financiación de proyectos en España, de los que llamamos de inclusión social.

P. ¿Hay espacio para tantas ONG peleando por conseguir socios, financiación privada?

R. Sí, por los estudios del sector en España y resto de Europa vemos que hay bastante margen si nos comparamos con la capacidad asociativa de otros países como Inglaterra o como Francia. Por eso nuestra apuesta para el año que viene es incrementar la base social.

……………………………………..

España ha sido y es un país en el que las organizaciones sociales se abastecen, sobre todo, de dinero público. Por eso, las ONG no se han aplicado mucho, hasta ahora, en captar socios privados, particulares. Un estudio de 2009 de la Asociación Española de Fundraising (AFE) revelaba que en España solo un 11% de la población era socia o colaboraba con alguna ONG, mientras que en EE.UU la cifra es de un 90% y en el Reino Unido de un 56%. Apenas una decena de organizaciones de las 70 que monitoriza Consumer en sus informes anuales del sector llegan a un 90% de financiación privada.

Antonio Moraleda, cómo afrontar el sida a los 65 años

1 diciembre 2010 - 1:15 - Autor:

Antonio Moraleda. Foto: proyecto "Eres Igual". Obra Social Caja Madrid

Economista, 77 años, jubilado, voluntario de Apoyo Positivo, COGAM y Médicos del Mundo, seropositivo. A Antonio Moraleda el sida le sorprendió en plena jubilación, con 65 años. Después de varios meses de encadenar dolencias y enfermedades diversas (gastronteritis, herpes), etc, empezó a plantearse que quizás lo había contraído, pero antes de que se hiciera las pruebas llegó el colapso, tres meses de dolor. Salió, se recuperó totalmente y ahora está volcado en informar y formar a jóvenes y mayores para que no caigan en el mismo error que él: la ignorancia.

Pregunta. Muchas veces pensamos que alguien con cultura, con formación, conoce los riesgos, que no va a contagiarse, ¿un tópico?

Respuesta. La ignorancia es extendida. Un médico en una charla reciente comentaba que al preguntar a varios afectados si habían tenido prácticas de riesgo lo negaban, pero que al indagar sobre si habían hecho esto y aquello, resulta que una gran mayoría sí las habían realizado. No somos conscientes de que esas prácticas son de riesgo.

P. ¿Es lo que te pasó a ti?

R. En cierto sentido sí. Me dijeron que llevaba 12 años con el virus, por lo que pudiera ser que lo hubiera contraído antes de tener conocimientos sobre el VIH, antes de la década de los 90. No estoy muy seguro de cuando comencé a tomar las precauciones adecuadas.

Para la mayoría de las personas infectadas resulta muy difícil saber cuándo se ha producido. Actualmente sigue ocurriendo que una gran mayoría de los que se infectan ya llevan 2,3,4 o 6 años con el virus.

P. Cuanto antes, mejor

R. Sí, y puedes tomar más precauciones para no contagiarlo. En ese periodo en el que no lo sabes es cuando hay mayor riesgo de contagio. Desde que te contagias hasta que tu cuerpo empieza a producir anticuerpos y a defenderse es el momento en el que la carga viral es más alta.

P. Qué es lo primero que necesita oír una persona que acaba de saber que tiene VIH.

R. No hay nada mejor que contar uno su propia experiencia. Yo he ido al hospital de La Paz a estar con una persona bastante enferma y al segundo día le llevé mis informes médicos para decirle que había estado igual que él. Es lo que se llama “educación de pares”, de una persona que está en la misma situación.

P. ¿Cómo se afronta la enfermedad a los 65 años?

R. Empece en abril con una gastronteritis, y luego un herpes y otras cosas, ya en septiembre empecé a pensar que podía ser sida. Al médico no se le ocurrió hacerme la pruebas y a mí tampoco se me ocurrió decirle nada. Así que me busqué uno de los centros que ya existía para hacerme las pruebas, pero lo fui posponiendo hasta que me puse peor, me llevaron al RUBER y hay 15 o 20 días que no existen en mi recuerdo. Cuando en el hospital me dijeron que lo tenía, yo ya lo había asimilado y pensé que me iba a curar, tal como así ha sido. No tuve un gran problema psicológico.

P. Te habrás encontrado con otras personas que no lo hayan encajado igual.

R. Sigue extendida la idea de que el VIH es equivalente a tener una condena de muerte bastante próxima. Lo que ocurre es que existe un gran rechazo social, sobre todo en los aspectos laborales. Yo ya tenía una edad en que esas cosas estaban pasadas, yo decidí contarlo desde el mismo día que llegue a casa del hospital.

P. Muchas personas lo ocultan.

R. Sí, y lo encuentro totalmente justificado. En el caso de que me hubiera ocurrido a los 20 o las 40 pienso que lo hubiera ocultado. Yo en el trabajo no me hubiera sentido libre de decirlo.

P. Luego está el miedo al contagio.

R. Sigue existiendo ese miedo, no vale que expliquemos continuamente que es una enfermedad que se transmite, pero no se contagia. El que la tiene es por que ha colaborado de alguna manera, aunque sea inconsciente, ya sea por un acto sexual, por una aguja… Una persona que es seropositiva no es ningún peligro en un bar o en la calle para ninguna persona.

P. Pensamos que hasta por un simple beso nos podemos contagiar.

R. Esa idea hay que combatirla, aquello de “Yo, por si acaso, prefiero que no esté a mi lado”. Además, hay otra cosa. Con el VIH se da una discriminación doble. La moral sexual de la sociedad es muy restrictiva. Se asocia, en cierto sentido correctamente, a la promiscuidad sexual o a la drogadicción, con lo que se produce un doble efecto. “Si lo tiene, ¿Qué habrá hecho?”.

Antonio es un voluntario comprometido con COGAM, la asociación Apoyo Positivo y Médicos del Mundo. Tiene una vida muy activa, no quiere perder ni un minuto. Afirma que con el voluntariado ayuda a los demás y, sobre todo, a él mismo. Por eso, lo recomienda como parte del tratamiento del VIH.

Cómo ayudar a Pakistán

17 agosto 2010 - 13:02 - Autor:

Reparto de ayuda. Foto: Save The Children.

Aunque haya quién todavía lo dude, el Cambio Climático es el responsable de que ocurran desastres como el de Pakistán: donde desde hace más de un mes las inundaciones han causado ya más de 1.600 muertos y donde más de 3,5 millones de niños corren el riesgo de contraer enfermedades, según Unicef.

Ante una catástrofe de esta magnitud, ¿qué podemos hacer nosotros? Lo mismo que hicimos en Haití. Claro, que hay dos diferencias: Haití queda, quizás, demasiado cerca en el tiempo y la cobertura mediática y, sobre todo, televisiva, de Pakistán es ridícula comparada con la que se dio al terremoto de Puerto Príncipe. Pero eso no significa que no haya organizaciones españolas trabajando en la zona, ya sea directamente con sus cooperantes o a través de sus ramificaciones en Pakistán, Francia, etc.

Por eso, lo primero es informarse, conocer qué están haciendo las ONG y, luego, decidir qué puedes hacer tú. Aquí va el listado de las entidades que están allí (vía CONGDE).

MEDIOS SOCIALES: TWITTER, SAHANA…

Además, puedes seguir en tiempo real el seguimiento en Twitter a través de los hashtag #floods o #Pakistan

Como curiosidad, una de las cosas que puedes hacer es sugerirle ideas de ayuda al escritor Paulo Coelho.

Akram con su hija de dos años Arshad en el campo de desplazados de Gujrat, distrito de Muzzafargarh, en Punjab Sur. Foto: Save The Children

En Facebook, Save the Children está ofreciendo una buena cantidad de imágenes y noticias aportadas por sus cooperantes desde el terreno.

Y para los muy curiosos o interesados en herramientas de colaboración 2.0, está Sahana, una aplicación creada por una serie de ingenieros de Sri Lanka tras el Tsunami de Indonesia en 2004, y cuyo objetivo es crear un sistema de alertas para localización de víctimas, familiares, necesidades…

Post de “cuota” sobre la ablación

7 febrero 2010 - 21:48 - Autor:

Una nueva fecha para un nuevo artículo de cuota: el 6 de febrero  y el Día Internacional de Lucha contra la Ablación. Efectivamente, en todos los medios (prensa, radio, tv) hemos visto artículos o piezas recordando la vital importancia de no mutilar genitalmente a las mujeres. Unos medios se han hecho eco de la visita e España de la activista de Ghana Efua Dorkenno y su campaña con la ONG Equalily Now, otros han entrevistado a Khady Koita, senegalesa, presidenta de la Red Europea de Lucha contra la Mutilación Genital Femenina, en la radio he escuchado a la gente de World Vision hablando de la campaña Stop Ablación. Aquí, en La regla de William casi siempre optamos por historias personales, es nuestro sello. Por aquí ya hemos hablado de Boge Gebre, otra heroína que ha ayudado a cientos de mujeres de Kenia a superar el trauma de la mutilación.

Foto de World Vision. Campaña "Stop Ablación". 6 de febrero de 2010

Foto de World Vision. Campaña "Stop Ablación". 6 de febrero de 2010

Son, sin duda, historias de esperanza, que invitan a la gente, a ti, a tu vecino, a pensar que hay problemas con solución. Sin embargo, no deja de ser un problema que afecta a “otras” y que quién nos lo cuenta también son “otras”. Básicamente, no hay ese componente de proximidad que a la mayoría de nosotros nos hace conmovernos y, quizás, plantearnos colaborar de alguna forma con una causa.  ¿Alguien prestó ayer atención o profundizó en estos reportajes en televisión o en los artículos de prensa?

Por eso lo que más me gustó del sábado es el tratamiento que hicieron los medios de Cataluña, que se fijaron en la incidencia de la ablación en su territorio. Así, La Vanguardia señalaba que existen 6.000 mujeres en riesgo de sufrir la ablación de clítoris, mientras que El Periódico explicaba que pediatras y Mossos evitaron 200 mutilaciones en 2008. Ahora sí es más fácil conectarse a esta historia. Y seguimos , en RTVE una pieza de informativos recoge el trabajo de Adama Boiro, senegalesa que lleva años sensibilizando en Cataluña sobre los perjuicios de la mutilación, y del sistema de alerta que funciona para evitar estas prácticas.

En esta misma línea, esta semana charlaba con Médicos del Mundo Aragón, que desarrolla un interesante proyecto de prevención a través de la formación y sensibilización entre médicos, enfermeras, matronas, etc. Además, cuentan con un equipo de mediadoras que se acercan a las familias y hablan de igual a igual con las mujeres que son susceptibles de enviar a sus hijas al horror de la cuchilla. Lo desarrollan en las maternidades del Miguel Servet, el Clínico Universitario y el San Jorge de Huesca. Definitivamente, ya es más fácil entender el alcance e implicaciones de la mutilación genital femenina ¡¡Está pasando alrededor nuestro!!

Y así termina este post de “cuota” sobre una efeméride nada agradable. Antes de cerrar el asunto y volver a él dentro de un año, un par de recomendaciones más: la entrevista en canalsolidario.com a Efua Dorkendo y, sobre todo, invitar a todos a conocer la historia de Kim Manresa, el fotógrafo que hace 10 años descubrió a los ojos de España y de Occidente lo que significaba la mutilación genital femenina.

10 lecciones sobre el terremoto de Haití

19 enero 2010 - 16:10 - Autor:

Un mar de tiendas es el hogar de miles de familias en las colinas de Canapé Vert. Foto: Cruz Roja - IFRC/Eric Quintero

Un mar de tiendas es el hogar de miles de familias en las colinas de Canapé Vert. Foto: Cruz Roja - IFRC/Eric Quintero

Apenas ha pasado una semana desde que tembló Haití, pero tengo la sensación de que ya llevamos una eternidad con esta historia. Supongo que es el resultado de la sobreinformación. De hecho, quizás es pronto para sacar conclusiones definitivas sobre todo lo que ha ocurrido desde el pasado 12 de enero, pero uno, a veces, necesita ordenar un poco sus ideas y ponerlas por escrito. Así que aquí van las 10 lecciones que he sacado, hasta el momento, de este desastre humanitario.

  • Los terremotos tienen predilección por los países más pobres, como demuestra la recopilación que hizo Público de los últimos 20 años. Y, dentro del desastre, los ricos siempre tienen más opciones de salir indemnes, como cuenta Francisco Peregil en El País.
  • El ser humano es asombroso, es capaz de aguantar sepultado casi seis días. Definitivamente, los milagros existen y los protagonizan hombres y mujeres de carne y hueso.
  • La solidaridad, el espíritu de colaboración, el interés por ayudar es positivo por naturaleza, pero, a veces, es bueno saber mantenerse en un discreto segundo plano. Colaborar, sí, pero ¿comunicarlo a toda costa? El post “Vacaciones en el infierno: supercruceros en Haití” nos puede ayudar a comprender.
  • Acontecimientos como éste suelen provocar importantes patinazos en los medios de comunicación que, atropellados por la inmediatez, levantan las barreras de la comprobación de fuentes. Lo que le pasó a TVE con las imágenes de Youtube nos puede ocurrir a cualquiera. Sé que es difícil, pero no nos dejemos llevar por la intensidad y emotividad. Me gusta el tratamiento que está haciendo un medio como Canal Solidario (recién rediseñado).
  • Decenas de ONG españolas se han movilizado para ayudar a la población de Haití. Todas comunican sus cuentas de ayuda y las personas nos volcamos en colaborar. Como ya no hay Telemaratones en TV, estos desafortunados sucesos suponen un pico de ingresos para las ONG. Un consejo: que hagan públicos los donativos, la cantidad que llevan recaudada. Es un síntoma de transparencia y de seriedad que, además, ayudaría mucho a que la gente se vinculara con ellas. Me gusta el trabajo que está haciendo la Cruz Roja Internacional, que ha recaudado 19 millones de dólares vía teléfono móvil, una campaña sin precedentes.
  • Relacionado con el punto anterior: para donar, elige a la organización que te inspire más confianza. Siempre es bueno saber si la entidad estaba trabajando o había trabajado anteriormente en la zona o si está enviando equipos de rescate, sanitarios…
  • Internet y las redes sociales han sido los protagonistas absolutos en el apartado de comunicación y seguimiento ciudadano. Twitter está canalizando mucha información y conversaciones sobre el terremoto. En estos días he descubierto una herramienta sensacional para seguir, en un mismo panel de control y en tiempo real, no solo las noticias, imágenes y videos que se agolpan en canales como Flickr o Youtube, sino también para monitorizar conversaciones de habitantes de la isla (peticiones de auxilio, búsqueda de familiares, amigos…). Se trata de http://haiti.ushahidi.com, una plataforma de crowdsourcing en temas de  información sobre crisis humanitarias. Otros recursos interesantes: la página que ha habilitado Cruz Roja Internacional para localización de víctimas o diversas aplicaciones para móviles especialmente dirigidas a trabajadores humanitarios.
  • Las historias personales siguen siendo la mejor forma de entender la proporción de la catástrofe y de apreciar el esfuerzo solidario que están realizando muchos de los voluntarios (bomberos, médicos, expertos en logística, etc) que están en Haití.
  • Líderes. Todos los grandes proyectos (y el de reconstrucción del país lo será) necesitan líderes. Tiene pinta de que se Obama va a convertir en un referente, pero, como señala el bloguero Nathaniel Whittemore es fundamental implicar a la población local, a la gente que conoce el terreno.
  • La experiencia nos dice que pasará la fiebre informativa y, seguramente, dentro de un par meses, Haití será, de nuevo, un país olvidado. Así que, aunque MSF todavía no ha presentado el informe anual sobre las crisis más olvidadas del 2009, seguro que no difieren mucho de las del 2008. Desde ya, pongamos un post it en nuestro corcho, en la pantalla del ordenador, en la nevera, que diga “Haití, no te olvidaré”.

10 historias “positivas” sobre el SIDA

30 noviembre 2009 - 21:30 - Autor:

Keith Haring, artista pop, murió por SIDA. Foto Flickr: Louisa_catlover

Keith Haring, artista pop, murió por SIDA. Foto Flickr: Louisa_catlover

“Enfermedad viral consistente en la ausencia de respuesta inmunitaria” es la definición que ofrece la RAE sobre el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Es una definición escueta, fría y muy descorazonadora “ausencia de respuesta inmutaria”, o sea, incurable.

El 1 de diciembre se celebra el Día Mundial del SIDA. Como todos los años es una buena oportunidad para hacer balance, para hablar de cifras, de prevención, de personas, de investigación, de futuro, de muerte (claro)… y de esperanza. Hoy me limito a ofrecer 10 historias que, creo, merece la pena conocer. No hace falta que aquí, en este blog, diga que lo más importante es la prevención, se da por hecho. En cualquier caso, me permito enlazar unos consejos “oficiales” sobre la materia.

  • Apoyo positivo. Hace 9 años conocí a esta asociación. Compartí con ellos un día de fiesta, yo trabajaba en un reportaje para Diario 16 y estuve en su sede una tarde en la que se reunieron voluntarios, amigos, afectados… Estuve entrevistando a mujeres con VIH y, sobre todo, a voluntarios. Y recuerdo a uno de ellos, un señor mayor, jubilado de una gran empresa, que se dedicaba a acompañar a los enfermos terminales y que contaba lo solos que acababan y la necesidad que tenían de alguien que les diera aliento, compañía. Me pareció un trabajo modesto, pero muy importante el que realizaba esta asociación que cuenta con el apoyo de artistas como Nacho Duato y que, desde las 18 horas de mañana (1 de diciembre),  celebra un evento en el Círculo de Bellas Artes con actuaciones (Javier Álvarez! entre otros).
  • Yusuf K. Hamied. Este nombre no te dirá nada, pero es uno de los responsables de que miles de personas de países pobres tengan acceso a tratamiento con retrovirales. Hamied, presidente de la empresa farmacéutica India Cipla,  irrumpió en el “mercado del SIDA” con una interesante rebaja: hasta la irrupción de Haimed, el tratamiento costaba 10.000 dólares, pero este señor ha demostrado que se puede dar el mismo resultado a 130 dólares (si te interesa este punto puedes leer el post sobre patentes-pacientes que publiqué la semana pasada).
  • FotogrÁfrica. Un proyecto de Médicos del Mundo por el que cuatro fotógrafos viajaron por África para impartir talleres de foto, video y audio a personas afectadas para que grabaran a sus comunidades y documentaran cómo, a pesar de la enfermedad, viven, ríen, luchan, trabajan… Puedes ver la exposición virtual.
  • Sal de dudas. Resulta que hay en torno a 30.000 – 40.000 personas en España infectadas que no lo saben, por eso la Coordinadora Estatal del VIH/SIDA lanzó en verano una campaña de sensibilización. La detección precoz es fundamental.
  • Keith Haring, los grafitis y los condones. El retrato que ilustra este post pertenece a uno de los artistas pop más influyentes del sigo XX. Haring, el rey de los grafittis, creó una iconografía inconfundible que adorna calles, museos, objetos cotidianos y hasta condones (qué importante usar el condón para prevenir contagios!). Haring fue víctima del SIDA, pero quiso dejar no solo un legado artístico, sino también social a través de una fundación que, como no podía ser de otra forma, tiene en la investigación del VIH uno de sus leit-motiv.
  • Madrid Positivo. Otra ONG todoterreno, en la que sus trabajadores, empezando por su presidente, Jorge Gutiérrez, están cada día en la calle trabajando por la prevención, por la salud, por la concienciación, desde Las Barranquillas, hasta la Ciudad Universitaria de Madrid. En Madrid Positivo tienen como presidente de honor al Gran Wyoming y me cuentan que no es una mera figura representativa, el presentador se moja, participa, interviene en las decisiones. Han estado las últimas semanas haciendo pruebas “express”.
  • Una reducción del 17% en las infecciones durante los útimos ocho años indican que el trabajo de ONUSIDA está dando sus frutos, especialmente en el contagio madre-hijo. Es esperanzador que, al menos, una agencia de la ONU funcione.
  • Bill Gates y Avahan. En julio escribía un post sobre la tremenda inversión (258 millones de dólares) que ha realizado la Fundación de Bill Gates en un proyecto sobre VIH en la India, “Avahan” es su nombre. El tema salió porque un medio indio dudaba de la rentabilidad y eficacia “social”, pero la Fundación contestó con su compromiso de seguir luchando y aportando más dinero (hasta llegar a 338 millones de dólares). ¿Merece un reconocimiento el Sr Gates? Creo que sí. Parece que hoy toca repartir flores a personas e instituciones habitualmente denostadas: Gates, ONU…
  • Gloria Iglesias. El primer post de La regla de William estuvo dedicada a esta incansable mujer que desde hace 10 años está decidida a evitar que decenas de personas sin hogar mueran solas en la calle. Por su piso han pasado y han revivido algunos enfermos de SIDA cuyo destino, quizás, hubiera sido otro sin Gloria.
  • Y si antes hablábamos de Médicos del Mundo, no puedo olvidarme del tremendo trabajo de la Nobel Médicos sin Fronteras, que trabaja en 30 países atendiendo a más de 130.000 adultos y niños con VIH.

Testimonio directo sobre el tifón en Filipinas

9 octubre 2009 - 14:56 - Autor:

Las personas nos hemos insensibilizado ante las catástrofes que ocurren a miles de kilometros de nosotros. Me temo que la reiteración de imágenes espeluznantes que hemos ido recibiendo a lo largo de los últimos años nos ha obligado a crear una barrera de protección psicológica, no nos afectan mucho. Y, si están lejos, menos. Hace tiempo, cuando hice el reportaje con Toni, de  Solidarios, me decía que la proximidad  es fundamental, que nos movilizamos si el desastre nos “toca”, pero que ante las grandes tragedias (hambrunas en África, tifones en Asia, etc) mantenemos la distancia.

Unos niños reciben ayuda en Filipinas

Pero eso no significa que esas situaciones dejen de existir, están ahí, están ocurriendo, lejos, sí, pero afectando a personas como tú y como yo. Ante las inundaciones de Filipinas pensé en entrevistar a algún cooperante que estuviera en la zona, pero creo que es mejor conocer un testimonio de forma directa, sin intermediación. Contacté con Lourdes (gracias), de Save the Children, y la respuesta ha sido inmediata, la colaboración absoluta. Esta es la historia que cuenta Gia Chu, Directora de Comunicación de Save the Children en Filipinas.

Hoy he estado ayudando a mis compañeros de Save the Children a distribuir artículos de primera necesidad entre las familias afectadas por el tifón Ketsana en Muntinlupa. Cada vez que veo a los niños y  niñas venir con sus padres a recibir los suministros no puedo evitar preguntarme cómo se están sintiendo estos niños y cómo están sobrellevando esta situación tan difícil.

Cuando voy a los centros de evacuación los niños se me acercan deseosos de contarme sus historias. Hoy uno me ha contado cómo rescató a sus hermanos y hermanas pequeños durante la tormenta y cómo cuidó de ellos porque sus padres no estaban en casa cuando llegó el tifón. Otro me ha contado que no tuvo nada de miedo porque su padre estaba a su lado. Dos niñas de un centro de evacuación en Cainta me contaban que echan de menos sus casas y todas las cosas que perdieron en la tormenta. Todos ellos comparten una preocupación común por sus padres ya que les ven luchando por sacar adelante a la familia.

Los niños tienen una gran capacidad de recuperación, a veces incluso mayor que la de los adultos. A pesar de todo lo que les ha ocurrido, todavía son capaces de reírse, cantar, bailar y jugar. Muchos de ellos están impacientes por volver a la escuela para aprender cosas nuevas. Algunos cuidan de sus hermanos pequeños para ayudar a sus padres. Otros ayudan a limpiar su casa dañada por la tormenta y recogen trozos de metal para vender y poder comprar comida para su familia con el poco dinero que ganan.

Necesitamos parecernos más a estos niños. Hay tanto que hacer. Tenemos que continuar trabajando para dar a los niños lo que merecen – un mundo que luche por la supervivencia infantil, un mondo que les proteja, un mundo que priorice su bienestar y desarrollo, y un mundo que les escuche.

Save the Children está proporcionando ayuda de emergencia a los miles de niños y niñas afectados por los desastres naturales en la región de Asia Pacífico. En Filipinas la tormenta tropical Ketsana y el tifón Parmala causaron inundaciones y obligaron a más de 420.000 personas a refugiarse en centros de evacuación. Más de 400 escuelas han sufrido daños a causa de la tormenta, mientras que un total de 226 escuelas se están utilizando como centros de evacuación y refugios, y hay más de 40 familias que están viviendo en las clases. Hasta el momento la organización ha proporcionado ayuda de emergencia – en forma de comida, agua potable, suministros higiénicos y para el hogar, materiales para poder refugiarse y espacios seguros para los niños y niñas – a más 14.800 personas en Filipinas, más de la mitad niños y niñas. Otras ONG como Acción contra el Hambre, Médicos del Mundo o Bomberos Unidos sin Fronteras también están movilizando todos sus recursos para ayudar en la zona.

Cómo ser cooperante y no quemarse en el intento

7 mayo 2009 - 1:01 - Autor:

Si alguna vez has pensado en enrolarte en alguna organización de voluntariado para ayudar en los países pobres (también llamados países del Tercer Mundo), te invito a conocer la experiencia de Miguel Ángel Ramón Tous, un médico que ha dedicado los últimos 15 años de su vida a proyectos de cooperación, junto con Médicos del Mundo, en Ruanda, Kosovo, Mali, Irak, Mozambique… Miguel habla clara y directo sobre, entre otras cosas,  la eficacia de la cooperación, “el circo humanitario”, el Síndrome de “burn-out” y, por supuesto, sobre sus emociones y sensaciones.

Mi primera misión como voluntario fue en el 94 en Burundi, una crisis simétrica a la de Ruanda. Durante casi dos años estuve trabajando en la región de los Grandes Lagos. Tenía 30 años recién cumplidos y afronté situaciones médicas y humanas de una gran intensidad que me han servido mucho porque todo lo que me he encontrado después ha sido menos espantoso.

Miguel en el hospital de campaña de Médicos del Mundo en Calang (Aceh, Sumatra) en 2005

Miguel en el hospital de campaña de Médicos del Mundo en Calang (Aceh, Sumatra) en 2005

Quizás este bautizo tan intenso o, como él mismo dice, la capacidad para poner una cierta distancia con las realidades que ha tenido que afrontar, han salvado a Miguel de “quemarse”.

Lo psicólogos que trabajan en esto descubren un síndrome de “burn-out en el cooperante”, en el que hace emergencias, que está muy definido. Hay unos procedimientos de defensa que consisten en tratar de distanciarse del foco emotivo ya que vives situaciones de guerra, posguerra, te encuentras con huérfanos, viudas o con una tragedia como el SIDA. Me he visto en alguna situación muy jorobada, pero he hecho “brakes”,  he intentado crear una distancia. He conocido a gente que, por tener más fibra sensible, se ha hundido y ha tenido que abandonar un proyecto por estar al borde de desquiciarse.

De lo que no se ha librado, ni se libran la mayoría de cooperantes, es de los riesgos derivados de las enfermedades tropicales. En el caso de Miguel, dos veces ha sufrido el ataque de la Malaria, pero sin llegar a ser graves. La Malaria, la pobreza y el sufrimiento humano están en la esencia de la mayoría de países del África Subsahariana, pero también la generosidad.

Comparten hasta la última gota de agua, te dan todo lo que tienen. Me llama la atención de la sociedad africana esa generosidad auténtica y, sobre todo, la capacidad de los niños de estar siempre riendo y disfrutar de todo cuando no tienen nada. Por ejemplo, los niños ruandeses de los campos de refugiados del Zaire (Congo) se pasaban el día jugando y riendo. Hago el símil con los de la escuela donde va mi hija en Mallorca. Veía a aquellos niños muchos más divertidos, estando en una situación tan límite, viviendo en un campo de refugiados. En cambio, aquí, nuestros niños tienen de todo y siempre se quejan.

Miguel transmite la serenidad del que sabe el terreno que pisa cuando habla de emergencias humanitarias, del África Subsahariana, de la burocratización de la cooperación (luego entraremos en este capítulo) y también de la política informativa de los medios cuando se producen conflictos y crisis en países en los que nunca se posa el foco informativo.

La crisis de los Grandes Lagos queda en el “debe” de todos, las ONG, medios informativos, Gobiernos. Es una de las grandes tragedias del siglo XX. Hace unos días se conmemoraba el 15 aniversario de la muerte de Ayrton Senna (el piloto de Fórmula 1). Eso pasó durante los días, abril del 94, en que comenzaba el genocidio de Ruanda, pero todo el mundo estaba mirando hacia Brasil, hacia los funerales de Senna, mientras se gestaba una de las grandes tragedias. Esto dice muy poco de la condición humana.

Miguel ha vivido en muchos lugares (Kosovo, Irak) la abundancia informativa temporal, para pasar luego al abandono absoluto. Y también ha experimentado el “circo humanitario”, como él mismo lo define:

En la región de Aceh, Sumatra, en el Tsunami de 2004, se produjo un grado de destrucción tremendo. Allí se montó el circo humanitario durante unas semanas: ejércitos de todo el mundo, agencias internacionales, ONG y, cuando pasaron un par meses, no había nadie. Se trabajó mucho menos la fase de rehabilitación y desarrollo posterior. Aunque es cierto que en Indonesia, el Estado, el ejército, la sociedad civil, tienen una capacidad organizativa alta y creo que se ha entrado en una dinámica positiva, pero no por la ayuda exterior, sino por la propia entidad del Estado.

Aquí entramos en un debate permanente, ¿es eficaz la ayuda al desarrollo? Intermón Oxfam elabora periódicamente informes sobre la realidad de esta ayuda. Para Miguel este debate es necesario:

Sí que funciona la cooperación, pero no hay que abandonar un debate crítico. Se mejoran las capacidades técnicas, pero se ha generado una burocracia, unas superestructuras que pueden acabar devorándola, convirtiéndose en un monstruo macrocéfalo. No se debe construir un gigante con los pies de barro que no llegue a los beneficiarios.

Desde el 2005, con la adopción de su hija María, Miguel ha frenado un poco “o adaptas tu vida privada a la cooperación o al revés. Pero las dos cosas es imposible”. Afirma que su mayor satisfacción profesional le llegó en Kosovo, donde pasó cerca de cuatro años reconstruyendo el sistema sanitario y trabajando con intensidad, codo con codo, con  la minorías étnicas.  En cualquier caso, y tras haber pasado haber dedicado más de 15 años a  luchar por centenares de personas en multitud de lugares lejanos, Miguel tiene las cosas claras “no se puede comparar cualquier logro profesional con la paternidad”.  Suerte en el Sáhara.

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Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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