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Kevin Costner, ¿el héroe que salvará el Golfo de México del petróleo?

19 mayo 2010 - 17:00 - Autor:

¿Tienes alguna referencia de Kevin Costner como un tipo altruista? Yo no muchas, pero cuando he visto este titular “Costner inventa una máquina para limpiar el petróleo del Golfo (de México), he pensado que quizás estaba equivocado. Antes de seguir con esta historia, quiero presentaros la razón de que traiga este post hoy a La Regla de William.

El blog lleva ya más de un año, nació con el medio, y nuestro objetivo es seguir ofreciendo historias auténticas y sinceras de altruismo, protagonizadas, sobre todo, por personas anónimas, por luchadores sociales y medioambientales que no suelen tener espacio en los medios. Pero creemos que también hay determinadas personas populares o públicas que no hacen alarde de su vena social, pero que realmente están implicadas en causas importantes. Así que voy a incorporar una categoría con entrevistas y perfiles de aquellos que, creo, tienen un compromiso real.

¿Es Kevin Costner uno de esos? Tras profundizar un poco en la historia, me quedan bastantes dudas. Quizás no sea la mejor forma de inaugurar una categoría, pero lo cierto es que, muchas veces, solo nos quedamos con ideas muy generales al leer una noticia o ver un informativo. Es justo lo que me ha pasado a mí con Costner, quizás porque, metido en la temática, esperaba encontrar en él un héroe, al estilo de su épico personaje en Waterworld. ¿Recordáis el tremendo fiasco que fue la película?

Costner se presentó la semana pasada en el Golfo de México con un prototipo de una máquina que es capaz de separar el petróleo del agua. Según ha contado, lleva 15 años invirtiendo en este proyecto que está liderado por un grupo de científicos y expertos y que es capaz de limpiar 3.000 galones (11.340 litros) cada día. El actor empezó en esta aventura tras el desastre del Exxon Valdez.

El punto de partida es muy bueno: tenemos a un personaje preocupado por un gran problema medioambiental que decide invertir en una solución capaz de hacer frente a un desastre ecológico. Hasta aquí, sigue el perfil de emprendedor social-millonario altruista. Es posible que sea un iluso, pero lo que esperaba encontrarme a continuación es que Costner iba a donar algunas de estas máquinas al Gobierno para que pudieran probarlas o quizás la patente, pero no he encontrado nada en las diversas fuentes y noticias sobre el asunto.

Un medio de comunicación informa de que se desconoce el coste de la máquina, otro indica que es de 24 millones de dólares. Lo que sí parece seguro es que BP ha dado su autorización para probarla.

Costner ha estado financiando un proyecto al que, todo parace indicar, quiere sacar un beneficio económico, lo que no es en absoluto negativo, sobre todo teniendo en cuenta que la responsable del vertido es una empresa petrolera que, seguro, tiene capacidad para comprar el invento.  En cualquier caso rompe con el estereotipo de millonario altruista que yo tenía (inocentemente) en la cabeza. Lo cierto es que en su web oficial no hay rastro de actividad social/medioambiental: es un síntoma.

Puede que más adelante se conozcan más detalles de la operación y , de cualquier forma, si la máquina consigue , de verdad, limpiar la mancha, habrá que agradecerle los servicios prestados y reconocerle su talento para combinar beneficio ecológico y empresarial. Pero, claro, cuando uno piensa en una estrella de Hollywood, automáticamente aparece la comparación con el proyecto de reconstrucción de viviendas en Nueva Orleans  Make it right de Brad Pitt. Y en el duelo, Costner queda en un papel muy, muy secundario

Daniel Beltrá, testimonio gráfico desde el Golfo de México

12 mayo 2010 - 20:23 - Autor:

Daniel Beltrá

Con la cantidad de citas informativas de estos días (elecciones en Inglaterra, Plan de reducción de gastos de Zapatero, Garzón…) tengo la sensación de que la catástrofe ecológica del Golfo de México ha pasado a ser un tema menor, quizás porque después de dos semanas, la información gráfica de las consecuencias, las imágenes de tele y las fotos, no dan opción a los medios de mantenerla en sus portadas.

El caso es que he querido charlar un rato con alguien que está en la zona desde hace más de 10 días, documentando  las consecuencias del vertido. Es Daniel Beltrá, uno de mejores fotógrafos sobre naturaleza y medio ambiente del mundo, que cuenta con el World Press Photo en su histotial y que trabaja habitualmente con Greenpeace. Además de recoger algunas de sus impresiones, os dejo varias de las imágenes que ha tomado Beltrá en el Golfo de México.

Sobre la dificultad para documentar la verdadera magnitud de la catástrofe

Es una pena y el hecho de que no sea tanto es una buena noticia para las petroleras, pero mala para la gente. Se compara con el Exxon Valdez, del que se decía que había sido como un ataque al corazón, salvaje y muy rápido y esto es como un cáncer, que avanza poco a poco, y va minando todo y va a ser igual de malo o más.

Sobre cómo está trabajando, en qué condiciones.

Es complicado llegar a la mancha del epicentro. He estado un par de veces volando. Hay muchas restricciones, hay que volar a más de 3000 pies de altura (un kilómetro) y los pilotos no quieren arriesgarse a estar muy cerca.

Sobre los trabajos de contención y el uso de disolventes.

No sé cómo están obteniendo las autorizaciones para tal cantidad de químicos, están usando aviones para lanzarlos y también los están inyectando a 5.000 pies bajo el mar. Algunos dicen que no es mala idea, porque rompen el petróleo en moléculas más pequeñas que pueden ser absorbidas, pero el petróleo es tóxico, los químicos son tóxicos y la combinación de ambos es todavía más tóxica.

Sobre la gente que vive en la costa, cómo lo están viviendo.

La gente está asustada y también impotente.  Asustada porque están cortando las pesquerías, se están cerrando. E impotente porque no pueden hacer nada, mucha gente estaría más contenta si pudiera salir a ayudar con el cubo y la pala a recoger. Lo peor es que no hay una solución, no sabemos cuando va a acabar esto.

Barreras alrededor de la Isla de Breton, habitada por Pelícanos Marrones

Un barco pesquero participa en labores de recogida de petróleo

Uralde: “Estoy abrumado y emocionado por el apoyo ciudadano”

7 enero 2010 - 16:25 - Autor:

López de Uralde, en el centro, a la salida de la cárcel. Foto: Greenpeace

López de Uralde, en el centro, a la salida de la cárcel. Foto: Greenpeace

LLeva una tarde (la de ayer) y una mañana de locos, pero está “muy feliz”. Me atiende al teléfono unos minutos antes de embarcar en el avión que le ha traído de vuelta a España tras 20 días en una cárcel danesa. El Director de Greenpeace España, Juan López de Uralde, está “abrumado y emocionado” por el apoyo ciudadano que ha recibido.

P. En la rueda de prensa, tu compañero Yoris ha comentado “Hemos cometido un delito menor para evitar uno mayor”. Todo este gran lío se ha producido en el marco de una Cumbre sobre Cambio Climático ¿Cómo resumirías la cumbre, en un titular?

R. Los Jefes de Estado, incapaces de resolver el problema del Cambio Climático. Ese el tema. No ha habido voluntad para hacer frente al problema y por eso estamos donde estamos: en una situación dramática, se nos escapa el tiempo. Lo que hemos vivido en Dinamarca es contradictorio: la preocupación desmedida por una protesta pacífica contrasta con el hecho de que de aquí se fueron todos los líderes sin ningún acuerdo y no ha pasado nada.

P. ¿Crees que esta situación social y mediática que se ha producido con vuestra prisión puede ayudar a que se vuelva a poner el foco en la necesidad de actuar ante el cambio climático?

R. Es uno de los resultados buenos de todo esto. En otras circunstancias, un mes después, no estaríamos hablando de la Cumbre del Clima. Y ahora el tema sigue sobre la mesa y, por lo tanto, tenemos la oportunidad de seguir hablando. En este sentido la represión que el Gobierno danés ha intentado aplicar sobre nosotros se ha vuelto en su contra.

P. Habéis afirmado que la clave para vuestra liberación ha sido la presión ciudadana, ¿has podido ver el seguimiento que se ha hecho en España?

R. Todavía no he podido ni conectarme a internet, pero me lo han contado y estoy abrumado y bastante emocionado.

P. ¿Tenías algún contacto con el exterior, más allá de la embajada o el abogado?

R. No teníamos ningún contacto más que aquellas cosas, marginales, que alguien escuchaba en la radio o que nos contaba otro preso. Pero el nivel de información de lo que pasaba en el exterior era bajísimo, alguna percepción teníamos, de la embajada nos llegaba alguna pista, pero, desde luego, no una información clara.

P. ¿No pudiste hablar con tu familia hasta antesdeayer, ni siquiera por teléfono?

R. Nada, solo el día que vino Koro, mi mujer.

P. ¿Por qué crees que cambió su actitud la policía? El primer día, en la detención, os dieron a entender que íbais a salir inmediatamente.

R. Entre la noche de la detención y la mañana siguiente alguien de arriba dijo que nos quedábamos en la cárcel. Hubo una decisión política de ir a por nosotros.

P. ¿Cómo pasábais las horas en la cárcel?

R. Nos levantábamos a las 7, desayunábamos y, prácticamente, a las 7,15 nuestra agenda de la mañana había terminado. Hacíamos una hora de patio y nos juntábamos con otros activistas del clima para charlar de nuestra situación, aunque a veces intentábamos cambiar de tema, hablar de cine, de películas… Luego comíamos y por la tarde teníamos un rato de lo que llamaban “vida social”, que consistía en ir a visitar a otro preso a su celda. Aunque simplemente viéramos un programa en televisión o hiciéramos un sudoku, por lo menos estábamos acompañados, y eso te ayuda mucho.

P. ¿Te dejaban tener libros?

R. Una biblitecaria uruguaya muy maja me trajo algunos libros en español, antiguos. Pedí libros policíacos y para que te hagas una idea, leí alguno de Carvalho, el personaje de Vázquez Montalbán.

P. ¿Lo volverías a hacer?

R. Sí, lo volvería hacer, claro que sí.

P. ¿Qué esperas del juicio?

R. Lo que espero es que la decisión judicial sea proporcionada con la acción de protesta pacífica que realizamos en Copenhague. Greenpeace, en sus más de 40 años de historia, siempre ha acudido a todos los juicios y ha asumido sus consecuencias.

P. ¿Qué vas a hacer cuando llegues a España? ¿Vas a desconectar y pasar unos días con la familia?

R. Me gustaría desconectar y pasar los últimos días de las vacaciones escolares con mis hijos y mi mujer. Creo que va a ser un poco complicado, pero vamos a intentarlo.

10 “viejos” que están cambiando el mundo

4 noviembre 2009 - 1:07 - Autor:

Hay gente que cuando cumple 60 años se apaga, sienten que lo mejor de su vida ya ha pasado y, si a esto unimos la jubilación, el resultado es catastrófico. Seguro que tenéis casos cerca. Aunque no es uno de los temas más frecuentados por La regla de William, sí se ha demostrado que más allá de esa edad, todavía hay mucho que aportar, mucho que decir. Podéis comprobarlo con Encarnita o con José Luis Jordana. Ahora, la comprobación viene, como no, desde ese país que antes odiábamos y ahora (Obama effect) parece que amamos. Acaban de concederse los Purpose Prize, que reconocen el trabajo social de personas que han superado los 60 y, viendo a los premiados, uno se queda absolutamente sorprendido: son historias impresionantes de personas que están consiguiendo resultados, están marcando la diferencia, ¿alguien diría que son unos “viejos”?

La historia de Elizabeth (68) y Stephen (68) empieza el 11 de septiembre de 2001, el día del atentado en las Torres Gemelas perdieron a su hijo Peter, de 25 años. Los meses siguientes estuvieron pensando la forma de honrar la memoria de Peter.

Elizabeth y Stephen Alderman. Ganadores del Purpose Prize. Foto Flickr. CivicVentures.org

Elizabeth y Stephen Alderman. Ganadores del Purpose Prize. Foto Flickr. CivicVentures.org

La idea llegó una noche, mientras veían un informativo en el que se daba una cifra escalofriante: existen cerca de 1 billón de personas en el mundo que han sobrevivido a la guerra, la tortura o el terrorismo, con los traumas que esas circunstancias dejan en la mente de cualquier ser humano.

No pudimos ayudar a nuestro hijo, pero podíamos hacer algo por aquellos que sobreviven

Así que crearon la Fundación Peter C.Alderman para crear sistemas de salud mental en países desgarrados por contiendas. En concreto, para ayudar a los médicos locales a tratar a las personas que sufren trastornos como el estrés postraumático. En ocho años han establecido nueve clínicas y formado a 385 médicos locales que, a su vez, han enseñado a más de 400 profesionales de la salud. Y más de 100.000 personas han recibido ayuda en Camboya, Etiopía, Kenya, Liberia, Rwanda, Somalia, Sudán, Tanzania, Uganda, Burundi, el Congo y Zimbabwe. Es duro comprobar cómo de un hecho triste puede nacer un proyecto de esta dimensión. Espectacular. ¿Por qué no hay gente así en este país?

Ahí va un resumen de los otros “mayores” cuyo altruismo ha merecido un premio:

  • Judith Broder (69), Los Ángeles. Esta psiquiatra ha creado “El proyecto de los soldados”,  a través del que ofrece terapia gratuita e ilimitada a los veteranos de guerra de Irak y Afganistán.
  • Don Coyhis (66), Colorado. Un ejecutivo de una empresa tecnológica que pasó por el alcoholismo y que, tras descubrir el poder sanador de la tradiciones y culturas indígenas norteamericanas, ha creado una organización que ayuda a recuperarse a los que han caído en las adicciones. Ha fundado un movimiento llamado Wellbriety.
  • Henry Liu (73), Columbia. Ex profesor de ingeniería, ha encontrado una manera de transformar las cenizas que genera la combustión del carbón en ladrillos que funcionan igual que los clásicos de arcilla. El proceso es más barato, requiere menos energía y, sobre todo, no contamina. Los “ladrillos verdes” están produciéndose ya en 11 países.
  • Timothy Will (61), Carolina del Norte. Utilizó su experiencia en telecomunicaciones para conectar a los productores agrarios locales del condado de los Apalaches con los restaurantes y los chefs de la ciudad, ayudando así a muchos ex-trabajadores de fábricas a reincorporarse al mercado laboral.
  • Marcy Adelman (63), San Francisco. Como psicóloga, Adelman sabe que muchos gays, lesbianas y transexuales, cuando llegan a edades avanzadas, se encuentran solos, la mayoría sin entorno familiar, hijos, etc, de forma que ha puesto en marcha un proyecto en San Francisco (Openhouse) para facilitarles viviendas asequibles, así como para crear una comunidad en la que estén atendidos.
  • Duncan Campbell (65),  Portland. Tras pasar por el trauma de haber sido criado por dos padres alcohólicos, Duncan ha creado una asociación (Amigos de los niños) por la que los chavales descarriados pueden contar con un mentor/tutor que les ayuda a salir adelante.
  • Ann Higdon (69), Dayton (Ohio). Ann tuvo una infancia difícil, sin ningún interés por estudiar, hasta que se acabó encontrando con un profesor que le inspiró. Siempre ha estado vinculada a proyectos para la comunidad y, desde hace unos años, dirige ISUS – Improved Solutions for Urban Systems – organización en la que “recluta” a jóvenes que han abandonado la escuela, les enseña un oficio y les ayuda a recuperar los estudios.
  • Connie Siskowski (63), Florida. Siskowski tuvo que ocuparse de su abuelo cuando era una adolescente, de forma que vivió en primera persona el estrés que supone esa responsabilidad para una joven que está creciendo. Su experiencia le ha llevado a crear una organización (American Asociation Caregiving Youth) que facilita a los jóvenes que tienen que cuidar de familiares enfermos, grupos de apoyo, formación y otros recursos para facilitarles su vida y para que no dejen de hacer lo que cualquier persona de su edad.
  • James Smallwood (62), Nueva Jersey. James consiguió rehabilitarse de su adicción a la cocaína y se propuso ayudar a otros ex-drogadictos y ex-convictos a rehacer su vida a través del trabajo y la formación. Ha creado una organización que emplea en la construcción a esas personas en riesgo de exclusión social, al tiempo que les ayuda a formarse.

Silvia Earle, La Dama de las Profundidades

20 agosto 2009 - 19:22 - Autor:

Ha pasado más de 6.000 horas de su vida sumergida en las aguas de los océanos de todo el mundo, ha bajado cientos metros para descubrir lugares salvajes y únicos, ha batido el record mundial de descenso individual a las profundidades marinas, Silvia Earle, “La Dama de las Profundidades” como la denominó New Yorker, “Leyenda viviente”, según la revista Time, oceanógrafa e investigadora, es una de las personas que mejor conoce las maravillas que albergan nuestros mares, y también las amenazas que le acechan.

Earle, preparada para sumergirse en una expedicción de 1.970

Earle, preparada para sumergirse en una expedición de 1.970

Earle lucha desde la Deep Sea Coalition por la protección y conservación de nuestros océanos.

En los últimos 50 años hemos tomado más del 90% de los peces grandes en el mar, cerca de la mitad de los bancos de coral han desaparecido porque se ha dado una misteriora pérdida de oxígeno en grandes área del Pacífico… Salud para el océano significa salud para nosotros.

Es parte del discurso que ofrecía en las conferencias TED del pasado mes de febrero, en la que, además, se le concedió el Ted Price. Earle nació el 30 de agosto de 1935 en Gibbston, Nueva Jersey, Estados Unidos. Desde muy pequeña, cuando su familia se mudó a Florida, descubrió en el mar su patio de recreo favorito, su pasión, su modo de vida y, también, su causa. En 1953 empezó a bucear y, desde aquel año, ha participado en más de 400 expediciones (en 1.968, embarazada de cuatro meses, bajo a más de 100 pies, en el primer submarino moderno sin cámara de descompresión), escrito más de 125 estudios y publicaciones relacionadas y  enseñado en las más prestigiosas Universidades (Harvard, entre ellas).

El 97% del agua de la Tierra está en los océanos. Si no hay azul, no hay verde. Si pensamos que el océano no es importante, imaginemos la Tierra sin él.

Silvia Earle, en la actualidad. Foto:  Вени Марковски

Silvia Earle, en la actualidad. Foto: Вени Марковски

Earle sabe bien que debemos actuar cuando antes para frenar la degradación de los ecosistemas marinos. Por un lado está el problema de lo que sacamos del mar, por otro está lo que vertemos. En el primer punto identifica tres problemas fundamentales: la sobrepesca, que ha diezmado las poblaciones de especies; las capturas accidentales, en las redes acaban atrapadas especies de todo tipo que no eran el objetivo de la pesca. Y la tercera amenaza es la destrucción de los hábitats marinos debido en parte a los buques arrastreros. Silvia ha podido comprobar el daño que provocan estos barcos: “Es equivalente a lo que provocaría un buldózer en un bosque: para cazar unas cuantas ardillas, tendría que arrasar el bosque entero”.

Por eso Earle aboga por ampliar las áreas marinas protegidas, que en la actualidad apenas llegan al 1% del total.

Douglas Tompkins, el magnate del ecologismo

7 agosto 2009 - 1:18 - Autor:

Los gobiernos, en general, siempre marchan algunos pasos por detrás respecto de los movimientos sociales.

Es un extracto de una de las últimas entrevistas que se pueden encontrar en la red al “Magnate del conservacionismo” Douglas Tompkins, un multimillonario estadounidense que lleva varios años empeñado en comprar extensos terrenos de la Patagonia chilena y argentina para, según defiende, preservarlos de cualquier amenaza medioambiental.

Douglas Tompkins y su mujer Kristine. Foto: Conservation Land Trust

Douglas Tompkins y su mujer Kristine. Foto: Conservation Land Trust

Tompkins nació en el estado de Nueva York en 1943. Amante de la naturaleza y la montaña desde que era un niño, con apenas 25 años había fundado y vendido la empresa North Face, que empezó siendo una modesto negocio de artículos de alpinismo. Su fortuna viene, sobre todo, a raíz de la creación, en 1968, de la marca Esprit, en California, que vendería a finales de los ochenta por cerca de 1.000 millones de dólares.

Ferviente seguidor de la teoría de la “Ecología profunda”, desde principios de los 90 se retiró a la Patagonia con su mujer Kristine McDivitt y, mediante la creación de diversas fundaciones, Foundation for Deep Ecology, Conservation Land Trust, Patagonia Land Trust, se ha dedicado a comprar  grandes terrenos con un alto valor ecológico para mantenerlos vírgenes y, finalmente, donarlos a las administraciones públicas para que formen parte de Parques Nacionales.

Creo que me gusta pasar a la acción: compro tierras en lugares que merecen ser preservados como en los Esteros del Iberá. Todos deberíamos ser definidos como ecologistas, más allá de los rasgos personales. Es una cuestión de supervivencia. Yo me defino como un apasionado y sincero hombre de espíritu libre.

Tras afirmaciones como esta (realizada en una entrevista para el Diario El país de Uruguay) muchos sectores de la población e incluso de las autoridades chilenas y argentinas han formulado diversas y variadas acusaciones, que van desde que se trataba de una agente de la CIA, o que su intención era vender terreno a empresas contaminantes, hasta que dada su condición de judío, aspiraba a crear una especie de estado judío en la zona Sur del mundo. Hay tantas y tantas opiniones/rumores circulando por las redacciones de los medios latinoamericamos y por los foros y blogs de internet, que la Conservation Land Trust publicó el pasado mes de marzo un especial “Preguntas y respuestas” sobre sus intereses, objetivos, etc, con motivo del proyecto que tienen en marcha en Esteros del Iberá, en Argentina.

El hecho es que el 19 de agosto de 2005, el Estado de Chile declaraba Santuario de la Naturaleza al Parque Pumalín, la zona de la provincia de Palena donde el Conservation Land Trust compró sus primeros terrenos, de forma que las 289.000 hectáreas adquiridas por Douglas son administradas por una entidad chilena, la Fundación Pumalín, y gozan de una designación del Estado de Chile que les proporciona protección ambiental e impide que se realicen actividades industriales. Además, al sur de Pumalín, en el entorno del volcán Corcovado, está el cuarto Parque Nacional más grande de Chile, para cuya demarcación Tompkins donó 85.000 hectáreas.

Demoliciones Jaime del Val y asociados

31 julio 2009 - 1:27 - Autor:

Jaime del Val es una de esas personas que si no existieran, habría que inventarlas, sobre todo, porque, seguramente, nunca hubiera trascendido el caso del famoso hotel ilegal del Algarrobico. Esta artista madrileño nacido en 1974 y formado en distintas disciplinas (música, pintura, grabado, arte electrónico, danza…) tiene desde hace varios años una cruzada personal, a través de sus dos asociaciones “Salvemos Mojácar” y “Salvemos Las Rozas“, contra el urbanismo salvaje que está destruyendo los lugares que más quiere, las playas vírgenes de Almería. Tras conseguir que se parara la construcción del citado hotel en la playa de El Algarrobico, en el Parque Natural Cabo de Gata, y que se dé como segura su demolición (no antes de 7 o 10 años como nos confirma en la entrevista), Jaime del Val continúa denunciando los abusos que se cometen en el litoral almeriense al tiempo que desarrolla su carrera como artista a través de su proyecto Reverso.

Jaime del Val "pisa" el Hotel de El Algarrobico. Foto cortesía de Jaime del Val

Jaime del Val "pisa" el Hotel de El Algarrobico. Foto cortesía de Jaime del Val

P. Te imaginabas que acabarías “salvando” Mojácar y Las Rozas

R. Ni siquiera me imagine cuando empecé con “Salvemos Mojácar”. Era una asociación pequeña de vecinos, vimos que había ilegalidades por aquí y por allá, empezamos a investigar, pero con  una proyección muy local. Estuve viviendo un tiempo allí y pude investigar y poner sobre la mesa todo lo que se venía encima con los planes de ordenación urbana de la comarca. Al mismo tiempo, empezamos con el tema del Algarrobico, que, por el motivo que fuera, se había dado por imposible por todas las asociaciones ecologistas de la zona, pero fue un empeño bastante personal con el apoyo de un abogado y de otros colectivos como Greenpeace que le han dado visibilidad. Al comenzar no tenía ni idea de hacia dónde ha ido con el tiempo.

P. El Algarrobico parece una novela por entregas, ¿en qué capítulo estamos?

R. Ahora mismo hemos ganado todas las sentencias en primera instancia. Entre ellas, la más importante, el pleito que habíamos puesto nosotros que dio lugar a la paralización. Se ganó con una sentencia que es histórica por la dureza con que se condena la actuación prevaricadora de la administración. De algún modo, se ha generado una inercia imparable. Estamos en fase de segunda instancia, con los recursos de la promotora y el ayuntamiento (de Carboneras).

P. Desde fuera da la sensación de que todo se dilata mucho en el tiempo.

R. Intentan negociar indemnizaciones que no proceden, etc. Están recurriendo todo, aparte de que tengan la esperanza de ganar, pero a estas alturas me parece dudoso. Con los años que pasan pueden darse cambios políticos, en los jueces, se agarran a cualquier cosa. Pueden pasar SIETE AÑOS hasta que haya una sentencia firme, que tampoco implicará la demolición directa, sino que el ayuntamiento deba revisar la licencia, lo que debería llevar a la demolición, pero si el ayuntamiento se niega a hacerlo, habrá que emprender otro contencioso directamente dirigido a la demolición.

P. Vamos, que todavía hay para rato…

R. Sí, a no ser que cambien de actitud, quedan 7 o 10 años, por lo menos.

P. Cuantos horas has dedicado solo al tema de El Algarrobico

R. No me he parado a pensarlo, va por temporadas… Todos los días dedico algo, pero lo que más tiempo lleva es la investigación que cada caso requiere. Para el Algarrobico me tire dos semanas, por lo menos, recorriendo los pasillos de la Administración para conseguir la documentación en el ayuntamiento, en la consejería, en la Dirección General de Costas… Antes estuve varias semanas por todos los ayuntamientos de la zona recabando los planes de ordenación urbana… Ahora dedicaré un tiempo para el contencioso que hemos puesto ante el Plan de Ordenación del Territorio del Levante Almeriense…

P. ¿Qué es lo que te mueve?

R. Son varias cosas. El impulso inicial viene porque yo tenía un arraigo especial por Almería. Como artista, he pintado mucho allí. Además, en los lugares que yo me reencuentro es en las playas vírgenes de Almeria y no quisiera por nada del mundo que se convirtieran en carnaza del hormigón. Eso lo vinculas con una serie de ideas que venimos defendiendo desde una serie de asociaciones. Son ideas más objetivas y que tienen que ver con el valor que todo eso tiene, un valor que ha sido aniquilado y que es ignorado sistemáticamente por administraciones y que forma parte de los valores del territorio, del medio ambiente, sociales… Y luego ves que estás ocupando un lugar estratégico importante de una serie de cosas que nadie más está haciendo en un momento dado y que son trascendentes, y eso le da un grado de responsabilidad a todo lo que estás haciendo.

P. ¿En algún momento de este proceso te han amenazado?

R. No han llegado a amenazarme, sé que hay mucha gente muy disgustada por lo que hacemos, desde mafias de todo tipo hasta los políticos de la zona. Tampoco es fácil la convivencia entre asociaciones, yo no hago carrera política, lo que hago, lo hago desde una radical independencia. Eso a veces tampoco es fácil.

P. Nunca has pensado en plantarte, en parar.

R. No, cuando empecé no me planteaba una meta específica y las cosas han ido mucho más lejos de lo que yo me podía imaginar en un principio. Tienes ese compromiso y esa responsabilidad, no puedes dejar colgadas una serie de cosas que tienen un calado enormes, que están sentando precedentes a nivel nacional en el ámbito de la lucha contra la corrupción urbanística. Nunca me he planteado dejarlo.

P. ¿Crees que, con las crisis, el problema del urbanismo salvaje ha pasado a un segundo plano, ya no importa porque hay necesidades más urgentes?

R. Es un tema que nunca ha ocupado el espacio que le correspondía. Siempre ha estado en un segundo plano porque no interesaba hablar de él porque es justamente el meollo de todo lo que ha habido en España. Desde la Coordinadora Estatal de Defensa del Territorio consideramos que es problema más grave por su trascendencia medioambiental, social (afecta a la viviencia), por su trascendencia cultural (no hay otra fuente de expolio cultural mayor que el urbanismo salvaje), por su trascendencia política, (es la fuente de toda la corrupción del país) y por la económica, tal como ha reconocido la UE.

Xavier Helgesen, libros para un mundo mejor

14 junio 2009 - 20:41 - Autor:

Xavier Helgesen. Foto: Better World Books

Xavier Helgesen. Foto: Better World Books

En 2002, Xavier Helgesen y Christopher ‘Kreece’ Fuchs, dos alumnos y compañeros de habitación de la Universidad de Notre Dame (Indiana, EE.UU.) graduados en sistemas de información e ingeniería mecánica, divagaban acerca de su futuro en un momento en el que la burbuja de internet estallaba. Acababan de licenciarse y, mientras terminaban de resolver cómo seguiría su vida, Kreece decidió vender por internet  los libros de texto que Xavier amontaba en la habitación.

La cosa funcionó y Xavier decidió que debían hacer lo mismo con todos los libros abandonados y amontonados por el campus. En seis meses habían reunido 2.000 ejemplares y conseguido 20.000 dólares con las ventas. Habían plantado la semilla de un negocio al que dotaron de alma cuando decidieron que una de las claves de su desarrollo sería que donarían una parte de los beneficios generados por las ventas a la alfabetización de personas sin recursos, especialmente en países de África y Sudamérica. Desde entonces,  Better World Books ha recaudado  más de 3 millones de dólares para varias organizaciones que luchan por el derecho universal a la educación, así como donado 1,2 millones de libros a través de Books for Africa, el National Center for Family Literacy, y Feed the Children.

La filosofía de Better World Books se resume así: recogenlibros entre universidades, librerías y comunidades a lo largo y ancho de  EE.UU. y Canadá (entre 30.000 y 40.000 al día) y los venden por internet para financiar iniciativas de alfabetismo por todo el mundo. Esta es la parte esencial y distintiva del proyecto y una de las guías principales del trabajo de Xavier y el resto del equipo, tal como afirma en una entrevista para Green Business Innovators.

La gente en EE.UU. gastará 20 billones de dólares en libros en 2009. Si podemos canalizar una parte de ese gasto hacia programas de alfabetización, podemos tener una gran incidencia en el hecho de que una de cada siete personas en el mundo no sabe leer.

Con más de dos millones de títulos nuevos y usados en stock, la empresa trabaja en tres líneas fundamentales: crear valor social, económico y ambiental.

  1. Valor social. Con el 7,5% de cada venta destinado a programas de alfabetización.
  2. Valor medioambiental. Su filosofía es no tirar ningún libro, sino reutilizarlos. Aunque venden libros nuevos, el núcleo de la empresa está en su idea original: encontrar nuevos hogares para viejos libros, ya sea a través de la venta por internet a particulares, ya sea a través de la donación a organizaciones que se encargan de llevarlos a bibliotecas de todo el mundo, especialmente África.
  3. Valor económico. Better World Books no deja de ser una empresa, con trabajadores (200), impuestos que pagar, etc., así que su objetivo es generar beneficios, 21 millones de dólares en 2008. Además, ayuda a cientos de librerías a dar salida a sus libros almacenados para luego repercutir los beneficios que hayan generado las ventas on line (2,3 millones de dólares). Por cierto, me llama la atención los costes de envío: ninguno dentro de EE:UU y solo 3,97 $ para el resto del mundo.

Así que tenemos un proyecto que genera riqueza, promueve proyectos de alfabetización y “salva” de la basura a millones de libros, 25 millones en concreto. La compañía acaba de ser elegida por la prestigiosa revista Business Week y sus lectores entre los 5 proyectos más relevantes en el ámbito de los emprendedores sociales en EE.UU.

Sin embargo, desde el mes de enero están sufriendo los efectos de la crisis global y atraviesan dificultades para subsistir, tal como anunciaba Xavier en el blog de la compañía en el mes de enero. La empresa se ha dado hasta el mes de agosto para ver si las medidas que acometieron a principios de año (rebaja de salarios, un 20% los “jefes”, eliminación de 42 puestos de trabajo, etc.) funcionan. En breve lo sabremos, suerte para Xavier y sus libros para un mundo mejor.

Maite Mompó, entre el arpón y la ballena

5 junio 2009 - 0:08 - Autor:

Maite Mompó. Foto de Greenpeace/Pedro Armestre

Maite Mompó. Foto de Greenpeace/Pedro Armestre

Hoy se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente y ya sabéis que, con esta “percha”, los medios de comunicación nos lanzamos a contar historias relacionadas con el mal estado en el que estamos dejando nuestro planeta.

Pero en La Regla de William hablamos, sobre todo, de personas. Así que, en un día como este, podría hablar de los “gurús” de la ecología, de los científicos que estudian el cambio climático o de los personajes que han logrado triunfar con ambiciosos proyectos, pero he preferido contaros la historia de una persona que lucha, desde la base, por cambiar las cosas, por mejorarlas.

Se llama Maite Mompó, es marinera y activista de Greenpeace. Ahora está en el Rainbow Warrior,  de camino a Barcelona, después de haber pasado por Sevilla para apoyar una acción de protesta en la Torre del Oro.

Maite nació tierra adentro, en Albacete, hace 42 años, aunque con el mar en la venas: su padre tenía un pequeño velero y desde muy pequeña ya navegaba. Con 21 años llegó el flechazo:

El primer contacto “físico” fue al hacerme socia de Greenpeace España en 1987, gracias a una pegatina en un coche en la que venía la dirección de la sede en Madrid. En aquellos tiempos, contactar no era tan fácil, !no había internet!

Su “enrolamiento” llegó en 1997, con el Zorba, un modesto velero (ya fuera de combate) que funcionaba como barco-escuela. Desde aquí dio el salto a los “grandes”, como ella misma apunta: Artic Sunrise, MV Esperanza y el buque emblema, el Guerrero del Arco Iris, Rainbow Warrior.

Maite en la cubierta del Raimbow Warrior. Foto: Greenpeace/Pedro Armestre

Maite en la cubierta del Rainbow Warrior. Foto: Greenpeace/Pedro Armestre

Maite sabe lo que es la vida en un barco, pasa la mitad del año en el mar.

El barco es tu casa y tu lugar de trabajo. A ver, el ritmo normal es trabajar de 8 a 5 de lunes a viernes, parando una hora para comer y teniendo también una pausa de media hora por la mañana y por la tarde. Los sábados trabajamos sólo por la mañana. Cada uno aprovecha el tiempo libre como quiere. Pero los que están de guardia durante la navegación (en el puente o en la sala de máquinas) trabajan las mismas 8 horas todos los días. Al ser un barco de Greenpeace, esta rutina de la “vida marinera” se rompe cuando estamos trabajando en una campaña. Entonces, aunque estemos organizados por turnos de trabajo, lo importante es sacar adelante la campaña así que la flexibilidad y la disponibilidad son muy grandes. Según Ana, una compañera: “Greenpeace es ese hombre del que nunca te tendrías que haber enamorado”.

Maite ha visto mucho mundo, como se dice coloquialmente, y ha contemplado muy de cerca desde los hielos de los Polos, hasta las ballenas del Pacífico, y ha sido y es testigo directo del maltrato al que sometemos a los ecosistemas. Además, Maite es activista en numerosas acciones y afirma que lo más importante para participar en una es estar convencido de lo que estás haciendo.

Es muy importante estar preparado para lo que vas a hacer y saber dónde están tus límites porque eres parte de un equipo en el que todos y cada uno dependemos del buen funcionamiento de los demás.

A lo largo de su extensa carrera dentro de la organización, Maite ha estado, literalmente, entre el arpón y la ballena.

Experimentas en tu piel lo más bello y lo más terrible, sucediendo ambos al mismo tiempo. Tienes ante ti indescriptibles icebergs; una fauna que incluye pingüinos, focas, aves únicas y, por supuesto, las ballenas. Y, junto a todo eso, te enfrentas con la crueldad humana, el gran sufrimiento de un animal magnífico. Esta parte es muy dura. Pero, además, en mi caso particular, estaba haciendo algo que, durante gran parte de mi vida creí un sueño irrealizable. He tenido la inmensa suerte de poder estar ahí para hacer frente a los balleneros, hacer de escudo entre el arpón y el animal. He intentado detener la masacre y he podido librar a unas cuantas ballenas de ella. Esto es una recompensa personal muy grande.

Una lancha de Greenpeace intercepta un arpón lanzado contra una ballena por un ballenero japonés. Maite es una de las personas de la lancha. Foto: Greenpeace/Kate Davison

Una lancha de Greenpeace intercepta un arpón lanzado contra una ballena por un ballenero japonés. Maite es una de las personas de la lancha. Foto: Greenpeace/Kate Davison

Para terminar, como suelo hacer con la mayoría de los protagonistas que están en este blog, viene el punto en el que buscamos la confrontación con la teoría de William D.Hamilton, ¿Por qué?

Luchar por lo que creo es el motor de mi vida. Desde mi punto de vista, se trata de puro egoísmo. Soy muy feliz haciéndolo.

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Sobre el blog

Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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