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Juanjo Montiel, la ceguera como oportunidad

11 octubre 2011 - 0:31 - Autor:

Juanjo Montiel con su perra Mery

Juanjo Montiel con su perra Mery

Juanjo Montiel, 27 años, malagueño, programador, creador del proyecto cuentaminados.org, apasionado de la literatura, de Saramago, de Paul Auster, activista on line, campeón en actuable.es, desarrollador de aplicaciones, 10 años de piano, twittero, ennoviado, vecino del barrio madrileño de Ciudad Lineal, aspirante a pilotar un avión y a lanzarse en paracaídas…

Nunca me han gustado los límites.

Ciego. Desde que nació, prematuro.

Al juntarte con personas como Juanjo no puedes evitar pensar en tus insignificantes miserias, esas que muchas veces elevamos a categoría de problema vital. Durante la entrevista, y algún tiempo después, te sientes como si te hubieran inyectado adrenalina. Se llama contagio. Juanjo contagia energía positiva.

Ahora él también la necesita, lleva desde el verano enredado en un proyecto literario con final solidario que le ha robado muchas horas de sueño. Cuentaminados.org es una idea que Juanjo llevaba rumiando desde hacía 10 años y que ahora se está convirtiendo en realidad. Se trata de un proyecto de literatura colaborativa, un intento por crear una obra colectiva en la que los usuarios escriben y deciden cómo es y será la historia. El objetivo es editar todo el material, venderlo y donar lo recaudado a Save the Children.

Cuentaminados reúne dos de las grandes pasiones de Juanjo. Por un lado, la tecnología, la programación. Juanjo aterrizó en Madrid en 2006 para hacer un Máster en Diseño para Todos. Al terminarlo entró a trabajar en Technosite, empresa especializada en accesibilidad web. Él llevaba programando desde los 16 años, desarrollando aplicaciones para personas ciegas.

Juanjo ha decido utilizar su don, su talento de programador, para crear soluciones que mejoren su vida y la de todos los ciegos. Por ejemplo, en el año 2000 creó un sistema, vía modem, para que el teléfono le “cantara” el número que aparecía en la pantalla de los primeros Domos. Lo más reciente ha sido una aplicación gratuita para convertir los audiolibros para personas ciegas en formato MP3. La tecnología e internet son un entorno de seguridad  y control para Juanjo.

Es una ventana a un mundo en el que tú tienes totalmente el control. Voy por la calle y puedo ir menos seguro porque no conozco el camino, la ciudad… pero en internet tengo la sensación de que controlo. El mundo no me controla a mí, yo puedo superar barreras si me lo propongo.

Aunque tampoco internet se libra de obstáculos: la accesibilidad web es una asignatura pendiente en muchas instituciones y servicios (¿Alguien ha dicho Renfe?). A través del lector de pantalla Jaws,  Juanjo se mueve por las redes, apoyado en su blog y en su perfil de Twitter. ¿Alguna vez te has planteado si Twitter es accesible para personas ciegas?

La interface de Twitter no está diseñado para ciegos. De hecho es bastante desastre, pero tiene una API muy buena. A través de esa API pueden funcionar aplicaciones de terceros que sí son accesibles. Como Qwtitter, aplicación que un chaval ciego de Estados Unidos ha desarrollado. También hay ahora un lector de pantalla gratuito (Jaws, el más utilizado, es de pago, y caro) que se está poniendo cada vez más de moda en España.

Juanjo ha estado todo el mes de agosto metido en casa, programando hasta 10 horas al día para que Cuentaminados tomara forma. El proyecto de libro arrancó con bastante participación, más de 60 personas mandaron sus textos. Ahora, el ritmo ha descendido, pero Juanjo no piensa bajar los brazos, solo necesita un poco de difusión y que, quizás, gente con la que ha intentado contactar, escritores como Juan Gómez-Jurado o Juan José Millás, le presten un minuto de su tiempo.

Juanjo está acostumbrado a que no le pongan las cosas fáciles. En las pasadas elecciones municipales no pudo ejercer su derecho al voto secreto y libre. Aunque en las Generales de 2008 se implantó un sistema de votación en braille para personas ciegas, en las municipales y autonómicas de mayo de este año, no se utilizó: razones de estructura y de complejidad en el voto al existir tantas opciones, provincias, modelos, etc…

Actuable fue la plataforma a través de la que Juanjo dio a conocer esta circunstancia y a través de la que quiso provocar un cambio. Él y las más de 6.800 personas que apoyaron la petición.

Es increíble, aluciné. Me di cuenta de que no estaba solo, de que los que no te hacen caso son cuatro, eso sí, son los más poderosos, son los que mandan, pero no son la mayoría. Estoy seguro que esto lo llevo al Constitucional y gano. ¿Qué dice la Constitución? Que el voto es secreto y libre.

Y Juanjo no va a parar aquí.

Espero que en las municipales de 2015 lo hayan solucionado, porque si no la voy a liar gorda.

Hasta el 2007  Juanjo Montiel vivió en una residencia de estudiantes. Ahora está con su novia y su inseparable Mery (su perra) en el barrio madrileño de Ciudad Lineal. Afirma que sus padres siempre le han ayudado en lo que ha necesitado y que, para él, ha sido muy importante estar rodeado de personas no ciegas. Juanjo parece que ha sabido enfrentarse a la vida con decisión, con valentía y, también, con humor.

Hay mucha gente que me dice “invidente”. No, yo soy ciego!! Es un eufemismo. Me río de mi mismo y escandalizo a la gente a posta. Cuando tienes una discapacidad puedes amargarte o reírte de ti mismo. Puedes aceptarla o tomártela como un tabú.

Para Juanjo Montiel, tabú, barreras, obstáculos, límites… son solo palabras, palabras que pueden ser doblegadas. Hace unos meses condujo una furgoneta y ahora está ilusionado con hacer paracaidismo y con pilotar un avión, una avioneta (“si alguien está tan loco como para dejarme volar con él”, afirma). Juanjo Montiel sabe que la vida está hecha de emociones, de instantes y no tiene tiempo que perder para descifrarlas.

Si hubiera visto, hubiese sido piloto.

Al mundo le faltan 3,5 millones de héroes

19 septiembre 2011 - 23:27 - Autor:

* Este post es una colaboración especial de Natalia Quiroga, blogger y periodista del equipo de comunicación de Save the Children. Natalia escribe desde Camboya para rendir homenaje a los trabajadores sanitarios y reclamar a la ONU y a los países miembros a que se comprometan a invertir en salud y en personal sanitario para seguir salvando vidas, vidas de niños.

La matrona más veterana del centro de salud de Mien. 24 años de servicio. Escucha los latidos del feto a través de un cuerno. Foto: Natalia Quiroga/Save the Children

Navy nos recibe con una energía que estremece y una sonrisa que apabulla. Acaba de terminar la sesión con un grupo de mujeres embarazadas. Estamos en el poblado de Tuol Sambour, en un distrito al sur de Camboya, y aunque llegamos algo tarde, nos da tiempo a escuchar algunos de los consejos que les está ofreciendo y las recomendaciones para la próxima visita al centro sanitario más cercano.

Todas sonríen, a Navy todas las mujeres del pueblo la conocen bien. Es una de las dos voluntarias sanitarias de la comunidad y ya todas saben que siempre está dispuesta a apoyarlas para cualquier cosa que necesiten. Apenas he visto su sonrisa unos minutos y ya puedo entender el tipo de sentimiento que despierta. Navy es una de esas heroínas que nunca nos enseñan en las películas.

Porque en un lugar como Camboya, en donde la guerra civil de hace poco más de 30 años
dejó un sistema sanitario devastado (sólo 50 de los 600 médicos que practicaban en el país
antes de 1975 sobrevivieron al genocidio de los jemeres rojos), trabajar para ofrecer salud a
las personas que viven en las zonas más remotas es, sin duda, propio de una auténtica superheroína.

Salvan vidas

Los trabajadores sanitarios, de Camboya y de todo el mundo, salvan la vida de los niños y las niñas. Sin ellos, las vacunas no podrían administrarse, los medicamentos más básicos e imprescindibles no podrían prescribirse y ninguna mujer embarazada recibiría asistencia experta durante el parto.

Ningún niño debería morir por no poder recibir la ayuda de un trabajador sanitario. Sin embargo, debido a la carencia global de más de 3.5 millones de estos trabajadores (entre los que se incluyen médicos, enfermeras, matronas y trabajadores y voluntarios sanitarios locales), millones de niños y niñas mueren cada año.

Una madre acaba de dar a luz a su primer hijo. Sólo el 40% de la mujeres Camboyanas acude a un centro de salud para dar a luz, el resto lo hace con parteras tradicionales y dando a luz en casa. Desde Save the Children se intenta incentivar a las propias parteras para que animen a las embarazadas a acudir a la consulta. Foto: Natalia Quiroga/Save the Children

Desde hace un tiempo desde Save the Children venimos denunciando que esta importante carencia va a
provocar que el mundo no vea cumplido el Objetivo de Desarrollo del Milenio 4, que persigue
reducir en dos terceras partes la mortalidad de los niños menores de 5 años para el año 2015.

La Asamblea General de Naciones Unidas se reúne hoy para, entre otras cosas, debatir formas y evaluar las vías que se están empleando para lograr mejorar la salud de los niños y las
madres y alcanzar el Objetivos marcados para este fin.

Allí estamos nosotros junto con un montón de organizaciones de todo el mundo, para reclamar más inversión en el número de trabajadores sanitarios como vía imprescindible para salvar la vida de más de 15 millones de niños y niñas menores de 5 años.

Porque no es justo que, como señala el informe que presentábamos ayer, los niños y niñas que viven en los países afectados por la crisis de trabajadores sanitarios tengan cinco veces más posibilidades de perder la vida que un niño que nace, por ejemplo, en España.

Una crisis que precisa compromiso pero que tiene solución.

Estamos hoy en Nueva York para insistir a los líderes mundiales en que esta crisis y la actual
falta de trabajadores sanitarios tienen solución con un compromiso de verdad.

En países con bajos ingresos, como Bangladesh o Nepal, una gran inversión en trabajadores sanitarios ha
reducido el número de muertes de niños y niñas. Ambos países se encuentran entre los pocos encaminados a cumplir el Objetivo de desarrollo del milenio de Naciones Unidas de reducir la mortalidad infantil en dos tercios para 2015.

Desde Nueva York o desde Camboya, desde Nepal o desde Liberia, es necesario denunciar la falta de trabajadores sanitarios, debemos apoyarles porque solo gracias a ellos y ellas nosotros, nosotras y todos los niños del mundo, podrán disfrutar algún día del derecho a tener una salud atendida.

Porque el mundo necesita héroes y heroínas, pero de esos que no nos enseñan en las películas.

Mira esto, ¿qué piensas hacer?

15 julio 2011 - 9:45 - Autor:

Sí, este es un artículo destinado a provocar una reacción directa, a generar remordimiento de conciencia, a conseguir que cada uno de los que lo leáis, optéis por apoyar a, por lo menos, una de las organizaciones de las que se habla aquí. Podéis donar, podéis haceros socios, podéis difundir el mensaje de estas organizaciones de absoluta confianza y eficacia. No os abrumaremos con datos, pero hay una cosa muy cierta: millones de personas mueren de hambre en el cuerno de África, la zona que ocupan Somalia y Etiopía.

Este reportaje de Al Jazzeera es muy elocuente.

1. Save the Children

 

Niños en el campamento de Kanjara, donde Save The Children está distribuyendo kits de supervivencia. Foto: Save the Children

2. Intermón Oxfam

Una mujer recoge agua de los camiones de Intermón en el campamento de Waridaad. Foto Flickr: Intermón

3. Médicos sin Fronteras

Fátima, 60 años, en el campo de refugiados de Dadaab. Foto: MSF

Y, ahora, es tu turno. Solo una dato que puede ayudarte a decidir: con 10 euros puedes salvar la vida de un niño con desnutrición severa, gracias al Plumpy Nut (producto alimenticio a base de crema de cacahuete). Si no lo crees, echa un vistazo a este artículo.

Facebook se convierte en plataforma de apoyo a la infancia

24 mayo 2011 - 23:23 - Autor:

Niños en Ciudad del Cabo, proyecto "Children are Precious", de Save the Children

El 8 de marzo de 1999 publicaba mi primer reportaje “importante” en un medio de comunicación.  A tres columnas, en la sección de Sociedad de Diario 16  escribía sobre Bianca, Mirella y Stefan, niños rumanos que vivían en la podredumbre más absoluta en un poblado chabolista de Fuencarral, en Madrid. La denuncia de UNICEF y el eco de numeroso medios de comunicación provocó la actuación de las autoridades municipales.

Hoy, las instituciones como UNICEF o Save the Children siguen siendo capaces de producir cambios en la vida de cientos, miles de niños, hoy los medios de comunicación seguimos siendo importantes para difundir y apoyar las causas que merecen la pena, pero hoy hay una gran novedad con respecto a 1999, hay un nuevo promotor del cambio.

Hoy estamos convencidos de que las redes sociales también pueden y deben servir para proporcionar una escuela a los niños de las aldeas de LuaPua en Zambia gracias a Unicef o para que Asmaá El Bachi, un chico de 12 años que vive en Leganés siga creciendo como persona gracias a los programas de integración y formación de Save the Children.

La coincidencia no deja de ser significativa. Ayer, las dos organizaciones con más prestigio en la protección de la infancia, las citadas UNICEF y Save the Children, lanzaban dos iniciativas a través de Facebook para conseguir adhesiones y socios.

El mapa de las peqreñas acciones de Save the Children

El mapa de las pequeñas acciones es la propuesta de Save the Children: “No dudes que un pequeño grupo de personas concienciadas puede cambiar el mundo”, Margaret Mead. Desde esa frase se accede a una aplicación que nos invita a realizar pequeñas acciones de apoyo a la ONG, de forma que sumando muchas de estas pequeñas aportaciones se puedan obtener grandes resultados.

UNICEF, por su parte, con la colaboración de ING Direct, nos invita a colaborar en la “construcción” de escuelas en Zambia. “Schoolland, un colegio que se construye en Facebook y se hace realidad en Zambia“, afirma el eslogan de la campaña.

Las herramientas de comunicación se sofistican y todos vivimos seguros de que esta nueva era de las redes sociales tiene que ser positiva para producir el bien social. Es posible. Lo que es seguro es que tanto los niños de 1999 como los de 2011 siguen necesitando, si cabe más, a instituciones que les protejan y eso no deja de ser un mal síntoma de nuestra enfermedad. Todos, si queremos, podemos dibujar en el mapa de las pequeñas acciones y construir un mundo más seguro y justo para los niños.

¿Qué hacemos con Costa de Marfil? Salvar un niño

7 abril 2011 - 21:14 - Autor:

Fulgence y su hermano Gonlogbe. Foto: Save the Children

Hace un mes Japón, ayer Costa de Marfil, mañana… Cuando el objetivo de un blog, como este, es contar historias positivas, difundir ejemplos de altruismo y mover a la acción, es un reto abordar de una forma original y práctica episodios como el de Costa de Marfil, un lugar tan alejado de nuestra vida cotidiana, un país y unos sufrientes ciudadanos con los apenas nos une nada.

Seguramente nunca te hayas planteado en tu vida echar una mano a los que sufren en Costa de Marfil. Es normal, hay decenas de países hambrientos y sedientos. Seguramente termines este artículo y no hagas nada, es normal, cada día leemos decenas de medios, blogs y mensajes, nos inmunizamos para sobrevivir. Pero también estoy seguro de que si hay alguna organización con la que te podrías comprometer para echar una mano en Costa de Marfil esa es, hoy, ahora, Save the Children. Te explico por qué.

Uno, tienen muy clara su misión: salvar a los niños, está en origen, en su nombre. Dos, hacen bien su trabajo, no descubro nada con esto. Tres, comunican bien lo que hacen.

Si a las personas solo nos interesa lo que les ocurre a otras personas, Save the Children aplica esa regla con eficacia. Y lo hace con la palabra y con la imagen. Así nos acerca psicológicamente a su drama y, también, a su esperanza.

Save the Children (SVT) encontró a Fulgence, un niño de 16 años, y a Gonlogbe, su hermano pequeño, en un campamento de refugiados en Liberia (país vecino de Costa de Marfil). Huyeron de su hogar cuando unos soldados irrumpieron disparando, se separaron de sus padres en enero y desde entonces viven en el campo de refugiados de Bahn, en el condado de Nimba, Liberia. SVT les ha encontrado “una madre de adopción”, Christine, una mujer que se ha hecho cargo de ellos mientras dure esta situación.

Te invito a conocer  lo que está haciendo la organización en Costa de Marfil y también te invito a que nos propongas otras historias u organizaciones que están trabajando con pasión e ilusión sobre el terreno.

Fulgenuce, su hermano Gonlogbe y su madre de adopción "Christine" en el campo de refugiados de Liberia. Foto: Save the Children

“Los niños tienen miedo del agua”

16 marzo 2011 - 0:29 - Autor:

Ian Woolverton contestando entrevistas desde Japón. Foto: Save the Children

“Es horrible pensar que hayan muerto niños en el tsunami” “Las escenas de devastación aquí me recuerdan a las escenas terribles que presencié en toda la provincia de Aceh tras el tsunami del 2004″. Son extractos del blog que el cooperante australiano de Save the Children Ian Wolvertoon está escribiendo desde el terreno, desde Tokio y desde Sendái, en el epicentro de la catástrofe. Ian lleva 48 horas sin dormir más de una hora seguida, ha atendido más de 100 entrevistas en apenas dos días y ha tenido la amabilidad de dedicarnos unos instantes.

Pregunta. ¿Qué cosas son ahora más necesarias: agua, suministros …?

Respuesta. Las autoridades japonesas están haciendo todo lo posible para llevar ayuda a los más vulnerables: agua, alimentos y refugio. Save the Children está respondiendo con asistencia psicológica y social a los niños.

P. ¿Cuál es la situación de los niños?

R. Tienen mucha ansiedad y están asustados. Algunos de ellos tienen miedo del agua, pensando en que un nuevo tsunami podría llegar. Temen separarse de sus padres.

P. Desde aquí tenemos la sensación de que los japoneses se están comportando con gran calma y el orden? ¿Es así?

R. Sí, están muy tranquilos.

P. ¿Qué destacarías de su carácter?

R. Son un pueblo con mucha resilencia.

P. ¿En qué estáis trabajando ahora?

R. Estamos creando espacios amigables para que los niños tengan un lugar seguro para jugar mientras los padres pueden solicitar asistencia.

P. ¿Tenéis miedo de la radiación?

R. Es una preocupación para todos nosotros  y nos estamos tomando la seguridad de nuestro personal muy en serio.

P. ¿Cuánto tiempo vais a permanecer allí?

R. Save the Children ha estado trabajando en Japón durante 25 años. Vamos a trabajar en la zona del desastre durante varios meses.

Save the Children estima que hacen falta 3,6 millones de euros para atender las necesidades de los 100.000 niños afectados por el terremoto. La organización está trabajando en varios frentes: atención y apoyo psicologico, creación de espacios de juego seguros en los centros de evacuación, distribución de ayuda… Además, el próximo jueves 17 a las 14 horas han convocado una acción de solidaridad en Twitter “10 minutos de Twitter por Japón“.

Blogueros con causa

17 enero 2011 - 0:45 - Autor:

Primero fue La España Fantasma, luego el Blog Solidario y, ahora, Letras por el Sáhara. Es oficial, los “internautas” o, mejor, los “blogueros” no son solo unos exhibicionistas ensimismados con los mundos de Yuppie, son personas con sensibilidad social, con intereses más allá de su ombligo. Esas tres iniciativas, lanzadas por personajes bien conocidos en la blogosfera y en la twitteresfera, han conseguido la adhesión de más de 500 blogs y portales, además de cientos de “me gusta” en Facebook y “retweets”. Está claro que el slackactivismo o clickactivismo funciona, pero, ¿y el moneyactivismo? Eso ya no está tan claro.

Javier Sanz escribe uno de los más populares blogs sobre historia, “Historias de la historia“. La semana pasada, Javier y su amigo y colaborador Pablo Castañón provocaron una ola de solidaridad con una iniciativa que aspira a crear una biblioteca en Smara, Sáhara, de la mano del proyecto Bubisher (un bibliobús para los campamentos de refugiados saharauis).

Los muros de la futura biblioteca en Smara. Foto: Bubisher - Candi

“De una conversación trivial con Pablo (@psandez) sobre un post antiguo y un banner surgió “Letras en el Sáhara” (#letrasenelsahara). Esta iniciativa nace en la red y queremos que, con vuestra ayuda, desemboque en el Sahara”. Así empieza el post que el pasado miércoles compartió toda la comunidad bloguera. Letras para el Sáhara es un ejemplo de que, en ocasiones, no es necesario haber metido en dedo en la llaga para comprometerse con una causa: ni Javier ni Pablo han estado en los campamentos saharauis, pero ambos sí han escrito y conversado sobre la deuda moral que tenemos con aquel pueblo.

En apenas 48 horas, decenas de blogs apoyaban el proyecto, cientos de personas lo compartían en Twitter y Facebook y lo votaban en bitacoras.com, Javier recibía las primeras confirmaciones de los libros que, específicamente, necesitan en Bubisher, así como la colaboración de autores que donan ejemplares de su obra para regalar entre los que apoyen el proyecto.

Pero lo diferente es que esto no debe o, mejor dicho, no queremos que sea “flor de un día” si no que esta iniciativa estará en marcha hasta el 11 de marzo. Y para eso, trataremos de mantenerla fresca explorando otros medios. Nuestro gran reto será que se mantenga fresca y, además, no saturar a la gente. Estamos convencidos que la red, demonizada por muchos pero libre de ataduras políticas y económicas, puede “parir” una iniciativa que llegue a buen puerto en la vida real.

¿Y el dinero? No se trata solo de reunir una serie de libros, sino también de colaborar en la puesta en funcionamiento de una biblioteca. Y para eso se necesita dinero. Hasta el momento, 430 euros vía Paypal, ¿mucho o poco? Depende. Por ejemplo: es menos que el número de ocasiones que se ha compartido la noticia del proyecto en redes sociales. Si cada uno de los que lo ha difundido hubiera donado 1 euro, estaría por encima de la cifra recaudada hasta la fecha. Falta por saber la cantidad de donaciones aportadas a la cuenta de Bubisher en La Caixa.

Habla Kurioso.

La gente es muy solidaria cuando no hay que sacar la cartera. El proyecto (La España Fantasma) ha sido posible por el esfuerzo desinteresado de 300 y pico personas, que han perdido su tiempo por una buena causa. Pero si no transformamos ese intangible en monedas, no habrá servido nada más que para dejar bonitos los telediarios de Navidad.

Kurioso es el alias y el nombre del blog de José Jiménez, arquitecto madrileño que habla y escribe desde la libertad que da la independencia. Dueño de un ideario un tanto insólito para los tiempos que corren, Kurioso encendió la mecha de su proyecto solidario con un tweet (que arrastró cerca de 4.000 visitas): cinco meses después veía la luz La España Fantasma, un libro con más de 300 imágenes qure retratan la soledad de las calles de nuestras ciudades durante la final del Mundial de Sudáfrica. Los beneficios van destinados a un proyecto de Save the Children.

El libro se vende a través de Bubok y de la CAM (Caja de Ahorros del Mediterráneo). En la plataforma de autopublicación ya van más de 700 ejemplares, lo que supone unos 4.300 euros para la ONG (del coste de 18 de euros, 6,1 van a Save the Children). En la CAM, el precio íntegro, los 18, van al proyecto solidario, Kurioso estima que llevarán alrededor de 400. Pero José no se da por satisfecho y sigue en la pelea por mejorar la distribución.

Ana Aldea trabaja en Medios y Redes, una red de blogs temáticos, en la que usan el programa Adsense para obtener ingresos.

Pensé que esa misma herramienta podría servir para intentar cambiar las cosas. Por otra parte yo tengo un blog personal con el que no quería ganar dinero pero no me importaba poner publicidad y donar los beneficios y pensé que si a mi no me importaba donar un espacio seguro que a otros bloggers tampoco…y debí acertar porque ya somos muchos.

Pues ya son más de 200 las bitácoras que se han sumado al Blog Solidario. Los beneficios que genere esa publicidad insertada en cientos de blogs irán para los proyectos de la ONG Planeta Salud. Ana comenta que todavía no tienen datos de ingresos, la campaña apenas lleva unos días en la red.

Las tres iniciativas tienen un punto fundamental en común: nacieron de la espontaneidad, sin grandes planes de desarrollo detrás. Son proyectos sencillos y honestos. Y eso es lo que gusta a los “internautas”.

Su actual y futuro impacto tendrá mucho que ver con su resistencia al desánimo, con el empuje de los promotores y con su capacidad para llegar cada día a más y nuevos usuarios. Suerte.

10 ideas para una Navidad más social

17 diciembre 2010 - 0:14 - Autor:

Postales de Quentin Blake para la ONG Survival.

Llegamos a la época en la que se disparan muchos índices: el de consumo, el de masa corporal, el de precios… y también el de solidaridad. Seguramente todos esos índices estén relacionados. El caso es que si ha llegado el momento de hacer una buena obra, te doy 10 ideas.

1. Las postales de toda la vida. Las que puedes encontrar en muchas papelerías, en centros comerciales o a través de los sitios web de muchas ONG, como por ejemplo la Fundación Vicente Ferrer o las de Survival, que este año cuentan con unas fantásticos diseños de Quentin Blake, artista famoso por haber ilustrado obras de Roal Dahl como Matilda y James y el melocotón gigante).

2. Amanecer en el Sáhara. Como cada año, la Coordinadora Estatal con el Sáhara organiza un viaje del 27 de diciembre al 2 de enero para vivir y conocer la realidad de este pueblo. En el programa, encuentros con diversas organizaciones y personalidades, visitas a escuelas, al hospital… y, por supuesto, la cena de nochevieja. Infórmate.

3. España fantasma. El incansable bloguero y tuitero Kurioso se ha involucrado en un apasionante proyecto editorial solidario que nació en el Mundial de Sudáfrica. Kurioso propuso retratar las calles y lugares de España durante la final del Mundial, con las fotos seleccionadas ha editado un libro cuyas ventas van destinadas a la ONG Save the Children. Compra el libro en Bubok o en CAM.

4. Regala tus palabras. “La época navideña no se distingue de otras para los presos y presas de conciencia, pero puede llegar a ser particularmente triste. Por eso queremos infundirles ánimos y regalarles nuestras palabras de solidaridad”. Activismo on line con Amnistía Internacional.

5. Dona sangre. ¡Qué forma más sencilla de ayudar! Un pinchazo y generas vida para otros. Además, te llevas un bocadillo. De la mano de Cruz Roja en donarsangre.org

6. Lotería Social. Todavía estás a tiempo, decenas de ONG buscan ayuda para sus proyectos compartiendo sus billetes de lotería. En loteriasocial.com tienes algunas opciones. Recomendación: busca a tu ONG  “de cabecera”, seguro que tienen boletos.

7. Regalos justos. Si no queda más remedio que comprar, siempre puedes hacerlo en tiendas o distribuidoras de Comercio Justo. Desde la Coordinadora nos aseguran que este tipo de comercio beneficia cinco veces más a los productores que el convencional. La tienda que más me gusta a mí, SETEM. Puedes consultar un listado completo

8. Un euro veinte. ¿Pagarías por ver un video en Youtube? En este pagas 1,20 euros que van destinados íntegros a proyectos de apoyo a la infancia de Unicef. Si quieres saber qué puede provocar tu aportación, no dejes de verlo. Es una pena que a la realización del spot le falte naturalidad y autenticidad.

9. Los mayores también creen en los Reyes Magos. La ONG Mensajeros de la Paz no falla a su cita anual con las personas mayores que viven solas en residencias, hospitales, centros de día. Puedes colaborar hasta el 4 de enero, dejando los regalos, sin coste alguno, en cualquier oficina de la empresa de la empresa de Mensajería MRW de la península, indicando en el paquete “para la campaña de Mayores”. Más información.

10. Tu aportación importa. A las pequeñas organizaciones les cuesta mucho asomar la cabeza para que sepamos de su existencia y de sus necesidades, pero plataformas como miaportacion.org están tratando de llevar el concepto “micro” a la solidaridad: cualquier aportación es importante y las causas pequeñas (en cuanto a coste) puede producir grandes beneficios. Hace unos meses hablaba con su creador y ahora compruebo que el proyecto sigue en marcha, creciendo, y que también se están preocupando por salvar la Navidad.

Roser Batlle y la responsabilidad de los jóvenes para mejorar su comunidad

26 septiembre 2010 - 23:59 - Autor:

Proyecto de aprendizaje-servicio "Conecta Joven". Fundación Esplai.

Aprender y ayudar al mismo tiempo. Esa la filosofía del Aprendizaje-servicio, un método del que la pedagoga Roser Batllé es una de las más activas embajadoras. Después de una hora de entrevista con Roser, concluí que el principal inconveniente para que las ideas que promueve arraiguen todavía más es su marca, su nombre “Aprendizaje-servicio“. Son dos palabras que no tienen química, poco atractivas y que ya por separado no terminan de seducir. Pero lo cierto es que lo que propone Roser es, sobre todo, aplicar al sentido común al sistema educativo.

Aprender haciendo un servicio a los demás, con acciones que son útiles para otras personas, personas que tienen algún tipo de necesidad.

Roser Batlle

Un ejemplo muy fácil: los niños de primaria que se preparan unos villancicos y los cantan en una residencia de ancianos. Uno puede pensar que este tipo de cosas solo ocurren en los dibujos de Caillou, pero no, están en la vida real. Más ejemplos, la típica plantación coincidiendo con el Día del Árbol o el del Medio Ambiente. Roser habla de servicios a los demás y, en un sentido más amplio, de servicios a la comunidad. Estos ejemplos son sencillos, más adelante podrás leer casos muy interesantes, como el Mataró y los estudiantes de Comunicación Audiovisual o el de los presos de Villabona, pero Roser también quiere definir el alcance.

Cuando hablamos de mejorar nos se trata de solucionar las cosas de manera radical, porque muchas cosas no las pueden solucionar y algunas ni siquiera las podemos solucionar los adultos. Se trata de desarrollar pequeñas mejoras en el entorno.

Muchos podréis decir, “pero esto ya lo hacía yo en el colegio hace 30 años“.

La clave está en que se vinculen a contenidos y formación, porque entonces hay un doble efecto. Cuando haces alguna acción al servicio de los demás y la vinculas a los aprendizajes. Por ejemplo, en la casa de música, cuando los alumnos aprenden las canciones, sabiendo que les están esperando, que van a cantar para personas a las que les hace especial ilusión oírles, que tienen que aprender canciones que saben los abuelos, pero ellos no. Todo esto hace que el a sea más significativo e importante para ellos, porque le ven la utilidad..

Y lo normal es que todavía tengas dudas de que esto aporte alguna novedad con respecto a los típicos días del Domund o de salida al Museo de Ciencias Naturales que viviste en tu infancia.

Hay una experiencia de acciones solidarias puntuales: una colecta, el Día del Árbol… Lo que no se ha descubierto es la potencia del vínculo de las acciones ligadas a unos aprendizajes. Imagina una escuela que tiene por costumbre contribuir a una campaña de solidaridad por el Sáhara. Las escuelas lo pueden plantear como algo puntual: tal día, tal hora, una recolección de alimentos. Lo que pasa es como actividad educativa se pierde el entrar a ubicar esto en la clase de sociales, trabajar la historia, cómo ese pueblo llegó allí… Vincular una campaña a unos contenidos curriculares le da una dimensión mucho más sólida.

A medida que subimos la edad de los niños, el Aprendizaje-servicio toma una nueva dimensión. Roser comenta el caso de Mataró, una ciudad con una gran cantidad de ONG de perfil sociosanitario (Alzheimer, Parkinson…) que se quejaban de su poca presencia en el televisión local, así que al ayuntamiento promovió que los estudiantes de Comunicación Audiovisual de FP realizaran sus prácticas contando historias de las ONG y emitiéndolas en la televisión local.

También me ha gustado mucho un ejemplo aplicado a clases de inglés y al típico ejercicio de redactar cartas. ¿Por qué no aprovechar para bucear en la página web de Amnistía Internacional, encontrar una causa que te inspire y preparar un texto dirigido a evitar una lapidación o una pena de muerte? También me ha gustado otro de los descubrimientos que aporta este método.

Una de las cosas que suele ocurrir es que chicos y chicas difíciles de motivar, con estas cosas se animan. El típico que mete bulla, que no para, que molesta, le das una oportunidad de este tipo y es muy frecuente que acabe encontrando un sitio y se sienta más motivado. De entrada, es una cosa activa, no te puedes dormir, generas una expectativa, alguien te está esperando.

Roser destaca como experiencia de éxito la de Cibermanager, una iniciativa a través de la que los adolescentes adiestran en el uso de las Tecnologías e Internet a los niños de primaria. Y, saliendo, de entorno educativo, también hay buenas historias de aprendizaje y ayuda, como el de los internos de la cárcel de Villabona (Asturias) que trabajan obras de teatro en las que explican y comparten con chavales de instituto los riesgos de las drogas.

Este método educativo está más implantado en Latinoamérica y, especialmente, en Argentina. Roser lo atribuye a que allí el Estado del Bienestar está menos extendido. Hay muchas ideas y trabajos de gran impacto porque no hay servicios sociales suficientemente desarrollados.

Hay, sobre todo, uno que da para un post completo: en 2001, durante la gran crisis socioeconómica argentina, Mar del Plata era una de las ciudades más afectadas, paro y hambre eran sus dos grandes problemas. Así que un grupo de estudiantes de la Facultad de Agronomía de la Universidad crearon un programa para ayudar a combatir ambos problemas: formaron a los parados y establecieron huertas comunitarias para dar de comer a las familias. Eso dio lugar a un programa más completo con 115 huertas comunitarias, siete granjas, cuatro viveros, cuatro huertas medicinales, dos huertas escolares y varias microempresas que autoabastecían en 2007 a 480 familias y proveen a 60 comedores.

Aquí, en España, tenemos una realidad más cómoda, menos crítica y hay que adaptar los proyectos a nuestra situación socioeconómica. Con lo que me quedo es con la importancia de aprender desde la experiencia y a través de la ayuda. Y con una cosa más, casi todos sobreprotegemos a los niños, es inevitable, pero ¿es lo mejor para ellos?

Roser apuesta por la responsabilidad y por la generosidad y hace referencia a un principio de  la primera declaración de los Derechos del Niño, realizada en 1924 por Eglantyne Jebb, fundadora de Save the Children: “El niño deberá ser educado en la conciencia de que sus talentos han de ser empleados al servicio del prójimo”. Este principio se eliminó de todas las declaraciones posteriores, incluida la Convención de 1989.

Cómo ayudar a Pakistán

17 agosto 2010 - 13:02 - Autor:

Reparto de ayuda. Foto: Save The Children.

Aunque haya quién todavía lo dude, el Cambio Climático es el responsable de que ocurran desastres como el de Pakistán: donde desde hace más de un mes las inundaciones han causado ya más de 1.600 muertos y donde más de 3,5 millones de niños corren el riesgo de contraer enfermedades, según Unicef.

Ante una catástrofe de esta magnitud, ¿qué podemos hacer nosotros? Lo mismo que hicimos en Haití. Claro, que hay dos diferencias: Haití queda, quizás, demasiado cerca en el tiempo y la cobertura mediática y, sobre todo, televisiva, de Pakistán es ridícula comparada con la que se dio al terremoto de Puerto Príncipe. Pero eso no significa que no haya organizaciones españolas trabajando en la zona, ya sea directamente con sus cooperantes o a través de sus ramificaciones en Pakistán, Francia, etc.

Por eso, lo primero es informarse, conocer qué están haciendo las ONG y, luego, decidir qué puedes hacer tú. Aquí va el listado de las entidades que están allí (vía CONGDE).

MEDIOS SOCIALES: TWITTER, SAHANA…

Además, puedes seguir en tiempo real el seguimiento en Twitter a través de los hashtag #floods o #Pakistan

Como curiosidad, una de las cosas que puedes hacer es sugerirle ideas de ayuda al escritor Paulo Coelho.

Akram con su hija de dos años Arshad en el campo de desplazados de Gujrat, distrito de Muzzafargarh, en Punjab Sur. Foto: Save The Children

En Facebook, Save the Children está ofreciendo una buena cantidad de imágenes y noticias aportadas por sus cooperantes desde el terreno.

Y para los muy curiosos o interesados en herramientas de colaboración 2.0, está Sahana, una aplicación creada por una serie de ingenieros de Sri Lanka tras el Tsunami de Indonesia en 2004, y cuyo objetivo es crear un sistema de alertas para localización de víctimas, familiares, necesidades…

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Sobre el blog

Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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