Juanjo Montiel, la ceguera como oportunidad
Juanjo Montiel, 27 años, malagueño, programador, creador del proyecto cuentaminados.org, apasionado de la literatura, de Saramago, de Paul Auster, activista on line, campeón en actuable.es, desarrollador de aplicaciones, 10 años de piano, twittero, ennoviado, vecino del barrio madrileño de Ciudad Lineal, aspirante a pilotar un avión y a lanzarse en paracaídas…
Nunca me han gustado los límites.
Ciego. Desde que nació, prematuro.
Al juntarte con personas como Juanjo no puedes evitar pensar en tus insignificantes miserias, esas que muchas veces elevamos a categoría de problema vital. Durante la entrevista, y algún tiempo después, te sientes como si te hubieran inyectado adrenalina. Se llama contagio. Juanjo contagia energía positiva.
Ahora él también la necesita, lleva desde el verano enredado en un proyecto literario con final solidario que le ha robado muchas horas de sueño. Cuentaminados.org es una idea que Juanjo llevaba rumiando desde hacía 10 años y que ahora se está convirtiendo en realidad. Se trata de un proyecto de literatura colaborativa, un intento por crear una obra colectiva en la que los usuarios escriben y deciden cómo es y será la historia. El objetivo es editar todo el material, venderlo y donar lo recaudado a Save the Children.
Cuentaminados reúne dos de las grandes pasiones de Juanjo. Por un lado, la tecnología, la programación. Juanjo aterrizó en Madrid en 2006 para hacer un Máster en Diseño para Todos. Al terminarlo entró a trabajar en Technosite, empresa especializada en accesibilidad web. Él llevaba programando desde los 16 años, desarrollando aplicaciones para personas ciegas.
Juanjo ha decido utilizar su don, su talento de programador, para crear soluciones que mejoren su vida y la de todos los ciegos. Por ejemplo, en el año 2000 creó un sistema, vía modem, para que el teléfono le “cantara” el número que aparecía en la pantalla de los primeros Domos. Lo más reciente ha sido una aplicación gratuita para convertir los audiolibros para personas ciegas en formato MP3. La tecnología e internet son un entorno de seguridad y control para Juanjo.
Es una ventana a un mundo en el que tú tienes totalmente el control. Voy por la calle y puedo ir menos seguro porque no conozco el camino, la ciudad… pero en internet tengo la sensación de que controlo. El mundo no me controla a mí, yo puedo superar barreras si me lo propongo.
Aunque tampoco internet se libra de obstáculos: la accesibilidad web es una asignatura pendiente en muchas instituciones y servicios (¿Alguien ha dicho Renfe?). A través del lector de pantalla Jaws, Juanjo se mueve por las redes, apoyado en su blog y en su perfil de Twitter. ¿Alguna vez te has planteado si Twitter es accesible para personas ciegas?
La interface de Twitter no está diseñado para ciegos. De hecho es bastante desastre, pero tiene una API muy buena. A través de esa API pueden funcionar aplicaciones de terceros que sí son accesibles. Como Qwtitter, aplicación que un chaval ciego de Estados Unidos ha desarrollado. También hay ahora un lector de pantalla gratuito (Jaws, el más utilizado, es de pago, y caro) que se está poniendo cada vez más de moda en España.
Juanjo ha estado todo el mes de agosto metido en casa, programando hasta 10 horas al día para que Cuentaminados tomara forma. El proyecto de libro arrancó con bastante participación, más de 60 personas mandaron sus textos. Ahora, el ritmo ha descendido, pero Juanjo no piensa bajar los brazos, solo necesita un poco de difusión y que, quizás, gente con la que ha intentado contactar, escritores como Juan Gómez-Jurado o Juan José Millás, le presten un minuto de su tiempo.
Juanjo está acostumbrado a que no le pongan las cosas fáciles. En las pasadas elecciones municipales no pudo ejercer su derecho al voto secreto y libre. Aunque en las Generales de 2008 se implantó un sistema de votación en braille para personas ciegas, en las municipales y autonómicas de mayo de este año, no se utilizó: razones de estructura y de complejidad en el voto al existir tantas opciones, provincias, modelos, etc…
Actuable fue la plataforma a través de la que Juanjo dio a conocer esta circunstancia y a través de la que quiso provocar un cambio. Él y las más de 6.800 personas que apoyaron la petición.
Es increíble, aluciné. Me di cuenta de que no estaba solo, de que los que no te hacen caso son cuatro, eso sí, son los más poderosos, son los que mandan, pero no son la mayoría. Estoy seguro que esto lo llevo al Constitucional y gano. ¿Qué dice la Constitución? Que el voto es secreto y libre.
Y Juanjo no va a parar aquí.
Espero que en las municipales de 2015 lo hayan solucionado, porque si no la voy a liar gorda.
Hasta el 2007 Juanjo Montiel vivió en una residencia de estudiantes. Ahora está con su novia y su inseparable Mery (su perra) en el barrio madrileño de Ciudad Lineal. Afirma que sus padres siempre le han ayudado en lo que ha necesitado y que, para él, ha sido muy importante estar rodeado de personas no ciegas. Juanjo parece que ha sabido enfrentarse a la vida con decisión, con valentía y, también, con humor.
Hay mucha gente que me dice “invidente”. No, yo soy ciego!! Es un eufemismo. Me río de mi mismo y escandalizo a la gente a posta. Cuando tienes una discapacidad puedes amargarte o reírte de ti mismo. Puedes aceptarla o tomártela como un tabú.
Para Juanjo Montiel, tabú, barreras, obstáculos, límites… son solo palabras, palabras que pueden ser doblegadas. Hace unos meses condujo una furgoneta y ahora está ilusionado con hacer paracaidismo y con pilotar un avión, una avioneta (“si alguien está tan loco como para dejarme volar con él”, afirma). Juanjo Montiel sabe que la vida está hecha de emociones, de instantes y no tiene tiempo que perder para descifrarlas.
Si hubiera visto, hubiese sido piloto.

















