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Las 10 mejores TED Talks solidarias

9 agosto 2011 - 5:42 - Autor:

TED 20111 en California. Detrás del escenario. Foto: James Duncan Davidson / TED

“Ideas que vale la pena difundir”, es el lema de TED (Technology, Entertainment, Design), una organización sin ánimo de lucro con sede en California, EE.UU, que desde hace más de 20 años organiza la mejor y más exclusiva conferencia (cuesta 6.000 dólares) a la que se puede asistir en el mundo: una reunión con los hombres y mujeres que están revolucionando el mundo en temas como la salud, el arte, el medio ambiente, el diseño… La conferencia original se desarrolla en California, pero desde el 2005, TED ha ampliado sus fronteras con los eventos TEDGlobal y con los TEDx (eventos a modo de  “franquicia” que se celebran en numerosas ciudades de todo el mundo).

Lo que ha hecho verdaderamente popular y prestigioso a TED es un base audiovisual on line de más de 900 conferencias de libre acceso, la mayoría subtituladas al español y con transcripciones completas.

Aquí tenéis una selección de las 10  TED Talks más inspiradoras para aspirar a un mundo mejor desde la solidaridad, la educación y el medio ambiente.

1. JD Schramn. Es una charla muy corta y no quiero desvelaros nada, solo garantizo que tiene sorpresa final.  TED Talk JD Schramn

2. Ken Robinson. La charla TED más vista de todos los tiempos (más de 8.6 millones de reproducciones entre los diferentes canales: TED, Youtube, etc). Un referente para el sector educativo. Es del 2006 y su título, “Cómo la escuela mata la creatividad”. TED Talk Ken Robinson.

3. Hans Rosling y las estadísticas para entender lo que pasa en el mundo. Gran presentación para descubrir el impacto de las políticas sociales en los datos sobre desarrollo, sobre mortalidad infantil, etc. Es muy posible que Hans cambie tu forma de entender el mundo. Compruébalo. TED Talk Hans Rosling

4. Paul Collier. El autor del libro  “El club de la miseria” ha hecho ya famosa su frase “La pregunta no es si podemos ser optimistas en un mundo en el que 1.000 millones de personas viven en economías muy precarias, la cuestión es cómo podemos dar esperanzas creíbles a esos 1.000 millones de personas”.  Ted Talk Paul Collier.

5. Jackeline Novogratz. La creadora de Acumen Fund, una especie de “fondo de inversión” solidario, que apoya a emprendedores asiáticos y africanos cuenta la historia de su sueter azul y de cómo emponderar a los empresarios de países pobres. Ted Talk Jackie Novogratz

6. Ngozi Okonjo. La Ministra nigeriana de finanzas habla de otra África, de la África “de la oportunidad” y explica los progresos de su país para luchar contra la corrupción. Una interesante visión aportada por una voz del “Sur”, no del “Norte”. Ted Talk de Ngozi Okonjo.

7. Emmanuel Jal. El niño soldado que fue rescatado por una cooperante inglesa, ahora canta contra la guerra. Aquí conté su historia, pero siempre conviene acudir a las fuentes.  Ted Talk de Enmanuel Jal.

8. Silvya Earle. La mujer que más horas ha pasado en el fondo del mar, estudiando la vida submarina, ofrece un apasionado relato sobre la belleza de los océanos y sobre cómo nuestra huella amenaza su equilibrio. Earle también ha pasado por el blog y su charla es emocionante. Ted Talk Silvya Earle.

9. Bill Gates. El creador de Microsoft está volcado desde hace años en su Fundación y en reducir la incidencia de enfermedades como la polio o la malaria a través de las vacunas. En la introducción de la charla, ofrece unas cifras alentadoras “En 1960 nacieron 110 millones de niños de los cuales murieron 20 millones antes de los 5 años. Hace cinco años nacieron 135 millones de niños, de los cuales murieron 10 millones antes de los 5 años”. Ted Talk Bill Gates.

10. José Antonio Abreu.  No es una charla al uso, es el mensaje de agradecimiento del maestro Abreu al ser honrado con el TED Prize de 2009. Abreu es uno de los grandes protagonistas culturales y sociales del siglo XX y XXI en Latinoamérica. A través de “El sistema” (Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela) más de 250.000 jóvenes están enganchados a la música en un programa de educación que fomenta la integración social y el desarrollo comunitario. Ted Talk José Antonio Abreu.

¿Pueden los videojuegos cambiar el mundo?

13 septiembre 2010 - 20:26 - Autor:

Jane McGonigal, una diseñadora de juegos con más de 10 años de experiencia que hace unos meses ofreció una genial presentación en las TED Talks, cree que sí, que, por lo menos, pueden ayudar a mejorar nuestra sociedad. Su charla TED se centró en el juego on line World of Warcraft, el más popular (con permiso de Farmville), con una Wiki que alberga 80.000 términos y 11,5 millones de jugadores que dedican 22,7 horas a la semana a conseguir objetivos épicos y a trabajar en equipo.

Dibujo de Evoke, juego creado por Jane McGonigal

Antes, un poco de contexto.  En EE:UU, el 65% de los hogares dedica una media de 18 horas semanales. Eso equivale a más de 2,5 horas al día o a 38 días completos al año. En España, los datos de un estudio de aDeSe dicen que el 22,5% de los españoles, 10,4 millones, son usuarios de videojuegos, las horas no se midieron, aunque aquí parece que nos moderamos más.

En resumen: pasamos más horas con los videojuegos que visitando a los abuelos o haciendo voluntariado social, eso seguro…

El estereotipo nos dice que el usuario de videojuego abandona otras actividades más “sociales” para concentrarse en su “partida”, las asociaciones de fabricantes, como aDeSe, buscan estudios que digan lo contrario, y otros investigadores y organizaciones sociales buscan la forma de convertir esa ingente cantidad de horas invertidas en una oportunidad para que los jugadores mejoren la sociedad en la que viven.

Al igual que Jane, muchas ONG han tratado de aprovechar el soporte para lanzar juegos que sensibilicen, que remuevan conciencias, que cambien comportamientos…el problema, para mí por lo menos, es que o son muy aburridos o los mensajes son muy enrevesados, difíciles de asimilar para el público al que va dirigido (chavales).

Es sencillo, si queremos que un juego con un mensaje social o medioambiental triunfe debe entretener.

Es como en el cine, podrán hacer cientos de documentales sesudos sobre el Holocausto que verán 100 o 200 personas y se perderán en el olvido. Y, sin embargo, nunca nadie nos ha enseñado mejor aquel infierno que un señor que se dedica al entretenimiento: un tal Spielberg.

No conozco auténticas experiencias de éxito de ONG (cualquier aportación es bienvenida) en el mundo de los juegos on line. Una muestra:

  • Un juego peligroso. Manos Unidas apostó por un juego on line de preguntas y respuestas en el que vamos conociendo datos para comprender la situación crítica que vive la Humanidad. Primera pregunta, ¿Cuál es el país donde hay más habitantes mutilados? Camboya Es un juego para ESO y BUP…
  • Contra viento y marea. Juego de ACNUR para sensibilizar sobre la realidad de los refugiados. El objetivo es escapar… primera pantalla, un interrogatorio y una pregunta “Renuncias a tu derecho a votar”…

Son juegos que ya tienen varios años y esas dinámicas tipo “aventura gráfica” han caído en desuso. Sí, por ejemplo, me han gustado iniciativas como la de Márcale un gol al SIDA, el clásico juego de penaltis con el aliciente de enfrentarte a muñecos con la cara de Obama, el Papa o Zapatero.

Pantallazo del juego "Márcale un gol al SIDA"

Entonces, ¿cuál es la clave para que un videojuego “solidario” conecte con los jugadores? De la presentación de Jane y de su análisis del juego World of Warcraft of saco varias conclusiones:

  • Tiene que haber una misión épica a la que enfrentarse.
  • Debemos sentirnos con un poder especial para cambiar las cosas.
  • Necesitamos un entorno en el que sentirnos arropados. WoW es un juego en el que puedes encontrar la colaboración de otros usuarios.

Jane ha aplicado sus conocimientos para crear juegos con mensaje social y ecológico que dejen una huella en los jugadores, una huella que pueda cambiar actitudes y comportamientos. Desarrolla juegos de “realidad alternativa“, una narración interactiva que plantea una ficción a partir de muchos datos sacados de la vida real. Así, desde 2007 ha creado distintos proyectos, de los que me quedo con dos:

  • Un mundo sin petróleo, en el que a base de generar mucho contenido contextual intenta sumergir a los jugadores en un mundo en el que se ha acabado el petróleo. Ella misma dice:
  • Nadie quiere cambiar el modo de vida sólo porque es bueno para el mundo, o porque se supone que debemos hacerlo. Pero si uno los sumerge en una aventura épica y les dice: “Nos quedamos sin petróleo”. Esta es una historia asombrosa y una aventura para que te sumes. Desafiarte a tí mismo a sobrevivir en ese mundo. Muchos jugadores han conservado los hábitos aprendidos en este juego.

  • Evoke. El último, promovido por el Banco Mundial (¿?), y lanzado en marzo, lanzó un reto a jóvenes emprendedores sociales de todo el mundo, África sobre todo, para que resolvieran problemas relacionados con el desarrollo sostenible, la educación… Los mejores jugadores han recibido premios “del mundo real”.

EVOKE trailer (a new online game) from Alchemy on Vimeo.

¿Pueden los videojuegos cambiar el mundo? No, pero sí puedan ayudar a forjar personas más comprometidas con su comunidad, más conscientes del medio en el que vivimos, mejores ciudadanos. Eso sí, siempre con el entretenimiento por delante.

Emeka Okafor, el bloguero de la “otra África”

29 agosto 2010 - 18:09 - Autor:

¿Un evento en Kenia en el que se reúnen emprendedores sociales e inventores africanos para compartir conocimiento, ideas y recursos con los que crear productos y empresas innovadoras? Eso no le interesa a nadie.

Si me hablas de negocios en África, háblame de cómo los chinos están colonizando el continente o cómo en Nigeria cada mes hay asaltos a las plataformas petrolíferas; pero ¿africanos que crean riqueza para los africanos? Sí, pero solo porque hay un tipo llamado Emeka Okafor, con ascendencia inglesa (su padre es inglés y su madre nigeriana) y afincando en Nueva York, que está empeñado en que el mundo entienda que más al sur de Gibraltar también hay buenas ideas en campos como la tecnología, la agriculltua o la industria.

Emeka Okafor. Foto Flickr: White African

De África sabemos con certeza que es el continente más pobres del mundo, que más del 50% de la población vive con menos de un dólar al día, sabemos que hay muchos países, pero que nosotros preferimos identificar continente con país, de forma que si hablamos de inmigrantes nigerianos, siempre diremos inmigrantes africanos o, como mucho, subsaharianos, es más fácil.

En La Regla de William intentamos pasar por encima de las convenciones y, aunque a veces hay que tomarse con humor el asunto de los estereotipos, nos gusta poner encima de la mesa nuevas historias acerca del continente, por eso, hoy, os voy a hablar de Emeka Okafor.

Emeka tiene la mala suerte de compartir nombre y apellidos con un popular jugador de la NBA, lo que seguramente le resta protagonismo en la red, pero este hijo de una nigeriana y un inglés que ha vivido en Inglaterra, Canadá, EE.UU y Nigeria, se dedica a buscar por todos los rincones de África proyectos innovadores que tengan que ver con la tecnología, el desarrollo sostenible, el diseño, la industria o la artesanía.

Y todo lo que descubre lo cuenta en sus dos blogs; Timbuktu Cronicles y Africa Unchained. Además, organizó TEDGlobal, en Arusha, Tanzania, en 2007, y ahora acaba de clausurar Maker Faire África 2010, en Nairobi, Kenia.

Durante dos días, 27 y 28 de agosto, decenas de emprendedores, inventores, empresarios y buscadores de oportunidades se han reunido en la Universidad de Nairobi con el objetivo de encontrar ideas viables de negocio “Una celebración del ingenio, la innovación y la invención africanas”, reza el slogan del evento. En el evento se han podido ver desde ideas relacionadas con la robótica, el software, la agricultura o las industrias textil y del vidrio. Por compararlo con algún evento en España, tendría algo del espíritu de Iniciador.

Fotos de Maker Faire África 2010 (Galería completa en Flickr).

Emeka habla del evento en una entrevista con una bloguera neozelandesa.

Estamos buscando zonas de fusión, romper las barreras entre los sectores. Cuando se coloca el bioquímico junto al poeta o el artista visual junto al físico, se puede confiar en las sinergias que nace de su curiosidad compartida.

Okafor es también un descubridor de talentos, uno de ellos, William Kamkwamba, se ha convertido, gracias a un libro, en un caso de éxito mundial. Quizás es un síntoma de que él mismo ha caído en algo que no le gusta: el poder de lo exótico, de lo inusual; pero sus reflexiones sobre cómo África puede prosperar revelan su amplitud de miras.

Si nos fijamos en los países industrializados tienen en común que han alcanzado el éxito y la superación de la pobreza a través de la evolución del sector productivo e industrial. Y, sin embargo, los expertos en desarrollo no se centran en la producción y el diseño industrial como los recursos que pueden ayudar a conseguir los retos que están siempre en sus conversaciones: la salud y la educación.

Este emprendedor y bloguero idealista que lleva en su ADN la pasión por su país y por su continente y la confianza en sus gentes y en su potencial nos seguirá invitando a compartir historias de esperanza y de descubrimiento a través de sus Crónicas de Tombuctú (Timbuktu), en un afán por convertir su bitácora en un “refugio de la gente erudita y justo, un refugio de los santos y los ascetas, y un lugar de encuentro de caravanas y barcos“, tal como definió, en el siglo XVII, a la mítica ciudad de Maí su cronista más reconocido,  Abd al-Rahman al-Sadi.

Hans Rosling cambiará tu visión del mundo

1 agosto 2010 - 20:51 - Autor:

Te lo aseguro, los mapas y presentaciones de Hans cambiarán tu forma de ver el mundo actual y pasado, de entender qué está pasando con la población, con enfermedades como el HIV, con la mortalidad infantil.

Hans Rosling mostrando uno de sus gráficos

Antes de nada, ¿Quién es Hans Rosling? Sueco (1948), profesor de salud pública en el Instituto Karolinska, estudió estadística y medicina en la Universidad Sueca de Uppsala y, más tarde, salud pública en la India. Trabajó como médico en el norte de Mozambique, donde descubrió una nueva enfermedad (Konzo), que generaba parálisis y que se produce por el exceso de ingesta de Yuca en poblaciones rurales de África afectadas por malnutrición. Además, fue uno de los fundadores de Médicos sin Fronteras en Suecia y, finalmente, desde el año 2005 el creador de la Fundación Gapminder.

Desde la Fundación Gapminder desarrolló un software (que compró Google en 2007) que permite convertir series estadísticas en gráficos interactivos con la idea que comprendamos cómo está cambiando el mundo. Y, como sabemos, entender ayuda a tomar decisiones para mejorar. Y eso es lo que también hace Hans, colaborar con la ONU y otros organismos internacionales para alcanzar los Objetivos del Milenio.

Además, Hans es un gran comunicador, un habitual de las Ted Talks. Os traigo la última, de julio en Cannes: una demostración magistral de cómo tenemos que apoyar el crecimiento de los países más pobres para que el exceso de población mundial no amenace la supervivencia de todo el planeta.

Y lo mejor de todo, su trabajo es Creative Commons, se puede descargar, usar… Gapminder utiliza los datos públicos de diversas instituciones (gobiernos, ONU, FAO…) para crear los gráficos. Lo mejor que podéis hacer es curiosear por su inmensa base de datos. Podréis descubrir desde curiosidades como hasta qué edad hubiérais vivido en España en 1.800, hasta comprobar cómo los países en desarrollo han mejorado su esperanza de vida frenando su natalidad.

Esta charla TED es genial para desmontar mitos sobre el mundo en desarrollo.

Estamos tan habituados a escuchar cifras y estadísticas que, no nos engañemos, no nos llegan, no nos impactan, apenas nos dicen nada: más de 1.000 millones de personas pasan hambre, 115 millones de niños sin escolarizar… Estos grandes números no nos interesan por una razón muy sencilla: nosotros no podemos hacer nada para cambiarlo.

Es una regla básica del Fundraising (captación de fondos para ONG): olvida los grandes números, habla de lo micro, la “enormidad” asusta, intimida, nos derrota. Pero hablar de que con 10 euros pagas un tratamiento con Plumpy Nut que salva la vida de un niño hambriento… eso ya es otra cosa. Ahora sentimos que podemos ayudar, que podemos ser parte del problema… y de la solución.

Los mapas de Hans, a primera vista, pueden resultar fríos, pero desvelan que, efectivamente, los países que han invertido en salud y educación han mejorado la calidad de vida de sus habitantes, reducido la mortalidad infantil y pasado de países pobres a “países emergentes”. Y si esto lo vemos en un cuadro animado nos convenceremos de que estamos marcando una diferencia con el euro o los euros que aportamos a tal o cual Fundación que realiza proyectos de cooperación sobre salud o formación.

Optimismo

20 enero 2010 - 19:09 - Autor:

Es difícil ser optimista cuando tu familia, tu casa, tus pertenencias han quedado sepultadas. Es difícil ser optimista cuando vives en uno de los países más pobres del planeta. Hoy, es difícil que un ciudadano de Haití sea optimista. Si en mayo el país ya figuraba entre la lista de los más pesimistas, es evidente que ahora esa sensación se habrá multiplicado por n. Sin embargo, voy a recuperar  un informe que realizó Paul Collier, de la Universidad de Oxford, a principios de 2009 para Naciones Unidas en el que afirmaba que a pesar de los problemas crónicos de Haití, de los huracanes recientes y de la crisis global, “las oportunidades de Haití son mucho mayores que las de otros estados frágiles con los que suele agruparse a ese país”.

Bien, primero, ¿Quién es Paul Collier? Profesor de economía y Director del Centro para el Estudio de las Economías Africanas de la Universidad de Oxford, entre 1998  y 2003 fue director del Grupo de Investigación de Desarrollo del Banco Mundial. Su libro El Club de la Miseria” (2008) profundiza en la causas por las que mil millones de personas en países de África o América no son capaces de salir de la pobreza. Muy recomendables sus conferencias en TED (subtítulos en castellano), de las que me quedo con una frase.

La verdadera pregunta no es ¿podemos ser optimistas? Es ¿cómo podemos dar esperanzas creíbles a esos mil millones de personas?

Collier, según informó Andres Oppenhemer en febrero de 2009, realizó un informe en el que explicaba las razones para no ser muy pesimista con el futuro de Haití: no está en una región turbulenta, no sufre una guerra civil, tiene acceso al mercado más grande el mundo, EE.UU.,  cuenta con abundantes remesas de divisas de emigrantes en países cercanos (Canadá, EE.UU.)… También aportaba las claves para que Haití saliera de la pobreza. Posteriormente, en un artículo en The Guardian, el propio Collier recoge muchas de esas recomendaciones, que se pueden resumir en: que todos los actores clave en la ayuda internacional a Haití -Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Naciones Unidas, Brasil y el propio Gobierno haitiano- “se embarquen en una acción coordinada y simultánea para la reconstrucción del país”, citando literalmente el artículo de Oppenheimer. Si bien la situación es todavía peor que en 2009, seguramente la receta para salir del caos es la misma.

Un momento de la representación de Antología del Optimismo. Foto: Phile Depez para Linz09

Un momento de la representación de Antología del Optimismo. Foto: Phile Depez para Linz09

A todo esto, el título del post es “Optimismo”. Y he elegido ese título porque esta mañana me he encontrado con un evento que ha captado  mi atención. Dentro del festival Escena Contemporánea, esta noche, en La Casa Encendida, Dieter De Buysser, escritor y dramaturgo belga y Jacob Wren, escritor canadiense, representan una obra titulada “Antología del optimismo”. La sinopsis de la obra dice “parte del encuentro creativo entre Jacob Wren y Pieter De Buysser con centenares de personas de diferentes ámbitos, a los que preguntaban qué podría significar para ellos el optimismo en el siglo XXI. La respuesta podía ser una foto, una pieza musical, un objeto, un pequeño texto, un dibujo, una pintura, una película, un vídeo… Con este punto de partida y trabajando también con su propias reflexiones, el tándem elaboró esta antología que espera fomente el desarrollo del optimismo y su aceptación en el futuro”. La referida carta empezaba así:

“An Anthology of Optimism” es la celebración de un optimismo crítico que esperamos aumentará en el siglo XXI

La enviaron a escritores, pensadores, políticos, científicos… y el resultado de esas respuestas, que podían adoptar cualquier formato (música, texto, foto…) se podrá ver esta noche en Madrid. También se puede apreciar en la web que han creado. Esperaremos a las críticas de mañana para ver el resultado y el ánimo (optimistas – pesimistas) de los mismos, aunque parece que la obra ya se ha podido ver en España: el dossier informativo incluye una reseña del Adelanto de Salamanca escrita en junio de 2009.

Y para terminar este post tan heterogéneo y embarullado, no puedo dejar de compartir mis dos citas favoritas sobre esto del “Optimismo”

El optimista tiene siempre un proyecto; el pesimista, una excusa. Anónimo.

y

El optimista cree en los demás y el pesimista sólo cree en sí mismo. Chesterton. Escritor británico.

Jeff Skoll, auténtico millonario “social”

26 noviembre 2009 - 22:54 - Autor:

Jeffrey Skoll

Jeffrey Skoll

Con frecuencia se hacen listas para clasificar a los millonarios más solidarios, más comprometidos. Es un tema un poco aburrido, genera recelo, desconfianza, se cuestiona siempre la fuente y, la verdad, muchas veces no nos creemos nada, seguramente porque vienen firmadas por personas más afines al mundo de los negocios que al de la acción social. Me acaba de pasar leyendo la lista que ha elaborado Eli Broad (un multimillonario) para Forbes.

Nos ocurre lo mismo con las estrellas de Hollywood, siempre tendemos a pensar que todo lo que hacen es parte del show, que sus incursiones con ACNUR en Darfur o Etiopía son resultado de un estudio/análisis de mercado, un consejo de su asesor de imagen. Me temo que puede haber algo de envidia, seguro, pero también algo de verdad. Sin ir más lejos, tenemos el caso de Nicholas Cage, arruinado por su lujoso estilo de vida y denunciado por su asesor financiero, de pronto, ha decidido coger el petate y hacer el bien en Kenia. ¿Hay algo de operación de lavado de imagen? Sí. Claro que también puede que haya visto la luz y la situación extrema que atraviesa le haya hecho cambiar su escala de valores.

El caso es que entre todo el grupo de millonarios filántropos vengo observando durante algún tiempo el trabajo de Jeffrey Skoll, fundador y primer presidente de Ebay. Su fundación es un referente en el apoyo a emprendedores sociales en todo el mundo. Desde hace más de cuatro meses sigo su blog y me gusta el tipo de proyectos que apoyan: salud, derechos humanos, medio ambiente… Y también estoy atento a SocialEdge, su red de emprendedores.

Así que, profundizando un poco en la vida de Skoll, descubro que también es el responsable del documental de Al Gore Una verdad incómoda, a través de su productora, Participant Media. Una productora que apuesta por historias sobre sostenibilidad, humanidad, justicia, etc. Interesante el trabajo que han hecho y cómo lo cuentan. Recomiendo dar una vuelta por su web para descubrir qué tipo de proyectos cinematográficos eligen y cómo los apoyan con acciones sociales concretas. Además, han creado algunas pequeñas obras maestras, como The Visitor.

Me termina de convencer la charla que dio en TED en 2007.

Pasé de vivir en una casa con cinco amigos en Palo Alto y comer de sus sobras a  tener todo tipo de recursos. Quería descubrir como podía aprovechar esos recursos y compartirlos con el mundo. En esa época conocí a John Gardner, un hombre excepcional. Fue el arquitecto de los programas sociales de Lyndon Johnson en los 60. Y le pregunté que sentía que era lo mejor que yo podía hacer, o cualquiera podía hacer, para conseguir una diferencia en los temas a los que se enfrenta la humanidad. Y John dijo, “Apuesta por gente buena haciendo cosas buenas”.

Skoll aplica una filosofía “Invierte, conecta, celebra”:

Invierte: si ves gente buena haciendo cosas buenas, invierte en ellos. Invierte en sus organizaciones.  Conéctala a través de conferencias, como TED, que trae tantas conexiones poderosas, o a través del Foro Mundial de Emprendimiento Social que mi fundación hace en Oxford cada año. Y celebrémoslo, contemos sus historias.

Cuenta conmigo

23 julio 2009 - 0:22 - Autor:

Como ya os he contado, estos días se celebra en Londres TED Global (21 – 24 julio). Entre los conferenciantes están dos africanos con historias apasionantes, Enmanuel Jal y William Kamkwamba, de los que ya hemos hablado aquí. Lo que están dando de sí las conferencias se puede seguir vía blog oficial y, claro, a través de Twitter.

A través de Aulablog (una interesante plataforma de blogs educativos) caigo en el blog de Esperanza Román Mendoza, una profesora de la George Mason University y de la UNED española. Esperanza está asistiendo a algunas de las charlas de TED y ofrece resúmenes ilustradores. Gracias a su blog he conocido a Mark Johnson (reconocido productor musical) y a su Playing for change, un proyecto que utiliza la música como elemento de transfomación social, de transmisión de valores como la paz y la tolerancia y de generación de comunidad entre artistas de todo el mundo, sin importar su religión, sus ideas políticas, etc. Os lo cuenta el propio Mark.

Todo empezó en 2005 en Santa Mónica, California. Mark encontró en la calle a Roger Ridley, un músico negro,  cantando en una mezcla de soul y jazz, el tema Stand by me (Cuenta conmigo). La pasión y la fuerza de Roger inspiraron a Mark, creía que el mundo debía conocer y compartir la magia de ese músico. A partir de la idea de que si trabajamos juntos somos más fuertes y de que la música ayuda a derribar todo tipo de prejuicios y barreras, Mark montó  un equipo de grabación portátil y comenzó a viajar por todo el mundo, desde el Himalaya, al Congo, a Rusia… para conectar con otros músicos y componer así una versión simplemente genial del Stand by me.

El proyecto ha ido creciendo, han sacado al mercado un CD-DVD, creado una banda que ofrece conciertos por todo el mundo y, en 2007, dos años despúes de iniciar el proyecto, Mark y su equipo vieron la necesidad de devolver a  los músicos y a sus comunidades algo de lo que ellos les habían entregado con su talento, así que crearon la Fundación Playing for Change, que tiene proyectos en Johannesburgo, Nepal y Guguletu (Sudáfrica), entre otros.

William Kamkwamba, el chico del molino de viento

20 julio 2009 - 1:41 - Autor:

Mañana empieza TED Global en Oxford, Inglaterra. TED es una conferencia anual que, bajo el lema “Ideas que merece la pena difundir”, reúne en California a personalidades de la innovación, la cultura, el medio ambiente, el pensamiento… Además de California, desde el 2005 han tomado Europa y, desde este año, prometen realizar anualmente el encuentro (el último fue en 2005). Os recomiendo visitar la web y curiosear por las conferencias, varias de ellas tienen subtítulos en castellano. El caso es que en Oxford se podrá ver y escuchar a Enmanuel Jal, ex-niño soldado rapero del que ya hablamos aquí, y a William Kamkwamba.

Retrato de William. Autor: kayakwcc's

Retrato de William. Autor: kayakwcc's

William se hizo mundialmente famoso en 2006 cuando un periódico local descubrió su invento. A los 14 años, tras dejar la escuela porque sus padres no tenían los 80 dólares que costaba su matrícula, William decidió que podía construir un molino de viento que generase electricidad a partir de lo que había visto en varios libros. Al cabo de dos meses y con la ayuda de unos cuantos plásticos, maderas y una bicicleta, había construido un molino capaz de proveer de energía a varias lámparas y una radio.

La mayoría de la gente pensaba que me había vuelto loco, al principio no recibí mucha ayuda, pero cuando construí el primer molino la gente empezó a pensar que aquello era útil y que debían ayudarme

El hallazgo de William llamó la atención del Dr. Hartford Mchazime, el director de la organización que gestiona las bibliotecas públicas de Malawi, que acudió a la aldea para comprobarlo y llevó con él a periodistas. Tras aparecer en el Daily Times de Malawi su vida ha cambiado radicalmente.

El primer molino de William, 5 metros de alto. Luego se lo llevó fuera de la aldea y lo subió hasta los 12 metros

El primer molino de William, 5 metros de alto. Luego se lo llevó fuera de la aldea y lo subió hasta los 12 metros

Su historia circuló por internet, fue invitado en 2007 a una conferencia especial TED en Tanzania, recibió una beca para finalizar sus estudios y se ha formado en la African Leadership Academy, continúa ofreciendo conferencias por todo el mundo y es una autoridad de la blogosfera africana. Además, desde hace unos días cuenta su vida en Twitter. Para poner la guinda, el 29 de septiembre saldrá un libro al mercado contando su historia, una historia de la que se ha hecho eco hasta Al Gore. Por último, en EE.UU. han montado una Fundación (” Moving Windmills“) en torno a William y su proyecto, una Fundación para expandir su trabajo.

William sacó el molino de la aldea y le dio más altura

William sacó el molino de la aldea y le dio más altura

La historia de William es ejemplar, optimista, positiva; pero, a veces, uno tiene la sensación de que este tipo de casos funcionan como una especie de lavado de conciencia para los que vivimos en la parte rica del mundo. Encontramos una persona que ha conseguido algo asombroso, no tanto por el hecho en sí mismo, sino por las circunstancias (pobreza, falta de estudios, inexistencia de ayuda o dinero) y lo convertimos en un personaje público, un icono mediático que paseamos por medio mundo. Es un concepto muy “American way of life”, me da la sensación de que en EE.UU. cada vez hay menos casos de “Sueño americano” y los cazatalentos (Emeka Okafor es el descubridor de William) se dedican a buscarlos en África, Asia, etc. Y no hay que negar que lo hacen bien, la Fundación que se ha montado alrededor de William es buena prueba de ello. Pero, al final, lo que de verdad deberían hacer las organizaciones que “utilizan” a William es invertir más en desarrollo y educación en Malawi, porque si gastamos más en marketing, viajes, documentales, videos, etc, que en proyectos que benefician a gente que lo necesita, nos estamos equivocando.

Os dejo un video de 6 minutos que forma parte del documental que están preparando desde Moving Windmills.

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Durante más de 100 años la comunidad científica mantuvo un intenso debate sobre el origen y significado del altruismo hasta que en la década de 1.960, el biólogo William D.Hamilton creó una fórmula matemática que relacionaba el altruismo con el grado de parentesco entre el que da y el que recibe. Desde aquí nos proponemos poner a prueba esa ecuación al mismo tiempo que descubrimos a personas e iniciativas que luchan por sacar adelante causas sociales.

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