Google+ y la cuestión de privacidad
Google+, el que parece ser el intento definitivo de Google por entrar en el mundo de las redes sociales, está ya entre nosotros y, aunque se trata de una versión en modo de prueba del servicio, permite intuir una clara apuesta de Google por la gestión de la privacidad como valor diferencial del proyecto.
Tras sus fracasos pasados en el mundo de las redes sociales, la empresa de Mount View no podía permitirse lanzar al mercado un producto que no tuviese algo que lo diferenciase del resto de redes sociales. Y ese valor añadido lo ha encontrado en la privacidad, no entendida ésta como la protección absoluta del usuario, sino como un elemento intuitivo y fácil de configurar, a través de un sencillo sistema de círculos.
Como digo, Google+ no es un proyecto de bondad que no vaya a hacer lo que hacen otras redes sociales con nuestros datos e información, sino que apuesta por un modelo conocido en otros ámbitos como el privacy by design, algo así como privacidad a medida. En efecto, los términos de privacidad de Google+ son tan escuetos como claros, Google podrá recabar y utilizar la información del usuario para una finalidad tan amplia e indefinida como “proporcionar una mejor experiencia al usuario”. Dicho esto, dicho todo.
Pero si por algo destaca el proyecto es precisamente por esa apuesta por la privacidad a medida que supone el sistema de círculos. Dicho sistema permite al usuario ubicar a sus contactos en uno o varios círculos -por ejemplo, círculos de amistades, de conocidos, de colegas de trabajo, etc.- y asignar un nivel de privacidad distinto a cada uno de ellos. La ventaja del modelo se produce a la hora de compartir contenidos, puesto que de manera muy sencilla se da al usuario la opción de decidir qué y con quién comparte sus comentarios, sus enlaces, sus fotografías o sus videos. Ésa es la mejor baza de Google+, los círculos nos permiten ser más selectivos al compartir nuestro mensaje.
De igual manera que en la vida ordinaria compartimos nuestra información en función del interlocutor, los círculos de Google+ crean la infraestructura necesaria para recrear los grupos existentes en el mundo offline. Es cierto que no es la primera vez que esto se hace; Facebook permite distinguir grados de privacidad (todos los usuarios, amigos de amigos, amigos y listas), Twitter permite decidir si todo es público o todo es privado; pero Google+ implica un paso más en la privacidad a medida por lo sencillo que resulta elegir el destinatario de cada mensaje.
Se ha dicho de Google+ que nace con la difícil tarea de desbancar a Facebook de su hegemonía mundial en el mundo de las redes sociales y ésa no es fácil tarea. Para ello Google ha adoptado ese innovador modelo de gestión de privacidad que aporta un diferencial frente a los sistemas conocidos. Sólo nos queda esperar para saber si será o no capaz de ello.

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