A apenas dos semanas de que se inicie el campeonato nacional de liga, sigue sin haber acuerdo entre Liga de Fútbol Profesional (LFP) y emisoras de radio para la retransmisión radiofónica de los partidos de liga. Para los que el verano les haya permitido evadirse de esta problemática, sepan que el conflicto (elevado en Twitter a la categoría de trending topic #noalfutbolsinradio) surge ante la pretensión de la LFP de imponer un canon de retransmisión a las emisoras de radio por ofrecer en directo los partidos de liga, algo que sólo existe para las retransmisiones televisivas.
Las posturas no pueden ser más enfrentadas. De un lado, la LFP publicaba estos días un comunicado en el que indicaba que “procede a comercializar los derechos de retransmisión radiofónica de los encuentros de fútbol que sus equipos disputen el la Liga BBVA (1ª División), Liga Adelante (2ª División) y La Copa del Rey”. De otro, las emisoras de radio mostraban su firme rechazo a pagar a los clubes de fútbol el canon por la retransmisión de partidos que parece querer imponer la LFP. En efecto, en un comunicado conjunto, la Asociación Española de Radiodifusión Comercial (AERC), Radio Nacional y la FORTA (radios autonómicas), expresaban su “unánime y completo rechazo” a ese gravamen inexistente hasta la fecha.
Por lo enfrentado de las posturas, una solución consensuada al conflicto no parece sencilla. En cualquier caso, no es ésta la primera vez que algo así ocurre. No tenemos que remontarnos demasiado en el tiempo para asistir a otro conflicto entre organizador de un evento deportivo y una radio; este mismo año, la Cadena SER dejaba de retransmitir el All Star Weekend de la NBA, pese a haberlo anunciado en su programación, por un supuesto problema de derechos.
La cuestión jurídica que subyace en todo esto es la siguiente: ¿Necesita un medio de comunicación, en este caso una emisora de radio, de la autorización de la LFP para retransmitir un partido de liga? La respuesta a esta pregunta es compleja y tiene su respuesta en otra pregunta ¿Supone la retransmisión de un evento deportivo de naturaleza privada un ejercicio del derecho de información consagrado constitucionalmente?
En el plano audiovisual esta cuestión fue resuelta hace ya algún tiempo. Quizás recordarán que en la negociación particular de derechos televisivos realizada por los clubes de fútbol hace años, algunos de ellos decidieron denegar el acceso a sus estadios a determinadas televisiones. La resolución judicial que resolvió ese entuerto acabó con una decisión salomónica que, resumiendo, obligó a los clubes a dar entrada en los campos a las televisiones al objeto de que pudiesen informar, ofreciendo resúmenes de los encuentros, pero no a dar una entrada a zonas privilegiadas del campo con buena visibilidad. Ése es el principal motivo de que determinados informativos tengan hoy unas imágenes variadas y de calidad de los encuentros, mientras otros apenas gocen de unas imágenes tomadas a pie de campo, desde una cámara fija.
Pero la cuestión radiofónica reviste, si cabe, más complejidad que la televisiva. Y ello porque aun aplicando de manera analógica la obligación de los clubes de dar acceso a los estadio a las emisoras, éstas podrían sin demasiada dificultad retransmitir un partido desde cualquier lugar del campo, sin ningún tipo de acceso privilegiado, incluso desde fuera del mismo siguiendo las imágenes vía televisor. Pero lo determinante no es eso, sino clarificar si la retransmisión radiofónica de un partido es un ejercicio del derecho a la información amparado constitucionalmente o si, por el contrario, excede tal ámbito y requiere del consentimiento del organizador del evento. Aunque no se trata de una cuestión sencilla, me inclino a pensar que se trata más de esto último por varios motivos. El principal, el esgrimido en su día por el órgano judicial en el caso de las televisiones: el resumen o las jugadas más destacadas de un partido sí están amparadas por el derecho a la información, no así la retransmisión completa del partido, que podría suponer una explotación comercial de un evento de naturaleza privada organizado por un tercero.
Sea como sea, ¡que empiece la liga y que empiece con radios! #noalfutbolsinradio.
Comentarios recientes