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¿Querrías saber cuándo un pederasta se muda a tu barrio?

9 Diciembre 2013 - 7:00 - Autor:

Uno no se da cuenta de lo distintas que son dos culturas hasta que ve cosas como las que a continuación me dispongo a narrar. Hemos discutido mucho en los últimos tiempos acerca de cómo las plataformas web que tiene su origen en Estados Unidos (tales como Facebook, Twitter, Pinterest, etc.) desprecian la privacidad de los usuarios, en contraposición a las plataformas europeas, que, con mayor o menor glamour, hacen de la protección de la privacidad uno de sus principales baluartes.

Pues bien, en mi último viaje de trabajo a Estados Unidos, surgió en una de las conversaciones un tema vinculado precisamente a la privacidad, pero con una connotación algo distinta. Había leído y escuchado en el pasado que ciertos delitos en Estados Unidos, principalmente los vinculados a las agresiones sexuales y la pederastia, acompañaban al individuo, incluso una vez cumplida su condena.

Me explico. Según había podido saber, un ciudadano que es condenado por un delito de esta naturaleza en Estados Unidos cumple su condena en prisión (hasta aquí nada nuevo) y, una vez liberado, cumple su condena frente a la sociedad. Trato de seguir explicándome. El individuo que, cumplida su condena, recupera su libertad se ve obligado a soportar una suerte de ficha delictiva pública que permite a cualquier vecino conocer a través de un simple acceso a Internet el historial delictivo del sujeto en cuestión.

Así, por ejemplo, en el estado de Florida, uno puede acceder al sitio web http://offender.fdle.state.fl.us y localizar en el mapa los ex-agresores sexuales o ex-pederastas que viven en su vecindario. Lo que es más, uno puede facilitar su email al Estado y ser avisado por éste cuando un nuevo ex-convicto se muda a su barrio.

Y con todo esto, que no es nuevo, se me viene a la cabeza lo siguiente, que sí lo es. Hace bien poco se abría un debate en España, precisamente, con la reinterpretación de la doctrina Parot, que ha permitido la liberación de, entre otros, sujetos condenados por agresiones sexuales. En particular, resultó arduo el debate acerca de la capacidad de los medios de reproducir en su portada, como en su momento lo hizo el diario La Razón con la fotografía de Miguel Ricart (condenado por el asesinato de las niñas de Alcasser). No es temerario afirmar en este sentido que el Derecho Constitucional español no ampara en la libertad de expresión la difusión de la imagen de una persona cuando, como en este caso, la utilización de la imagen para la finalidad informativa no está plenamente justificada.

Así, la diferencia cultural entre dos países occidentales, que comparten muchos de sus valores, es bestial en este particular. A un lado del Atlántico, la duda acerca de si la publicación de la fotografía de una persona vulnera su derecho a la intimidad o a la propia imagen. Al otro, cualquier sujeto tiene derecho a saber el historial policial de su vecino, incluso a ser informado mediante correo electrónico de que un malhechor (que ya ha cumplido su condena) se muda al barrio.

Con precedentes tangibles como éste, difícil solución global podemos plantear a temas como la privacidad para entornos y plataformas globales de Internet, como Facebook o Twitter, porque lo mejor de todo es que aquéllas responden a las necesidades y culturas de sus ciudadanos. Y al final, la conclusión parece clara. Unos no son mejores que otros, sino que son muy diferentes, porque sus pasados y sus culturas también lo son.

Alejandro Touriño

Alejandro Touriño en ECIJAAlejandro es Licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela; Máster en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Práctica Jurídica por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid. Ha realizado cursos de postgrado en instituciones de prestigio como la University of Brighton, la WIPO Academy o el Instituto de Empresa, en materias relacionadas con el Derecho Comparado, la Propiedad Intelectual y el Derecho del Entretenimiento.

En la actualidad ejerce su actividad Profesional como Responsable del área de Information Technology de ECIJA, asesorando a clientes nacionales e internacionales, tanto en sede judicial como extrajudicial, en cuestiones relacionadas con Derecho del Entretenimiento y las Nuevas Tecnologías, centrando su actividad en la Propiedad Intelectual, Contratación de Software, Nombres de dominio, regulación jurídica de Internet y Redes Sociales. Alejandro compagina su labor profesional con la docencia en másteres universitarios, y es colaborador asiduo de prensa jurídica especializada.

Alejandro es, asimismo, miembro de la alianza europea de Nuevas Tecnologías ‘World IT Lawyers’, miembro de DENAE (Asociación Española de Derecho del Entretenimiento), y del Comité de Dirección del capítulo español de CSA (Cloud Security Alliance).

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