Saltar al contenido

« ver todos los blogs

Ver porno en el trabajo no es causa de despido

17 marzo 2011 - 6:00 - Autor:

Así, como lo oyen. Acceder a páginas de contenido adulto en horario laboral y empleando el ordenador del trabajo no es causa de despido, incluso en el caso de que la empresa, con carácter previo, le haya dado instrucciones expresas en contrario. O al menos eso es lo que ha entendido el Tribunal Superior de Justicia de Madrid en una Sentencia (TSJM, 12/01/2010, Rº 5123/2009) que recién acabamos de conocer.

No es ésta la primera ocasión en la que nuestros tribunales se pronuncian en sentido similar pero, en este supuesto particular, la Sala ha ido más allá. Y es que en el presente caso, a diferencia de otros, la empresa sí contaba con un protocolo de uso de dispositivos electronicos que advertía a los trabajadores de que el acceso a Internet está expresamente limitado a usos profesionales, lo que se venía entendiendo como determinante para entender la improcedencia o no del despido.

Según recogen los hechos de la Sentencia, el trabajador en cuestión entregó su ordenador portátil al responsable de sistemas de la empresa para que procediera a reparar el mismo, comprobando el técnico que el dispositivo había sido infectado por el acceso a determinadas páginas web de contenido pornográfico. En todo caso, fue el propio trabajador quien facilitó al técnico informático sus claves para acceder al equipo, por lo que la Sala, con buen criterio, insiste en que en este caso el empresario no vulneró el derecho a la intimidad del trabajador al ejercer sus facultades de control.

Dicho lo anterior, el motivo que conduce al Tribunal a entender que el despido es improcedente es que la conducta del trabajador no constituye “una falta muy grave de desobediencia, (…) deslealtad o abuso de confianza en las gestiones encomendadas”. Y es que, contradiciendo la Sentencia del Juzgado de lo Social, que había considerado que el acceso a este tipo de contenidos implica la transgresión de la buena fe contractual y constituye un incumplimiento grave y culpable de las obligaciones contractuales, el TSJM no comparte ese criterio y afirma que el trabajador incurrió en una desobediencia a los dictados de la empresa, pero que la misma “no resulta en absoluto el perjuicio notorio para la compañía”.

Es decir, que en criterio del Juzgador, para que el despido sea considerado procedente la actuación debe suponer una violación trascendente de la buena fe contractual, con lo que no cualquier transgresión, sino solamente la de carácter grave y culpable, es la que tiene entidad bastante para que el despido resulte lícito. Por lo que, pese a que ha resultado acreditado que el trabajador “ha puesto en peligro la integridad y el buen funcionamiento de la red interna de la empresa”, dado que el daño no se ha materializado, su actuación no justifica el despido.

No me gusta la demagogia, pero creo que todos estamos obligados a reflexionar si, en un país con cifras de paro con máximos históricos, el despido de un trabajador que usa el ordenador del trabajo para ver pornografía debe ser o no aceptado.

Google, condenada por difamación

27 septiembre 2010 - 13:00 - Autor:

El Tribunal de Grande Instance de París, en Sentencia de fecha 8 de septiembre 2010 que recién acabamos de conocer, ha condenado solidariamente a Eric Schmidt, máximo representante de Google, y a Google France al pago de 5.000 Euros por difamar a un individuo al que el servicio de sugerencias de google.fr añadía como búsquedas relacionadas los términos “condenado”, “satanista”, “violador” o “cárcel”.

Si bien es cierto que no es éste el primer supuesto de un individuo que ve perjudicada su reputación online como consecuencia de las sugerencias que el servicio “Suggest” de Google arroja tras introducir su nombre en el buscador, sí se trata de la primera resolución judicial que pone de manifiesto que las sugerencias del buscador pueden vulnerar el derecho al honor de un sujeto. Y es que la resolución, pese a afirmar que el servicio de búsquedas no es ilegal en sí mismo, condena a la compañía y a su responsable editorial a eliminar las sugerencias perjudiciales de la búsqueda, así como el pago de 5.000 euros en concepto de daños y perjuicios.

Lo curioso del asunto es que eran muchos los factores que jugaban en contra del afectado en este caso. En primer lugar, el hecho de que, según resultó acreditado en el procedimiento, el afectado había sido condenado por la justicia francesa por cargos de corrupción a un menor, es decir que la sugerencia del buscador era veraz. Por este motivo, la Sentencia confrontaría con la denominada exceptio veratitatis, institución romana incorporada a todos los ordenamientos jurídicos de corte continental que viene a significar algo así como que lo veraz no puede dañar el honor de nadie, precisamente porque queda amparado por la libertad de expresión.

En segundo término, sorprende la resolución por el hecho de que la intervención de Google en la búsqueda se circunscribe a la elaboración de un algoritmo que ofrece la búsqueda más popular basada en solicitudes anteriores de usuarios. Es decir, que el comportamiento de Google se trata de un proceso automático, basado en el historial de búsquedas de los usuarios, en el pagerank de una determinada web, y no en una decisión editorial del buscador.

Pese a todo ello, el Juzgador francés ha optado por reconocer el derecho al olvido del demandante y dejar a un lado cuestiones accesorias para centrarse principalmente en el derecho del individuo a dejar atrás su pasado. Recurrirán.

Alejandro Touriño

Alejandro Touriño en ECIJAAlejandro es Licenciado en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela; Máster en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Práctica Jurídica por la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid. Ha realizado cursos de postgrado en instituciones de prestigio como la University of Brighton, la WIPO Academy o el Instituto de Empresa, en materias relacionadas con el Derecho Comparado, la Propiedad Intelectual y el Derecho del Entretenimiento.

En la actualidad ejerce su actividad Profesional como Responsable del área de Information Technology de ECIJA, asesorando a clientes nacionales e internacionales, tanto en sede judicial como extrajudicial, en cuestiones relacionadas con Derecho del Entretenimiento y las Nuevas Tecnologías, centrando su actividad en la Propiedad Intelectual, Contratación de Software, Nombres de dominio, regulación jurídica de Internet y Redes Sociales. Alejandro compagina su labor profesional con la docencia en másteres universitarios, y es colaborador asiduo de prensa jurídica especializada.

Alejandro es, asimismo, miembro de la alianza europea de Nuevas Tecnologías ‘World IT Lawyers’, miembro de DENAE (Asociación Española de Derecho del Entretenimiento), y del Comité de Dirección del capítulo español de CSA (Cloud Security Alliance).

Páginas

Secciones

Sobre nosotros

Siguenos también en: Facebook Twitter Flickr Google News YouTube