El Congreso apoya al sector del videojuego y el “crowdfunding”
La Comisión de Cultura del parlamento español aprobó una enmienda transaccional del PP a una propuesta socialista para instar al Gobierno a apoyar a los nuevos sectores tecnológicos y el micromecenazgo, aunque el Grupo Popular despojó de compromisos concretos a la Proposición no de Ley de los socialistas, a la espera de avances en la consolidación fiscal que permitan tramitar por fin el proyecto de Ley de mecenazgo.

El Secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle
Según recoge el texto de la iniciativa del Grupo Parlamentario Socialista, registrada el pasado 23 de abril, durante la pasada legislatura “el Congreso de los Diputados aprobó una Proposición no de Ley por la que los videojuegos pasaron a ser considerados industria cultural”.
El sector de los videojuegos, según datos de la Asociación Española de Distribuidores y Editores de Software de Entretenimiento (ADESE) citados en la PNL, alcanzó una cifra de negocio en España de 820 millones de euros en 2012, con un componente importante de I+D+i que convierte a esta incipiente industria en un motor para la creación de empleo cualificado y riqueza.
Los socialistas proponían, para incentivar el desarrollo de dicho sector, que el Gobierno creara polos de atracción para nuevas empresas relacionadas con Internet, que favoreciera la constitución de fondos de inversión de capital-riesgo y de capital semilla mixtos público-privados, que estableciera un espacio público virtual en Internet para facilitar el “crowdfunding” con garantías, y que creara certámenes dedicados al sector para promocionar a los programadores y empresas punteras del sector.
La proposición fue debatida en la Comisión de Cultura del pasado miércoles y, pese a que anteriores iniciativas de la oposición que reclamaban medidas de impulso a la industria cultural habían acabado sin acuerdo, esta vez el espíritu pactista que ha impregnado la actividad legislativa durante las dos últimas semanas hizo posible que se aprobara la PNL aunque, eso, sí, a través de una enmienda transaccional presentada por el PP.
Dicha enmienda recoge los mismos puntos de la propuesta original, aunque convierte los verbos de acción directa, como “crear” o “establecer”, en verbos que indican voluntad de acción, pero sin compromisos concretos más allá de lo que indican verbos como “apoyar”, “favorecer” o “impulsar”.
Así, el Congreso insta al Gobierno (“en coordinación con las Comunidades Autónomas”, según se añadió en el último momento) a “apoyar la creación de polos de atracción” para empresas de Internet, a “favorecer a través de un mejor entorno regulatorio y de incentivos financieros y fiscales” la constitución de fondos de inversión y de capital semilla, a “impulsar medidas destinadas a promover la captación de recursos económicos” a través del micromecenazgo, y a “apoyar institucionalmente certámenes o concursos dedicados al sector por parte de las autoridades institucionales”.
En todo caso, la aprobación refleja una voluntad inequívoca de apoyo al sector de las nuevas tecnologías y a las iniciativas novedosas de financiación de la industria cultural, pero todo se halla supeditado al objetivo supremo del actual gobierno, recogido en la frase añadida al punto referente al micromecenazgo o “crowdfunding” y que parece condicionar todo el texto, una frase que dice así: “en la medida en que lo permita el actual marco de consolidación fiscal”.
A la espera de la Ley de mecenazgo
De hecho, ya el 27 de abril de este año se debatió en la misma Comisión de Cultura del Congreso una PNL del Grupo Parlamentario Catalán (Convergència i Unió) “relativo a impulsar el denominado crowdfounding o micromecenazgo para las actividades culturales”.
Según la diputada que defendió aquella iniciativa, Montserrat Surrocas, “en estos años de grave crisis y de necesaria austeridad en el sector público, hay muchas actividades de interés general que reciben menos ingresos y no tienen otras alternativas para captar financiación”, por lo cual proponía que el Gobierno diera un impulso al mecenazgo, que “además de unir sinergias entre el sector público y el sector privado en actividades de interés colectivo, es una alternativa realista a la financiación pública y puede revitalizar la financiación de estas actividades”.
La diputada nacionalista catalana afirmaba que existe una absoluta necesidad de reformar el actual régimen de estímulos fiscales al mecenazgo, ante unos datos que indican la disminución de donaciones desde los 134 millones de euros en 2004 a 43,9 millones de euros en 2008, para lo cual CIU había presentado la correspondiente Proposición no de Ley.
Pero, a la espera de que la reforma de la Ley de mecenazgo llegue al trámite parlamentario, el grupo catalán proponía unas medidas concretas de apoyo a la modalidad denominada “micromecenazgo” o “crowdfunding”, mediante deducciones fiscales inmediatas.
El PP mostró su apoyo genérico al espíritu de la PNL, aunque su portavoz, la diputada Ascensión Figueres, hizo constar que “el Gobierno de España no puede adoptar de manera inmediata medidas de tipo fiscal que impliquen un detrimento en la recaudación del IRPF ni del impuesto sobre sociedades, pues lo primordial en este momento es la reducción del déficit”.
Por ello, el Grupo Popular planteó una enmienda transaccional que “coincidiendo en el objeto, impulsar medidas destinadas a promover la captación de recursos económicos destinados a financiar actividades culturales a través del micromecenazgo, elimina la referencia a la urgencia para adoptar esas medidas y añade: en la medida en que lo permita el actual marco de consolidación fiscal”.
Justo la misma referencia introducida en la PNL socialista debatida el pasado miércoles, aunque en la sesión del 23 de abril CIU no aceptó la enmienda propuesta por el PP y, por tanto, la PNL fue rechazada tal cual.
En cualquier caso, queda claro que el proceso de elaboración y tramitación de la Ley de mecenazgo, cuya presentación fue anunciada como inmediata por el propio presidente del Gobierno al inicio de la legislatura, se ha ido retrasando por motivos que inciden directamente en la necesidad de primar la reducción del déficit fiscal sobre cualquier otro objetivo.
El propio Secretario de Estado de Cultura. José María Lasalle, declaró el 16 de abril de 2013 que existían “complicaciones” que impedían “poner sobre la mesa” el proyecto de Ley.
En el Consejo de Ministros del 26 de abril de 2013 fue aprobada “la creación de un grupo de trabajo interministerial sobre la fiscalidad de las entidades sin ánimo de lucro y los incentivos fiscales al mecenazgo”, adscrito al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, el cual “ostentará su presidencia a través de la Secretaría de Estado de Hacienda”.
Dicho grupo de trabajo tiene como plazo para elaborar sus propuestas hasta el 31 de diciembre de 2013, lo que indica que la Ley de mecenazgo del Gobierno de Rajoy deberá esperar bastante para ver la luz.
Lo que sí ha quedado claro es que se trata de una iniciativa cuya tramitación, pese a impactar de lleno en el sector cultural, no depende en realidad del Ministerio de Cultura, sino de lo que disponga el Ministerio de Hacienda.
@FGarciaDonet











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