Exceso de celo

El fin de semana pasado, en Nurburgring, surgió una polémica que pasó un poco desapercibida y que sacó a la luz mi amigo Will Buxton, periodista inglés que trabaja para el canal de televisión norteamericano Speed.
Durante las verificaciones realizadas el jueves, un comisario, se dedicó a revisar los monos de todos los pilotos y encontró que los de Ferrari, de la marca Puma, y los de Mercedes y Force India, fabricados por Alpinestars, no se ajustaban a la norma. Todos los monos de competición están sujetos a unas características dictadas por la federación. Los fabricantes están obligados a poner un sello de homologación en la parte posterior del cuello y, según dice textualmente la norma este sello debe aparecer bordado. Elproblema fue que en los monos de estos tres equipos, el sello no estaba bordado, era un transfer adhesivo.

La FIA se puso el traje de intransigente y gracias al exceso de celo de este comisario, las dos marcas tuvieron que fabricar unos nuevos monos y mandarlos a Alemania antes de las 10 de la mañana que comenzaban los entrenamientos del gran premio. La fábrica de Puma se encuentra cerca de Torino y la de Alpinestars en Venecia así que no fue un día fácil para Eduardo Muñoz y Bruno Vaglienti, los responsables de Alpinestars y Puma en la F1, aunque lograron solventarlo
Para entender porque surgió este problema, hay que remontarse a la temporada 2009. Ese año, se introdujo el Kers en la F1. Este sistema recupera energía del calor liberado en las frenadas, lo almacena en unas baterías y los pilotos lo pueden utilizar como un extra de potencia durante seis segundos en cada vuelta. El problema eras que las baterías empleadas en esos primeros sistemas eran muy pesadas y perjudicaban el reparto de pesos del monoplaza.

Los equipos se pusieron a trabajar en ver de que manera se podía reducir el peso de cualquier elemento del coche y pidieron ayuda tanto a los pilotos, muchos se quedaron en los huesos, y también a los fabricantes que trabajaban con ellos. Alpinestars diseñó un mono mucho más ligero que os que se venían utilizando en años anteriores a base de investigar con los tejidos de Nomex y también sustituyendo los parches bordados por adhesivos.
Los monos eran conformes a la regla de la FIA y pronto, las demás marcas de prendas de competición involucradas en la F1 copiaron el diseño. El problema fue que la FIA no modificó el artículo donde se especificaban las características del sello de homologación y después de tres años, un comisario se dio cuenta del detalle. En vez de pasar por alto un detalle absurdo, quiso hacerse famoso. Es de imaginar que en el reglamento del próximo año la norma diga que el sello debe de estar bordado o pegado a la parte posterior del cuello.

Jacobo Vega es periodista destacado en la Fórmula 1 y la información de motor. Redactor de la revista
1 Comentario
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muy intresante el comentario me gusta
Comentario Publicado por: blacky | 17 agosto 2011 - 19:32