20 años de Nevermind: Homenajes y recuerdos
Este mes hace 20 años que se publicó Nevermind, uno de esos discos que, de manera insospechada, cambian muchas cosas. Por lo pronto, supuso la mayor incursión del punk-rock en el mainstream (se le llamaría grunge, pero básicamente era una forma de punk-rock, en las formas, la filosofía, etc).
Yo mismo sirvo como ejemplo de esa penetración en un público mayoritario. En el momento en el que salió tenía 14 años, y aunque ya era muy musiquero mis gustos tiraban hacia lo comercial. Vamos, que jamás se me había ocurrido escuchar a los Ramones hasta entonces, por ejemplo. Pero si el disco salió en otoño del 91, para primavera-verano del 92 era ya omnipresente. Ese verano, en un viaje a EE UU, me compré el disco, pero atentos a los otros tres que pillé junto al de Nirvana: el Diamonds & Pearls de Prince, Funky Divas del grupo femenino de R&B En Vogue y un recopilatorio veraniego de la MTV con temazos como este Summertime de Will Smith..
El caso es que escuché en aquellos meses muchísimo el Nevermind. Nunca fui fan del resto del grunge, salvo algunas cosas de Soundgarden o Stone Temple Pilots, pero sí de Nirvana. Claro, durante una época Nirvana le gustaba a tu primo, a la vecina e incluso a esa chica cursi de tu clase que sólo escuchaba a Hombres G…
Esa, parece ser, era una de las cuestiones que jodió la ya frágil psique de Kurt Cobain: cómo conciliar que su -a la vez- agresiva y delicada música, salida de un tipo alienado y marginado, había entrado en los engranajes de la maquinaria comercial y ya la escuchaban hasta el tipo de chulitos que se reían de él en el instituto. Cobain y el resto de Nirvana habían pactado con el diablo al firmar con la discográfica Geffen, pero no estaban preparados para algo de esta magnitud. Imagino que pensaron que con ese respaldo podrían convertirse en un grupo de mediana estatura, que llenara salas de 3.000 o 4.000 personas, poco más.
Por eso, a la vez negando la situación y divirtiéndose con ella como si fueran unos adolescentes traviesos, hacían cosas como esta actuación del Top of the Pops inglés, un playback con voz en directo en el que Krist Novoselic y Dave Grohl pasaron de tocar sus instrumentos para hacer el payaso y Cobain cantó Smells Like Teen Spirit como un Morrissey sin pilas.
El reportaje que está muy bien es el del programa Rapido (también inglés, aunque se emitió durante un breve periodo en La 2 española). Pese a que Cobain se va hundiendo hasta tumbarse en el suelo, tanto él como el resto del grupo dicen cosas interesantes.
Es muy recomendable Newermind, el homenaje a Nevermind que han preparado en la revista norteamericana Spin. Entre los grupos, algunos admirados por Cobain como Meat Puppets o The Vaselines, y sorpresas como la versión soul de Charles Bradley (Stay Away) o esta extraordinaria relectura country-pop setentera de In Bloom a cargo de Butch Walker.
Newermind se puede descargar gratis aquí.

Darío Manrique Nacido en Burgos en 1977. Estudié periodismo en la Complutense de Madrid y he trabajado en la web loquesea.es y, durante cinco años, en la redacción de Rolling Stone.
2 Comentarios
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Buenísima la versión, ¿no?
Comentario Publicado por: Tupper | 6 septiembre, 2011 - 13:45
[...] y aunque el protagonismo de las celebraciones del vigésimo aniversario se lo están llevando Nirvana (Nevermind) y U2 (Achtung Baby), también hubo otros discos importantes com el Low End Theory de A Tribe Called [...]
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