El feísmo, el absurdo y el friquismo como estética: Die Antwoord, Odd Future y Diplo
En las últimas semanas ha habido tres videoclips que se me han clavado en las pupilas por su disparatado contenido. El último de ellos ha sido el del colectivo rapero Odd Future. Amantes de epatar por epatar, no debería sorprenderme, pero lo ha conseguido. No sé si es mejor el tío al que le desaparece el pene, el que convierte a dos chicas en gatos con su eyaculación láser o el centauro con pelucón y manchas de cocaína bajo la nariz…
Lo de Die Antwoord es el feísmo elevado a arte. Exagerando la estética chunga de la basura blanca sudafricana, los raperos-ravers se han creado un universo propio en el que todo son dientes y cadenas de oro, tatuajes carcelarios y roña por todos los lados. Es una pose, claro, pero muy bien conseguida. Como en su último vídeo, el estupendo I Fink U Freeky, toda una declaración de intenciones: “Creo que eres freaky y me gustas mucho”, dice el estribillo. A mí también me gustan, lo hacen con inteligencia y pisan sobre esa fina línea que separa el asco y la atracción.
Por último, Diplo, un tipo al que musicalmente admiro. Al productor norteamericano, apóstol globalizador de los ritmos urbanos no anglosajones (el baile funk brasileño, el primer disco de M.I.A., el dancehall jamaicano), se le ha pirado en su último vídeo, una pegadiza colaboración con Don Diablo (¿fan del primer Miguel Bosé?). Básicamente, se trata de reírse de una pareja de freaks, Zanger Rinus (Rinus el Cantante, una especie de Leonardo Dantés holandés) y Romana, una mujer con el pelo muy sucio y una forma de bailar muy particular. Ambos se han hecho populares dentro del internet más bizarro, pero una cosa es que ellos cuelgen sus vídeos de lo que hacen, voluntariamente, y otra cosa es que se les manipule para hacer esto. Los últimos segundos, con Rinus repitiendo sin música el estribillo con la mirada perdida, son de una profunda crueldad. ¿O será que estoy muy ñoño hoy?
Darío Manrique Nacido en Burgos en 1977. Estudié periodismo en la Complutense de Madrid y he trabajado en la web loquesea.es y, durante cinco años, en la redacción de Rolling Stone.
1 Comentario
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Buen articulo, pero ni creo que sean feos ni mucho menos absurdos, solo son nuevos códigos de expresión
Comentario Publicado por: anonimonk | 22 febrero, 2012 - 17:15