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¿Por qué Adele no está en Spotify? Porque no quiso

20 febrero, 2012 - 8:09 - Autor:

CORRECCIÓN 21/2: Veo que, como me señalaban @SaraPolo por twitter, 21 ya está íntegro en Spotify, no como hasta hace unos días, cuando sólo había un sampler de cuatro temas.  El Efecto Grammy ha debido de ser determinante: o bien ella (y cuando digo ella me refiero a Adele, su management y su compañía) se ha dado cuenta de que no podía dejar pasar este tsunami de publicidad, o en Spotify han decidido -por la misma razón- “darle” más de lo que en principio le ofrecieron…

 

Veo en Fast Company el siguiente titular: “Por qué Spotify rechazó 21, de Adele“. Pero si lees el texto, resulta que es al revés. Si el disco de año (según los Grammy), no está en Spotify es porque Adele -o su discográfica, o su management- no quiso que estuviera. O mejor dicho, quiso que estuviera bajo sus propios términos, con el álbum disponible sólo para suscriptores. Esto va en contra del modelo de Spotify, que permite a todo el mundo acceder a todo el catálogo, pagues o no pagues.

La verdad es que una iniciativa así, visto que Adele y 21 van como tiros, tal vez hubiera podido ayudar a que más usuarios se pasaran al premium del programa sueco, pero rompía la especie de acceso democrático del que presumen. Imagino que con ello Adele pretendía sacar un porcentaje mayor de lo que suele pagar Spotify, ya que los que escucharan 21 estarían pagando por hacerlo.

Adele no es el único gran nombre ausente de Spotify. Son muchos los clásicos (Led Zeppelin, Beatles, AC/DC…), pero recientemente otros como Coldplay o Black Keys tampoco han querido que sus discos estuvieran. Aducen que perjudica las ventas y que los beneficios derivados de las escuchas de Spotify son muy escasos. El Xylo Myloto de Coldplay sí se puede escuchar ahora, pero no ha sido hasta hace poco, meses después de su edición. Ellos habrán hecho números, pero a mí me parece un error: por poco que saquen de Spotify es algo, y que alguien escuche tu último trabajo en streaming (que ni al grupo ni a su discográfica les cuesta un duro, no tienen que fabricar discos ni distribuirlos ni nada parecido) puede servir para que muchas más gente te conozca y, quién sabe, se compre ese disco, alguno de los anteriores o vaya a uno de tus conciertos.

Un fan se compra un disco del grupo que le gusta, esté o no en Spotify. Alguien que sólo lo escucha en streaming no: si no está en Spotify se lo baja, pirata.

Las 40 canciones más escuchadas en el mundo en 2011

11 enero, 2012 - 7:04 - Autor:

Me entero, vía Jenesaispop, que la web alemana Mediatraffic ha publicado la lista de las canciones que, supuestamente, más han sonado en el mundo durante el año pasado.

1. Adele / Rolling In The Deep
2. LMFAO ft. Lauren Bennett & GoonRock / Party Rock Anthem
3. Pitbull ft. Ne-Yo, Afrojack & Nayer / Give Me Everything
4. Maroon 5 ft Christina Aguilera / Moves Like Jagger
5. Jennifer Lopez ft Pitbull / On The Floor
6. Adele / Someone Like You
7. Lady Gaga / Born This Way
8. Bruno Mars / Grenade
9. Katy Perry ft Kanye West / E.T.
10. Rihanna ft. Calvin Harris / We Found Love
11. Rihanna (ft. Britney Spears) / S&M
12. Katy Perry / Firework
13. Jessie J feat. B.o.B. / Price Tag
14. Bruno Mars / The Lazy Song
15. Black Eyed Peas / Just Can’t Get Enough
16. Lady Gaga / The Edge of Glory
17. Katy Perry / Last Friday Night (T.G.I.F.)
18. LMFAO / Sexy And I Know It
19. Pink / F**kin’ Perfect
20. Foster The People / Pumped Up Kicks
21. Nicki Minaj / Super Bass
22. David Guetta feat. Usher / Without You
23. Enrique Iglesias feat. Ludacris / Tonight (I’m F**kin’ You)
24. Cee Lo Green / F**k You!
25. Black Eyed Peas / The Time (Dirty Bit)
26. Alexandra Stan / Mr.Saxobeat
27. Britney Spears / Till The World Ends
28. Adele / Set Fire To The Rain
29. Gym Class Heroes feat. Adam Levine / Stereo Hearts
30. Bruno Mars / Just The Way You Are
31. Diddy Dirty Money / Coming Home
32. Avril Lavigne / What The Hell
33. David Guetta feat. Nicki Minaj & Flo Rida / Where Them Girls At
34. Bad Meets Evil feat. Bruno Mars / Lighters
35. Rihanna ft Drake / What’s My Name
36. Martin Solveig & Dragonette / Hello
37. Chris Brown / Yeah Yeah Yeah
38. Pink / Raise Your Glass
39.  Rihanna / Only Girl (In The World)
40. Britney Spears / Hold It Against Me

Mediatraffic confecciona su top cruzando los datos de ventas digitales y físicas de singles y las reproducciones en radio de un bune número de países (España incluído). La triunfadora absoluta es Adele, con Rolling in the Deep en primer lugar y Someone Like You en el sexto.  Rihanna coloca cuatro singles, y el meloso Bruno Mars otros cuatro (no será por España, donde no es muy conocido).

Sorpresas no hay muchas, pero sí curiosidades.

Por ejemplo, que Lady Gaga sólo coloque un par de canciones en el año en el que estaba destinada a arrasar, prueba de que Born this Way ha sido una decepción incluso comercial. Tampoco David Guetta se luce en esta lista (dos temas), y menos aún Coldplay, que no tienen ni una en el top 40…

Queda claro que a excepción de Adele, el pop comercial que peta, con algunas excepciones (Bruno Mars), es casi siempre electrónico y siempre bailable.

También se demuestra que el rock actual no vende absolutamente nada (o no se pone en las radios comerciales). Sólo hay dos grupos que, laxamente, podríamos considerar rock: los indies Foster the People y los rap-metaleros pastelosos Gym Class Heroes. Ni mi adorada Moves Like Jagger, de Maroon 5, que en algún momento fueron al menos pop-rockeros, es un tema para la pista de baile.

Otra anécdota estúpida de la lista es que el Fuck You de Cee-Lo Green (¿la mejor canción  de las 40?) está al lado de Tonight (I’m Fuckin’ You), de Enrique Iglesias (único español de la lista, por cierto).

Sí me sorprende darme cuenta de que cualquier noche podría cantar/tararear gustosamente tres de las cinco primeras canciones: Rolling in the Deep, Moves Like Jagger e incluso Party Rock Anthem me gustan.

 

 

Coldplay salen a matar en Madrid

27 octubre, 2011 - 1:50 - Autor:

A la altura de la tercera canción, In My Place, ya habían explotado fuegos artificiales y habían volado miles de estrellas de papel de colores en Las Ventas, y uno se preguntaba, ¿qué van a hacer ahora para superar un comienzo tan bombástico? No sólo fueron los efectos especiales, la selección de las primeras nueve canciones también demostraba que Coldplay quisieron salir con el arsenal pesado, apabullando.

Era al fin y al cabo la presentación mundial de Mylo Xyloto, retransmitida por Youtube, y se trataba de captar la atención de esa audiencia planetaria desde el minuto 1. Antes, Mario Vaquerizo había ejercido de presentador, citando a Lina Morgan y recordando que  “Arton” Corbijn iba dirigir la retransmisión”a todo el nivel mundial” del concierto (igual se le había ido la mano con las birras en la zona VIP, igual no)… Tras eso, se proyectó una entrevista en vídeo de Corbijn en la que Chris Martin cantaba con el fotógrafo y director Into My Arms, de Nick Cave, y el grupo imitaba el fabuloso sketch de Monty Python del Ministro de Andares Estupidos. Pero el concierto ya llevaba unos minutos de retraso y la gente se impacientó, pidiendo que el vídeo acabara, por mucho Arton que lo dirigiera.

Así, con los acordes de la BSO de Regreso al futuro, salieron los cuatro ingleses y arrasaron con unos primeros 40 minutos de vértigo, subidón continuo, lluvia (¿eso también fue obra de Corbijn?) y espectáculo. Pero una noción de espectáculo a la que le tienen muy bien tomada la medida, a una escala humana, si es que eso es posible entre fuegos de artificio y pulseras luminosas en las muñecas de 15.000 personas… Coldplay son listos y saben evitar la actitud grandilocuente de “somos la repera, grandes demiurgos del rock, mira qué show hemos montado”.

Crédito: EFE

Por supuesto, era imposible que mantuvieran esa pegada, y tras una rotunda God Put a Smile Upon Your Face y una más que efectiva Paradise (no puede ser de otra manera con esos coros tan facilones, y mira que la canción es buena), la cosa bajó. No hasta profundas simas, pero sí hasta un confortable (y supongo que para ellos relajante) estado de semisopor provocado por el ya habitual recurso en todo macroconcierto de irse al centro de la arena a hacer unas canciones en plan más “íntimo”.

Luego repuntó con una Viva la vida con tambores y todo, que lo sigue petando pero, a fuerza de oírse en las celebraciones del Barça y demás, lógicamente ha perdido capacidad de sorpresa, y la actuación terminó con Everything’s Not Lost, último tema de su debut de 2000, pelín maltratado (sólo dos canciones de las 18). Afortunadamente, Coldplay son conscientes de que A Rush of Blood to the Head (2002) es su mejor álbum, e incluyen sus cinco primeras composiciones. Las de Mylo Xyloto sonaron bien, grandes, de estadio, obviando los sintetizadores que -me ha parecido en una primera escucha apresurada- abundan en el disco.

En los bises, pedidos con pañuelos blancos (repartidos antes del concierto junto a las pulseras luminosas), Clocks, una Fix You con homenaje al Rehab de Amy Winehouse y un final con Every Teardrop Is a Waterfall en el que Chris Martin hizo una de esas cosas de cara a la galería que tanto le gustan: se fue hasta una de las pantallas laterales y escribió en ella con un spray “Madrid”. Milimetrado, pero cercano, porque Martin y sus compañeros son más listos que el hambre, y se lo montan muy bien.

 

SETLIST

Hurts Like Heaven
Yellow
In My Place. Mariposas colores
Major Minus
Lost
The Scientist
Violet Hill
God Put a Smile Upon Your Face
Paradise
¿?
‘Til Kingdom Come
Politik
Viva la vida
Charlie Brown
Everything’s Not Lost

(Bises)
Clocks
Rehab/Fix You
Every Teardrop Is a Waterfall

 

El lento ritmo de la industria… ¿o es que Björk o Coldplay son unos vagos?

13 octubre, 2011 - 7:28 - Autor:

Hoy estaba leyendo un artículo sobre la discografía de Queen y me he puesto a pensar en un tema clásico: el cambio de ritmo de la industria discográfica desde los 60 hasta ahora. Queen editaron sus primeros cinco álbumes en tres años, entre 1973 y 1976. Y no son el ejemplo más bestia:

-Pensemos en Bob Dylan: entre 1962 y 1966 sacó cuatro discos que revolucionaron el folk y otros tres con los que se pasó al rock. Total, siete álbumes, a cual mejor.

-Por no hablar de los Beatles, que entre el 63 y el 65 grabaron seis (¡seis!) álbumes. Y en siete años de carrera discográfica, 12 discos (13 si contamos Magical Mystery Tour) que dejaron patas arriba el rock y el pop para siempre.

Y me he puesto a mirar algunos discos importantes que salen este mes de octubre:

The Less You Know, The Better, de DJ Shadow aparece cinco años después de The Outsider.

Coldplay, uno de los grupos más vendedores de estos tiempos, se han tomado tres años entre Viva la vida y Mylo Xyloto.

-El Biophilia de Björk, por ejemplo, sale cuatro años después del anterior.

¿Os imagináis a los Beatles tomándose tres años entre Help y Rubber Soul? EMI les hubiera demandado… No quiero decir con esto que los artistas actuales sean unos vagos. Muchos de ellos, Björk es un buen ejemplo, hacen montones de cosas aparte de editar discos. Pero me resulta curioso como ha cambiado el ritmo de la industria. Ahora un single se exprime durante meses, un álbum durante dos años si tiene éxito, y además hay giras mundiales que pueden durar hasta un par de años. En los 60, hasta que los Beatles y Dylan impusieron el formato de álbum, se sacaba el sencillo, se radiaba e interpretaba en unos cuantos programas de televisión y, un par de meses después, salía otro single.

Eran exigencias de la industria, tal y como funcionaba entonces, y esas demandas empujaban la creatividad de los artistas: se componía y grababa en todo momento y lugar, hasta de gira. La evolución artística de un grupo podía seguirse casi en tiempo real, como ocurrió con los Beatles, que en diciembre de 1965 sacaban Nowhere Man (una maravilla, pero áun adscrita al beat de sus comienzos) y ocho meses después editaban Eleanor Rigby, una canción avanzadísima.

Con la preeminencia del álbum de 33 rpm, los tiempos se fueron distanciando: ya no se trataba de ir sacando canciones, sino de forjar un trabajo con un concepto y una coherencia detrás. Ya en los 80 y los 90, los grupos pedían tiempo para crear y las discográficas para trabajar un disco y exprimirlo comercialmente… Es una evolución normal, pero a uno le hace sentirse nostálgico, pensar en  la emoción de un fan de Elvis Presley o de James Brown al saber que cada dos meses tendría una nueva canción de su ídolo (o dos, si contamos la cara B). ¿Mejores tiempos? Probablemente no, sólo diferentes.

Darío Manrique BIO

Darío Manrique Nacido en Burgos en 1977. Estudié periodismo en la Complutense de Madrid y he trabajado en la web loquesea.es y, durante cinco años, en la redacción de Rolling Stone.

Desde 2006 soy 'freelance' y colaboro en Rolling Stone, Esquire, Harper's Bazaar, Radio Gladys Palmera, Efe Eme, On Madrid, Muchoviaje, El Dominical, Viajar... Nos leemos.