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La lista: Cuando la versión es mejor que el original

17 mayo, 2012 - 13:12 - Autor:

Hay canciones con segundas vidas. Puede que a la primera pasen apenas desapercibidas, o no tanto, pero es en voz de otro artista cuando alcanzan la inmortalidad. Y no hablo de canciones de los 50 o 60, épocas en las que era habitual que varios artistas grabaran el mismo tema con meses -o semanas- de diferencia, y estos casos eran más habituales.

Me refiero a canciones como The Man Who Sold the World (1970), de David Bowie, una composición menor en la obra de inglés que fue rescatada para la posteridad por Nirvana en su Unplugged (1994).

Y aquí está Bowie haciéndola en 1979 para Saturday Night Live.

También ocurrió con el gran éxito de 1990 de Sinéad O’Connor, la desgarradora Nothing Compares 2 U, un original de Prince.

http://www.youtube.com/watch?v=iUiTQvT0W_0

Los primeros en grabarla fueron en 1985 The Family, un dúo apadrinado por Prince.

http://www.youtube.com/watch?v=j8854IiDjlw

Con los años, el propio Prince la incorporó a sus conciertos.

http://www.youtube.com/watch?v=vc5QOgnFyWw

Uno de los casos más llamativos -y modernos- es el de Hurt (Nine Inch Nails) en la voz de Johnny Cash. Aunque en este caso gran parte de la popularidad se la lleva el brutal vídeo de Mark Romanek, rodado en la casa del músico poco antes de su fallecimiento (y del de June Carter, que también aparece en el clip).

Aquí está el original de Trent Reznor, de 1995.

También, por supuesto, se han dado este tipo de casos en España, como con el Apuesta por el rock & roll que versionaron Heróes del Silencio, aquí en su gira de reunión de hace cinco años.

Y a continuación en el original de los también zaragozanos Más Birras de Mauricio Aznar, en los que también militaba Gabriel Sopeña, futuro colaborador de Loquillo.

http://www.youtube.com/watch?v=CBO8TlZoVyQ

El Rock del ascensor lo grabó Sergio Makaroff con su hermano en 1974 (y no sé si también con Charly García), pero fueron Tequila unos años más tarde los que la popularizaron.

Aquí, la original de los Hermanos Makaroff.

Ya en los 90, Ariel Rot y Julián Infante volverían a grabarla con Los Rodríguez en su fabuloso directo Disco pirata.

 

Rock del ascensor, de Tequila

Pieza compuesta por Sergio Makaroff que triunfaría en la grabación de Tequila. Ariel Rot la grabaría después con Los Rodríguez.

<iframe frameborder=”0″ width=”480″ height=”276″ src=”http://www.dailymotion.com/embed/video/xcu5al”></iframe><br /><a href=”http://www.dailymotion.com/video/xcu5al_sinead-o-connor-nothing-compares-2u_music” target=”_blank”>Sin&eacute;ad O&#039;Connor – Nothing Compares 2U</a> <i>por <a href=”http://www.dailymotion.com/SineadOConnor-Official” target=”_blank”>SineadOConnor-Official</a></i>

Lo mejor del día de las tiendas de discos

19 abril, 2012 - 9:38 - Autor:

Que deba existir un Día de las tiendas de discos es, obviamente, un signo de los tiempos, pues desgraciadamente son una especie en extinción (aunque no todo el mundo opina lo mismo, atención a esta desabrida carta enviada al Guardian). Por eso, para animar a la gente a que  vaya a las tiendas a comprar música, se creó en 2008 en EEUU el Record Store Day. La filosofía es simple: las tiendas participantes acogen ese día (el tercer sábado de abril, pasado mañana día 12, en este caso) a artistas en actuaciones especiales. Además, muchos de esos artistas publican ese día discos (singles, sobre todo) en ediciones limitadas, lanzamientos especiales con colaboraciones, versiones  y en general música inédita.

Este año destacan una serie de curiosas novedades para el RSD. Por ejemplo, ¿alguien se imaginaba un disco compartido entre Feist y Mastodon? Pues lo habrá, bajo el nombre de Feistodon, y en el que los metaleros versionan una canción de la canadiense y ella corresponde.

Los Flaming Lips, como siempre, han rizado el rizo y editarán The Flaming Lips and Heady Fwends, un doble vinilo para el que han grabado versiones de temas propios con gente como -atención-Ke$ha, Bon Iver, Erykah Badu y Chris Martin, de Coldplay.

David Bowie, ya retirado de esto de grabar música nueva, hace un bonito guiño a su pasado editando el single de Starman justo cuando se cumplen 40 años de su salida, incluyendo en la cara B la versión interpretada ese año de 1972 en el Top of the Pops, una actuación memorable.

Bruce Springsteen, por su parte, editará un single con Wrecking Ball y The Ghost of Tom Joad en directo, y Paul McCartney reedita su primer sencillo en solitario, Another Day, de 1970.

En España hubo un intento de organizar un Record Store Day el año pasado, del que parece que no ha quedado mucho, aunque algo se va a hacer en varias ciudades (mira aquí la programación). Sí se prevén eventos organizados en bloque en Barcelona, donde va a haber conciertos en dos escenarios, en Gràcia y el centro (mirad toda la programación aquí) . Además, también se editan singles colaborativos, como el de los sellos Snap! Clac!, Federación de Universos Pop, Discos de Paseo y Discos de Kirlian, con canciones de Evripidis & His Tragedies, Dënver o Sundae.

Los cuatro temas se pueden escuchar en este Bandcamp y, si te gustan, comprarlo en vinilo en una tienda, que al fin y al cabo para esto se hace el Día de las tiendas de discos, para que sigan existiendo y podamos comprar música en ellas.

Acabo con el último vídeo de Evripidis, el exquisito cantante y compositor griego afincado en Barcelona. No es el tema del split del RSD, pero da igual: merece mucho la pena.

En Madrid hay eventos en Commercial Records (Jonston y Víctor Coyote) y en Cuervo Music (Le Traste y His Majesty the King, entre otros)

La lista: Los nombres más ridículos de hijos de músicos

26 enero, 2012 - 7:30 - Autor:

Ya lo sabréis: Beyoncé y Jay-Z tuvieron una hija el pasado 7 de enero y decidieron bautizarla como Blue Ivy, es decir, Hiedra Azul. En español suena… raro, en inglés ni tan mal. Pese a que surgieron disparatadas teorías que unían este nombre a supuestos cultos satánicos y/o de los Illuminati, este no es ni de lejos el nombre más extraño que le ha puesto una estrella de la música (en este caso, dos) a un vástago suyo. ¿Ganas de ser original? ¿Excesos en la ingesta de sustancias psicotrópicas? Lean y decidan..

10John Paul Weller y Bowie Weller: Otro que recientemente ha sido padre es Paul Weller. Respetuoso como es con la tradición, el ex The Jam ha bautizado a uno de sus gemelos como los compositores principales de los Beatles (John y Paul) y a otro como Bowie. De acuerdo, no son nombres ridículos, pero tanta mitomanía da un poco de grimilla.

9-Lennon Gallagher: Otro mitómano de pro, Liam Gallagher, que tiene a John Lennon por su Único y Verdadero Dios, le puso a su primogénito Lennon.

8-Moon Unit Zappa, Dweezil Zappa, Diva Zappa: Frank Zappa es el auténtico jefe de los bautizos llamativos. Su primogénita es Moon Unit (Unidad Lunar): al parecer, lo de Unit es porque era la primera Unidad Familiar (o sea, hija). Lo de Dweezil, el que ha seguido con más ahínco el camino musical del padre, es de traca: la pronunciación es parecida a “Weasel” (comadreja), motivo recurrente en la obra de Zappa. Diva, el más bonito de todos, al parecer se lo puso por lo que gritaba en su nacimiento, cual diva operística.Ah, y el que falta se llama Ahmet Zappa, un bonito homenaje a Ahmet Ertegun, el capo del sello Atlantic.

Al parecer, según me cuenta mi amigo zappófilo Manuel, a Frank le preguntaron al final de su vida por esto de los nombres de los hijos y respondió: “No es el nombre lo que les causa problemas, sino el apellido”.

7-Zowie Bowie: ¿En serio? Qué ganas de arruinarle la vida tenían David y Angela Bowie, o bien qué drogados estaban en 1971 para ponerle ese nombre a su hijo. El pobre, con los años se lo acortó a Duncan Jones (el completo era algo así como Duncan Zowie Haywood Jones Bowie) y se convirtió en director de cine de éxito.

6-Moroccan Carey: Sí, Mariah Carey llamó a uno de sus gemelos Marroquí ¿?¿? ¿Son amantes ella y su marido de Marruecos? ¿De la comida marroquí? ¡No! Resulta que Nick Cannon le pidió matrimonio a Carey en una habitación estilo Marroquí… Los mecanismos cerebrales de las estrellas son indescifrables… Ah, la hermana de Moroccan se llama Monroe, hablando de mitomanía.

5-Egypt Keys: Otros con filias norteafricanas… En realidad, el hijo de Alicia Keys y Swizz Beatz se llama Egypt Daoud Ibarr Dean, que no está nada mal.

4-Bronx Mowgli: El bajista de Fall Out Boy, Pete Wentz, y la ¿cantante? Ashlee Simpson debieron de tener alguna bonita conversación de borracheras cuando se conocieron en plan: -“¿Cuál es tu peli favorita?”.
-“El libro de la selva“.
-“Cojonudo, si tenemos un hijo le ponemos Mowgli de tu parte, y de la mía el nombre de mi barrio, ¿te parece bien?”.
-“¡De puta madre! Camarero, otros dos malibú con piña por aquí”.

Lo más aterrador es que tiempo después se acordaran de esa beoda charla y pensaran que era buena idea… Al lado de esto, la Apple de Chris Martin y Gwyneth Paltrow es casi como si la hubieran llamado Mary.

3-Seven Sirius Benjamin Badu: Hijo de Erykah Badu y André 3000 (Outkast). Badu lo explicó así: “El siete es un número y una fuerza indivisible”. ¿Veis? Así ya tiene sentido. Ya sin André, la estrella del neosoul siguió siendo original con sus otros vástagos: Puma Rose (¿ejemplo de branding?) y Mars Merkaba

2-Zuma Nesta Rock: Hijo de Gwen Stefani (No Doubt) y Gavin Rossdale (Bush). Zuma por la playa californiana (¿y por el disco de Neil Young?), Nesta por el segundo nombre de Bob Marley y Rock, bueno, más o menos por la relación con el trabajo de los progenitores. Ah, Stefani y Rossdale parecen tener cierto fetiche jamaicano, pues otro de sus niños se llama Kingston.

1-Fifi Trixibell, Peaches Honeyblossom y Pixie Geldof: Joder con Bob Geldof… Creo que no hacen falta muchos comentarios.

“Lost carretera”: si Lynch hubiera elegido a Julio Iglesias en vez de a Bowie

23 enero, 2012 - 12:34 - Autor:

Un amigo me pasa esta curiosidad… ¿Os acordáis de los títulos de crédito de Carretera perdida, con David Bowie cantando I’m Deranged con el inquietante fondo visual de los faros de un coche iluminando una oscura carretera?

Difícil de olvidar esa potencia, pero la secuencia hubiera tenido más punch de no haberse emperrado David Lynch en su anglocentrismo. La canción de Bowie queda bien, pero ay6 lo que hubiera sido si el director hubiera elegido La carretera, canción  de Julio Iglesias de 1995 (la peli es del 97), que le va al pelo. ¡Es que hasta  los sintetizadores suenan como la BSO de Angelo Badalamenti para Twin Peaks! Incluso la letra, con sus referencias a la soledad de la carretera,  los “hoteles de parejas”, la lluvia y la oscuridad, casan con el ambiente de Carretera perdida

Menos mal que una calavera privilegiada lo vio claro y unió ambas cosas, canción y secuencia, en el siguente vídeo. Gracias a él/ella por el descubrimiento.

Portadas famosas hechas con gatos (o el arte de la intrascendencia)

14 noviembre, 2011 - 8:28 - Autor:

Perdonad la cursilada, pero hoy es lunes, tengo una semana dura de cojones por delante. Además, resulta que me gustan mucho los gatos. Así que voy a dejar que salga la adolescente de 15 años que hay en mí y me voy a despachar  un post de portadas míticas hechas con gatos, que he sacado del tumblr The Kitten Covers. ¡Viva la intrascendencia!

Pinchando en el nombre de cada disco, podréis ver las portadas originales.

The Clash: London Calling

David Bowie: Aladdin Sane

 

The Beatles: Let It Be

Van Morrison: Moondance (de las mejores)

 

John Lennon & Yoko Ono: Double Fantasy

 

Bob Dylan: Greatest Hits


Roxy Music: Country Life (creo que definitivamente me quedo con esta como la ganadora)

 

Devo: Freedom of Choice

Así se hizo ‘Low’, de David Bowie

10 noviembre, 2011 - 7:45 - Autor:

Esta semana, Low (1977), el álbum con el que David Bowie inició su Trilogía de Berlín.

Es un disco con cierta aureola misteriosa, una demostración de la fuerte personalidad artística de David Bowie que dejó desconcertada a su discográfica, pues se trataba de un álbum cuya cara A eran siete canciones de pop electrónico con pinta de inacabadas, y que en la B agrupaba cuatro instrumentales atmosféricos y experimentales…

Se dice que Low es el primero de los discos que Brian Eno produjo a Bowie en Berlín. La realidad es que se grabó en su mayor parte en el dieciochesco castillo de Hérouville, cerca de París, y que el productor fue el habitual Tony Visconti. Pero hay parte de verdad en la primera afirmación: Bowie situaría después Low dentro de lo que calificó como Trilogía de Berlín (junto a Heroes y Lodger) por la influencia de la ciudad alemana. Por otro lado, la importancia de Eno va más allá de los créditos que ostenta en el disco: el de co-autor del tema Warszawa, encargado del tratamiento de las guitarras e intérprete de sintetizadores, teclados, coros, etc. “Había una separación muy clara del trabajo”, declaró en 2000 Eno al libro The Mojo Collection: “El mío era preparar el entorno musical en el que podrían pasar ciertas cosas, lo que me iba bien -me encanta ser el pintor de paisajes-, y David, por supuesto, es muy bueno entrando en situaciones como esa y convirtiéndose en el actor. Encajaba con los caracteres de ambos”.

Antes de ausentarse del estudio unos días, David Bowie le dejó un encargo a Brian Eno para una canción sobre Varsovia, ciudad cuya dureza le había impresionado. “Quiero una pieza muy lenta, pero que desprenda emotividad, un sentimiento casi religioso”. La leyenda dice que Eno escuchó al hijo pequeño del productor Tony Visconti repetir tres notas al piano y ello le dio el arranque para Warszawa, pero parece más probable que el ex Roxy Music usara una de sus técnicas de “accidentes planeados”, creando una secuencia de acordes al azar. “Cuando David la escuchó”, contó Eno, “dijo ‘dadme un micro’, y la hizo de una vez”. La frialdad catedralicia de Warszawa conmovió a cuatro chavales de Manchester que decidieron bautizar su grupo como Warsaw. Unos meses después lo cambiarían por Joy Division. Aquí está Warszawa, en un concierto en Tokio de la gira de 1978.

Bowie había quedado seducido por las texturas ambientales y el uso de la electrónica en discos de Eno como Another Green World (1975), y también se había aficionado seriamente al krautrock y a las piezas sintéticas de Kraftwerk. Todo ello influyó en la dirección musical de Low, pero además David Bowie preparaba una más de sus reinvenciones. En este caso, el abandono de su último personaje, el Duque Blanco (Thin White Duke), responsable de una de sus épocas más desquiciadas, envuelta en montañas de cocaína, y que culminó sólo unos meses antes de la grabación de Low en su polémica llegada a la estación Victoria londinense, en mayo de 1976, donde supuestamente hizo un saludo fascista (llevaba tiempo fascinado con la estética nazi). No existe foto de tal saludo y él lo niega, pero la que viene a continuación es de ese día.

En el Berlín Oeste, Bowie vio la oportunidad de limpiarse -“es una ciudad terapeútica”-, junto a su amigo Iggy Pop, con quien también grabaría ese año su debut en solitario, The Idiot. De día se movía en bicicleta por Schöneberg (donde vivía) y por el barrio bohemio de Kreuzberg, y acudía a grabar al Hansa Studio, en el que años después gestarían U2 su Achtung Baby. De noche, se iba de cabarets a ver a una drag queen con la que mantuvo una breve relación.

Pero pese al poderoso influjo germano-berlinés, presente en temas como Weeping Wall (sobre el Muro) o Subterraneans (sobre el Berlín Este), ya se ha dicho que la mayor parte del disco se hizo en Hérouville, en septiembre del 76. Eno comenzó a trabajar sólo con fondos musicales, después aparecieron Bowie, Visconti y el resto de la banda y, por último, el cantante registró su voz, improvisando a veces las letras. El título con el que se trabajaba era New Music: For the Night and Day, aunque se ha dicho que finalmente, casi como en un jeroglífico, se eligió lo de Low sobre una imagen de Bowie de perfil por aquello del perfil bajo (“low profile”). La fotografía, por cierto, era de El hombre que cayó a la tierra, película protagonizada por David Bowie ese mismo año, y para cuya banda sonora había compuesto algunas piezas que fueron rechazadas y que luego servirían de base para algunos de los instrumentales de la cara B de Low, un disco atrevido y vanguardista, que aún hoy suena moderno.

Aquí está una versión buenísima de Sound and Vision, una de mis canciones favoritas de Low, en directo en un programa televisivo de 2002.

 

Darío Manrique BIO

Darío Manrique Nacido en Burgos en 1977. Estudié periodismo en la Complutense de Madrid y he trabajado en la web loquesea.es y, durante cinco años, en la redacción de Rolling Stone.

Desde 2006 soy 'freelance' y colaboro en Rolling Stone, Esquire, Harper's Bazaar, Radio Gladys Palmera, Efe Eme, On Madrid, Muchoviaje, El Dominical, Viajar... Nos leemos.