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Ya se venden más discos viejos que nuevos

24 julio, 2012 - 10:08 - Autor:

Según Nielsen/Soundscan, en EE UU, al menos, ya superan en ventas los discos de catálogo (aquellos que tienen más de 18 meses) a las novedades. Concretamente, durante los primeros seis meses de 2012 se despacharon 76,6 millones de discos de catálogo frente a 73,9 de los nuevos. El más vendido, informa Efe Eme, ha sido el Greatest Hits de Guns’n Roses.

Así, bien complicado, lo tienen las discográficas para que nuevos artistas puedan despuntar, y no me extraña que echen el resto en las reediciones, publicando tiradas limitadas con DVDs, CDs de temas extra, libros, pósters e incluso bufandas (las de Pink Floyd, arriba) o gafas (la del Achtung Baby de U2). Las reediciones son apuesta segura: al fan que tiene el álbum en un gastado vinilo o CD no le importa desembolsar una buena cantidad de dinero para hacerse con una  “edición de lujo” de un disco que ya conoce y que, por tanto, no le va a decepcionar.

Las gafas de The Fly de Bono, incluidas en la edición deluxe de ‘Achtung Baby’.

Es síntoma de un conservadurismo nocivo para la cultura, claro, pero debo reconocer que yo soy parte de ello. No exactamente con ese tipo de reediciones (jamás me gastaría 300 € en un disco), sino con los discos de catálogo: hace ya años que sólo compro discos antiguos, álbumes que me faltan para completar discografías o clásicos que aún no he escuchado. En definitiva, compro muy pocas novedades, a no ser que estén baratísimas, que las compre en un concierto o que tenga una simpatía especial por el artista. Cierto es que tengo la suerte de que algunas discográficas me envían discos (pocas, y cada vez menos), pero además siempre puedes ecucharlos en Spotify o incluso bajártelos. Dada la naturaleza de mi trabajo (una o dos montañas de CDs al lado del teclado, listos para ser escuchados ¿algún día?) hace ya años que me di cuenta de que los CDs que me compraba acababan en esas montañas, no me daba tiempo a prestarles la debida atención…

Por encima de todo, de tendencias culturales catetas o lo que sea, los discos nuevos son caros. Personalmente, más de 12 € por un CD me parece mucho. Nunca he logrado saber los porcentajes que se quedan los intermediarios (distribuidores, sobre todo), pero el coste de fabricación de un compacto no es tan alto, y hace ya años que las discográficas deberían haber tomado nota de que compiten contra el Gratis Total de internet. Es una competencia injusta (comparado con 0 € cualquier cosa parece cara), pero si hace 10 años los discos nuevos hubieran salido a 10 €, por ejemplo, estoy seguro de que el declive de la industria habría sido más lento. Imparable, pero más lento.

Músicos con sello de calidad: Los encantos de la filatelia rock

5 junio, 2012 - 0:45 - Autor:

En 2006 Correos sacó una serie de sellos dedicados a figuras de la música española como El Canto del Loco o José Mercé. Las estampitas en cuestión eran bastante sosas, pues sólo aparecían unas notas musicales. La explicación está en que por ley no puede aparecer ninguna persona viva en un sello español a excepción de la Familia Real. Un anacronismo como muchos otros de los que padecemos con la monarquía…

En otros países, sobre todo en  muchas repúblicas rusas, no se andan con tantos remilgos.Veamos algunos ejemplos.

SIEMPRE PAPUCHI

Los Iglesias son nuestra principal exportación musical, pero no doy crédito a este sello de la familia al completo, emitido por Daguestán. ¡Es que salen hasta Chabeli, Papuchi y Julai José! Y en la hoja-bloque -en la que va el sello insertado- un joven Julio con Isabel Preysler y los niños. Impagable, ¿no? Pues no, por sólo 4 euros puede ser tuyo.

DIVAS DESFIGURADAS

En Tuva, pleno centro de Asia, le encargaron a un artista local nueve retratos de grandes damas del pop: Shakira, Britney, Madonna, Mariah Carey, una Janet Jackson zombi… ¿y alguien reconoce más?

ROCKIN’ TARTARISTÁN

En Tartaristán les va el rock alternativo y el metal de melenas al viento, por eso editaron esta soberbia hoja con Smashing Pumpkins, Red Hot Chili Peppers, Metallica, Nirvana, Guns N’ Roses y Def Leppard. Me jugaría un bote de salsa tártara a que no han pedido niun solo permiso ni han pagado por ninguna de las fotos. Google Images y para la imprenta.

Tampoco habrán pagado nuestros amigos de Tuva las fotos de esta hoja titulada Rock of the Past.

DESTINO: ALTÁI

Tanto bombo con Beyoncè y ni Dios se acuerda ya de su anterior grupo… ¿Que no? En Altái, una región rusa con una temperatura media de 1º (la máxima) les dedican nueve sellos guapísimos.

BOB Y LOS MONGOLES

No sabemos nada de los lazos culturales que unen Jamaica y Mongolia, pero el caso es que en este gigantesco país estepario han sacado una estampita bastante chula de Bob Marley. Resulta incomprensible cómo se ha revalorizado tan poco desde que apareció en 1998: en las subastas de eBay se puede comprar por menos de tres euros.

RICKY POR PARTES

Abjasia ha tenido que soportar varias guerras de independencia contra sus vecinos georgianos en los últimos años, pero aun así han podido currarse una impresionante hoja-mosaico de Ricky Martin.

¿QUÉ HACES EN UDMURTIA, JENNY?

Bastante descocada sale Jennifer López en los timbres que le han dedicado en la república rusa de Udmurtia. Quizá por eso se cotizan bien en Internet.

ELVIS EXÓTICO

No todo van a ser frías repúblicas exsoviéticas. En el Caribe y en África también sacan sellos de músicos, con el mismo honorable propósito de sacarles los cuartos a los fans y coleccionistas oligofrénicos. Miren si no estos de Elvis de la isla de St. Vincent y del Congo. ¿Esmi imaginación o en el Congo han escogido fotos en las que Elvis tiene cierto toque afro? En el primer sello parece Muhammed Ali, desde luego.


“Me has estafado”: Peleas entre músicos y sus mánagers

10 abril, 2012 - 11:17 - Autor:

Lynch y Cohen, en tiempos más felices.

Se están conociendo nuevos y escabrosos detalles de la ruptura entre Leonard Cohen y su exmánager, Kelley Lynch, a la que el canadiense demandó en 2005 por haberle robado cinco millones de dólares (casi 4 millones de euros). Cohen ganó esa demanda, pero al parecer no ha visto el dinero, y hace unos días comenzó un segundo juicio, en el que el cantautor la acusa de amenazas y acoso: mensajes en el contestador y emails de hasta 50 páginas de longitud (unos 20 o 30 al día) en los que Lynch afirmaba que era necesario matarle y hacía nada sutiles referencias a grupos neonazis (recoerdemos que Cohen es judío).

Lynch trabajó 17 años para Leonard Cohen, y a la larga duración de esa relación profesional se une el reconocimiento, por parte del representado, de que hubo una “breve” relación sentimental, lo que seguramente emponzoñó todo más.

Nadie le quita el agobio y el mal rato a Cohen, pero egoístamente pienso que gracias a ese desfalco el canadiense se puso otra vez manos a la obra  y hemos podido disfrutar desde entonces de sus conciertos (los próximos en España, este otoño) y de discos como su reciente Old Ideas. Imagino que Leonard me insultaría si me escuchara decir esto: a sus 77 años probablemente preferiría estar descansando.

No es, por supuesto, el primer desencuentro entre un músico y su mánager. Y el malo de la película no siempre es el representante, sino el caprichoso y errático representado. Recientemente, Axl Rose y el viejo zorro de Irving Azoff resolvieron sus diferencias amigablemente después de hasberse puesto sendos pleitos. Azoff acusaba a Rose incumplir un acuerdo oral por el que el cantante de Guns N’Roses debía darle el 15% de los ingresos de una gira asiática del grupo, y le pedía dos millones de dólares. Rose contraatacó con otra demanda en la que le culpaba de las pobres venta de Chinese Democracy, así como de intentar forzarle a reunir a la formación original de los Roses (una locura, a quién se le ocurre… solo es el sueño de todos los fans de GnR) o de inventarse una gira falsa junto a Van Halen. Le reclamaba cinco millones de dólares. Finalmente, se arreglaron entre ellos.

John Lydon (Rotten), por su parte, se pasó casi 30 años de pelea dialéctica y judicial con Malcolm McLaren, el mánager y pigmalión de los Sex Pistols, reclamando royalties y declarándole “el hombre más malvado de la Tierra”. Modelo de mánager con ínfulas creativas (y talento real, hay que decir), McLaren quiso moldear a los Pistols según sus ideas, como había intentado hacer poco antes con los New York Dolls.  El cínico McLaren, fallecido en 2010, respondía así: “¿Qué le hice a este chico? Le llevé al estrellato. Pero a nadie le gusta que se sepa que es un producto manufacturado”.

Otra de las grandes peleas entre estos dos estamentos que se necesitan aunque a menudo se odien, fue la de Bruce Springsteen y Mike Appel, mánager y productor de sus dos primeros discos. Hacia 1975, cuando Springsteen despegaba con Born to Run, el artista ya no confiaba en Appel y sí mucho más en Jon Landau, un crítico que le había señalado, entusiasmado, como “el futuro del rock & roll” y que hoy continúa siendo su mánager y en ocasiones corproductor. Appel se negó a que Landau produjera la continuación de Born to Run y llegaron a los tribunales, lo que impidió a Springsteen grabar durante más de un año. Al final, Appel se llevó casi un millón de dólares, así como algunos derechos de los primeros álbumes que más tarde malvendería.

Darío Manrique BIO

Darío Manrique Nacido en Burgos en 1977. Estudié periodismo en la Complutense de Madrid y he trabajado en la web loquesea.es y, durante cinco años, en la redacción de Rolling Stone.

Desde 2006 soy 'freelance' y colaboro en Rolling Stone, Esquire, Harper's Bazaar, Radio Gladys Palmera, Efe Eme, On Madrid, Muchoviaje, El Dominical, Viajar... Nos leemos.