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Cuando Lennon y McCartney apoyaron al IRA, y otras salidas de tiesto políticas

16 mayo, 2012 - 8:23 - Autor:

Knut Hamsun.

 

Hace poco leí un artículo sobre el escritor noruego Knut Hamsun y sus simpatías por los nazis. Lo realmente terrible para los noruegos es que el premio Nobel, tal vez el escritor más grande que ha dado esa tierra, apoyó a Hitler durante la II Guerra Mundial y la invasión de su propio país por los alemanes, llegando incluso a mandarle a Joseph Goebbels su medalla del Nobel como regalo, reuniéndose con Hitler y dedicándole laudatorios textos cuando murió. Hay que decir -aunque no sé si sirve de excusa- que Hamsun tenía ya 80 años cuando los nazis invadieron Noruega. Cuando la guerra acabó, fue detenido, juzgado y multado, muriendo en el más profundo de los deshonores (hasta se organizaron quemas de sus libros tras la guerra).

Todo esto me ha hecho pensar en los músicos que alguna vez han metido la pata dando giros radicales en sus creencias políticas o apoyando a causas y personajes de los que probablemente se hayan arrepentido posteriormente.  El primero que me vino a la cabeza fue, obviamente, John Lennon, que durante la primera mitad de la década de los 70 fue el activista que toda causa izquierdista quería en sus mítines. Lennon -y Yoko Ono, el faro que lo guió ideológicamente- apoyó por ejemplo al activista negro Michael X, un personaje controvertido que acabó sentenciado a muerte y colgado en la horca en Trinidad y Tobago por asesinato. La pareja llegó a donar una bolsa con pelo de ambos para que fuera subastada a favor de la Black House, su comuna. Posteriormente, firmaron peticiones contra su pena de muerte.

Pero el suceso que ahora más nos puede sorprender es su apoyo al IRA, aunque en su momento no era tan descabellado. Recordemos que el 30 de enero tuvo lugar en Irlanda del Norte el Bloody Sunday, durante el que el ejército británico mató a 13 civiles católicos durante una manifestación.

Pensemos qué hubiera pasado en la intelectualidad española si en esa época el ejército español hubiera masacrado a manifestantes vascos de esa forma… En 1970, durante el proceso de Burgos, Joan Manuel Serrat y otros intelectuales catalanes se encerraron en el monasterio de Montserrat en protesta por las condenas a muerte de varios etarras.

El caso es que Lennon apoyó sin reservas -tal vez hasta económicamente- al IRA, componiendo Sunday Bloody Sunday. igual que su ex compañero Paul McCartney, que impresionado por los sucesos del Domingo Sangriento, compuso Give Ireland Back to the Irish, que fue censurada en el Reino Unido por la BBC… pero alcanzó el número uno en Irlanda.

Caso diferente fue el de Neil Young, que de ser símbolo de la contracultura (recordemos Ohio, su canción sobre los estudiantes asesinados en Kent State) pasó en los 80 a alabar públicamente a Ronald Reagan. A finales de los 80, se explicaba así: “No soy liberal ni conservador. No soy así. Reagan hizo algunas cosas terribles, otras buenas”.

Otra historia son los artistas que, por codicia o simple ignorancia, han apoyado indirectamente a regímenes dictatoriales actuando para ellos (o simplemente en sus países durante un boicot internacional). Recuerdo a los Sinatra, Julio Iglesias o Queen, que tocaron en los 80 en Sun City, el complejo turístico de la Sudáfrica del Apartheid, o los que actuaron para los Gadaffi (Beyoncé o Nelly Furtado).

Britney Spears y el emplazamiento publicitario en la música

26 octubre, 2011 - 7:50 - Autor:

Ya sabemos que la cosa está fatal en la industria discográfica y que no se venden discos, así que no sorprende que muchos artistas incluyan marcas en sus videoclips, como se hace en películas y series (ay, esa Médico de familia pionera con sus marcas de leche).

Criminal, el último clip de Britney Spears, es un buen ejemplo de ese emplazamiento publicitario. Echadle un vistazo al vídeo (que aparte de esto es un despropósito total), en el que es difícil no ver el primer plano de un reloj fabricado por una famosa empresa austriaca, o el nuevo modelo de una marca de coches francesa… Pero lo mejor es que Britney también hace publicidad de sus propios productos, como se observa cuando al comienzo va al baño y nada discretamente se rocía con uno de sus perfumes.

Con el dinero que sacan por estos emplazamientos, dicen los ejecutivos de márketing, los artistas pueden hacer caros vídeos como este Criminal. También ocurre, entre otros muchos, en este Love the Way You Lie de Eminem, con nada sospechosos planos de botellas de un conocido vodka.

Más peliagudo resulta cuando las marcas pagan por que la marca aparezca en las letras de la canción, algo que se lleva haciendo ya desde hace muchos años en el mundo del hip-hop. Por ello, los raperos reciben desde 40.000 $ (casi 30.000 €) hasta medio millón de dólares (unos 350.000 €). Total, si a los raperos americanos ya nombran las marcas de bebida, coches o ropa que les gustan sin que les paguen, no hay ningún problema en hacerlo cobrando. Aunque sea desde el propio título y concepto del tema, como en este Pass the Courvoisier Part II de Busta Rhymes, junto a P. Diddy y Pharrell (y M.A., del Equipo A ), con una bebida alcohólica.

En 2005 hubo una buena polémica porque se filtró que una famosísima hamburguesería ofrecía hasta cinco dólares por cada vez que se pusiera en la radio una canción que nombrara su hamburguesa más famosa. La polémica fue tal que al final no se hizo. Y no sólo pasa con los raperos: el último disco de Weezer se llama Hurley, como el personaje de Lost que aparece en portada… y como una marca de ropa americana. El guitarrista de Weezer comentó que era parte de un patrocinio de la marca, aunque luego se retractó, diciendo que era sólo por Perdidos. Sí, claro, por eso poco después Hurley lanzó una línea de ropa inspirada por el grupo…

Todo empezó de una manera bastante inocente, cuando Run DMC compusieron My Adidas en 1986, en homenaje a sus zapatillas preferidas. En esa época el hip-hop no era un género que vendiera mucho, estaba aún caracterizado como música de gueto. Russell Simmons, capo de Def Jam, el sello de Run DMC, vio una mina de oro, y se  llevó a los ejecutivos de la marca alemana a un concierto del grupo. Allí, los tipos vieron boquiabiertos como cuando empezaba a sonar el tema miles de tipos se quitaban sus deportivas y las agitaban en el aire. Poco después, ofrecieron un patrocinio de un millón y medio de dólares a los  neoyorquinos. Aquí está el resultado.

El alegato más devastador contra la intrusión de las marcas en la música fue This Note’s for You (1988). En el extraordinario clip, Neil Young satiriza hasta el accidente que tuvo Michael Jackson rodando un anuncio de refresco. La canción empieza al minuto de vídeo, tras una especie de parodia de un spot de cerveza…

 

 

Explosions in the Sky, Paul McCartney, Leonard Cohen y la música del 11-S

9 septiembre, 2011 - 8:00 - Autor:

Este domingo se cumplen diez años de los ataques del 11 de septiembre de 2001, lo cual da para muchos homenajes musicales y algunas polémicas. Entre los primeros, The Love We Make, un documental de Paul McCartney dirigido por Albert Maysles (el del Gimme Shelter rollingstoniano). El beatle estaba en Nueva York, listo para volar la mañana del 11-S. Obviamente, su avión no despegó y McCartney decidió  en ese momento organizar un concierto benéfico para las víctimas de los atentados en el Madison Square Garden. Eso es lo que cuenta, en sobrio blanco y negro, la película, que se estrena ahora.

Entre las polémicas, los pobres post-rockeros texanos de Explosions in the Sky, que este 11 de septiembre actúan en Boise (Idaho), y parece ser que la marquesina de la sala que lo anuncia (“Explosiones en el cielo este 11 de septiembre”) ha sido demasiado para las suspicacias de algunos honorables ciudadanos idahenses, cuyas protestas han sido recogidas (cómo no) por algunos informativos… ¡Si es que van provocando con ese nombre!

 

Pero los que se comieron buenos palos mediáticos en los días posteriores al 11-S fueron los raperos The Coup, que justo iban a sacar por esos días un disco, Party Music, que increíblemente les mostraba en la portada haciendo explotar las Torres Gemelas. Por supuesto, tuvieron que retrasar la edición del álbum y cambiar la portada, que no era un boutade de raperos gangsta: The Coup hacen hip-hop altamente político y reivindicativo.

Boots Riley, la mitad del dúo junto a Pam The Funkstress, accedió a cambiar la portada, pero no de buena gana: “Ha habido un encubrimiento en los medios en los últimos días”, declaró poco después del 11-S, “sobre el papel de EE UU en el mundo y el hecho de que se asesinan a cientos de miles de personas cada año para proteger beneficios. Ahora bien, ¿cómo podría llegar a decir eso en el escenario mundial e interumpir las mentiras que la CBS, CNN, NBC y todo el mundo está diciendo? En mi opinión, eso sería manteniendo la portada. No porque piense que mirándola pilles ese mensaje que te digo, sino como una forma de tener una plataforma  para interrumpir esa corriente de mentiras”.

En un tono exento de polémica, de homenaje a las víctimas, en los años siguientes a 2001 se produjeron muchas canciones relacionadas con el 11-S, como Let’s Roll, de Neil Young (sobre  los pasajeros del avión  que se dirigía a la Casa Blanca) o el disco entero de The Rising, de Springsteen. Pero me gusta más la canción neoyorquina que compuso Leonard Cohen, On That Day.

Radioyoung: Neil Young visto por Radiohead

2 septiembre, 2011 - 8:05 - Autor:

Hace poco estaba escribiendo algo sobre Neil Young y quise escuchar rápidamente On the Beach, así que la busqué en Youtube. Uno de los primeros vídeos (bueno, un audio) que me apareció fue  una versión de la canción a cargo de Radiohead. Lo alucinante es que en la columna de sugerencias había muchísimas más versiones del canadiense tocadas por el grupo de Oxford.

No conocía yo esta faceta de Radiohead como fans de Young, pero lo son y mucho. Sobre todo Thom Yorke, que en esta entrevista cuenta como a las 16 años mandó una maqueta a una revista y le contestaron que cantando se parecía mucho al canadiense… que él entonces no sabía ni quien era. Rápidamente se compró After the Gold Rush y le encantó, claro. La verdad es que sus voces, aparentemente frágiles, se parecen bastante, o al menos Yorke hace una buena imitación.

En el siguiente vídeo aparece cantando precisamente After the Gold Rush en Bridge School, el concierto benéfico que organiza todos los años Neil Young para los niños con dificultades de aprendizaje (impulsado, creo, porque dos de sus hijos tienen parálisis cerebral). Lo mejor de esta versión es que, como cuenta el cantante de Radiohead en la citada entrevista, el piano que toca es con el que Young compuso en su momento la canción.

Aquí Radiohead eligieron un tema más eléctrico, Cinnamon Girl.

Para acabar,Tell Me Why. Una pena las molestas palmas durante el primer minuto de la canción…

Por cierto, ya está disponible el concierto de Radiohead en el programa británico de TV From the Basement, dirigido por Neil Godrich, su productor habitual. Casi una hora con las canciones de su último disco con excelente sonido y una buena realización. A mí me han sonado mejor las canciones aquí que en el disco…

Darío Manrique BIO

Darío Manrique Nacido en Burgos en 1977. Estudié periodismo en la Complutense de Madrid y he trabajado en la web loquesea.es y, durante cinco años, en la redacción de Rolling Stone.

Desde 2006 soy 'freelance' y colaboro en Rolling Stone, Esquire, Harper's Bazaar, Radio Gladys Palmera, Efe Eme, On Madrid, Muchoviaje, El Dominical, Viajar... Nos leemos.

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