Así se hizo ‘End of the Century’, de los Ramones: Phil Spector, sus pistolas y la frustración
Continúo con la entrega semanal de historias sobre las grabaciones de discos clásicos. Aprovecho para aclarar que en muchos casos no hablaré de “los mejores discos de la historia”, ni siquiera de los mejores del grupo en cuestión (en el caso de los Ramones, probablemente sean mejores el primero o Rocket to Russia), se trata de discos cuya grabación tuvo miga, fue diferente, turbulenta, desmadrada, atípica… Es el caso de este End of the Century (1980) ramoniano, marcado por la figura de un desquiciado Phil Spector y las ansias del grupo de alcanzar, de una vez, un nivel de popularidad que siempre se les negó.
Johnny, guitarrista de los Ramones, resumía así en el documental End of the Century la experiencia de trabajar con Phil Spector: “Era un tipo enano, con alzas, peluca y cuatro pistolas, que trataba horriblemente a todo el mundo. Y… aceptamos de mala gana porque pensamos que nos iba a ayudar. Hacer un disco con Phil Spector era nuestra gran oportunidad, pero una vez más no vendimos discos”.
La sucia velocidad de los Ramones con el muro sónico de Spector era un emparejamiento más obvio de lo que pueda parecer, pues -especialmente entre Joey y el productor- existía una admiración mutua. Así que, con la esperanza de que los Ramones alcanzaran su primer álbum de éxito, Seymour Stein, capo del sello Sire, aceptó pagar la factura: 700.000 $ por un mes de grabación -mayo de 1979- en los estudios Gold Star de Hollywod… más incontables sesiones de mezcla de Spector, al que tuvieron que quitar el álbum de las manos porque no lo daba nunca por finalizado.
El ambiente en Gold Star nunca fue agradable. Spector estaba particularmente paranoico y desquiciado, le daba sin parar al vino -uno kosher, eso sí- que guardaba en una neverita y, según contó Joey en el libro Por favor, mátame, solía tener una prostituta fuera del estudio “sólo para insultarla. Supongo que la pagaba para eso”. Acostumbrados como estaban a que las canciones de sus anteriores trabajos se grabaran en pocas tomas, les resultaba insoportable el método Spector, que les obligaba a tocar 60 o 70 veces la misma nota: “Tocábamos el primer acorde de Rock ‘N’ Roll High School, él paraba todo y se tiraba tres cuartos de hora maldiciendo por la sala”, contó Johnny Ramone: “Luego lo tocábamos otra vez, volvía a parar y otras tres horas insultando al técnico. Eso duró 12 horas”. Además, la excesiva atención de Spector hacia Joey provocaba todos los celos del mundo en un grupo con tantos egos heridos como los Ramones. Pero ni siquiera el cantante guardó un recuerdo del todo bueno del asunto: “El proceso sólo duró tres semanas, pero en tiempo de los Ramones fue interminable. Acabamos hartos de su alcoholismo, sus payasadas, del drama y la locura”, dijo en la reedición de 2002 del disco.
Este Rock’n'Roll High School se regrabó para en End of the Century, aunque es un poco anterior, de 1979, pues se compuso para la película del mismo nombre, otro infructuoso intento de hacer famosos a los Ramones…
Cuando Phil sacó su pistola
Una noche, durante la grabación, Spector invitó a los Ramones a su mansión. Cuando el grupo, aburrido, se quiso marchar, el pequeño productor se negó, desenfundando su pistola y apuntándoles. Llamó a sus guardaespaldas (gemelos) y les tuvo encerrados durante horas en un salón, viendo como tocaba una y otra vez al piano Baby, I Love You, un éxito suyo para las Ronettes que los Ramones precisamente versionaron en End of the Century.



Darío Manrique Nacido en Burgos en 1977. Estudié periodismo en la Complutense de Madrid y he trabajado en la web loquesea.es y, durante cinco años, en la redacción de Rolling Stone.
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