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El parque de atracciones heavy de Rock in Río

26 septiembre, 2011 - 8:00 - Autor:

La diferencia entre los que se tiraban ayer domingo por la tirolina en Rock in Río y los que lo hacían los días anteriores no sólo estaba en las negras camisetas que lo convirtieron en un festival monocromático: Los de ayer, hacían cuernos con sus dedos mientras se deslizaban por la cuerda, celebrando el pacto con el diablo del heavy, una música que se mantiene joven e inalterable, pasen los años que pasen, renovando su base de fans a la vez que conserva a muchos de sus creyentes más fieles .

Sepultura con sus tambores invitados.

De todas formas, la palabra heavy no se usa aquí, en Brasil. “Metaleiros, somos metaleiros“, decía Filipe, un veinteañero de Salvador de Bahía, minutos antes de que comenzara el concierto de Sepultura, favoritos locales -son de Belo Horizonte- que se unieron para la ocasión con los franceses Tambours du  Bronx, una suerte de Mayumaná heavy (bueno, metaleiro). Su contundente percusión en bidones metálicos le dio nuevos aires a piezas clásicas como Refuse/Resist, la versión del Firestarter de Prodigy (mejor como idea que como realidad) o Roots Bloody Roots, en la que apareció un Mike Patton muy diferente al italianófilo del día anterior. Una pena que olvidaran Ratamahatta, la canción que ya en su versión original contaba con una potente batucada de Carlinhos Brown, y que le hubiera ido que ni al pelo a la ocasión.

Lemmy Kilminster y sus características verrugas: clásicos del rock

Dos horas después, tras el enrevesado metal progresivo de Coheed and Cambria, la marea negra se reunía en el escenario principal para ver a Motörhead, un grupo que lleva más de 35 años haciendo el mismo concierto, ni mejor ni peor, siendo simplemente Motörhead, a los que Lemmy Kilminster comanda con mano de hierro y velocidad endiablada mientras canta con voz cazallera temas como Ace of Spades o Iron Fist.

Los siniestros payasos de Slipknot (con un título de canción como People= Shit retratan de mala manera la profundidad de su propuesta) fueron el último obstáculo antes de la salida de Metallica, estrellas del día más negro del Rock in Rio. Fue una actuación larga e intensa, aunque especialmente aconsejada para los muy fans: tiempo después del ansia renovadora de Load y Reload (mediados de los 90), a los californianos les ha dado por ser puristas a tope, centrando la primera parte de su repertorio en los primeros álbumes. No fue hasta pasado más de una hora que se escucharon temas esenciales como Sad but True o One. Poco antes, James Hetfield, vocalista metálico declaró su agradecimiento portocar “junto al padrino de todo esto, Lemmy”, cerrando así un círculo negro, muy negro. Y  metaleiro, claro.

Katy Perry conquista Rock in Rio con su descaro; Elton John con su música

24 septiembre, 2011 - 6:42 - Autor:

Río de Janeiro ha recibido con los brazos abiertos, en su jornada inaugural, a Rock in Rio, el gran ensayo multitudinario (100.000 personas de las 700.000 que se esperan en todo el festival) antes del Mundial de 2014 y los JJ OO de 2016. Los platos fuertes de este primer día han sido Katy Perry y Elton John, además de una Rihanna que al cierre -ejem, han sido 15 horas en la Cidade do Rock- de este blog aún no había empezado.

Hacía diez años que no se hacía el festival en la ciudad donde nació, pero aun así -o gracias a ello- los cariocas lo han recibido con una pasión no vista en las ediciones españolas. Un ejemplo: cuando a las 2 de la tarde se dio el pistoletazo de salida, muchos asistentes corrieron a la tienda oficial para comprar camisetas conmemorativas que costaban hasta 80 reales (más de 30 euros)  .

Tras abrir el escenario principal con un soso “dúo” entre Freddie Mercury y Milton Nascimento y la actuación de Titãs y Paralamas do Sucesso (grupos históricos del pop brasileño de los 80), Katy Perry subió haciendo gala de sus escasas pero efectivas armas:  toneladas de morro, media docena de singles infalibles y un fondo de armario se diría que infinito (llegó a cambiarse de vestido siete veces -7- en una sola canción). Last Friday Night, Fireworks y California Gurls fueron los tres temas con los que selló un triunfo basado en su potencia visual y su descaro (subió al escenario a un fan, lo besó y lo echó con un “bájate de una puta vez de mi escenario”).

Si los encantos de Perry fueron primordialmente para el sentido de la vista, los de Elton John se basaron en el del oído. Con un concierto deliciosamente anacrónico, repasó algunas de sus mejores canciones (se dejó, afortunadamente, Candle in the Wind), como Rocket Man o Tiny Dancer, dejando constancia de su inmenso oficio (y el de su banda).

Antes de los grandes, el escenario Sunset ofreció lo más imaginativo del festival con una serie de encuentros entre diversos artistas -casi todos brasileños- como los festivos Móveis Coloniais de Acajú junto a una big band (30 personas sobre el escenario). Este palco secundario es lo más sorprendente, y hoy sábado tendrá a Mike Patton (Faith No More) cantando viejos temas italianos con una orquesta brasileña. Red Hot Chili Peppers serán los cabezas de cartel, y en Prueba de Sonido sabrás qué tal han estado.

Esto sí es Rock in Río (en Río)

23 septiembre, 2011 - 14:38 - Autor:

Estoy en Río de Janeiro. Lo digo como si nada, tratando de no dar mucha envidia (o no), pero es emocionante. Más aún porque he venido por motivos puramente musicales, como es ver el primer fin de semana del Rock in Rio primigenio, el genuino. El festival vuelve al lugar que le dio nombre, diez años después de la última vez.

El escenario principal de Rock in Río, la noche del jueves.

No me gusta apabullar con cifras, pero me han dicho que se espera a 100.000 personas cada uno de los siete días, empezando con hoy, viernes, día inaugural, en el que actuarán megaestrellas como Katy Perry, Rihanna o Elton John. Pero además, en el escenario secundario van a tener lugar una serie de conciertos colaborativos, algo que juraría nunca se ha hecho en el festival de Madrid, y que parece interesante: por ejemplo, la unión de Milton Nascimento con Esperanza Spalding, Sepultura con los Tambours du Bronx o The Asteroids Galaxy Tour (los suecos del anuncio de cerveza) con los portugueses The Gift. Y a mí me apetece especialmente ver a Mike Patton (ex Faith No More) haciendo Mondo cane, su formidable disco de canciones italianas de los 50 y 60, con una orquesta brasileña.  

Cada día escribiré una crónica del festival, y si hoy viernes la cosa va de pop comercial, mañana estarán los Red Hot Chili Peppers o Snow Patrol (¿noche alternativa?) y un gran domingo metalero con Metallica, Mötorhead o Slipknot (arrrgh, los vi hace años en el Festimad y me aburrieron soberanamente).

Una pena que no me pueda quedar también el fin de semana que viene, pero es que actúa Stevie Wonder, y me encantaría verlo alguna vez…

En fin, que el festival pinta bien, pero lo mejor de todo es que ¡es en Río! (no en Arganda del Rey, por poner un ejemplo)…

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La vista de Copacabana desde el hotel. Fea, muy fea.

Darío Manrique BIO

Darío Manrique Nacido en Burgos en 1977. Estudié periodismo en la Complutense de Madrid y he trabajado en la web loquesea.es y, durante cinco años, en la redacción de Rolling Stone.

Desde 2006 soy 'freelance' y colaboro en Rolling Stone, Esquire, Harper's Bazaar, Radio Gladys Palmera, Efe Eme, On Madrid, Muchoviaje, El Dominical, Viajar... Nos leemos.