El madridismo lo va a echar de menos como futbolista y como persona porque el holandés es lo que se suele decir un buen tipo, un jugador de los que hacen vestuario, de los que suman en vez de restar, de los que animan en lugar de envinagrar el ambiente. Y además ha marcado un montón de goles con el Real Madrid.
Lo más curioso es que Fabio Capello no lo quería, lo cual no es una crítica para el italiano. Tampoco lo quería Ferguson, que fue quien lo vendió. Capello prefería a Luca Toni, otro gran goleador, como demostró en sus dos primeros años en el Bayern Munich. Ahora ha vuelto a casa, empaquetado por Van Gaal.
Van Nistelrooy ayudó sobremanera en los dos primeros títulos que el Real Madrid le ganó al FCB. Digo esto porque esas dos Ligas las iban a ganar ellos. Habían hecho un equipo joven al que no se le veía límites, un equipo indestructible y joven de la mano de Frank Rijkaard que acabó conquistando una Copa de Europa. Aprovecho para recordar esto porque ahora parece como si Guardiola sea el único entrenador que ha ganado una Copa de Europa con el FCB.
Por cierto, después de leer lo que escriben al respecto esos gachós de ahí arriba, algo así como un par de guías telefónicas, aún no sé si Guardiola va a entrenar la próxima temporada al FCB. Y lo peor es que encima se molestan cuando se les pregunta.
La marcha de Van Nistelrooy es importante (la edad no perdona) porque el Real Madrid se va a quedar sólo con Cristiano Ronaldo, Benzema e Higuaín para meter los goles, ya que con Raúl, sinceramente, no cuento. Y si no les remito al amistoso de Albania.
Florentino Pérez tendrá que fichar otro delantero este verano, pero baratito, para hacer frente a la temporada, porque con ellos tres, por muy buenos que sean, no hay suficiente. Y tampoco están las cosas como para gastarse una millonada en un jugador que va a ser suplente, salvo que a Benzema lo sigan dejando en el banquillo. Con Van Nistelrooy hubiera quedado resuelto el problema.