La extrafalaria muerte del Pequeño Saltamontes
Entre la aséptica nota que le dedica El País y el delirante parte que publica Yahoo! Strambotic no puede por menos que arrimarse al segundo para relatar la muerte del gran David Carradine, genio y figura hasta la sepultura (ahora sí).
El titular de AFP reza “Para la policía tailandesa, Carradine podría haber muerto durante un acto sexual”. Y empieza la crónica con el policía tailandés diciendo “había una soga atada a su cuello y otra a sus órganos sexuales, ambas estaban atadas juntas y colgadas del ropero”. ¿De dónde sale el “podría”, entonces? Los policías de Bangkok han debido de estudiar en la Academia Sherlock Holmes porque, ¿qué otra cosa podía andar haciendo el anciano actor en semejante actitud? Pero hay más. El teniente de policía, al que pondremos nombre: Worapong Siewpreecha afirmó que Carradine “podría haber muerto durante un acto sexual que salió mal“. Qué duda cabe.
La trágica muerte del Pequeño Saltamontes nos trae a la memoria la no menos trágica pero aún más truculenta del padre Gary Aldridge, el pastor anglicano que falleció hace dos años tras una sesión de masturbación extrema en la que iba equipado de la siguiente guisa: “dos completos trajes de neopreno (uno encima del otro), gafas de bucear, aletas y hasta su tubito de snorkel“, según relata Mundo Insólito.
Otros ilustres fallecidos por la práctica de la autoasfixia erótica son el líder de INX, Michael Hutchence, el ultraderechista inglés Kristian Etchells y el algo menos ultra aunque también derechista Stephen Millingan, a la sazón diputado del parlamento inglés.
2 Comentarios
Deja tu comentario
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
Hay gente que cada vez se curra más esto de la muerte. A eso se le llama estilo.
Comentario Publicado por: noveldaytantos | 5 junio 2009 - 19:24
Umas Thurban mató a Bill…
Comentario Publicado por: tinoro | 6 junio 2009 - 21:54