El hombre primitivo arrasaría al moderno en los Juegos Olímpicos

La tecnología, el sedentarismo y, en general, la buena vida han hecho del hombre (y la mujer) modernos unos débiles. Una hembra Neandertal normalita hubiera ganado a cualquiera del reparto de “Yo, el Halcón” en un pulso. Algunos tutsis superaban holgadamente el récord de salto de altura actual (2,45 metros) en sus ceremonias de iniciación, cuando tenían que saltar por encima de su propia estatura para alcanzar la vida adulta. Es más: un aborigen australiano sin demasiado entrenamiento hubiera ganado a Usain Bolt en una carrera de 100 o 200 metros en condiciones modernas.
Son algunas de las provocativas afirmaciones del antropólogo australiano Peter McAllister en el libro “Manthropology, la Ciencia del Inapropiado Macho Moderno”. La primera, en la frente. Así empieza el libro: “Si estás leyendo esto eres el peor hombre en la historia…De hecho somos la cohorte masculina más patética de homo sapiens que jamás pobló en planeta”. Y así durante 300 páginas.
Éstos son algunas de las medallas que se llevarían nuestros ancestros en unos hipotéticos Juegos Olímpicos de todos los tiempos:
- Maratón. Las legiones romanas corrían el equivalente a una maratón y media diaria cargando con la mitad del peso corporal en equipamiento.
- Remo. Los atenienses tenían un cuerpo de 30.000 remeros que superaban holgadamente los logros de David Cal y compañía.
- Jabalina. Los aborígenes australianos podían lanzar un palo (boomerang estropeado) más allá de los 110 metros, superando ampliamente los 98,48 metros del récord de jabalina actual.
- Lucha. La mujer Neandertal tenía un 10% más de masa muscular que el macho actual. Convenientemente entrenada hubiera alcanzado el 90% de la masa de Schawarzenegger durante su máximo esplendor en los 70.
- Velocidad. El análisis de las huellas de los aborígenes australianos demuestra que alcanzaban velocidades de 37 km/h en terrenos pantanosos. Sobre pista y con unas Nike podrían llegar a los 45 km/h, según McAllister.
La Revolución Industrial fue el principio del fin de aquellos superhombres/supermujeres, según el antropólogo: “Hemos perdido el 40% de densidad en nuestros huesos largos porque sujetan mucha menos masa muscular de lo que acostumbraban…Ni siquiera nuestros atletas de elite se acercan si quiera a aquellos niveles”, concluye McAllister.
Noticia original, vía Neatorama.
No hay comentarios
Deja tu comentario
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
¡Anímate a ser el primero en dejar un comentario!