Una mujer demanda a un hotel por 1 millón de € por las picaduras de los mosquitos

Una mujer en Arabia Saudí ha demandado a un hotel de cinco estrellas, cuyo nombre permanece en secreto, por las picaduras de los mosquitos que recibió durante sus vacaciones, informó el lunes el periódico saudita Al Hayat.
Un tribunal de la ciudad de Jidda ha comenzado a considerar la demanda, en donde la mujer exige a los propietarios del hotel pagarle 5 millones de riales saudís (casi 1 millón de €) en concepto de daños y perjuicios.
La mujer afirma que, como resultado de numerosas picaduras de mosquitos que había sufrido durante su estancia en el hotel, enfermó y comenzó a tener fuertes dolores mientras que su piel se volvió roja del picazón extremo. Cuando fue al médico, éste le aconsejó someterse a un examen exhaustivo y comenzar un tratamiento en un hospital.
Todos los intentos por parte del personal del hotel para tapar el conflicto, como ofrecerle estancias gratis en otros establecimientos, han sido en vano. La mujer notificó el pasado lunes a los propietarios del hotel que están demandandos y que si les pica, que se arrasquen.
Los abogados de la mujer no tienen, ni mucho menos, las de ganar. Y todo por el simple hecho de que los mosquitos eligen a sus víctimas por el olor, según acaban de confirmar unos estudios científicos. Para algunas personas, un mosquito en la habitación significa picadura segura, por poco trozo de piel que tengan expuesta. Sin embargo, otros escapan ilesos aunque duerman desnudos y destapados.

Ahora unos científicos de la Universidad de Yale, en EEUU, han descubierto una serie de productos químicos en el sudor humano que hacen que ciertos individuos sean “más atractivos” para los mosquitos que otros. Los mosquitos nos encuentran a través de su sentido del olfato, pero hasta ahora sabíamos muy poco acerca de cómo lo logran y si realmente era el “olor a sangre” lo que les atraía.
Ahora se confirma que más que la sangre, el sudor es lo que les chifla. De los 72 tipos de receptores de olor en sus antenas, por lo menos 27 están sintonizados para detectar sustancias químicas en el sudor humano. El equipo evaluó la respuesta de cada uno de los 72 receptores con más de 100 olores diferentes, algunos correspondientes a aromas afrutados, otros más aromáticos o la mayoría con sudor humano maloliente.
Tras haber identificado qué olores biológicos generan la respuesta más fuerte, y qué receptores están involucrados, el equipo podrá utilizar esta información para disfrazar el olor de una persona “apetecible” a los mosquitos, con fragancias y desodorantes.
La identificación de los receptores que usan para navegar en su camino hacia nosotros también podrían ayudar a desarrollar nuevas formas de repeler, confundir o capturar a estos insectos. El estudio, publicado hace una semana en la revista Nature, se centró en un mosquito portador de la malaria, el Anopheles gambiae, que afecta a 500 millones de personas y mata a 3 millones al año en el África subsahariana.
Un mosquito poniéndose hasta el kiko en el brazo de un churrero




Fuentes: English Rusia y Times
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