“Soul Train”, el programa con más marcha de la historia de la TV

“En cualquier tiempo pasado se bailó mejor”.
Ésta es la esencia que define el programa musical Soul Train, que estuvo en el aire, ininterrumpidamente y sin reposiciones, desde 1971 hasta 2006. En sus 35 años de historia, el espectáculo televisivo sindicado (no pertenece a ninguna cadena) ha contado con las actuaciones de las principales figuras de la música negra, desde el rhythm and blues, al soul, pasando por el hip hop, el jazz y hasta por el gospel.
Durante el apogeo de Soul Train entre los años 1970 y 1980, el programa fue muy influyente entre los afroamericanos, muchos de los cuales se dirigían a él, no sólo para escuchar las últimas canciones de sus artistas sino también para encontrar pistas sobre la última moda y las tendencias del baile. Además, para muchos estadounidenses de raza blanca que no vivían en las zonas raciales, Soul Train proporcionó una ventana única a la cultura negra.
La serie fue creada por el radiolocutor Don Cornelius, el primer dueño negro de un programa de TV, quien también fue su productor ejecutivo desde 1971 a 2006. Hasta esa fecha han sido, en total, más de 1.100 programas emitidos desde que el tren comenzara a andar, siempre en la franja del sábado noche.
El pirata con el parche en el ojo forma parte de la iconografía popular. Los piratas, efectivamente, solían llevar un parche pero no porque hubiera una enorme prevalencia de tuertos entre la tripulación sino como arcaico sistema de “visión nocturna” durante las batallas: cuando los piratas asaltaban un barco el combate se iniciaba en la cubierta pero, eventualmente, continuaba en las tripas del barco. Dado que el ojo humano tarda entre 4 y 6 minutos en adaptarse a un brusco cambio de luz, si el pirata entraba en la parte inferior de la nave estaría vendido frente a los sables rivales.

Miss Ha (léase Miss Já), apodo profesional de la psíquica Jade Smith, no era una adivina muy curtida en las lides del futuro. No sólo no pudo solucionar los problemas de amores de Tanya Nelson, una mujer de 45 años, sino que tampoco pudo adivinar que esa persona que llamaba a la puerta era un sicario contratado para matarla.
Daniel Cambridge (en la foto), un operario de los almacenes de suministro Waterstones, en Burton-upon-Trent (UK), fue despedido la semana pasada por “exceso de pedos”, después de que sus compañeros de trabajo presentaran contra él más de 35 quejas en dos días.
