El coche-policía con arpón finés detiene a los que no quieren parar

En 1996, agentes de la policía finlandesa decidieron poner en práctica un novedoso método para detener a los vehículos que circulaban con exceso de velocidad o que se daban a la fuga: incorporar un arpón de grandes dimensiones en las patrullas que pudieran clavar en los coches en marcha.
Básicamente, el sistema funcionaba de la siguiente manera: el coche de los agentes de la ley se pone detrás del infractor a la fuga, clava su arpón en la chapa y lo detiene; en casos extremos lanzando un gas lacrimógeno que sale de la cabeza del arpón y que hará plantearse al díscolo conductor si debe seguir dentro de ese coche o parar ipso-facto.
Eso cuando el arpón no se clava directamente en el automovilista, con lo que la policía finlandesa se ahorraría una carga de gas…








