Tres hermanos matan a su madre porque no querían jugar a los dados
Si en “El buen hijo” el malparado Macaulay Culkin interpretaba a un perverso niño con tendencias psicópatas, que acaba intentando matar a su madre, en la vida real el actor estadounidense tendría un homólogo fácil entre alguno de los sujetos que componen este top 3: la descendencia que nadie querría tener.
1. Estrangulan a su madre porque se puso pesadita con la partida de dados
Era Nochebuena en el pequeño pueblo de Alberta, Minnesota. Tamara Lee Mason propuso a sus hijos, Jacob, Andrew y Dylan (de 17, 18 y 25 años respectivamente) echar unas partidas a los dados, a lo que estos se negaron. La rápida conclusión del desencuentro de opiniones terminó con el asesinato de Tamara a manos de sus hijos y su cuerpo arrojado a un vertedero.
La policía, que comenzó la investigación como un caso de desaparición corriente, terminó arrestando a los tres hermanos gracias a la ayuda de un amigo, al que le habían pedido consejo para deshacerse del cadáver. Según el informe de la investigación, no existe otra causa concreta que justifique el asesinato. La madre se enojó tras la negativa de los hijos a jugar a los dados con ella, su reacción fue colocarle una bolsa de plástico en la cabeza y atarle un cinturón en torno al cuello.
En palabras del Sheriff Randy Willis: “probablemente no eran la familia más funcional del mundo”. En absoluto, los Mason compiten en el ranking con estos otros angelitos:









