La nueva fotografía extrema rusa o como jugarse la vida desde 300 metros de altura
Si creías haber visto todo lo procedente de la inagotable fuente de noticias estrambóticas rusa, estás muy equivocado. Si te gusta la fotografía de paisajes pero estás cansado de ver siempre las mismas perspectivas y encuadres, espérate y verás.
Desde la inmensa tierra del vodka nos llega el espectacular trabajo de Marat Dupri, un estudiante de 19 años apasionado por colarse en los edificios más elevados que encuentra para disparar el obturador desde alturas demenciales. Toma aire, que da vértigo.
Con los 18 años a la vuelta de la esquina, Marat compró su primera cámara y comenzó a hacer fotos desde el tejado de su casa. Pronto se le quedó pequeño, así que enganchó a algunos de sus amigos con la sana intención de hacerles subir enormes estructuras y fotografiarles caminando al borde de la desgracia. Por supuesto, ellos accedieron encantados.
El resultado son estas fotos increíbles de los chavales en poses cuasi heroicas plantados sin ningún tipo de seguridad.
Su primer reto fue un edificio de 33 pisos y unos 120 metros de altura. “Fue una experiencia increíble, no podíamos esperar a hacerlo de nuevo”.
- Pillado por el radar conduciendo con una mano en el pecho de su acompañante
- La única foto de Hitler desprevenido
- “La Razón” encuentra a un indignado medio invisible en la manifestación de Madrid
- Vladimir Putin mirando animales
- Un cartero es suspendido de empleo y sueldo tras ser fotografiado “plantando un pino” en el seto del vecino






2 Comentarios
Deja tu comentario
Puede seguir esta conversación suscribiéndose a la fuente de los comentarios de esta entrada.
EXCELENTES IMAGENES
Comentario Publicado por: RICHARD TABLE | 15 septiembre 2011 - 20:13
Esta colección de fotografías, me ha dejado boquiabierto. Por cierto, mis sinceras felicitaciones a todos los fotógrafos hoy en su día. (Argentina y Bolivia). http://joseluisavilaherrera.blogspot.com/2011/09/feliz-dia-del-fotografo-argentina-y.html Gracias.
Comentario Publicado por: José Luis Ávila Herrerra | 22 septiembre 2011 - 1:59