Un empresario coreano se hace rico gracias a su técnica de masaje para esturiones
El arcaico arte del masaje es una de esas habilidades de las que en el lado oriental del globo se han enorgullecido de dominar en sus muchas y variadas formas. De Japón nos llegó el Shiatsu, de China; el Tui Na, en Tailandia tenemos el masaje con final feliz tradicional tailandés.
Existen pocas cosas más satisfactorias que relajarse y dejarse llevar mientras unas diestras manos (o codos, o pies…) trabajan por librarnos de la tensión. ¿Hay alguien a quién no le guste recibir un masaje? Hasta los mismos peces son fans declarados de esta forma de placer.
Al menos en Corea del sur, donde el empresario Han Sang Hun nada en abundancia gracias a las técnicas de masaje que aplica en los esturiones de su piscifactoría para que produzcan más y mejor caviar. continuar leyendo








