Vetan en varias discotecas a una chica de 28 años por ser muy mayor para vestir trajes tan diminutos
Lisa Woodman no es una mujer mayor. Sólo tiene 28 años, aunque mucha vida a sus espaldas. Y le gusta ponerse trajes de esos en los que se ven las amígdalas cuando se sienta. Es su forma de vestir y bien contenta que está con su cuerpo.
Una rubia con semejantes credenciales nunca sería vetada a la entrada de una discoteca; pero Lisa es una excepción, pues le han prohibido la entrada en por lo menos 3 locales nocturnos de su ciudad natal, Worcester, en West Midlands (U.K.) después de que los porteros le dijeran que era “demasiado vieja para usar esos trajes diminutos que se pone”.
La Srta. Woodman, que es madre de 4 hijos y mide 1,65 metros, admitió que le gustaba hacer alarde de su figura con escotazos estratosféricos, taconazos y minifaldas ultracortas, pero asegura que su ropa es incluso conservadora en comparación con los atuendos de las chicas más jóvenes, muy dadas en ese país a salir de farra con el menor tallaje de ropa posible.









