Harrison Ford rescató con su helicóptero a una excursionista que le vomitó en el asiento de atrás
Si te pierdes en la montaña y tienes que elegir quién venga a salvarte…¿quién no avisaría a Indiana Jones para que acudiera al rescate? Aunque mirándolo mejor, otra opción sería imaginar que fuera Han Solo quien apareciera pilotando su Halcón Milenario por el páramo. Pues resulta que hay gente que ha tenido la ocasión de probar esa sensación.
Harrison Ford tiene una casa en Wyoming, y como un buen ciudadano, a veces ofrece el uso de su helicóptero privado para misiones de rescate para salvar a su pueblo, ahorrando la cuota de 1.000 $ por hora de alquiler del aparato a las arcas municipales.
Pero pone una condición: es su pájaro y sólo él lo pilota. Por ejemplo, en agosto de 2000, Sarah George, de 20, y Megan Freeman, de 22 años, dos pizpiretas excursionistas, estaban haciendo una subida de cinco horas a la Table Mountain cuando el calor, la altitud y la deshidratación hicieron que a Sarah le diera una pájara.
Tras pedir ayuda por el teléfono móvil, le pasaron el aviso a Harrison Ford, que fue a su encuentro con su helicóptero Bell 407, del que ya tiene pagadas todas las letras. El actor aterrizó en un prado y recogió a la muchacha, mientras le decía a su compañera, con su habitual galantería, que no había espacio suficiente y que tenía que bajar andando.









