ROGER FIDLER Y EL “DIARIO HULE” QUE TODAVÍA ESTÁ POR LLEGAR
Mientras los grandes tiburones de Apple, Microsoft, HP, Sony o Dell se disputan la presa de las nuevas tabletas digitales, en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Missouri, un tal Roger Fidler asiste atónito a este pelea de Tycoons y Capos de Capi.
A Roger le conocí a comienzos de los años 80 cuando le visité por primera vez en su oficina del Miami Herald en el mismo edificio donde estaba la sede corporativa del grupo Knight-Ridder.
Había sido el fundador de PressLink, uno de los primeros servicios online de la industria periodística y allí andaba intentando que sus jefes le aprobaran presupuestos para seguir enredando con aquellos cacharros.
No lo tenía fácil porque, años antes, Roger fue uno de los que alumbraron el proyecto de Viewtron, donde fue director de diseño de aquellos armatostes que querían comerse el mundo con los primeros servicios de videotexto.
Aquello acabó como el Rosario de la Aurora. Es decir: primero entusiasmo, luego sorpresa, más tarde depresión, seguido de miedo, y terminando como siempre acaban estas cosas: buscando culpables, castigando a los más osados y premiando a los no implicados.
Luego fundó con George Rorick, otro viejo roquero, la primera agencia de infografía, el Knight-Ridder Graphics Network (KRTN), pero lo suyo eran cosas más emocionantes, decidió volver a la Universidad, y años más tarde me lo volví a encontrar en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York.
Roger Fidler pasó allí un año como Fellow del Freedom Forum Media Studies Center que, para mayor INRI, estaba financiado por la Fundación Gannet, que era, vaya por Dios, la competencia de Knight-Ridder.
Allí pergeñó por primer vez un prototipo de lo que el llamaba entonces “el diario tableta”.
La cosa tenía su mérito porque estamos hablando de comienzos de los años 1990 cuando nadie sabía nada de eso que ahora llamamos Internet.
Recuerdo que le invitamos y vino a Pamplona en varias ocasiones, y el siempre aparecía con su cojera y sonrisa características, y allí nos tenía usted a profesores y estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad de Navarra (ahora es el momento de citar a Álvaro Moncada, Diego Cenzano, Maite Martínez, Felipe Lamus, Marta Torres, Mariana Caetano, Wagner Barreira, Xavier Díaz de Cerio, Marta Vázquez, María Armendia, Carola Scheck, Javier García Sayés, Juan Corrales, Noelia Fernández, Yolanda Menjíbar, Marta Valdés, Piluca Calero, Guillermo Catalán, Quique y Luis Infante, Julián Altamirano, José María del Cano, Tino Fernández, Ricardo Bermejo, Rafael Guijarro, Miguel Urabayen, Valentina Villegas, Cristina Gallego, Antonio Martín, Eduardo Arriagada, Diego Delclaux, Gonzalo Peltzer, Mario Tascón, Tomás Ondarra, y otros insensatos) que acababámos presos de alucinaciones y fiebres delirantes con este Roger que, una y otra vez, desenrollaba ante nuestros ojos atónitos el “diario hule”, como yo mismo empecé a llamarle a aquella cosa misteriosa mientras nos embelesaba con fantasías morunas como estas:
“Llegará un día en que todos leeremos diarios y revistas en soportes como éste”.
“Llegará un día en que las fotos se convertirán en vídeos, los infográficos se animarán y oiremos hablar a los entrevistados”.
“Llegará un día en que los diarios serán organizaciones informativas 24/7 en tiempo real”.
“LLegará un día en que la publicidad dejará de ser estática y silenciosa”.
“Llegará un día en que seremos testigos de las guerras en directo”.
“Llegará un día en que seguiremos los partidos de futbol en vivo y en directo con estas tabletas digitales”.
Y así una y otra vez hasta que alguno de nosotros cometía la majedería de expresar alguna duda sobre la viabilidad de todo aquello.
Y era entonces cuando Roger esbozaba una sonrisa misericordiosa y, perdonándole la vida al objetor de turno, soltaba aquello de que “llegará un día en que estas tabletas reciban estos átomos informativos, sean textos, imágenes o sonidos, a través de las ondas siderales que constalaciones de satélites de telecomunicaciones emitirán desde la estratosfera…”
!Ostras! Aquello era demasiado.
Así que el día en que Motorola anunció la creación de la Red Iridium, compuesta por centenares de Satélites de Órbita Baja, yo le llamé a Nueva York y el lacónico de Roger se limitó a decirme con toda solemnidad: “Ya te lo decía yo” (I told you so).
En estas estábamos cuando Roger terminó su estancia en Nueva York y, nadie sabe cómo, pero convenció a sus jefes de que había que crear dentro de la cadena un laboratorio de investigación y desarrollo, que al final se instaló en Boulder, Colorado, con el pomposo nombre de Knight-Ridder Information Design Laboratory.
Allí se fue disparado uno de los mayores insensatos de la mafia digital de Pamplona, Alvaro Moncada, que fue el primer estudiante en prácticas del Laboratorio de Roger.
Y de nuevo, volvimos a realizar más y más peregrinaciones a la Meca de Boulder donde Roger seguía pontificando lo de “’llegará un día…, llagará un día…”
Pero como ese día no acababa de llegar sus señoritos de Miami empezaron a ponerse nerviosos.
Su jefe en Knight-Ridder era nada menos que Tony Ridder, el joven CEO de una cadena que siempre se había distinguido por la calidad de sus periódicos y periodistas; vamos, que creían en lo que algunos todavía, con perdón, seguimos creyendo: que el buen periodismo es siempre un buen negocio.
Pero Tony Ridder andaba obsesionado con eso de los business plans y no le salían ni los números ni las cuentas, así que le dijo a Roger que aquello había que cerrarlo.
De semejante “cerrojazo” el pobre Roger Fidler todavía no se ha recuperado.
Primero buscó asilo en la Escuela de Periodismo de la Kent State University en Ohio donde, como era y es un cabezón, reincidió en el delito y fundó otro laboratorio con las mismas intenciones.
De allí, se fue a Missouri, y allí anda ahora como director de otro nuevo laboratorio de nuevos medios.
Le escribí hace unos días y le dije que iba a viajar a San Francisco para asistir a la presentación de la tableta de Apple, y le pregunté cuál era su opinión y si podríamos vernos en California.
Su respuesta fue lacónica: “I hesitate to comment on the Apple iSlate…iPad…iTablet until there is an official introduction and I can get my hands on one. Regretably, I won’t be able to attend the Apple event. I look forward to your feedback.”
MAÑANA, DIA-17: JONATHAN IVE, EL DISEÑADOR BRITANICO QUE MAS SABE (Y MENOS DICE) SOBRE LO QUE SE ESTA COCIENDO
Ilustración: Luis Grañena
9 Comentarios
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Impresionante historia, espero ansioso la última semana de enero, aunque muy lejos del “ruido” igual me siento partícipe de ese momento. Un saludo desde Paraguay
Comentario Publicado por: Jorge | 10 enero 2010 - 1:52
Aquí lo tienes si quieres ver un vídeo promocional que realizó KRT
http://video.google.com/videoplay?docid=-4176721009838609904&hl=en#
Comentario Publicado por: Elena | 10 enero 2010 - 11:33
El primer prototipo del “tablet newspaper” de Roger Fidler puede verse aqui en un video realizado en 1994 en su época de Boulder, Colorado.
Para conocer mejor la trayectoria petiodística y visionaria de Roger Fidler hay que leer su libro MEDIAMORPHOSIS de 1997 que concluye con un párrafo que define su mentalidad y valía:
“Without concerted efforts by media companies and professionals to assure the quality of their information and to provide more of what people need and want at an affordable price, the next stage of the third great mediamorphosis will yield an empty chysalis. As the age of digital communication bursts forth, I believe the most valued characteristics of future mainstream media are likely to be their credibility and connections to the communities they serve”.
Amen.
Comentario Publicado por: Juan Antonio Giner | 10 enero 2010 - 11:41
Social comments and analytics for this post…
This post was mentioned on Twitter by GINER: http://blogs.lainformacion.com/tablet-apple/2010/01/10/roger-fidler-y-el-diario-hule-que-todavia-esta-por-llegar/…
Trackback Publicado por: uberVU - social comments | 10 enero 2010 - 11:42
Muchas gracias Elena por el enlace.
Jorge, saludos a todos los amigos de Paraguay.
Comentario Publicado por: Juan Antonio Giner | 10 enero 2010 - 17:51
Me parece una auténtica lástima que un, como el mismo dice, periodista (se puede ver en el apartado de esta misma página web a la derecha del artículo) quiera dar un aire culto a su artículo y se saque de la manga el verbo perjeñar, y se de un vatacazo con la ortografía del mismo.
“Allí perjeñó por primer vez un prototipo de lo que el llamaba entonces “el diario tableta”
El mero hecho de leer una palabra que no conocía, me ha llevado (quizás por afán de conocimiento) a consultar en el diccionario de la Real Academia Española donde he podido observar, que la escritura del verbo correcta es:
“pergeñar.
(De pergeño).
1. tr. coloq. Disponer o ejecutar algo con más o menos habilidad.
Entiendo que el tener que llenar un artículo diario con aire (la oferta informativa promocional de apple no ayuda) no es tarea sencilla, pero me
parece absurdo e innecesario, ya que el artículo es interesante de por sí, querer crear una brecha cultural, marcando diferencias con el lector y más si se lleva a cabo de esta manera.
No obstante, agradezco al autor el haberme indirectamente empujado a ampliar mi léxico.
Comentario Publicado por: David Suances | 10 enero 2010 - 21:32
Muchísimas gracias David y corregido está. No hay nada como tener lectores que se preocupan de uno y le ayudan en este oficio.
Comentario Publicado por: Juan Antonio Giner | 11 enero 2010 - 10:15
La historia de la tableta de Roger está ahora en otros muchos blogs como estos
http://mashable.com/2009/08/22/knight-ridder-tablet/
http://www.huffingtonpost.com/bryan-monroe/apples-new-tablet-been-th_b_416960.html
Pero primero estuvo aqui, en lainformacion.com
Comentario Publicado por: Juan Antonio Giner | 11 enero 2010 - 15:15
Estimado,
Conocí a Roger cuando estudiaba en mi país, Uruguay. Al leer su libro no pude más que sentirme locamente movilizado por sus ideas y me contacté por mail. Su respuesta motivó mi tesis de grado y ha marcado mi carrera profesional y lo que pienso del futuro de los medios. Sin dudas este agradable señor ha recorrido un largo camino y debería ser mejor considerado por los medios, que no demoran ni medio segundo en arrodillarse ante los lanzamientos de la casa Apple o en dedicar sendas notas a cuestiones que ya han sido estudiadas y anailzadas tan bien por Fidler.
Saludos,
Comentario Publicado por: Alex Gristo | 5 marzo 2010 - 20:25