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‘El Intermedio’ de Wyoming: los efectos colaterales de unas vacaciones forzadas

4 julio 2015 - 11:45 - Autor:

Los políticos pueden descansar. El Intermedio ha cerrado por vacaciones. En su lugar, a partir del lunes, se emitirá una nueva temporada de Top Trending Tele, una lúdico espacio de zaping televisivo. Al final, La Sexta ha decido no dar luz verde a una versión veraniega del exitoso informativo satírico de El Gran Wyoming,

Y es que había un proyecto para dar continuidad a El Intermedio en la época estival. Incluso estaban cerrados fichajes para dicho programa. Pero, en el último momento, la propuesta se cayó.

Determinados medios achacan esta cancelación del proyecto estival a las presiones políticas que sufre La Sexta. Es cierto que la cadena verde no es la favorita de nuestros políticos. El buen periodismo por definición es incómodo. Y El Intermedio de Wyoming se ha convertido en referente a la hora de contextualizar las noticias más relevantes a través del prisma del humor. Esta temporada, además, ha alcanzado récord histórico de audiencias (12,8% y 2.392.000 espectadores) y por su plató han pasado importantes líderes del panorama político.

Pero, a diferencia de otros formatos como Al Rojo Vivo, Zapeando o Más vale tarde, El Intermedio se ha quedado sin edición veraniega. Aunque nunca antes tuvo edición veraniega. En vacaciones, se emitía un refrito con los mejores momentos de la temporada. Refrito que también se ha caído. La versión enlatada de Wyoming empezó a dar síntomas de desgaste la pasada Semana Santa, siendo aventajada, en determinados días, por la serie de Cuatro Gym Tony. 

Los políticos, por tanto, descansarán en los meses de verano sin El Intermedio y, de paso, La Sexta ahorrará con un zaping mucho más barato de producir, Top Trending Tele, ya que ni precisa plató ni presentadores: sólo rescata imágenes de archivo. Más humor, pero sin carga política. Eso sí, que nadie se confunda, el formato de Wyoming no se ha cancelado definitivamente. Las presiones no han ganado su particular batalla, que no entiende ni el periodismo ni la comedia ni un país libre y plural.

El Intermedio regresará en septiembre: en plena campaña electoral, donde más repercusión alcanzan sus contenidos. Este parón, además, será un aliado para no desgastar el formato de Globomedia en unos meses en los que desciende el consumo televisivo y, también, existe menor flujo de información política.

A efectos de estrategia de programación, es cierto que dar un descanso a un programa de las peculiaridades del ‘telediario’ de Wyoming es positivo para la salud del El Intermedio, que cuenta con casi diez años (desde los comienzos de La Sexta) y, aunque vive su mejor momento, no siempre ha tenido el mismo tirón sin su carismático presentador principal (véase la edición de fin de semana, El Intermedio International Edition, con Dani Mateo, que no funcionó).

Las cadenas sufren presiones, es verdad. Pero también es verdad que la parrilla de La Sexta no parece claudicar. Menos aún en un escenario en el que su imagen social, como referente informativo, se ha convertido en valor añadido del canal. Programas como Salvados, El Objetivo, Al Rojo Vivo y el propio Intermedio lo demuestran. El espectador es inteligente y captará a la primera cualquier cambio brusco en la linea editorial de la emisora. En el caso de El Intermedio, su parón veraniego va a ser positivo para el propio programa, así, su vuelta en septiembre se esperará con mayor expectación. Porque en televisión resulta peligrosa la sobreexposición de determinados pilares estratégicos de las cadenas. Aunque, en este 2015, la imparable actualidad política hará casi imposible el desgaste de cualquier formato pegado a la información.

@borjateran

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El irreversible precedente que sienta ‘Vis a Vis’: así ha cambiado para siempre la ficción española

3 julio 2015 - 8:10 - Autor:

Terminó la primera temporada de Vis a Vis. Y, como se esperaba, concluyó en alto, muy en alto, con un cliffhanger de impacto que puede cambiar incluso el rumbo de la serie en la próxima tanda de capítulos. Tampoco ha faltado la emoción, que ha conseguido que empaticemos más que nunca con varios de los personajes.

Pase lo que pase con Macarena Ferreiro, lo que sí parece irrefutable es que Vis a Vis ha llegado para dar unos cuantos pasos adelante en nuestra ficción. Pasos que además van a ser irreversibles, porque sientan un jugoso precedente. Ya ningún directivo de un canal de televisión español se llenará la boca diciendo que, en un prime time generalista, no puede funcionar una serie que corre abundantes riesgos narrativos, con personajes extremos y oscuros, con toques sórdidos, con muchas incorrecciones políticas en los diálogos, con una protagonista que no siempre ha caído bien, con historia de amor y sexo lésbico… Porque Vis a Vis tiene todo esto y mucho más. Y ahí están sus datos de audiencia evidenciando que al público le encanta.

Pocas veces se han leído tantos comentarios unánimes en Twitter sobre la calidad global de una serie. Calidad visual (con la deslumbrante fotografía de Migue Amoedo), calidad interpretativa (impecable el conjuntos de actrices comandado por Maggie Civantos, además de Roberto Enríquez, Carlos Hipólito o Alberto Velasco) y calidad en unos guiones que, pese a tomarse licencias y jugar a veces con nuestra capacidad para creernos ciertos giros, no han olvidado en ningún momento lo esencial: que hay que enganchar, entretener y divertir al espectador. Prometedor el camino que se abre ante el futuro de una productora como Globomedia, que reinventó la ficción televisiva española allá por 1995 con Médico de familia y sigue marcando tendencia dos décadas después, en 2015, precisamente con un producto en las antípodas de aquellas mesas de desayuno de la Juani.

Vis a Vis se estrenaba bajo la sombra alargada de Orange is the new black, la flamante serie de Netflix ambientada en una cárcel de mujeres. Pero los recelos se disiparon enseguida: la historia de Macarena nacía con otro género y otro tono. Y con una personalidad propia indudable en su ADN. Se nota que sus creadores y guionistas tienen la mirada puesta en la narrativa de las series estadounidenses de canales de cable, pero han sabido quedarse con lo mejor de aquello e infiltrarlo en nuestra idiosincrasia, con guiños a Isabel Pantoja incluidos.

La primera temporada de Vis a Vis es, pues, un triunfo. Veremos qué sorpresas nos tienen preparados los guionistas para resolver tanto entuerto que ha quedado en el aire. Habrá que esperar un poco, eso sí, que los nuevos episodios no comienzan a grabarse hasta octubre.

@borjateran

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‘Vaya Fauna’ triunfa en su estreno: lo mejor y lo peor del talent show de animales de Telecinco

2 julio 2015 - 9:12 - Autor:

El colosal éxito de La Voz Kids recordó a los directivos televisivos que la incontrolable espontaneidad de un niño enamoraba a la audiencia. Y mucho. Así que las cadenas se pusieron rápidamente manos a la obra: debían encontrar otras ‘espontaneidades incontrolables’. Había llegado el turno de los animales con habilidades especiales. Si ya triunfan en los vídeos de Youtube, ¿por qué no en un programa de televisión?

Dicho y hecho. Anoche Telecinco ha estrenado ¡Vaya Fauna!, un Tú sí que vales con bichos. Christian Gálvez es el presentador de este programa que, en su primera edición, ha aterrizado con éxito: líder en su franja horaria, con 19 por ciento de cuota y 3.040.000 de espectadores.  Ha favorecido que el miércoles es un día con baja competencia (tiene muchas papeletas de descender la cuota la próxima semana). También ayuda la inercia de Telecinco, con su característico sello, que propicia una audiencia fiel que sigue los programas de entretenimiento de la cadena de Mediaset pongan lo que pongan.

Los principales protagonistas de la velada fueron un cerdo travestido y un oso trompetista. Aunque el casting resultó flojo, lo que provocó el efecto en cadena de ralentizar un programa que aporta más bien poco. Se nos vendió como el primer talent show de animales, aunque realmente ya hemos vivido formatos de entretenimiento de esta estirpe, como Ankawa, que presentó Bertín Osborne en TVE en el verano de 2005.

Porque Vaya Fauna no deja de ser un espacio familiar para el verano. Muy ligero, con muy poco riesgo. De nuevo, un plató con un decorado azulado (con la contraindicación de que todos los programas de la cadena parecen realizados en el mismo lugar), iluminado hasta los topes para que la materia prima entre más y mejor por los ojos, donde se pretende emocionar al espectador con historias de superación. Esta vez, de animales.

Eso sí, al igual que Pequeños Gigantes y Levántate, este particular talent es astuto a la hora de ir cebando los contenidos a través de intrigantes promociones. Además, sabe aprovechar al jurado: sus filias, sus fobias y sus miedos. Ellos son Soraya, Yolanda Ramos, un jinete que nadie conoce (Santi Serra) y los Gemeliers, foco principal de atención del espectáculo. Y es que el magnetismo de estos  jóvenes cantantes (que cantaron sin venir a cuento, entre animal y animal) es el as en la manga del formato para atraer a fieles fans (y fieles detractores) en masa. De hecho, ellos mismos lograron ser trending topic (#GemeliersVayaFauna) antes que el hashtag oficial del propio programa (#VayaFauna1). Eso, junto al buen-rollismo del presentador, Christian Gálvez, que jugó con los participantes y los propios miembros del jurado, fueron lo mejor de la noche.

El resto del contenido pinchó. Nada sorprendió e incluso las habilidades de las ‘mascotas’ protagonistas rozaron lo antitelevisivo, con unas puestas en escena torpes y lentas. La dinámica de Vaya Fauna flojeó de principio a fin y la exposición de los animales despertó la indignación de las redes sociales, donde hasta se ha creado una petición en change.org para la cancelación del espacio producido, por cierto, por la sobrina de Berlusconi. Las susceptibilidades a flor de piel por un programa que se olvidará rápido. La audiencia de Telecinco está acostumbrada a otro tipo de fieras más salvajes.

@borjateran

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El efecto boomerang de la ‘manipulación’ en TVE: el gobierno es el principal damnificado

2:08 - Autor:

Los informativos de Televisión Española viven un hundimiento de audiencias sin precedentes. La edición de las nueve de la noche, estandarte de la cadena, se ha quedado por debajo del diez por ciento de cuota de pantalla por primera vez en su historia, a pesar de contar con Ana Blanco como reputada comunicadora. Los Telediarios, por tanto, no han aprobado el examen de las audiencias de junio, quedando relegados a la tercera opción, por detrás de Telecinco y Antena 3.

La cadena pública ya no es sinónimo de credibilidad, y las alarmas han saltado en TVE. De hecho, incluso se habla de realizar cambios en los rostros de los espacios de noticias para recuperar el interés del público. Pero el problema no está en los presentadores.

La crisis de audiencia de la cadena pública estriba en el evidente control político de unos informativos que han pasado de ser valorados por su pluralidad a convertirse en ejemplo de malas prácticas periodísticas.

TVE no debe ser La Sexta, tampoco debe ser Telecinco. TVE debe ser TVE. Su personalidad propia está en mantener la equidistancia desde una perspectiva que no relegue a nadie y acoja a todos. Esa es su función crucial, además de preservar contenidos sociales, territoriales y culturales que no siempre abarcan las cadenas privadas más atadas a la dictadura del share.

Sin embargo, la estrategia del partido del gobierno se ha quedado en la antigua táctica de utilizar la televisión pública como aliada de su marketing electoral. Los asesores se equivocan en ese sentido, ya que ni la audiencia ni las vías de acceso a la información son las mismas que hace décadas. Vivimos en un país con una mayor madurez democrática: la sociedad ya no perdona que el periodismo no vigile, que no sea del todo honesto, que el rigor se confunda con la conchabanza en el interés particular y no con el servicio público sin exclusión.

Pero, en los últimos años, se ha pretendido utilizar la televisión pública como altavoz de consignas que parecían sacadas de gabinete de comunicación, derribando los logros de independencia y pluralidad que sí se habían logrado en RTVE. Esto ha propiciado una debacle de audiencias sin precedentes. La audiencia se ha ido porque no se cree lo que le cuentan, pero tampoco congenia con el modo en el que se lo cuentan.

En menos de cuatro años, los Telediarios han pasado de mantener un duradero y holgado liderazgo a ser denostados por sectores claves del público, arrastrando a nefastos datos al resto de la programación de TVE. No es casual, la estrategia de utilizar la televisión pública como herramienta para mejorar la comunicación del partido en el poder está propiciando justo lo contrario: un efecto boomerang contra la propia comunicación del partido en el poder, ya que la desconfianza del espectador en la televisión pública se traduce también en desconfianza hacia el gobierno que la gestiona.

Porque un Ejecutivo que, en 2015, no entiende que la televisión pública es la mejor aliada cuando es independiente, de todos y para todos, es un Ejecutivo que no comprende el imparable valor añadido que supone la cadena pública como punto de encuentro para la transparencia, el debate, la explicación, el reconocer errores, el huir del ‘y tú más’, el respeto, la divulgación y, sobre todo, la confianza en la inteligencia del espectador, su principal cliente. Y cuando un cliente pierde la confianza… se termina marchando (en televisión, y en política).

@borjateran

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Carlos gana ‘MasterChef’: los 13 ingredientes de la receta para el éxito del show de TVE

1 julio 2015 - 1:28 - Autor:

  • De vendedor ambulante a ser el tercer ‘MasterChef’ de España.

Carlos, vendedor ambulante, es el tercer MasterChef de TVE. Se lleva 100.000 euros y la publicación de su primer libro de cocina. Un título que ha alcanzado en una larga final en la que arriesgó (sorprendió a Ferran Adrià con su sofisticado bocata de calamares) y que supondrá el último programa rodado en el plató grande de los míticos Estudios Buñuel, antes de su demolición. Último programa que ha resumido los 13 ingredientes que, bien cocinados, han convertido a MasterChef en un incontestable éxito para la historia de nuestra televisión pública:

1. El casting da en la diana

Los concursantes cocinan bien, claro, pero además cuentan con perfiles que abarcan un gran espectro de públicos televisivos. Guapos, chonis, campechanos, nerds e incluso villanos. Porque todo buen programa que se precie debe contar con un villano. Aunque, en la vida real, no sea tan malo como provocan los gajes de la competición.

2. La evolución de los aspirantes

Los concursantes no son perfectos. Ni deben serlo. El programa retrata, cada semana, la evolución de los participantes: su crecimiento personal y profesional. La audiencia aprende, se identifica con muchas de las situaciones que viven y empatiza con ellos (para bien o para mal).

3. El jurado insaciable (a ratos)

En los últimos tiempos, nuestra televisión ha tenido jurados por encima de sus posibilidades. La fórmula de tres jueces al frente de un concurso se está desgastando, por suerte, pero los de MasterChef siguen funcionado por experiencia y temperamento. De hecho, como los concursantes, han mostrado su evolución, lo que ha amplificado la complicidad con el espectador. A veces son bordes, otras intensos, pero también son cercanos, ayudan a los participantes y quitan hierro cuando la situación lo merece. Hablan el lenguaje de la calle, no viven en mundos culinarios paralelos: se les coge cariño.

4. La realización omnipresente

Rodar MasterChef es un trabajo de equipo y esfuerzo. En una televisión que se prima lo rápido y descuidado, MasterChef supone horas y horas de grabación. El programa ha recuperado la ilusión de los profesionales de TVE que, desde los Estudios Buñuel y junto al equipo de la productora Shine Iberia, han realizado un trabajo minucioso. Grabando cada instante, en jornadas maratonianas, para luego realizar un puzle de imágenes que cuenta una historia con la emoción que necesita, una historia que va al grano sin perderse nada (a pesar de la peculiaridad española de eternizar la duración de los programas para arañar más share). Porque MasterChef arropa la realidad con una armonía visual que esboza encuadres afinados. Una realización que escucha a todos los protagonistas del show, en una época en la que casi no se escucha. Y es que en televisión también hablan los silencios, los susurros y las miradas (de aspirantes, contrincantes, jurado y familiares). Y MasterChef lo aprovecha.

5. La banda sonora sin tregua

En ese viaje por los silencios, susurros y otros sonidos ambientes, también han sido claves las bandas sonoras que han impulsado la emoción de cada edición de MasterChef. Porque la música de fondo no es casual. Al contrario, es crucial en un programa de estas características. Lo hace más épico, más ñoño o, simplemente, más divertido. A tono con las necesidades del momento.

6. Las maquinaciones de guion

MasterChef es un talent show con mucho de reality show. Lo que sucede es real. Pero, para que pasen cosas interesantes, es necesario el trabajo de un equipo creativo que invente las pruebas, propicie giros dramáticos y maquine sorpresas. Y en MasterChef han demostrado ser unos maestros para romper con las ideas más obvias y reinventar las pruebas del formato original.

7. El humor cómplice

Y, como los buenos realities, el programa sabe ir de trascendental cuando hay que ir de trascendental. Pero no todo el rato. Porque los responsables del programan entienden la esencia del instinto televisivo: travieso, imprevisible y siempre sin miedo a la comedia. Sin temor a reirse de sí mismo. Porque MasterChef no se hace desde la dignidad, se realiza desde la proximidad. Mejor tomarse siempre demasiado en serio. Y el sentido del humor es el perfecto aliado en cualquier formato de entretenimiento.

8. Los exteriores para soñar

Como ¿Qué apostamos? (que se realizó en el mismo plató), MasterChef lleva a los concursantes a exteriores, donde se airea el devenir del formato. El programa muestra y exprime lugares espectaculares de nuestro territorio. Además, sirven para potenciar ese sentimiento aspiracional del espectador más viajero, más soñador y, de paso, son la excusa perfecta para poner a prueba a los concursantes. En la final de esta tercera edición, visitaron el espectacular Hard Rock Hotel de Ibiza, donde trabajaron en Sublimotion, el restaurante con un innovador gastro show a cargo de Paco Roncero.

9. Los invitados estelares

En los viajes o en el propio plató, no cesan los invitados que vienen a probar los platos, desplegando el interés indiscreto del espectador. Desde famosos televisivos, como Arancha de Benito, hasta jueces por un día, como en la final de esta noche con los maestros Andoni Luis Aduriz, Joan Roca y Ferran Adrià, que dijo a los responsables del programa “habéis descubierto a un genio de la cocina” al deliberar el nombre del ganador.

10. Las maquiavélicas ocurrencias de las redes sociales

MasterChef es un programa altamente viral. Desde la web de rtve.es y las propios perfiles en las redes sociales del formato se ha consumado un excelente trabajo. Así, se ha favorecido la experiencia colectiva de vivir el show y generar acontecimientos (la final se ha podido ver en los cines más grandes de Madrid). El espectador es arte y parte, y además pone la guinda final a lo que se emite. Como los memes que los usuarios crearon en masa tras el famoso León come gamba. Es el nuevo as en la manga que deben de tener en cuenta las cadenas: incentivar la participación creativa de la audiencia. Y compartirlo, retuitearlo, convertirlo en elemento esencial de cada formato.

11. La marca que marca

MasterChef es más que un programa de televisión: es un producto completo, que tiene vida más allá de su emisión en prime time. Un talent show que favorece otras vías de ingresos para poder producir el espacio. En patrocinios culturales, en intercambios comerciales (ingredientes, electrodomésticos…), en escuelas de cocina, en publicaciones de libros de receta, en menús especiales para grandes cadenas de hostelería… Incluso en venta de delantales. Eva González no para de repetir aquello de ‘nuestro proveedor de alimentos’, pero no nombra marcas, ni falta que hace. Porque MasterChef es una marca en sí mismo, una marca que favorece la inclusión de otras empresas que quieren que se les identifique con los valores que transmite un programa de entretenimiento de la televisión pública.

12. La divulgación entretenida

Es entretenimiento, pero un entretenimiento en el que se aprende. Y mucho. Con MasterChef el espectador se instruye de los errores de los concursantes, de sus trucos entre fogones, de los consejos de los jueces y de la rica y diversa gastronomía nacional e internacional, a través de los viajes que realiza el programa y de los invitados que acoge.

13. La esencia de TVE

Con el último confeti que ha caído esta noche del techo de MasterChef, se han apagado los focos del estudio más grande de la televisión en España. El Estudio L3 de Buñuel cierra hoy para siempre, será demolido en próximos meses y con él se enterrará una parte imponente de nuestra historia, a pesar de ser patrimonio audiovisual y arquitectónico (obra de Rafael Bergamín).

No reconforta, pero, al menos, la despedida en prime time de estos estudios ha sido por todo lo alto: acogiendo televisión de calidad. Como tanta buena televisión que se hizo bajo ese mismo techo (Un, dos, tres…, La Forja de un Rebelde, El Quijote, Tengo una pregunta para usted, Grand Prix…). La tercera final del talent show culinario, que ha ganado Carlos, pasará a la historia por ser el último programa rodado en esta mítica factoría creativa, que con MasterChef ha mantenido valores que son esencia de la televisión pública: aquella que está con la gente, incentiva inquietudes, apuesta por el entretenimiento de calidad y calidez y, sobre todo, cree en la imaginación.

@borjateran

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¿Qué ha fallado en el ‘Pekín Express’ de Cristina Pedroche?

30 junio 2015 - 11:57 - Autor:

Pekín Express no ha despuntado en Antena 3. No ha conseguido liderar en audiencias tradicionales, tampoco ha causado el mismo furor de ediciones pasadas en Cuatro. A pesar de que venía con un buen casting y una presentadora que no crea indiferencia, Cristina Pedroche, el programa se ha quedado rondando el 12 por ciento de cuota. Entonces, ¿cuáles ha sido los motivos de este mal resultado?

Pekín Express aterrizaba en Antena 3 con un casting de concursante efectista. La gran mayoría han dado juego. De los gemelos hiperativos a los blogueros (en la foto), pasando por las Canarias. Todos reúnen una personalidad telegénica, sin miedo a la cámara y dispuestos a prácticamente lo que sea por ganar la aventura (y triunfar por la tele).

Además, el espacio ha sido editado para que que el espectador no se aburra ni un segundo. No dejan de pasar cosas y las sorpresas no cesan. Como ayer, cuando se emocionaron con los mensajes de sus familias.

El programa ha construido un público fiel, muy tuitero, pero no ha logrado conquistar las audiencias millonarias. Es decir, Pekin Express ha suspendido el examen del liderazgo. Un resultado que no es culpa de los aventureros de esta edición, tampoco de la presentadora Cristina Pedroche. Si bien, la dirección del espacio, ha matado parte de la espontaneidad de la ex-reportera: se ha visto a una Pedroche demasiado esclava del guion. Muy rígida, entonada e intensa en las presentaciones, cuando su fuerte televisivo estriba en permitir que contagia su carácter a las entradillas del formato. Se ha apagado su frescura particular para intentar clonar el cliché prototípico de una maestra de ceremonia de reality al uso.

No hemos visto a la Pedroche espontánea de Zapeando o Los Viernes al Show. Y el montaje de imágenes del programa ha sido eficaz pero, al mismo tiempo, ha transmitido menos ingenuidad de los participantes que en otras temporadas. Esto unido, además, a que en nuestro país los realities sin la imprevisibilidad del directo no suelen liderar, ha propiciado que la ruta no haya sido un boom. Un resultado que era fácil de pronosticar.

Porque el gran problema de Pekín Express es el canal en el que se ha emitido, Antena 3. Su lugar era una cadena de dimensiones más jóvenes como La Sexta. Como en anteriores etapas se programó con éxito en otro canal del tamaño similar, Cuatro, una frecuencia con un público objetivo que entiende las características y circunstancias del formato. Pero no, Atresmedia optó por Antena 3.

Antena 3 no debe cerrar sus puertas a la tele-realidad. Pero en España la tele-realidad que rompe los audímetros aún necesita un plató como identificable punto de encuentro, con un presentador que potencia la sensación de gala en directo en la que todo puede pasar (aunque sea grabada, como MasterChef).

El género de docushow puro de Pekín Express aún no ha conectado con la curiosidad de las grandes cuotas de pantalla. Hay una parte del público que se auto excluye de programas así. Todavía no entienden su dinámica, a medio camino entre documental y espectáculo de emociones. Habrá que esperar unos años más. Porque Pekín Express llegó demasiado pronto a Antena 3.

@borjateran

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Los ‘masterchef’ pioneros de la TV: de Julia Child a Elena Santonja y Karlos Arguiñano (VÍDEOS)

8:41 - Autor:

MasterChef desmonta hoy los fogones del mítico Estudio L3 de Buñuel. Será el último gran programa rodado en la mítica factoría de TVE, condenada al derribo en los próximos meses. La cocina se ha transformado en un concurso de prime time, aunque siempre contó con los mimbres de espectáculo televisivo.

La gran pionera, desde la televisión norteamericana, fue Julia Child. Toda una institución desde los años sesenta, que fue interpretada en el cine por Maryl Streep en el filme Julia & Julia.

Tras los buenos resultados de su primer programa The French Chef (1963-1973), Child encadenó 12 espacios de televisión hasta el año 2000, cuatro años antes de morir. Casi una década después de su fallecimiento, sus recetas aún son referencia para los norteamericanos. En total, 30 años de programas de cocina que convirtieron a esta mujer de diplomático en toda una estrella televisiva. Y es que tenía los ingredientes perfectos para el éxito: físico rotundo (1,88 de altura), acento peculiar, dotes para la improvisación, cercanía didáctica, una pizca de ironía y unos conocimientos gastronómicos colosales, que adquirió en el tiempo que vivió en París y se instruyó en Le Cordon Bleu. Esa sabiduría francesa también fue clave para encandilar a los estadounidenses.

En TVE, aunque se realizaron varios programas culinarios e incluso un concurso gastronómico, de nombre Ding, dong (muy del estilo de Un, dos, tres), no fue hasta 1984 cuando la dirección de Televisión Española construyó una cocina real, en uno de sus propios platós, para realizar un formato con personajes famosos.

Así nació Con las manos en la masa y así alcanzó gran popularidad Elena Santonja, alma de este espacio que consiguió convencer a ilustres personajes para que cocinaran, en un estudio de televisión, las recetas que marcaron sus vidas. Lo hicieron al son de la imperecedera sintonía del programa, compuesta y escrita por Vainica Doble e interpretada por Gloria Van Aerssen y Joaquín Sabina.

Con las manos en la masa fusionó el formato de cocina divulgativo con el espacio de entrevistas más cómplice que, además, jugaba con el guion para no caer en la monotonía. De hecho, en una edición, el equipo fue envenenado por obra y gracia de Chicho Ibáñez Serrador.

El programa, rodado en los Estudios Buñuel como MasterChef, se mantuvo en antena 7 años, hasta que fue retirado de forma fulminante después de que Elena Santonja mostrara su desacuerdo al no recibir ningún tipo de compensación económica de las marcas publicitarias que se introducían, como tal cosa, dentro del programa.

Karlos Arguiñano cogió, con audiencias millonarias, el testigo de Santonja en 1991 e incluso, años más tarde, también intentó ‘pringar’ a famosos entre fogones en los fines de semana de TVE. No obstante, esta versión de su ‘show’ con personajes p0pulares duró poco. Nunca segundas partes fueron buenas y Arguiñano no necesitaba vips. Como Julia Child en la televisión norteamericana, sólo le bastaba su campechana y deslenguada personalidad (el valor crucial para triunfar en la tele: el carisma), que ha convertido al vasco en el cocinero con más horas en televisión de nuestra historia, pasando por todas las cadenas generalistas. El gran masterchef catódico. Una trayectoria que arrancó así de tímido en TVE:

@borjateran

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Los 4 consejos que necesita Mariano Rajoy para triunfar en las redes sociales

29 junio 2015 - 19:24 - Autor:

Dicen en el PP que tienen un problema grave de comunicación. Y hoy Mariano Rajoy se ha llevado a Nicolas Sarkozy a una tasca. Pero no lo ha hecho en la intimidad, lo ha tuiteado con un despliegue fotográfico que denota como el Presidente del Gobierno quiere mejorar esa comunicación a través de la cercanía callejera, tal vez inspirándose en esos nuevos políticos con los que es fácil encontrarse por la calle de forma habitual, como Manuela Carmena.

Sin embargo, la estrategia ha salido rana a Rajoy. No ha logrado transmitir cercanía. Al contrario, sus fotos, cruzando el paso de peatones frente a la sede del PP y en una castiza tasca, han chirriado a las redes. Tanto que se ha producido un efecto boomerang: las imágenes prometen convertirse en una factoría de memes. Y es que las redes sociales no funcionan como las viejas campañas electorales, se construyen a través de la naturalidad constante. Y eso sólo se consigue si llevas a cabo cuatro consejos imprescindibles.

1. En primera persona.

Las redes sociales son un ejercicio diario y en primera persona. Los políticos abusan de equipos que les llevan la cuenta con una frialdad que capta (y espanta) la confianza del receptor. Error. Porque Twitter, Facebook e incluso Instagram son una plataforma para el tú a tú. Los usuarios intuyen cuando sólo son utilizadas como un spam o autobombo calculado. De esta forma, terminan rechazando este tipo de perfiles. Los políticos deben entender las redes como una herramienta para explicar y divulgar su trabajo diario. No sólo para lanzar consignas de campaña. Las redes son una plataforma perfecta para explicar qué haces y porqué lo haces, más allá del monólogo o el titular de mitín.

2. Sobreactuaciones las justas.

Si te vas con un líder político internacional a una tasca, ‘déjate llevar’ en la tasca. La perfección no existe. Así que no intentes crear un bodegón para posar en un ambiente premeditadamente próximo y reconocible para el pueblo llano. No hagas posados-robados, vamos. Saldrá mal. Haz la foto sólo si te sale sacar el móvil, entre chuletón y chuletón, y capturar el momento. Hasta puedes fotografiar tu propio plato. Que es algo muy de andar por casa. O inmortalizarte con el dueño de la taberna. Pero no hagas una fotografía de photocall.

3. Retuitea, habla con la gente: son como tú

Si tienes Twitter, debes participar de la experiencia de Twitter. Porque Twitter no es un púlpito de adoctrinamiento. La esencia de Twitter, y el resto de las redes sociales, se construye a través de la constancia de participar en una comunidad. Sin miedo al retuiteo de personas anónimas. Sin corazas a la hora de contestar dudas, preguntas y hasta críticas. Porque las redes son un gran lugar para debatir con argumentos. Rajoy sólo retuitea a instituciones oficiales (o su partido) y no menciona a ningún ciudadano. De nuevo, error. Porque justo ese es el valor añadido de las plataformas sociales. Más aún para la transparencia de la política: poder debatir, explicar y rebatir con razonamientos, datos y experiencias personales. Aunque sólo sea a través de 140 caracteres.

4. Comparte vida y vivencias, más allá de fardar de líderes internacionales.

En las redes triunfa la autenticidad. Mejor compartir tu vida más allá de las elecciones o propaganda electoralista. Sin necesidad de calificar de amigos a políticos que sólo ves de pascuas a ramos. Haz una foto donde acudas, comparte la gente interesante que conoces en el día a día, tus compañeros de trabajo, divulga sus quehaceres, cuenta tus problemas, explica tus dudas, logros, tu aprendizaje, lee lo que publican los tuiteros que sigues. En definitiva: comparte desde tu curiosidad e inquietud. Porque las redes sociales cuentan con el superpoder de la comunicación sin intermediarios. De hecho, cuando existen intermediarios, que maquinan impactos publicitarios demasiado artificiosos, estas acciones de mercadotecnia, fracasan. Este es otro ámbito, este es otro lenguaje. Porque las redes sociales son justo lo contrario: la naturalidad más próxima y transparente. La proximidad que crece en el día a día.

@borjateran

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Un, dos, tres… ¡a resintonizar otra vez! Más cambios en la implantación infinita de la TDT

7:57 - Autor:

La TDT se vendió como una revolución televisiva comparable a la llegada del color. Aunque, al final, simplemente supuso un cambio masivo de receptores, con la consecuente inversión económica por parte de los espectadores. Las esperanzas puestas en la Televisión Digital Terrestre rápidamente se desvanecieron.

Pocas cadenas que nacieron con la TDT, han sobrevivido a la propia TDT. Y los numerosos canales han terminado en una concentración de operadores, donde el grueso mayoritario ha regresado a manos de los grandes grupos de siempre, los conocedores del medio: TVE, Antena 3 y Telecinco.

Pero incluso las grandes compañías televisivas han sufrido con la rápida implantación del invento en España. Tuvieron que cerrar Xplora, Nitro, La Sexta 3 Todo Cine, La Siete y La Nueve (también afectó a las frecuencias que había ocupado MTV, Intereconomía, Marca TV o AXN de pago)

De esta forma, se acataba la sentencia del Tribunal Supremo, que declaraba ilegal el reparto de canales promovido por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que otorgó a las principales compañías privadas de televisión varias emisoras, sin concurso público previo, con la finalidad de agilizar el despegue de la Televisión Digital Terrestre.

Ha pasado ya un año del apagón y hemos realizado alguna que otra maniobra de resintonización para reordenar frecuencias. Unas maniobras que se reproducirán esta semana, pues los espectadores que no venían viendo el canal de pago GOL TV tendrán que actualizar, de nuevo, sus televisiones. Al menos, esta vez es por una buena causa: la audiencia gana un canal más. Se llama Mega y suplanta al temático deportivo codificado.

Atresmedia ha decidido recuperar en abierto esta licencia que tenía arrendada a Mediapro, propietarios de GOL. Y es que el grupo de comunicación, surgido de la fusión de Antena 3 y La Sexta, es al que más afectó el cierre de canales. No sólo porque realizó una importante inversión de marca en sus canales temáticos, sino también porque perdió más número de frecuencias que su rival directo, Mediaset.

GOL deja paso a Mega este miércoles 1 de julio. El nuevo canal contará con una programación dedicada a series internacionales, acontecimientos deportivos, títulos cinematográficos y programas de actualidad. Es decir, una ensalada con ingredientes de Nitro, Explora y La Sexta 3 Todo Cine. De hecho, estrenará las nuevas temporadas de Empeños a lo bestia, La casa de empeños, Los Restauradores o Buscadores de Fantasmas.

De nuevo a ordenar el mando a distancia. Y no será la última vez. Ni mucho menos, ya que el Gobierno ha sacado a concurso seis nuevos canales de televisión. Justo en periodo previo a las elecciones generales. Ya han pasado una primera criba y compiten por las licencias: Mediaset, Atresmedia, Prisa, 13 TV, Vocento, Grupo Secuoya, adrid TV (Florentino lleva tiempo añorando una tele en abierto), Kiss FM y El Corte Inglés.

Más canales cuantitatívamente hablando que, sin embargo, no parecen presagiar ningún cambio cualitativo en la oferta televisiva. Las propuestas parece que van a seguir reproduciendo el modus operandi de la oferta de canales temáticos de cable de la televisión norteamericana en los noventa. Pero los tiempos han cambiado, los consumos de la televisión también. Más aún entre los jóvenes. Ellos son los que evidencian, con su forma de acceder a los contenidos, el nuevo rumbo hacia el que se encamina la verdadera revolución televisiva: la convergencia de Internet, redes sociales, aplicaciones móviles y contenidos a la carta.

La tele está mutando para siempre. Y si, más allá de la licencia oficial, la cadenas tradicionales privadas no innovan realmente (se creen que con hacer un trending topic y colgar los contenidos en la web ya están en el futuro), la visión e intuición de las empresas surgidas en el ámbito de la red y el VOD (Vídeo Bajo Demanda), como Google, Amazon, Netflix y las que vendrán, pueden terminar poniendo el negocio patas arriba.

@borjateran

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21 titulares que ha dado Iñaki Gabilondo a Ana Pastor sobre el nuevo tiempo político

28 junio 2015 - 22:08 - Autor:

Iñaki Gabilondo ha sido el último invitado de la presente temporada de El Objetivo. El programa de Ana Pastor se ha despedido con un repaso del apasionante fin de curso político a través de la perspectiva de Gabilondo.

Durante la conversación con Pastor, el maestro de periodistas ha realizado una interesante y sosegada radiografía del tiempo que vivimos. Destacamos 21 reflexiones que ha dejado la charla frente al Congreso de los Diputados.

1. “Tanto tiempo esperando un cambio y ahora a los 5 minutos le ha entrado miedo a todo el mundo”.

2. “Es bastante de denunciar la ola de deslegitimación que les ha recibido” (a las nuevas formaciones).

3. “Los juegos de descalificación no valen para nada y hacen muchísimo daño“.

4. “Me parece chocante esa ola de ilegitimidad que les ha recibido como si hubiesen usurpado algo”.

5. “A la gente que llega a un lugar donde se le espera con mucha ilusión le doy un consejo, defraudad pronto“.

6. “Tienen que responder a la expectación creada pero sin espantar a la inversión”.

7. “El PP está en una situación muy delicada. Sólo se renovará si se renueva la cúpula”

8. “Pablo Casado (del PP) me parece un comunicador soberbio”.

9. “Cataluña está dando señales de que necesita recolocarse en el Estado de una manera diferente, pero se está mirando de una manera muy parcial”.

10. “Las elecciones catalanas son determinantes para todo”.

11. “Este tiempo se contará como la transición. Es un tiempo que está llamado a los encuentros“.

12. “Le dije a Pablo Iglesias: no sólo sois injustos sino que no sois precisos. Aquella generación hizo lo que pudo” (sobre la transición).

13. “Saludo la llegada de los nuevos como una auténtica bendición. Han sacudido por las solapas al sistema. Es maravilloso que esto ocurra”.

14. “Ni casta ni chusma. Han sido elegidos por los ciudadanos”

15. “Cometimos el error de jugar juntos en apoyo de una acción histórica. Los medios de comunicación, en esa acción colectiva, dejamos fuera del escrutinio la figura del Rey. El Rey ha sido víctima de la permisividad social y eso ha terminado siendo muy malo para la Corona“.

16. “Los pecados que la prensa cometió ya no puede cometerlos. Porque la gente vuelve la cabeza. Ya no se puede perdonar que el periodismo no vigile“.

17. “La conquista de la libertad es reversible“.

18. “Cada centímetro de libertad debe de ser defendido”

19. “El mundo está atrapado en un modelo que cuanto más éxito tiene más desigualdad crea“.

20. “Propongo que se le preste atención al Papa. Está haciéndonos ver que vamos por un sitio peligroso“.

21. “Los pesimistas también se equivocan”.

@borjateran

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Borja Terán, editor

"Soy periodista y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en televisión. En definitiva, tele y más tele, por deformación profesional y porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo audiovisual.

Esa curiosidad será el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro."

 

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