Saltar al contenido

« ver todos los blogs

Los escenarios ocultos de ‘La casa de papel’: las localizaciones reales de la serie

30 mayo 2017 - 2:04 - Autor:

Rodar en la Real Fábrica Nacional de Moneda y Timbre es prácticamente una misión imposible. Las medidas de seguridad son férreas y pocas cámaras de televisión logran entrar en este rotundo edificio en plena calle Doctor Esquerdo, en el corazón del madrileño Barrio de Salamanca.

Así que el reto del equipo de La casa de papel era encontrar un inmueble similar, que no restara credibilidad a las tramas de la ficción. Y dieron con el lugar perfecto: la sede del CSIC. Un complejo de edificios con una arquitectura racionalista muy parecida a la de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre que, además, cuenta con la ventaja de atesorar un gran patio interior de acceso privado, que facilita el rodaje al no tener que cortar calles.

Ni los peatones que pasan por la aledaña calle de Serrano, a la altura del número 117, se percatan de que se está rondando una serie al otro lado de la verja, en un lugar que esconde un jardín que es ideal para instalar la recreación del operativo policial (carpas, coches…). Unas jornadas de rodaje que se agrupan en fines de semana para no entorpecer el trabajo diario de los profesionales del CSIC.

No obstante, en el CSIC sólo se graban los exteriores. El interior es un decorado que se ha construido en el mismo plató que acogió Vis a Vis. Las celdas amarillas han dado paso a los elegantes salones de la Real Fábrica de Moneda y Timbre.

Al final, es habitual en este tipo de producciones complementar la comodidad de la grabación en plató, donde se crean las localizaciones de interior, con la apuesta por lugares reales para las tramas de exteriores. El espectador ya no admite decorados de cartón piedra que no dan el pego, ni siquiera al ver una máquina de “hacer dinero” que en La casa de papel es, en realidad, la rotativa del diario ABC.

@borjateran

Y ADEMÁS…

La casa de papel: sus lecciones televisivas

‘Vis a Vis’: los agujeros de guion de una serie consolidada 

El problema de las series españolas: la contraindicación de la eterna duración

Las 5 dificultades que sufre el guionista de las series españolas

Cuando la ficción española corrió riesgos y la audiencia no respondió

Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

Razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

¿Por qué las series y los programas empiezan y terminan tan tarde?

‘El Puente’: así Paula Vázquez se convierte en la presentadora de un reality sin presentador

29 mayo 2017 - 7:20 - Autor:

El mercado internacional de programas de televisión sufre una crisis de ideas. Tras éxitos globales como La Voz, ya no hay grandes formatos que triunfen con fuerza en el extranjero que se puedan adaptar en España con un alto porcentaje de seguridad de que arrasarán en audiencias, lo que propicia una paradoja: no existen programas de importación pero, al mismo tiempo, las cadenas de España tampoco se atreven a producir ideas originales de nuestro país, al no estar testadas antes en otros países. Una situación que provoca un círculo vicioso que frena la creatividad en el sector.

Ahora, el canal Cero de Movistar+ intenta frenar esta tendencia con la puesta en marcha de un formato 100 por 100 español, El Puente, que se estrena esta noche a las 22.00h. reality, de la factoría Zeppelin (Gran Hermano, Fama, ¡a bailar!) en el que quince mujeres y hombres forman parte de un juego de estrategia con el objetivo de construir artesanalmente, en sólo 30 días y con herramientas mínimas, un puente de 300 metros que les servirá para encontrar el tesoro de 100.000 Euros, premio del show.

A diferencia de Supervivientes, con sus galas en vivo y en directo, este espacio de tele-realidad está grabado y arriesga con una factura visual que incorpora una realización digna de ficción. De hecho, el formato original de El Puente no necesitaba ni presentadora, ya que la aventura se va narrando como si fuera una serie a través de la emoción que surge de los propios participantes.

Sin embargo, Cero ha optado por incluir un rostro popular al frente de El Puente. Y ha elegido a Paula Vázquez, como vínculo de unión entre el espectador y los participantes en el reality. ¿Por qué esta decisión si el programa no necesitaba presentador? La trayectoria de Vázquez sirve de aliciente para acercar al gran público un formato que sin una presentadora tendría menos papeletas para llamar la atención mediáticamente. Al ser un producto completamente nuevo, Paula Vázquez da un caché al reality. Más aún con su experiencia previa en otros reputados programas de género como Pekín Expréss.

Y es que El Puente supone el regreso de una de las presentadoras más queridas de nuestra historia reciente, lo que genera una curiosidad extra por un formato del que el espectador todavía no tiene referencias. En este sentido, la incorporación de Paula Vázquez a un puesto de presentadora que antes no existía, fomenta esa expectación entre la audiencia y, además, enriquece un formato a tono con la idiosincrasia de la televisión en España con una audiencia que suele premiar a aquellos programas de tele-realidad que cuentan con una empática persona de referencia que sirva de hilo conductor. Así El Puente se entiende mejor y, así, además, su contenido se vende mejor. Para la gente de la calle, El Puente ya es “el nuevo programa de Paula Vázquez”. Sin ella, sería más invisible.

De ahí el acierto de la decisión de Cero de incorporar un rostro popular: la televisión de pago mejor con profesionales reconocidos que acerquen su oferta a un público general que, en nuestro país, aún asocia las plataformas como Movistar Plus casi en exclusiva a los derechos deportivos. Pero existe vida más allá. Y Cero está realizando un interesante trabajo para experimentar con contenidos televisivos que sean una alternativa para un espectador que se siente huérfano de otro tipo de entretenimiento en televisión. Porque la televisión de pago es más que series internacionales, el deporte y el fútbol es fútbol.

@borjateran

Y ADEMÁS…

> Los 3 errores de las cadenas en las redes sociales

> 22 vías de acción para la supervivencia de TVE

> Las 7 cualidades del buen fan de ‘El Ministerio del Tiempo’

La revolución de la TV de pago

Ten: los errores del lanzamiento de un canal de TDT

0:00 - Autor:

Hace poco más de un año que comenzaron las emisiones de Ten, el canal de TDT del Grupo Secuoya. Una cadena que ya cambió su nombre antes de nacer. De denominarse “10″ pasó a llamarse Ten, un título más “cool” que da más juego de cara a la promoción.

Sin embargo, este cambio de nombre fue premonitorio: en sus primeros doce meses de vida, Ten ha modificado tres veces su línea editorial de contenidos. Primero nació como una cadena familiar, después pasó a ser una cadena femenina (como su rival DKiss) y, ahora, ha terminado reconvertida en una especie de canal práctico, que “te cambia tu vida”. O eso dice su eslogan.

En esta última metamorfosis del canal, ha sido un acierto activar más producción propia, con programas exclusivos y creados a tono con la idiosincrasia nacional como el espacio Vidas en Orden (organizando casas caóticas), lo que marca la diferencia de la emisora en una TDT cargada de repeticiones y docushow extranjero. Pero se mantiene el problema del nacimiento del canal. Y es que Ten nunca llegó con una personalidad rotunda y diferenciada.

Ten cometió un error de manual: intentar abarcar mucho en vez de centrarse en grandes franjas diarias con temáticas muy delimitadas, fáciles de recordar por un espectador que sabe que en la mañana, tarde y noche hay un tipo de formatos específicos. En cambio, la programación de Ten ha sufrido tantos vaivenes de horarios, que ha propiciado que el público se pierda en su oferta.

El canal arrancó con formatos internacionales como Mi restaurante es el mejor, La Gran Aventura o Este hotel es una ruina. Pero si el espectador se enganchaba a Este hotel es una ruina e intentaba seguir viendo nuevos capítulos la semana siguiente, se encontraba que ya habían cambiado la programación. Ese es el error de Ten, no sólo no definió desde su origen una línea de contenidos que no se pareciera a nada, tampoco los responsables de la cadena dieron tiempo a cuajar ningún programa en una parrilla con demasiados cambios de horarios nada más empezar sus emisiones, cuando lo aceptable es mantener los tres primeros meses el grueso de distribución de contenidos para que los interiorice la audiencia. En este sentido, tampoco ayudó que las temporadas de los programas fueran muy cortas, despistando aún más a la audiencia con estrenos que llegaban tan rápido como desaparecían.

El mayor éxito hasta la fecha de Ten es Las Kardashians, un reality internacional que da mucho juego a una cadena que reúne una media 0,3 de share. Un promedio de audiencia que crecerá si se aprende de los errores de los primeros 12 meses de vida: acotar mejor el contenido del canal hacia un perfil de público más definido (a través de formatos alternativos a los que ya existen en otras frecuencias) y aguantar el horario de programación de los programas el tiempo suficiente para ser conocidos por un público que está cansado de resintonizar, una y otra vez, una TDT en la que suele encontrar más de lo mismo.

Lo que aprendimos del mejor lanzamiento de una TV en España

@borjateran

Y ADEMÁS…

La era Canal Plus: la importancia de un rap para vender una cadena de pago

El truco de Chicho Ibáñez Serrador que sigue vigente hoy

Lo que TVE debe aprender de su propia historia

4 anomalías de la TV en España que hemos terminado interiorizando como normales

Los tres errores de las cadenas en las redes sociales

5 razones por las que no podríamos hacer ‘Juego de Tronos’ en España

La táctica de Telecinco en fin de semana

28 mayo 2017 - 10:26 - Autor:

La televisión de fin de semana es terreno de películas y reposiciones. El tele-filme de las tardes de Antena 3 ya es un clásico, así que Telecinco ha optado por diferenciarse del resto de sus competidores incorporando más programación en directo en el sábado y domingo, su gran sello de identidad y uno de los puntos fuertes de una cadena que, además, ha impregnado a todos sus magazines de un tono visual muy homogéneo, reconocible en el ojo del espectador. El público sabe que está en Telecinco con un simple golpe de vista.

La cadena de Mediaset busca que ese característico tono siga intacto en fin de semana con marcas que también la audiencia ya conoce, como la versión nocturna de Sálvame, Sábado Deluxe, o la edición ‘Socialité‘ de Cazamariposas, en el mediodía del sábado y domingo, como formato en directo que pretende hacer la competencia, con sus mismas armas, al veterano Corazón de TVE que deja un buen colchón de espectadores a los posteriores informativos.

Cazamariposas es un programa que logra buenos rendimientos de público en su versión original en el canal temático Divinity, también de Mediaset. Su característica principal es que cuenta con un lenguaje desenfadado, juvenil e incluso se ríe de la muchas veces intrascendente información rosa. Diferente a lo que sucede ahora en la edición que está probando Telecinco de Cazamariposas en fin de semana: con una narrativa más de revista de corazón tradicional.

Este cambio tan radical que ha sufrido Cazamariposas en el fin de semana se debe a que se considera que el público actual de Telecinco no conecta con los mismos chistes y travesuras que si funcionan en Divinity. Por tanto, el programa ha cambiado su formato hasta parecerse más al clásico Corazón, corazón de TVE.

De esta forma, para ahorrar los costes de creación de un formato complemente nuevo, Mediaset reutiliza marcas asentada y conocidas por el público, como Sálvame o Cazamariposas, para probar otros contenidos en directo en franjas en las que necesita ser más competitivo en audiencia. Estrategia que, en el fin de semana, se refuerza también con otra apuesta en directo, el nuevo magazine de tarde Viva la vida de Toñi Moreno (heredero del Qué tiempo tan feliz de María Teresa Campos, pero con un estilo más rejuvenecido)

Esta táctica de programación de “adaptar” programas que ya existen es muy rentable, pues no hay que invertir en formatos desde cero y este tipo de televisión en directo de corazón y debate es más barata de producir que un talent show, concurso e incluso que emitir un taquillazo cinematógrafico. Y, además, en el caso de Telecinco permite que la cadena mantenga su identificable identidad de marca de canal del vivo y en directo de la tele-realidad y la actualidad rosa en el fin de semana, manteniendo a su público fiel.

Ahora la asignatura pendiente es realizar estos espacios con unos contenidos menos centrados en el endogámico (y a veces excluyente) universo de personajes de la cadena para atraer el sábado y el domingo a esa otra audiencia que no es tan fiel de Mediaset y se disipa en la marabunta de canales de la TDT.

@borjateran

Y ADEMÁS…

Telecinco: los 11 trucos de un modelo de éxito

Las lecciones que ha dado La Sexta

¿Qué tiene que aprender Antena 3 de Telecinco? ¿Y Telecinco de Antena 3?

4 elementos cruciales para el éxito en TV que se están olvidando

Youtube: una poderosa vía de promoción e ingresos que la TV en España aún no aprovecha

El día que Espinete fue recolocado como reportero callejero en Israel (VÍDEO)

27 mayo 2017 - 2:14 - Autor:

Los más seguidores de la televisión saben que el muñeco que dio vida a Espinete no fue ideado para España. El mítico creador de los teleñecos, Kermit Love, colocó a TVE un puercoespín rosa que había diseñado para Israel, pues estaba desbordado de trabajo y no quería diseñar el águila que le había solicitado Televisión Española.

Espinete llegó y triunfó. Y se quedó marcado en el imaginario colectivo de varias generaciones por sus travesuras y, porque al final, Chelo Vivares y los guionistas de aquel entrañable Barrio Sésamo le dieron la personalidad de un juguetón y reconocible niño español, aprendiendo a vivir en plena revolución de los ochenta, con sus ilusiones e incluso frustraciones.

Muy diferente al personaje que la versión original de Espinete, llamado Kippi Ben Kippod, mostró en Israel. Un erizo que siguió en emisión una vez terminada la etapa más popular de Barrio Sésamo en España y que, con medias al estilo de Pippi Calzaslargas, llegó a ser todo un reportero callejero que tomaba el pulso por las calles de Tel Aviv.

> Las mentiras que nos creímos de los programas infantiles

> Espinete, víctima del amianto

Y ADEMÁS…

> Así fue la primera vez de Espinete en TV 

Lo que TVE debe aprender de su propia historia

> Los elementos cruciales para el éxito en TV que se han olvidado

‘Barrio Sésamo’, ‘Dabadabadá’, ‘El Kiosco’… los programas infantiles de los ochenta a análisis

La bola de Cristal: el motivo por el que sería imposible emitir hoy

TVE y los complejos por culpa del viejo audímetro

26 mayo 2017 - 7:47 - Autor:

Desde el año 2010, Televisión Española no se financia con publicidad. La supresión de los anuncios de la cadena pública llegó como oportunidad para que los contenidos de TVE se midieran en función de su calidad y rendimiento social y no sólo por la inestable atadura al medidor de audiencia.

Sin embargo, siete años después, TVE aún no ha asumido su cambio de modelo y funciona a rebufo de la batalla por la cuota pantalla entre las cadenas privadas. Con esta estrategia, existe poco margen desde la televisión pública para arriesgar con series y programas que sean complementarios a los de Telecinco y Antena 3 y sirvan para movilizar la industria audiovisual.

Incluso Hacienda lanza informes definiendo el éxito y fracaso de series de Televisión Española por el dictamen de los datos tradicionales de audiencia, cuando desde las propias instituciones del Estado se debería primar otro tipo de análisis de su oferta catódica.

El informe de la Intervención General de la Administración de Estado (IGAE) de 2015 revela el coste de las principales producciones de TVE, colocando a Cuéntame cómo pasó como la serie más cara, seguida de las ya fuera de emisión La sonata del silencio o Águila Roja. Cuéntame cómo pasó, según este informe, costó 10.151 euros, mientras que El Ministerio del Tiempo supuso 8.795 euros por minuto.

El mismo informe recalca que, en gran parte de los casos, “las audiencias están por debajo de lo que cabría esperar en función de sus costes“. De nuevo, se cae en la trampa de las audiencias tradicionales en vez de analizar la rentabilidad de la producción con la perspectiva de su aporte social, prioridad de una cadena pública y sin anunciantes como es Televisión Española.

Ahí está el problema de fondo de TVE: sigue funcionando como una cadena privada con publicidad instalada en el año 2001. Pero los tiempos han cambiado y la medición de audiencias va más allá de los consumos en directo, pues el contenido adquiere segundas vidas en la ventana bajo demanda de las emisiones a la carta.

TVE no debe rendir cuentas a una muestra representativa de audimetros, TVE debe rendir cuentas a los espectadores con un proyecto, de largo recorrido, de contenidos que hagan sentir al público orgulloso de su televisión pública. ¿Por qué? Por el aporte que supone para la sociedad. Como ya sucede en el caso de El Ministerio del Tiempo, que es un fenómeno multiplataforma por encima de su éxito numérico de audiencia, como una historia que entretiene pero, además, supone un chute de inquietudes en el espectador gracias a su referencias históricas, cinematográficas y socialdemográficas. Referencias que, aunque no pilles a la primera, provocan una curiosidad que brota al terminar cada episodio. Raro es escuchar una crítica a la inversión de TVE en El Ministerio del Tiempo. Al contrario, la sociedad se implica con la serie y lo que supone esta serie.

Ahí está el porvenir de TVE: volver a contar historias de su tiempo a través de una oferta plural que no debe ser divulgada como un gasto, pues es una inversión, al igual que la enseñanza pública. Porque TVE es una oportunidad como herramienta que nos haga mejores con la información y, no menos importante, con el entretenimiento que surge de la creatividad de la ficción y los programas. Y estos conceptos aún no los saben medir los viejos audímetros.

@borjateran

Y ADEMÁS…

> 22 vías de acción para la supervivencia de TVE

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

> Las 7 cualidades del buen fan de ‘El Ministerio del Tiempo’

La gran mentira de TVE

> 5 prejuicios sobre TVE que debemos derribar para lograr una TV pública mejor

> El derribo de los Estudios Buñuel: fotos y 22 vídeos de su historia en TVE

Telecinco y La Sexta: dos canales con el antídoto contra el modelo de negocio de Netflix

25 mayo 2017 - 1:05 - Autor:

  • El videoclub online más poderoso del mundo, Netflix, frente a dos cadenas tradicionales con un sello propio reconocible y definido.

Son dos canales completamente diferentes pero, al mismo tiempo, comparten una misma fórmula para el éxito televisivo en emisión lineal tradicional. Telecinco y La Sexta se sustentan en una imagen de marca muy reconocible que se articula sobre franjas de programación con formatos en directo, fáciles de recordar por parte del espectador.

Si Telecinco es referencia en reality y cotilleo en directo, La Sexta es información y debate en directo. Las dos marcas han acotado bien el contenido representativo de sus canales. Y lo han sabido estructurar de una manera que no da lugar a la confusión, pues la programación de los dos canales está ordenada en grandes bloques de programas en riguroso directo.

En la mañana, Telecinco se despierta con el magazine de Ana Rosa y La Sexta se moviliza con Al Rojo Vivo de Ferreras. Mientras que se reproduce el modelo por la tarde: Telecinco entretiene con Sálvame y La Sexta informa con Más vale tarde, otro formato de actualidad. De esta manera, tanto Telecinco como La Sexta han logrado hacerse con pilares en la programación a través de un gran formato asentado en la mañana y otro consolidado en la tarde, que sirven de columna vertebral.

Con esta estrategia y durante todo el año, se logra un esqueleto de producción estable y definido en el que siempre es fácil encontrar el contenido. Y si sucede un hecho relevante, el espectador tiene claro que estará su cadena para contarlo: pues cuenta con grandes tramos de programación pegados al directo. El mayor o menor índice de eficacia de estos canales depende del interés que despierte en la audiencia la materia prima que alimenta estos programas, ya sea el reality de turno o los contenidos periodísticos (de ahí que en verano pierdan cierto fuelle o cuando existe un desgaste de la información política, como ha sucedido a La Sexta). No obstante, ambas emisoras entienden la importancia de marcar agenda con contenidos propios, cada una en su género predominante.

En este sentido, en Telecinco y en La Sexta, consiguen programas-acontecimiento. Ya sea con un show de tele-realidad -en el caso de la cadena de Mediaset- o con el lanzamiento de una exclusiva de relevancia internacional -como sucedió con los papeles de Panamá en La Sexta-, las dos cadenas juegan con las herramientas televisivas para multiplicar el interés y vender con capacidad viral el asunto en sí. No basta con una promoción al uso, se necesita una buena dosis de retroalimentación que permita dar a conocer el producto con argumentos integrados en todos los programas de la emisora. Así se despierta la expectativa de evento crucial que no te puedes perder.

Porque tanto Telecinco como La Sexta basan su programación en una televisión viva, con una identidad reconocible (en temática y en presentadores) y muy pegada al directo, elemento importante en una cadena generalista española. La audiencia sabe lo que se va a encontrar. Y ahí está el futuro de la televisión tal y como conocemos.

Al final, las cadenas tradicionales no desaparecerán como se especula. El modelo bajo demanda de Netflix, que como si se tratara de un inmenso videoclub online propicia ver las series o películas en el momento que quieras, no matará a la televisión tradicional, es modelo de negocio complementario. Su efecto sólo irá transformando la manera ‘a la carta’ de consumir series, cine o documentales, pero seguirá prácticamente intacto el formato de emisoras de información y entretenimiento en directo con un carácter diferenciado y acotado, canales en los que la audiencia siente que está viviendo de primera mano y en primera persona acontecimientos irrepetibles que, además, puede compartir en experiencia colectiva e incluso comentarlos al unísono en las redes sociales. La televisión que te acompaña en la cotidianidad del día a día sigue vigente. La televisión tradicional emite en directo, Netflix en diferido.

@borjateran

Y ADEMÁS…

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

Telecinco: los 11 trucos de un modelo de éxito

Las lecciones que ha dado La Sexta

¿Qué tiene que aprender Antena 3 de Telecinco? ¿Y Telecinco de Antena 3?

4 elementos cruciales para el éxito en TV que se están olvidando

Youtube: una poderosa vía de promoción e ingresos que la TV en España aún no aprovecha

‘Lo que la verdad esconde’: así es la serie documental sobre el caso Asunta que desafía los prejuicios del espectador

24 mayo 2017 - 5:10 - Autor:

Hay crímenes que, incluso después de ser resueltos, continúan retumbando en el imaginario colectivo. Es lo que ocurre, por ejemplo, con la muerte de la niña Asunta Basterra en 2013. Actualmente, sus padres adoptivos, Rosario Porto y Alfonso Basterra, se encuentran en prisión, cumpliendo condena por el asesinato de su hija. Pero el caso acumula aún interrogantes que no fueron resueltos con la sentencia. Sin ir más lejos, el móvil del crimen: ¿por qué lo hicieron Porto y Basterra?

Esta noche, arranca en Antena 3 una miniserie documental de tres capítulos que lanza estos interrogantes al espectador de un modo pocas veces visto en nuestra televisión. Bajo el título de Lo que la verdad esconde, los tres documentales explican lo acontecido en torno a la muerte de Asunta de modo cronológico desde la aparición de su cuerpo.

Lo original es que no lo hacen, como suele ser habitual, con una voz en off narradora, sino que la historia se narra sólo a través de abundantes grabaciones, que van de desconcertantes conversaciones de los padres de Asunta una vez ya detenidos, vídeos caseros de Asunta, extractos de informativos y programas matinales (los de Susana Griso y Mariló Montero) a testimonios de testigos, guardias civiles, abogados, amigos de la familia, profesores de la niña… Incluso el documental contiene una entrevista telefónica a la propia Rosario Porto, realizada por el propio Ramón Campos -productor del documental-.  También lo intentan con Alfonso Basterra, que contesta una argumentación vía carta manuscrita.

Cada uno cuenta lo que sabe o lo que quiere contar y es la audiencia la que debe sacar sus propias conclusiones sobre un suceso que continúa resultando tan escalofriante como misterioso.

El resultado es un relato apasionante, de ritmo cinematográfico y pausado, que no te permite apartar la vista de la pantalla. Con una cuidada factura visual en la que se nota la influencia del camino sembrado por Salvados de Jordi Évole, esta producción de la compañía televisiva Bambú cuenta con otro as en la manga: su director, Elías León Siminiani, un cineasta ampliamente curtido en la experimentación documental en varios y premiados cortometrajes y también en su ópera prima en el largo, Mapa. La mirada y la forma de contar de León Siminiani se nota en Lo que la verdad esconde, imprimiendo un sello de autor a esta miniserie que rara vez se ve en un prime time generalista.

Falta por comprobar si el share se enganchará a Lo que la verdad esconde, pero, sin duda, se trata de una propuesta de calidad, que nos trata como espectadores inteligentes y hasta nos desafía enfrentándonos a nuestros prejuicios y nuestras propias especulaciones. Probablemente nunca seremos capaces de adivinar qué pasaba por las cabezas de Porto y Basterra cuando asesinaron a su hija, y precisamente eso es lo más perturbador y poderoso que plantea esta serie documental. Porque la vida real no es una ficción donde conocemos las motivaciones de los personajes y en la que los interrogantes de la historia son resueltos por los guionistas al final de la temporada. A veces, esos interrogantes nos persiguen para siempre.

@borjateran

Y ADEMÁS…

Lo que se debe aprender de Salvados en las facultades de Periodismo

La información en TV cuando ya Gabilondo no esté

La gran mentira de TVE

5 lecciones que un futuro periodista debe aprender de la entrevista de Ana Pastor a Pablo Iglesias

Lo que no se ve por la televisión de las bombas del concurso ‘Boom’

0:01 - Autor:

Cada tarde, en Antena 3, explotan bombas de juguete. Es la seña de identidad de Boom, el concurso de Antena 3 en el que los concursantes deben cortar los cables correctos o serán pringados y, lo que es peor, eliminados.

Pero, ¿cómo funciona este característico artefacto explosivo del juego cultural que presenta Juanra Bonet? ¿Ensucia a los jugadores o sólo es un efecto especial de la tele? Pere Prat (@perepratba), responsable de Ingeniería Técnica de la productora Gestmusic, nos cuenta los trucos de Boom.

Las bombas funcionan basándose en el efecto “Venturi”, muy parecido al mecanismo de un aerógrafo” explica el encargado del programa de la tecnología del programa, que desvela el producto pringoso que esconde cada artefacto: “se trata de un tipo de polímero absorbente de la humedad, similar al que se encuentra en los pañales. A este polímero se le añade agua y colorante alimenticio para dar la sensación de humedad y color, pues originalmente es completamente blanco. El polímero, sin la mezcla de agua ni colorante, se encuentra en tiendas para bromas o fiestas, donde también se vende confeti, para simular nieve“.

Y sí, la sustancia que salpica a los concursantes ensucia:”el colorante alimenticio que se añade al producto mancha las manos y prendas de ropa con las que entra en contacto, lavándose muy fácilmente con agua y jabón”, comenta Prat que revela otro daño colateral del concurso que desconoce el público: “la mezcla que sale de la bomba es muy resbaladiza“.

Cuando se vacía la bomba, “el cambio de la mezcla para otra explosión es bastante rápido. Esta rapidez es necesaria para evitar parar el ritmo del programa el mínimo tiempo posible. De hecho, fue uno de los retos principales durante el diseño del sistema. La mezcla se cambia después de cada explosión, desde la parte inferior del escenario, alojándose el producto en tres pequeños recipientes de un litro y medio de capacidad cada uno, aproximadamente”, explica.

Así es el interior de las bombas de Boom, unos aparatos que no tienen ni trampa ni cartón. Aquí no hay efectos especiales como en las películas, son los cables los que activan de verdad la explosión: “la información relativa a los cables que cortan los concursantes se manda, vía radio, al ordenador que contiene las respuestas y este, a su vez, se encarga de activar, o no, las electroválvulas que controlan el aire comprimido”.

Un programa informático es el que se encarga de dar la orden a la tres electroválvulas, que paralizan el paso de aire a presión que propulsa el líquido. “Al activarse, el aire es conducido a través de tuberías hasta la base de la bomba, donde se mezcla con el producto que saldrá por las compuertas superiores gracias al efecto ‘venturi’”, explica Pere Prat. Todo un minucioso proceso para que fluya un efectista espectáculo televisivo.

> Las trampas de los concursos de la tele

@borjateran

Y ADEMÁS…

Así se hacen las preguntas de un concurso de TV

Las mentiras que nos creímos de los programas infantiles

11 cosas que aprendimos con ‘Friends’

Las 5 dificultades que sufre el guionista de una serie

8 peculiaridades de los decorados de la TV cuando aún no existían las pantallas de led (VÍDEOS)

Los 3 prejuicios que propaga la televisión sobre los youtubers

Los trucos de la TV para favorecer la telegenia de sus presentadores

El fracaso de España en Eurovisión, ¿y ahora qué?

23 mayo 2017 - 0:00 - Autor:

Ni el último puesto con Manel Navarro, ni la caótica gala de preselección en La 1. Todo parece que sigue igual en la extraña relación de España y Eurovisión, pero es el momento en el que Televisión Española debe analizar los fallos y volver a aprovechar la marca del eurofestival como aliada a la hora de atraer a un mayor volumen de público a la cadena pública.

La gran final de Eurovisión se mantiene como uno de los programas de entretenimiento más vistos de la televisión. De hecho, incluso sin la implicación de la audiencia con el candidato español, el festival rompe las audiencias en TVE con más de cuatro millones de espectadores, un dato muy complicado de lograr en el sábado noche.

Un contenido a un coste muy ajustado, ya que la inversión por los derechos de emisión de Eurovisión rondan los 400.000 euros, cifra que no sólo incluye el festival en sí. TVE paga este canon por retransmisiones globales de la UER, como eventos deportivos o el concierto de Año Nuevo de Viena, lo que supone una inversión que Televisión Española saca alto partido.

Sin embargo, aún podría aprovechar más el fenómeno eurovisivo. Y en este proceso TVE debe confiar su candidatura en un equipo de expertos en televisión y música que trabajen en Eurovisión como un proyecto de largo recorrido. En España, cada año, los equipos creativos cambian, desconocen las circunstancias de este evento y no se aprovecha la experiencia de otros años.

TVE debe construir un equipo creativo y con olfato, que supervise el festival con conocimiento de la industria musical española y entienda las necesidades de la televisión internacional. Talento hay mucho, sólo falta tener ojo. Otros países ya hacen ese trabajo mirando a España. Es el caso de Bulgaria, que se inspiró en el artista español David Parejo para buscar a su representante, Kristian Kostov. Y casi gana, quedando segundo.

También es necesario no dejar la elección del candidato para el último instante. En países nórdicos, como Finlandia, han abierto ya convocatoria con las bases para participar en el próximo Eurovisión de Portugal. Nada que ver con España, donde los pasos previos para elegir representante parecen meros trámites, con galas en La 1 que excluyen a la audiencia que no es fan del eurofestival y que caen siempre en los mismos clichés -idénticos popurrís de las canciones de siempre, escenografías pobres y galas de saldo con demasiados tópicos-.

En el equipo de la web de RTVE sí ha logrado una serie de especiales con mejor factura y en los que han hecho sentir al público partícipe de este particular fenómeno. No obstante, el movimiento creado no ha sido suficiente, ya que estos formatos han pasado desapercibidos.

Por ahí va el camino, pero con formatos más definidos que vuelvan a implicar a la audiencia más masiva en el fervor por eurovisión y, también, a los propios artistas de primer nivel del país, que han huido del festival tras observar las caóticas galas de preselección españolas de los últimos años y sus confusos procesos de toma de decisiones internas. En este sentido, TVE debe recuperar su credibilidad y convencer a los cantantes más destacados que su vinculación con la marca Eurovisión será un aliciente promocionar para sus carreras. La victoria de Salvador Sobral ayuda en este camino.

Al final, el talent show más importante de Europa, Eurovisión, sigue en buena forma porque se va adaptando a los años, pues el vibrante sentimiento de la música unido al poder del show televisivo no tiene fecha de caducidad. Y ahí es donde ha pinchado TVE en los últimos años: sus candidaturas han ido faltas de sentimiento carismático por la música y la televisión. Como consecuencia, el público y los artistas han interiorizado la premisa de que todo es un simple trámite en donde lo importante sólo es participar. Es el momento de terminar con ese prejuicio. Es hora de volver al ADN de Eurovisión. Pero, por el momento, como la canción de Julio Iglesias, parece que en Prado del Rey la vida sigue igual.

ANÁLISIS > El sentimiento de Salvador Sobral: las claves con las que Portugal ha ganado Eurovisión 

@borjateran

Y ADEMÁS…

Las lecciones televisivas que aún no ha aprendido España de Eurovisión

Los motivos que demuestran que Eurovisión no es una horterada

Chikilicuatre: así se convirtió en el mejor producto de España en Eurovisión

Lo mejor y lo peor de Eurovisión 2016: circo o canciones

Lo que TVE debe aprender de su propia historia

Buscador

Suscríbete a este Blog

Borja Terán, editor

"Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad será el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro."

 

mayo 2017
L M X J V S D
« abr    
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

TeleDiaria en Twitter