Saltar al contenido

« ver todos los blogs

Carlota Corredera: así se ha convertido en la nueva Jorge Javier Vázquez de Telecinco

27 abril 2017 - 8:54 - Autor:

Como sucediera con Las bodas de Sálvame, Mediaset estira la fórmula de Cámbiame ahora en los sábados. El programa de “cambio de imagen” da el salto a las cuatro de la tarde del primer día del fin de semana para probar suerte en una franja en la que Telecinco no logra brillar lo suficiente. De esta forma, la emisora aprovecha un espacio que el espectador ya conoce y que ya tiene toda la estructura montada (ahorrándose nuevo decorado, producción, redacción, plan de markéting…) para arrastrar a su público a una franja de sobremesa en la no suele existir alternativa al telefilme.

Estilismos nupciales serán los protagonistas de esta edición especial y en directo del programa que presenta Carlota Corredera. Otra franja horaria más en la que aparecerá Carlota como maestra de ceremonias. Y es que esta comunicado se ha convertido, en tiempo récord, en rostro clave de la programación de Mediaset.

No es casual, pues esta cadena de televisión ha construido su modelo de éxito con ayuda de un elenco de presentadores estable, muy reconocible para el espectador. Presentadores con contratos de larga duración que la audiencia termina asociando a la cadena, ya que se mantienen en el tiempo y cuentan con una personalidad muy marcada.

Jesús Vázquez, María Teresa Campos, Jorge Javier Vázquez, Jordi González… Todos con un carisma que no suele causar indiferencia, pero sobre todo con un bagaje profesional detrás que es un plus para el canal. No son sólo bustos parlantes, las estrellas de Telecinco suelen ser profesionales que han vivido los vaivenes de los medios de comunicación desde abajo. Por eso mismo, Carlota Corredera se ha alzado en una de las comunicadoras con más porvenir de la parrilla de Mediaset.

Curtida como redactora y directora de programas, la larga experiencia de Carlota Corredera sirve para tomar el pulso a las necesidades de un espacio en directo. Corredera sabe lo que necesita el formato y el espectador en cada momento de la emisión y toma las decisiones con rapidez de reflejos. Esto último es un valor clave en televisión, que en los últimos años se estaba perdiendo por la proliferación de presentadores telegénicos, pero sin tablas y conocimiento de la trastienda de la tele.

Carlota, además, como Jorge Javier Vázquez, representa a esa camada de trabajadores de los medios de comunicación que recogen frutos tras años de trabajo. El propio público ve en primera persona como prosperan, como evolucionan, como crecen delante de las cámaras. La audiencia se identifica con ese proceso. Y es que Carlota también desprende un grado aspiracional para el televidente fiel a la emisora: con esfuerzo, a veces, se progresa.

De ahí que, en los últimos meses, Corredera se haya convertido en una de las presentadoras habituales de Mediaset. Porque los de Telecinco han interiorizado que sus presentadores tienen que ser como de la familia. Una familia que habla con la proximidad del lenguaje de la calle, que no va de perfecta y que, al final, se asocia con un reconocible tipo de hacer televisión.

@borjateran

Y ADEMÁS…

> Los 7 parecidos razonables entre Sálvame y un culebrón

8 trucos de Chicho Ibáñez Serrador que siguen siendo modernos hoy

4 anomalías de la TV en España que hemos terminado interiorizando como normales

> Los elementos cruciales para el éxito en TV que se han olvidado

> El problema de la emisión en diferido de los Juegos Olímpicos

> 22 vías de acción para la supervivencia de TVE

 >¿Qué tiene que aprender Antena 3 de Telecinco? ¿Y Telecinco de Antena 3?

Operación Triunfo vuelve a TVE: los retos para no fracasar con el retorno

26 abril 2017 - 15:22 - Autor:

Ya es oficial. Operación Triunfo regresa en septiembre. El Consejo de Administración de TVE ha aprobado el retorno del mítico talent show, el formato musical más visto de la historia de la tele desde que existen audímetros.

Tras el éxito de los especiales del reencuentro de OT, los responsables de TVE han visto posibilidad de recuperar una marca tan emblemática de la cadena. A favor de la vuelta está que el formato ha descansado un tiempo suficiente para hacer de su retorno todo un acontecimiento y que la industria discográfica necesita un show musical con una evolución semanal que permita ver y empatizar con el crecimiento y el talento de los participantes (en la fórmula de La Voz no cuajan los artistas en la memoria del espectador, los protagonistas son los coaches).

Pero para resucitar Operación Triunfo no sólo basta con montar una academia y organizar unas galas semanales. Se necesita un arduo proceso de casting que debe ser organizado con meses de antelación.

Porque Operación Triunfo fracasará sin un elenco de carismáticos concursantes con una pluralidad de personalidades que atrape al espectador como si de una teleserie juvenil se tratara. Concursantes que podrían ser de nuestra familia, de nuestro barrio o vecindario y, sobre todo, que no se sientan ni resabiados de tele ni expertos en el concurso. O participarán desde el artificio estratégico.

Al final, el gran éxito de OT1 fue la ingenuidad de unos concursantes con la música con la ilusión principal. Contagiaban verdad, porque eran de verdad y el espectador se veía reflejado en su evolución. Veía a personas de la calle crecer, avanzar y tocar su sueño.

Para resucitar esa percepción ciudadana, será importante que los nuevos castings salgan a la calle. En los meses previos, el equipo de audiciones del programa deberá salir del estudio y recorrer todo el país, haciendo ruido, en busca del talento patrio. Así, de esta forma, se movilizará a la audiencia y el gusanillo de OT recorrerá todo el territorio nacional, haciendo partícipe a la sociedad de su retorno.

Un retorno que debe ser a lo grande, sin medias tintas, y donde tendrá que abrirse una academia renovada. Porque en OT la convivencia es crucial. Su grado de tele-realidad es lo que diferencia a este formato de cualquier talent show. Y ahí será importante también la elección del claustro de profesores que debe ir a tono con la complicidad de los concursantes. Y es que como en una buena serie juvenil las empatías entre profesores y alumnos también deben funcionar a nivel televisivo. Los nombres de los profesores tendrán que rejuvenecerse al compás de la física y la química de la nueva generación OT.

El otro pilar de este ansiado retorno estará en la elección del nombre del presentador. ¿Un regreso de Carlos Lozano a sus quehaceres de maestro de ceremonias o relanzar el formato con un comunicador de nueva hornada? Difícil decisión, lo que está claro es que el éxito de las galas semanales estará en saber construir un gran espectáculo musical y televisivo en donde no se escatime en puesta en escena para generar interés con cada actuación y, además, se defina bien la evolución de la trayectoria de cada artista de cara al futuro. Es la única forma de que se contagie la sensación de que esos nuevos talentos están viviendo, de verdad, su Operación Triunfo. Y no un sucedáneo. Porque el gran problema que sufrirá OT será que la gente ha mitificado el recuerdo del primer OT, el resto está olvida ese recuerdo para repetir el ADN del formato: la ingenuidad de talentos identificables alcanzando un sueño por la música que no es un eufemismo, es real.

> Los 5 elementos que han propiciado la catarsis colectiva del reencuentro de OT 

@borjateran

Y ADEMÁS…

El reencuentro de OT: una bomba emocional sobre la pérdida de la inocencia

Por qué ‘Gran Hermano’ está siendo tan longevo en España y ‘Operación Triunfo’ no

> Así está la Academia de OT hoy

> Lo que no ves del reencuentro de ‘OT’

> Lo que debe aprender TVE de su propia historia

5 prejuicios sobre TVE que debemos derribar para tener una televisión pública mejor

Cuando los partidos políticos no entienden la esencia de TVE

50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

4 programas de entrevistas para entender la TVE de los 80

TVE cumple 60 años, ¿y ahora qué?

La clave del éxito en las redes sociales que aún no aprovechan las grandes compañías españolas de TV

8:37 - Autor:

Todos tenemos una vida en Internet. Una vida propia, con nuestra personalidad marcada. En las redes nos reímos, nos enfadamos e incluso surgen flechazos. Cada perfil, cuenta con un carácter propio, que define el temperamento de la persona en cuestión. Su mirada propia, su talento.

También debería suceder esta circunstancia en los perfiles empresariales. En cualquier tipo de compañía y en la propia televisión. Cada cadena, programa o serie, debería definir su personalidad propia a fondo. Porque las redes sociales son un lugar para no temer la personalidad. Al contrario, eso produce una mayor identificación con tu marca y genera que se hable de tu producto.

En cambio, las cadenas de televisión, como gran parte de las grandes empresas de otros ámbitos, han confundido las redes como ventanas para el ‘spam’, en las que solamente se replica contenido de sus webs. Son un altavoz publicitario y, en el caso de los canales, una vía para impulsar el tráfico de sus portales Esta estrategia es correcta y lógica, pero sería bastante más eficaz si las cadenas definieran una reconocible tono de personalidad real, diferenciada para el target e idiosincrasia de cada uno de sus canales, programas o series.

Porque todos tenemos una vida en Internet en la que nos reímos, nos enfadamos. Una vida en la que, en definitiva, sentimos. Y las empresas también deberían tomar ese camino de jugar con estas herramientas virales con la intuición que merecen.

Al final, nadie acude a un lugar sólo para que le promocionen con autobombo contenidos o le digan donde tiene que “pinchar”. Tampoco en las redes sociales. Hay que complementar el autobombo con otras acciones más espontáneas y menos automáticas.

Los usuarios crean el hábito de seguir fervientemente una red si en esa red se sienten escuchados. Quieren sentirse entendidos y hasta ser rebatidos o entender los motivos por los que se producen situaciones o errores. Nos gusta que nos debatan, que nos expliquen, que nos compartan preocupaciones y, por supuesto, que hasta nos bromen. De hecho, los usurios valoran que los perfiles empresariales utilicen el humor como saludable herramienta incluso para reírse de sí mismos. Eso son las redes sociales. Y más aún si se tiene entre manos contenidos creativos como los que cobijan los canales de televisión, donde se puede crear contenido propio y propiciar unos usuarios que se sientan partícipes incluso de los vaivenes de la empresa. Así se hace marca, así se construye fidelidad, así las empresas se humanizan gracias a las redes sociales.

Y ADEMÁS…

Netflix: así genera percepción de éxito (aunque no lo sea)

Ellen DeGeneres: así triunfa en Twitter (tú también puedes hacerlo)

Los 3 errores de las cadenas en las redes sociales

Los 10 mandamientos del tuitero televisivo

4 lecciones imprescindibles de Internet que dio el ‘youtuber’ Rubius a Risto Mejide

Mamá, quiero ser Youtuber: las ¿perturbadoras? nuevas aspiraciones adolescentes

El truco de Chicho Ibáñez Serrador que sigue vigente hoy

El viaje al ostracismo de La 2

25 abril 2017 - 8:27 - Autor:

La audiencia de La 2 envejece. El target de público de la segunda cadena de TVE supera los 65 años. Los jóvenes desconectan de una frecuencia que se rediseñó en los años noventa para ser una atractiva ventana cultural, que reuniera a todo tipo de espectadores frente al televisor.

Sin embargo, la relevancia de La 2 se ha ido desvaneciendo en los últimos tiempos. Sólo Saber y Ganar, con Jordi Hurtado, destaca en los resultados de cuota de pantalla de una parrilla de programación aparentemente desordenada, con unos contenidos que el espectador no encuentra de forma intuitiva.

La 2 sufre un problema estructural. Con el nacimiento de la TDT, el aumento de canales y la retirada de la publicidad de Televisión Española, la segunda cadena se ha hecho más invisible. Su programación está plagada de formatos interesantes que, en cambio, el espectador no sabe que existen, como el actual magazine de tarde Tips. Un divultativo retrato de nuestro tiempo que, sin embargo, pasa desapercibido.

La antigua UHF necesita organizar mejor los contenidos. Para ello, debe diseñar pilares, en forma de programas diarios, en directo, que acompañen en su vida cotidiana al espectador y que sirvan de referencia al resto de formatos, enlatados, que se pueden consumir después a la carta. Estos programas son como faros que guían al espectador en la tempestad de un mar de impactos visuales. En definitiva, el canal necesita unas franjas horarias más definidas y organizadas por temáticas, en las que el mismo programa no arranque a una hora diferente en cada emisión. La audiencia debe poder intuir, mejor y sin pensar demasiado, qué tipo de contenidos se programan en cada tramo de la parrilla.

Además de Saber y Ganar en la sobremesa, el canal debe dibujar otro formato de referencia en la noche. Función que antiguamente cumplían espacios como el concurso Lingo o el informativo La 2 Noticias, ahora relegado en el final del late night. Programas donde también es importante la figura del presentador-periodista, que se transforma en rostro reconocible e identificable con la cadena y que despierta empatías en el público. Crucial en televisión. Ahora, en cambio, cuenta con un gran contenedor de cine diario que desvirtúa la sensación de canal cultural generalista y que impide más versatilidad de géneros (documentales, música, entrevistas) en los prime time semanales.

Otro de los problemas de La 2 está en que, en muchos casos, las temporadas de sus programas son cortas o discontinuas, sin tiempo hábil para fidelizar espectadores. El público descubre el programa y el programa se acaba.

Y, sobre todo, La 2 debe abrirse a un lenguaje más joven, que sirva como plataforma de nuevos talentos con ganas de comerse el mundo. Porque el principal problema de La 2 es que suele vivir con el síndrome de eterno personaje secundario con programas menores, que se relegan porque no caben en la primera cadena. Pero, al contrario, el canal debe sentirse un epicentro social al que el público acude cuando no se siente identificado con lo que ve en la tele. Como si fuera ese centro cultural de moda, ese del que todos hablan. Esa es la asignatura pendiente de TVE con La 2: construir una moderna marca que rompa el cliché de que la cultura es un nicho elitista y aburrido.

> 22 vías de acción para la supervivencia de TVE

@borjateran

Y ADEMÁS…

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

La gran mentira de TVE

> 5 prejuicios sobre TVE que debemos derribar para lograr una TV pública mejor

50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

8 trucos de Chicho Ibáñez Serrador que siguen siendo modernos hoy

El fragmento más antiguo que se conserva del ‘Un, dos, tres…’

24 abril 2017 - 11:56 - Autor:

Tal día como hoy, de hace 45 años, llegaba a Televisión Española un extraño concurso llamado Un,
dos, tres… Extraño porque entremezclaba preguntas culturales, con delirantes pruebas físicas, números musicales y una subasta final heredera del juego de los trileros. Y todo narrado como una estructura definida como si de un guion cinematográfico se tratara, con sus personajes principales, buenos y malos, y también con sus dinamizadoras apariciones estelares que podían propiciar cualquier imprevisible situación.

Nacía el primer gran espectáculo de entretenimiento de la televisión en España. Y, aunque al principio lo ocultaba, surgía de la cabeza de Chicho Ibáñez Serrador, curtido en cine y también avispado vigía de las tendencias catódicas que se cocinaban internacionalmente.

45 años después de aquel estreno, no se conservan todos los capítulos de las primeras temporadas del Un, dos, tres. Entonces, no había conciencia de preservar este tipo de producciones. De hecho, los programas, como si fueran una función de teatro, se emitían sin rendir demasiadas cuentas a su futuro, sin pensar en proteger su valor creativo, cultural e incluso divulgativo.

Este es el primer fragmento que perdura del mítico Un, dos, tres… Son doce minutos finales del programa emitido el 15 de mayo de 1972, que ha recuperado el Archivo de RTVE y que muestran que la esencia del show ya estaba desde sus orígenes. Con esa música de fondo que marcaba la sugestión del espectador, con esa revolucionaria grada de público que, por primera vez, se situaba de espaldas a los protagonistas (para dar movilidad, expresividad y profundidad a los fondos de la imagen), con esa habilidad de retratar la situación del país con la altura de sus premios (de los preciados lavavajillas o lavadora al codiciado coche) y con ese Kiko Ledgard, que al más puro estilo de un feriante, daba juego, un juego que modernizaría la hasta la fecha pobre y rudimentaria televisión española.

A FONDO > 8 lecciones que debe aprender la TV de hoy de Chicho Ibáñez Serrador

.

 

@borjateran

Y ADEMÁS…

> Así pronosticó Chicho Ibáñez Serrador el porvenir de los canales de TV (y acertó)

Aprende a rodar un número musical al estilo de Chicho Ibáñez Serrador (en 3 sencillos pasos)

El vídeo del casting de las azafatas del ‘Un, dos, tres’

> Los vídeos que muestran como se grababa ‘Un, dos, tres’

El día que Chicho envenenó al equipo de ‘Con las manos en la masa’

La demolición de los Estudios Buñuel ya es una realidad: 22 vídeos de su historia en TVE

> Lo que debe aprender TVE de su propia historia

11 recuerdos de los 40 años de historia del ‘Un, dos, tres…’

El enemigo de MasterChef en España

10:09 - Autor:

En sus versiones internacionales, cada edición de MasterChef no dura más de 60 minutos. Sin embargo, en España, la productora del formato, Shine Iberia, ha tenido que adaptar el show a las exigencias del prime time nacional, donde los programas deben rellenar todo el horario de máxima audiencia y estirarse hasta bien entrada la noche. Así las cadenas consiguen rentabilizar mejor la inversión, pues llenan toda la velada del mismo contenido y, además, ganan una pausa publicitaria más, que venden a precio de prime time cuando, en realidad, ya es una franja más trasnochada.

Pero, sin embargo, TVE no tiene publicidad y debería huir de estas tácticas. En cambio, la cadena pública no lo hace para ser igual de competitiva en audiencias que las emisoras privadas. Un MasterChef de menor duración cosecharía datos de cuota de pantalla bastante más bajos que los rivales.

El problema surge cuando, al existir un encuentro futbolístico de alto voltaje, como el enfrentamiento entre el Barcelona y el Real Madrid de ayer, TVE decide esperar a que termine el partido y retrasar aún más el comienzo de un programa que ya de por sí es demasiado largo. El resultado es contraproducente, ya que el espectador no aguanta hasta el final del espacio de cocineros y se va, perdiendo el hilo de un formato con un desarrollo argumental para enganchar de cara a la próxima edición.

Anoche, TVE decidió repetir el casting del programa como previo para ganar tiempo al fútbol y, como consecuencia, ser un canal más competitivo en audiencia. No resultó así: MasterChef se quedó en un 12.3 por ciento de cuota, tras Supervivientes en Telecinco que cosechó un 15,7 por ciento, en una jornada de audiencias muy repartidas. El espectador potencial de MasterChef no aguantó hasta el final. Es más, las críticas se empezaron a multiplicar en las redes sociales por la trasnochada emisión.

Y eso que MasterChef en España ha logrado el más difícil todavía: realizar unos capítulos de tres trepidantes horas con ritmo e historias de interés aunque el gran enemigo del formato de La 1 sigue siendo que la audiencia no llegue hasta el final. Porque, como una serie, si te pierdes el desenlace del episodio puedes desengancharte del show. Es la contraindicación de priorizar el númerico dato de cuota de pantalla a la conciliación con la vida de un espectador que tiene que madrugar y que, en tiempos de la televisión a la carta, no está para aguantar los vaivenes de la contraprogramación.

>>> los 13 ingredientes del éxito de MasterChef

@borjateran

Y ADEMÁS…

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

> 22 vías de acción para la supervivencia de TVE

La gran mentira de TVE

> 5 prejuicios sobre TVE que debemos derribar para lograr una TV pública mejor

50 años de los Estudios de Prado del Rey (infografía)

8 trucos de Chicho Ibáñez Serrador que siguen siendo modernos hoy

La táctica televisiva de La Sexta en la noche electoral francesa

0:01 - Autor:

La Sexta ha retransmitido la noche electoral francesa a través de una edición especial de El Objetivo. Un canal comercial privado realizando una emisión de larga duración de unas elecciones trascendentales pero que, sin embargo, no aseguran grandes cuotas de interés de las audiencias españolas.

No obstante, La Sexta tiene clara su línea de cadena generalista comprometida con la actualidad política y que, por tanto, no puede fallar a unos espectadores que siguen su noche de los domingos como referencia informativa con el binomio Salvados-El Objetivo. Y en la primera vuelta de este escrutinio francés, El Objetivo de Ana Pastor ha sabido explicar el calado de esta elección y extrapolarlo a la realidad española. El futuro de la Unión Europea está en juego y es tiempo de analizar el ascenso de los denominados populismos, palabra tan explotada por unos y otros.

De nuevo, La Sexta ha sacado sus armas. Lo ha hecho con un grafismo renovado de El Objetivo, que incorpora a los rótulos en pantalla más movilidad con una animación con los colores de la bandera de Francia. Así el ojo del espectador no se aburre y asimila que está viendo una emisión-acontecimiento que se sale de la rutina habitual.

Como si fuera un tablero deportivo, como ya acostumbran todas las noches electorales, La Sexta prioriza un contador que va mostrando, prácticamente en tiempo real, el escrutinio de los votos. El televidente se queda atrapado en este marcador que informa de la evolución de las dos fuerzas más votadas, que ya pasan a la segunda vuelta. Y la televisión lo muestra como si fuera un reality, incorporando con inteligencia las narrativas del espectáculo televisivo a la información pura y dura del periodismo de datos y el análisis de la mesa del debate con las distintas fuerzas políticas.

Pero, además, de nuevo, La Sexta acierta en llevar de enviado especial a París a su primer espada, García Ferreras desde la sede del partido de la controvertida Le Pen. El canal podría mandar a cualquier periodista de la base de la plantilla pero, de esta forma, se contagia al espectador de la relevancia del acontecimiento informativo y se evidencia que si algo sucede ahí está La Sexta en primera persona, con sus profesionales más relevantes impregnando todo de su mirada propia y forma de entender el periodismo. Porque la televisión es mirada propia. Y la dirección del canal traslada esa reconocible personalidad del canal verde a la información en directo, incluso de una noche electoral francesa que marcará la agenda política española más de lo que las grandes audiencias catódicas creen.

>>> 7 aciertos televisivos de la línea editorial de La Sexta

@borjateran

Y ADEMÁS…

Las técnicas del show business que han incorporado los programas informativos en televisión

Lo que se debe aprender de Salvados en las facultades de Periodismo

La gran mentira de TVE

5 lecciones que un futuro periodista debe aprender de la entrevista de Ana Pastor a Pablo Iglesias

El efecto Jesús Calleja: así ha revolucionado la aventura en televisión

23 abril 2017 - 10:29 - Autor:


Planeta Calleja regresa con Jorge Javier Vázquez colgado junto a una cascada en las remotas Islas Marquesas. Colgado literalmente y con susto incluido, pues la seguridad falló en plena grabación. Aunque la tensión sólo duró un instante, ya que el equipo de Jesús Calleja siempre tiene un plan B por si algo sale mal.

Así vuelve Calleja, esta noche, a Cuatro: con probablemente el presentador más popular y, al mismo tiempo, el menos aventurero de Mediaset. “Javier es una persona acostumbrada a los hoteles de lujo y le hemos mostrado que hay otra forma de viajar”, sentencia Jesús Calleja que ha revolucionado el género de programa de expedición en televisión.

De hecho, hasta la llegada de Planeta Calleja los formatos de aventura se consideraban minoritarios para un público de paladar fino. Sin embargo, la personalidad de Jesús Calleja ha terrenalizado este tipo de espacios. Ahora la aventura en televisión es para todos los públicos, habla el lenguaje de la calle y no mira por encima de ningún hombro.

Un logro que ha conseguido Planeta Calleja entremezclando la ingobernable personalidad de su presentador, cargada de un empático humor y traviesa corrosión, con la divulgación de lugares naturales y culturas que no están al alcance de todos pero que, sin embargo, el espectador, al verlos, sueña con estar ahí. Ese sentimiento de aspiración también es crucial para el éxito en televisión.

Y Calleja lo logra implicando a personajes populares de nivel, que confían en su experiencia y caen en los brazos de su carisma, propiciando que durante la larga grabación se quiten corazas y se muestren tal y como son. Así, en los próximos capítulos, veremos fuera de su hábitat de luces y lujo a Elsa Pataki (primera celebrity del programa en ascender 5.500 metros de altitud) y Chis Hemsworth en la India, Fernando Alonso en las cumbres de Peña Ubiña, Risto Mejide en Sudáfrica, Clara Lago en Marruecos o Cayetano Rivera Ordóñez en Chile.

Esta es otra baza del formato, Calleja no es entrevistador pero sus invitados de primera línea caen rendidos a una curiosidad imparable que surge de una forma muy natural con ayuda de la confianza que nace de la convivencia en la expedición. Se olvidan de que hay cámaras, porque, además, casi no hay cámaras: el equipo de Planeta Calleja es mínimo para llegar a los lugares más difíciles, en tiempos en los que la televisión ya no necesita grandes despliegues técnicos para producir un producto de calidad visual.

Aventura, ensoñación, personajes populares fuera de sus áreas de confort, un montaje de imágenes frenético y la energía de Calleja son los elementos que conforman el efecto Calleja, el formato que ha popularizado la aventura en televisión. Ahora la aventura habla el lenguaje de la calle, con todas sus consecuencias.

> Cuatro: lo que aprendimos del mejor lanzamiento de una TV en España

Y ADEMÁS…

8 trucos de Chicho Ibáñez Serrador que siguen siendo modernos hoy

4 anomalías de la TV en España que hemos terminado interiorizando como normales

> Los elementos cruciales para el éxito en TV que se han olvidado

> El liderazgo de Telecinco: 11 claves del modelo para el éxito

> 22 vías de acción para la supervivencia de TVE

Así despertaba ‘La Bola de Cristal’ la fascinación por los libros

6:00 - Autor:

La televisión pública siempre ha sido utilizada como herramienta ‘teórica’ para propiciar el interés en la lectura de los más pequeños. Tal vez demasiado ‘teórica’. No sólo en días como hoy, Día del Libro.

Cientos de programas  han intentado despertar la inquietud por leer en viejas y nuevas generaciones, aunque existe un espacio que lo hizo de una forma diferente. Se trata de La Bola de Cristal.

El programa de Lolo Rico lanzó un mensaje directo a la imaginación: a través de los libros es posible vivir mil aventuras e, incluso, después recrearlas en el barrio con tus amigos. Lo hacía con pequeñas píldoras que se colaban durante la emisión.

También La Bola de Cristal incorporó El Librovisor, una sección que versionaba, desmitificaba y actualizaba cuentos de la literatura universal a través de una representación, cargada de guiños e ironías, que abría el apetito hacia la fascinación por la lectura.

En este apartado del programa descubrimos a Pedro Reyes y Pablo Carbonell como intérpretes de estas peculiares adaptaciones, dadas la vuelta, junto a Olvido Gara, Alaska. Y siempre hablando al niño con la inteligencia que merece. De tú a tú. Sin miedo al sentido crítico y autocrítico.

Ahora ya no existen programas infantiles de producción propia. En España, se han esfumado aquellos formatos infantiles que se atrevían a jugar con la traviesa creatividad de los trucos de la televisión y fomentar inquietudes en la cultura desde temprana edad, como hacía la prolífica TVE en su edad de oro de los ochenta. Son otros tiempos, las narrativas audiovisuales han evolucionado, pero no la capacidad de viajar con la imaginación.

ANÁLISIS > ‘La Bola de Cristal’, el programa que rompió los esquemas: historia y evolución

Y ADEMÁS…

> Las mentiras que nos creímos de los programas infantiles

> La preocupante desaparición de los programas infantiles

Lo que debe aprender TVE de su propia historia

‘Barrio Sésamo’, ‘Dabadabadá’, ‘El Kiosco’… los programas infantiles de los ochenta a análisis

> Así fue la primera vez de Espinete en TVE (un programa sin sentido con mucho sentido)

Seis programas que hoy no emitiría TVE

 

El miedo a la contraprogramación de la TV en España

22 abril 2017 - 9:28 - Autor:

Antena 3 ya ha anunciado la fecha de estreno de su nueva apuesta de ficción, La Casa de Papel, la primera serie española cuyo eje argumental gira en torno a un gran atraco. La ficción, protagonizada por Úrsula Corberó, Itziar Ituño, Álvaro Morte, Paco Tous, Pedro Alonso, Alba Flores, Miguel Herrán, Jaime Lorente, Esther Acebo, Enrique Arce, María Pedraza, Darko Peric, Fran Morcillo o Kity Manver y creada por Alex Pina (Vis a Vis), verá la luz el 2 de mayo, justo después de la emisión rompe-audiencias del encuentro de Champios entre el Real Madrid-Atlético de Madrid. Así la nueva producción puede arrastrar el tirón de un público, el futbolero, que conecta con este género de thriller policiaco.

Y la fecha de lanzamiento se ha anunciado con 11 días de antelación. Se trata de un margen de tiempo poco habitual en la televisión en España, pues las cadenas atesoran en secreto el día y la hora en la que estrenan sus productos estrella por miedo a la contraprogramación que puede hundir una importante inversión en un contenido de prime time.

Porque para triunfar en audiencias no sólo es crucial el gancho del contenido, también es decisiva la competitividad del espacio con el que rivaliza la cadena contraria. Como si se tratara de un juego de ajedrez, los canales españoles han priorizado la táctica de intentar ocultar al adversario la fecha de estreno de sus series y programas hasta el último momento, cuando la ley no deja más margen (72 horas antes).

Sin embargo, esta estrategia también se termina convirtiendo en un obstáculo para los propios estrenos de las cadenas, ya que el televidente no cuenta con el margen suficiente para interiorizar cómo y cuándo llega un nuevo producto. Y los responsables de promoción de las cadenas tampoco tienen la posibilidad de crear una estrategia de largo recorrido para generar expectación, marcando la fecha en la agenda de la audiencia.

Todo lo contrario que los norteamericanos, que lanzan la fecha de estreno de sus ficciones con meses de antelación. La larga espera se transforma en un camino de acciones publicitarias para aumentar la expectación de los seguidores de ficción. Con este margen, las networks pueden planear una estrategia de marketing convencional, perfecta para dar a conocer con antelación las fechas de estreno de las producciones e ir dosificando la información con la que trabajarse al público a través de las participativas artimañas de las redes sociales, generando conversación y propiciando que se especule con lo que puede esconder la trama de la ficción y sus posibles giros dramáticos.

Un desarrollo más complicado en nuestro país, patria donde las cadenas priman esa competencia feroz, con parrillas plagadas de horarios sin determinar que viven a expensas de la temida contraprogramación. Un verdadero juego de tronos televisivos: se mueve ficha dependiendo de la instantánea oferta del rival, las medias mensuales de audiencia y la facturación publicitaria.

Como consecuencia, los estrenos nos pillan por sorpresa y el espectador siente que es de lo que menos importa en todo el proceso. Incluso muestra cierta desconfianza hacia los canales ¿me cancelarán mi serie favorita? Como sucedió con El Ministerio del Tiempo.

Sin espectadores, no hay producto. Pero manda la estrategia de programación frenética del aquí te pillo, aquí te programo. En ocasiones por la necesidad de las argucias del particular sistema de la economía del mercado televisivo español, en otras a la caza de derrotar cuanto antes a la cadena rival. Porque no hay piedad: con (casi) nadie. Porque en la estrategia de programación de la televisión privada en España, como en el universo de Juego de Tronos, los finales son despiadadamente imprevisibles. La Casa de Papel es una excepción, pero, en realidad, porque ya han protegido su estreno arropándolo tras un partidazo de Champions. Ya se sabe, el fútbol es el fútbol.

> Las 7 cualidades del buen fan de ‘El Ministerio del Tiempo’

@borjateran

Y ADEMÁS…

Las 5 dificultades que sufre el guionista de las series españolas

Cuando la ficción española corrió riesgos y la audiencia no respondió

Así sería ‘Verano Azul’ si se hubiera rodado hoy

¿Por qué las series y los programas empiezan y terminan tan tarde?

‘Historias para no dormir’: el valor de Chicho Ibáñez Serrador

Buscador

Suscríbete a este Blog

Borja Terán, editor

"Soy licenciado en periodismo y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en diferentes soportes (televisión, radio e Internet). Con la mirada siempre puesta en la creación, el estudio de los viejos y nuevos escenarios audiovisuales y el desarrollo de nuevos formatos para contar historias. Porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo mediático.

Esa curiosidad será el cimiento de este blog dedicado a la televisión que nos toca vivir, sin dejar de recordar la del pasado y permitiéndonos soñar con la del futuro."

 

abril 2017
L M X J V S D
« mar    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

TeleDiaria en Twitter