Sí, me gusta la televisión
Aún recuerdo la televisión en blanco negro y la película de Tarzán de los sábados a mediodía y la de Superman de por la noche. Lo veía en una tele de dos canales y de 20 pulgadas. Ahora he multiplicado por dos las pulgadas y por 100 los canales, pero sigo sentándome delante de lo que muchos llaman la caja tonta con la misma ilusión que hace 30 años, y embobándome como aquella niña pequeña que ya se preguntaba cómo eran los decorados de Barrio Sésamo o los presentadores del Telediario de cuerpo entero.
"Soy periodista y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en televisión. En definitiva, tele y más tele, por deformación profesional y porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo audiovisual.