Como dice Telecinco en sus cortinillas, lo mejor ¿está por llegar?
Javier Sardá volvió ayer a un plató en directo, y pasó nervios. Así se lo dijo a Risto, su primer invitado después de 1.356 días fuera de los focos y sin petaca de sonido. Quizá por eso se le cayó en dos ocasiones. ¿Falta de práctica? Pues va a ser que no. ¿Los nervios del primer día? En este caso lo que sucedió fue que se levantó para tocar el saxo, pero a la pregunta responderé que Sardá reconoció que sí, que estaba un poquito nervioso. Una respuesta así ¿venía en el guión, estaba preparada? ¿y la idea de romper un mural del decorado? Lo hicieron a los cinco minutos de empezar y fue un acierto, pero ¿era necesario?
"Soy periodista y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en televisión. En definitiva, tele y más tele, por deformación profesional y porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo audiovisual.