El riesgo de Telecinco
En 1997, tras la entrada del grupo Vocento en el accionariado de Telecinco, se realizó una magistral reforma para borrar la aureola casposa de la vieja “cadena amiga”.
Nueva imagen, nuevo logotipo (sin la legendaria flor dorada) y una programación más “cosmopolita” y “constructivamente crítica” para atraer a un público más amplio, a un target más comercial.
Desde entonces, Telecinco no buscó tanto ser líder de audiencia y sí tener un poderoso perfil vendedor de sabrosos anuncios para, de esta forma, convertirse en la televisión más rentable de Europa. Lo consiguieron.
continuar leyendo

"Soy periodista y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en televisión. En definitiva, tele y más tele, por deformación profesional y porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo audiovisual.