Cuando la Nochevieja era hervidero de canciones perturbadoras
“Soy una mujer optimista, creo que se me ve en la cara” o “El champán, en dosis comedidas, nos conviene a todos”, son algunas de las grandes reflexiones que soltaba Concha Velasco en las Galas de Fin de Año de los ochenta. Ella con su personalidad brutal consumó finales de año memorables. Ella lo tenía todo: presentaba, bailaba, actuaba, cantaba, apretaba mandíbula… en definitiva: llenaba el escenario.
Y es que en la historia de este país deberíamos guardar hueco para las telefiestas de Nochevieja de TVE, porque nos dejaron momentos célebres para la cultura popular y, también, canciones perturbadamente irrepetibles que eran escritas para la ocasión. Composiciones que se atrevían incluso con la política.
Han cambiado mucho estas galas desde los tiempos de Valerio Lazarov. Hemos evolucionado a otros ritmos audiovisuales. Pero estos especiales nos enseñaron la importancia de un plató cargado de mogollón de gente para dar movimiento al plano y transmitir sentimiento de fiesta COLOSAL.
Os propongo recordar cuatro momentos míticos de varios espacios de fin de año (uno de Concha Velasco, tres de Valerio Lazarov). Prestando especial atención a los arranques de estos programas, en estos comienzos siempre estaban presentes todas las grandes estrellas del espectáculo (hoy es imposible unir tantos artistas de primera fila al mismo tiempo). Y encima de estar abriendo el show, les ponían a bailar… Un subidón inicial de esos que se echan en falta en la televisión de hoy, porque los minuciosos profesionales del TVE de aquella época sabían contagiar en la audiencia una sensación de evento excepcional imprevisible que si te lo perdías… no tendrías de qué hablar al día siguiente.
1986. Concha Velasco. “Echamos nuestro voto, jamás en saco roto”
1975. “La dulce crema de los comediantes” (atención al baile)
1976. “Brindis, brindis…” (atención al “uuuh” de Sara Montiel)
1977. “La crisis pasará. Salud, impuestos y amor”

"Soy periodista y he trabajado como redactor, como ayudante de realización y también desarrollando contenidos en televisión. En definitiva, tele y más tele, por deformación profesional y porque me temo que en mi partida de nacimiento ya constaba mi curiosidad infinita por los entresijos del mundo audiovisual.
1 Comentario
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Al último vídeo le quedaría mejor: La crisis pasará, pero otra peor vendrá.
Comentario Publicado por: alberto | 30 diciembre 2011 - 12:47